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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-08-2017

Finlandia empieza a emitir seales de xito en su Renta Bsica Universal

Diego Herranz
Pblico

La OCDE dice que la Renta Bsica Universal (RBU) no es una bala mgica contra la pobreza, pero admite sus efectos positivos, por ejemplo, en la sostenibilidad de las pensiones. Iniciativa que gusta a las grandes fortunas. Desde Bill Gates (Microsoft) a Mark Zuckerberg (Facebook), pasando por Elon Musk (PayPal o Tesla) o Jeff Bezos (Amazon) se declaran entusiastas de esta medida, cuyo nuevo estandarte lo porta, en la actualidad, el Gobierno de centro-derecha de Finlandia. Con visos de xito.


Bandera de Finlandia./AFP

La decisin del Gobierno finlands irrumpi como un cicln por todas las latitudes del planeta. A finales de 2015, el gabinete del conservador primer ministro finlands, Juha Sipil, anunciaba su intencin de poner en marcha, de forma experimental, entre 2017 y 2018, un proyecto piloto de RBU, para lo que dedicara 20 millones de euros. Una iniciativa que tena el respaldo de sus aliados parlamentarios, el Partido de Centro y los nacionalistas del True Finns. Todo un golpe de efecto para la moribunda socialdemocracia europea, asolada, entonces, por una ausencia total de ideas con las que combatir la creciente hegemona de la derecha, al margen de sus facciones ms o menos populistas. Aos despus, los partidos progresistas, siguen en estado de hipnosis. Pese a que el laborismo britnico ha despertado de su letargo, ms por demritos de sus rivales tories, proclamas electorales como la de la RBU llegaron tarde a las doctrinas programticas del Partido Socialista Francs, hundido en las urnas, pese a recoger contrarreloj una reivindicacin genuinamente alejada de las ctedras neoliberales de todo el mundo.

Finlandia ya lleva medio ao de trayectoria experimental. Y, con toda la cautela y prudencia del mundo, porque Helsinki slo se ha propuesto desvelar las conclusiones en 2019, cuando se haya acabado la dotacin presupuestaria desplegada para su puesta de largo. Lo har la Kela, agencia supervisora del estado del bienestar finlands, que supervisar durante el bienio en curso una serie de indicadores objetivos, como los ingresos familiares, el pago de impuestos o las compras de medicamentos -entre otros-, para determinar si la RBU de 560 euros mensuales con la que gratifica a sus desempleados registrados en 2016, el 10% de la poblacin activa, resultan ser un acicate para la bsqueda de empleo. O para subsistir mientras realizan tareas precarias desde el punto de vista salarial. En esencia, la nueva cultura del trabajo en los mercados laborales de las grandes potencias industriales. En la era post-crisis.

Los primeros vestigios en Finlandia hablan de que los beneficiarios de esta retribucin social han recobrado el optimismo; han diversificado sus ingresos al calor de la prestacin estatal, que les ha permitido valorar iniciativas y tomar la senda del emprendimiento. Aunque sus escpticos se afanan en incidir en su alto coste. Barajan el 5% del PIB finlands. Lejos del 1% en los que sitan el precio de la RBU think-tanks como Basic Income Earth Network, la plataforma desde la que se impulsa su propagacin por todo el mundo. O los beneficios colaterales que las rentas bsicas traslada a las sociedades, a juicio de empresarios de indudable xito y prestigio como Bill Gates, que ve en la RBU la solucin a la sostenibilidad de las pensiones y a las carencias salariales y la prdida de puestos de trabajo que significar la robotizacin y automatizacin de los modelos productivos.

Especialmente, para determinados grupos de profesionales y trabajadores y para reas de actividad concretas. Si bien considera que tanto el mundo de los negocios como las elites polticas no estn an preparados para impulsar una iniciativa con la que se elevara la productividad, se mejorara la sanidad, se aliviara la pobreza, se reducira la criminalidad; se incrementara los niveles educativos y, en definitiva, se dara un salto estructural en los niveles de calidad de vida, resume el fundador de Microsoft.

Los grandes empresarios apoyan la RBU

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, tambin respalda la idea, pide su universalizacin e incide, concretamente, en el ejemplo del Permanent Fund Dividend de Alaska, donde realiza labores de filantropa y para cuyo beneficio, vigente a lo largo de todo el ao, slo se requiere el permiso de residencia en el estado norteamericano y no planear dejar el territorio ms septentrional de EEUU.

Pero no son los nicos casos de empresarios que dominan la lista de riqueza personal de Frobes que muestran sensibilidad hacia la renta bsica y su propagacin planetaria. Jeff Bezos, el jefe de Amazon y actual hombre ms rico del planeta, tambin lo valora para amortiguar los efectos de la crisis en trminos de desigualdad y afrontar la automatizacin del futuro inmediato. Eso s, de forma menos entusiasta que Elon Musk (creador de PayPal, SpaceX o Tesla, entre otros xitos empresariales de este gur de la tecnologa), para quien acabaremos viendo la RBU ms pronto que tarde, ya que su implantacin es absolutamente necesaria para afrontar los desafos del mercado y las nuevas tendencias en la produccin de bienes y servicios.

En apoyo de estos argumentos surgen predicciones cientficas oficiales en EEUU que alertan, en comisiones del rea econmica-financiera del Congreso, de que la mitad de los puestos laborales del pas sern reemplazados por robots en 2030.

Pero la batera de primeros espadas empresariales no se reduce a este pker de poderosos. La sombra de defensores de la renta bsica universal es alargada.

Pierre Omidyar. El fundador de eBay ha donado cerca de medio billn de dlares a travs de su fundacin a desarrollar GiveDirectly, proyecto de renta bsica para reducir la pobreza en Kenya.

Andrew Ng. Cofundador de Coursera y responsable de investigacin en Baidu, escribi un tweet al presidente de EEUU en el que le escribi que, ahora ms que nunca, necesitamos una renta bsica que limite las penurias de la gente y mejora la educacin para dar oportunidades a todo el mundo.

Sam Altman. Presidente de Y Combinator, la incubadora de start-up ms importante de Sillicon Valley, vaticina que la robotizacin ser casi plena a lo largo de este siglo y ha sido el impulsor de la renga bsica en Oackland (California).

Bill Gross. Cofundador del fondo de inversin Pacific Investment Management, sugiere en su anlisis de mercado de 2016, que EEUU debera emplear ya recursos a la revolucionaria idea de la RBU. Aunque -matiza- dado que emergi en la dcada de los sesenta del siglo pasado, a lo mejor tampoco es una idea tan rebelde. Su argumento incide en la consigna de defensa de la RBU: si cada vez ms trabajadores van a ser reemplazados por robots, se necesitarn nuevas frmulas para distribuir la riqueza. Pero su epitafio es de especial rotundidad: Habr alguien que siga pensando en ello como una vieja idea del socialismo, pero yo les digo, tendremos que usarla, porque se trata de una buena idea y una mejor solucin.

Tim O'Reilly. CEO de O'Reilly Media, tambin lo cataloga de magnfica idea para tratar de diluir la amenaza de la automatizacin productiva en ciernes, aunque an estemos en el comienzo de su discusin.

Chris Hughes. El otro cofundador de Facebook, recuerda que la fe social en el actual patrn de crecimiento de EEUU se romper en mltiples formas a medio plazo. Cualquier tratado de reconversin de nuestra economa, en consecuencia, debera incluir propuestas honestas como la RBU, tal y como ha sucedido desde el trmino de la Segunda Guerra Mundial.

La RBU finlandesa ha sido motivo de debate en la OCDE. No es para menos. Despus de que los estamentos empresariales y polticos hayan azuzado el debate a escala global. En este asunto, el club de las potencias industrializadas considera que no es la panacea para corregir la brecha de desigualdad que se ha ensanchado, en mayor o menor medida, entre sus socios por efecto de la crisis de 2008. De hecho, enfatizan en su cuartel general en Pars, perjudica la disparidad de poder adquisitivo entre ricos y pobres y no contribuye, en absoluto, a la recuperacin de la vilipendiada clase media. Incuso vaticina que ni siquiera corregir las bolsas de pobreza. Aunque reconoce, eso s, su aportacin a la sostenibilidad de los sistemas de pensiones. En un momento en el que todo acopio de riqueza sirve para contener la bomba demogrfica en las sociedades civiles de sus pases miembros. Para justificar su sesudo diagnstico, se ampara en la experiencia acumulada en latitudes como Alaska, donde lleva aos de vigencia; Irn, desde 2011, mientras llama la atencin sobre la negativa de Suecia, estandarte del estado de bienestar, a implantar el modelo finlands. Aunque, en realidad, el Gobierno de Estocolmo, vigile de cerca los resultados de su vecino del Este.

Aun as, los expertos de esta institucin multilateral realizan el siguiente diagnstico, sustentado en estudios comparativos, sobre los costes de su instauracin, en cuatro de sus socios. Francia, Italia, Reino Unido y, por supuesto, Finlandia.

Premisa nmero uno: La RBU supondr desembolsos desde los estados de bienestar mucho ms significativos que los actuales. Sin que pueda asegurarse -dice la OCDE- que sea una bala mgica para reducir la pobreza. Fuente: OCDE

Premisa nmero dos: La RBU obligar, en consecuencia, a masivos incrementos de impuestos, superiores al 10% del PIB en algunos pases, adems de reducir, simultneamente, algunos otros beneficios sociales, para acometer el fondo de renta universal.

Premisa nmero tres: El modelo de renta universal -no exclusiva para desempleados, como el caso finlands y otro muchos en vigor- de la OCDE recalca que beneficiar a las clases medias, pero que no repercutir apenas entre las capas bajas y altas de la sociedad. Incluso asegura que perdern poder adquisitivo aquellos que adelanten su edad de jubilacin. Y que perjudicara a pases con protecciones sociales equlibradas y saneadas.

Conclusin: La OCDE finaliza su deliberacin con una radiografa contundente: Sin beneficios claros y bien calculados, los gastos de cualquier modalidad de RBU se dispararan y el riesgo de elevar las cotas de pobreza seguira su estela alcista al tiempo que los ciudadanos de estos pases veran reducidos sus ayudas sociales. Aunque tambin deja su respaldo abierto a alternativas de RBU, ms restrictivas, que no eliminen las opciones de retiros anticipados o las que se entreguen durante periodos concretos de la vida laboral. Como el caso finlands. Slo para desempleados, mientras residan en el pas.

Sobre las frmulas de financiacin, en el supuesto de que se pongan en marcha modalidades de renta universal, las instituciones multilaterales se dividen entre partidarias de inyectar liquidez mediante acciones, dentro de una Oferta Pblica Inicial (IPO), cuyos beneficios iran a parar a un Depsito de Capital Comn.

Mientras otras se decantan por sufragar los gastos va impuestos, a travs de tributos ecolgicos, como nuevas figuras fiscales a empresas por exceso de polucin, por transacciones financieras o a las grandes fortunas.

Debate multilateral y cientfico

Tambin desde el World Economic Forum (WEF) se ponen trabas. Margareta Drzeniek, su jefa de Competitividad y Riesgos Globales, tampoco cree que sea la piedra filosofal. Deberamos de explorar otras opciones, explica. Necesitamos ms poltica de innovacin y proyectos pilotos que nos aseguren la sostenibilidad de los sistemas de bienestar y que nos garanticen una justa distribucin de las rentas en la Cuarta Revolucin Industrial, la Era de la Robotizacin. Estrategia que exige, a su juicio, la transformacin reformista en reas como la Educacin, el Conocimiento, las compensaciones laborales para elevar los niveles de vida, y el asentamiento del crecimiento econmico.

Alaska es, en la actualidad, el nico ejemplo con renta universal mediante un nico pago anual. Desde 1976, el Fondo Permanente de Alaska, que recibe un mnimo del 25% de los ingresos de trnsito de petrleo a travs de su red de oleoductos, se distribuye entre cualquier residente habitual del estado ms septentrional de EEUU. Su trayectoria, de ms de cuatro dcadas, revela que sus beneficiarios no trabajan menos. Ni tampoco se ha producido un movimiento migratorio hacia Alaska, como reclamo de su RBU. Tampoco en Irn, donde las familias reciben casi la tercera parte (el 29%) del gasto medio de adquisicin de una vivienda, se ha registrado una prdida de horas laborales. Al contrario, la economa iran ha elevado su productividad. Motivo por el que varios millones de beneficiarios han renunciado a la ayuda.

Incluso, en ambos ejemplos, sus pensiones se han fortalecido. La OCDE, en este punto, no slo reconoce, sino que ensalza, el efecto positivo de este tipo de iniciativas, que alivian las tasas de cobertura de los retiros laborales.

Un think-tank, Brookings Institution, con sede en Washington, considera que la RBU erradicara la pobreza en 66 pases, beneficiando a 185 millones de personas, y que apenas costara el 1% del PIB de esas economas. Su economista jefe, John McArthur, precisa que el resultado sera visible a corto plazo, y sin necesidad de aportar un solo dlar extra de cooperacin al desarrollo; es decir, de ayuda internacional. Como ya est sucediendo con proyectos como GiveDirectly, una ONG que, entre otras acciones en pases en desarrollo, financia iniciativas de renta bsica en Kenia. McArthur hace hincapi en que planes similares podran lanzarse, de inmediato, para ayudar con coberturas anuales a los 650 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza.

Ocho experimentos emblemticos de RBU

Entre 2016 y 2017, han empezado a funcionar ocho nuevos experimentos de RBU en el mundo. Con sus particularidades, aciertos y errores, y sus diferentes asignaciones dinerarias.

Kenia. En octubre de 2016 se lanz GiveDirectly. Desde entonces, los habitantes de 40 poblados reciben 22,5 dlares mensuales durante doce aos. Esta ONG tiene en previsin aadir a otras 80 aldeas, con dotaciones de dos aos de ayudas, otras 80 que recibirn una retribucin nica equivalente al montante de dos aos de renta y analizar las tres frmulas junto a otras 100 villas que no recibirn respaldo financiero alguno. Para cuyo estudio, utilizarn herramientas de Big Data.

Finlandia. El experimento, concedido a 2.000 empleados, tiene un objetivo esencial: medir cmo la renta bsica podra transformar y modernizar la estructura del estado de bienestar finlands y comprobar si los niveles productivos del pas mejoran con estas garantas a parados.

Oakland, California. Y Combinator anunci a mediados de 2016 que pagara salarios mensuales de entre 1.000 y 2.000 euros a 100 familias de esta ciudad californiano de distintos rangos socio-econmicos y sin requerimiento de residir permanentemente en EEUU. Si frutifica en xito, le suceder un programa pentanual.

Utrecht, Holanda. La iniciativa de renta bsica se retom a comienzos de 2017 y tendr dos aos de vigencia. Involucrar a 250 ciudadanos holandeses que recibirn una asistencia oficial de 1.100 dlares mensuales. Aunque esos son los nmeros promedio. Porque existen seis grupos con distintas retribuciones y requerimientos. En uno de ellos, por ejemplo, pueden conseguir 161 dlares adicionales al mes, si realizan trabajos de voluntariado. En otro, sus integrantes pueden acceder a proyectos empresariales concretos y en funcionamiento de la ciudad, con los que pueden rentabilizar sus ingresos, pero deben devolver una parte de esos beneficios en caso de que decidan no cooperar con programas filantrpicos.

Ontario, Canada. Las autoridades de este estado canadiense han presupuestado 19 millones de dlares a replicar el experimento de Manitoba, en vigor desde la dcada de los setenta del siglo pasado. Los planes oficiales, todava en fase de estudio, incluyen renta bsica y provisiones de fondos, y baraja las exigencias que deben cumplir los beneficiarios de la misma.

India. El Gobierno indio ultima la puesta en marcha de experimentos, en otras ciudades, como el de su Estado de Madhya Pradesh, en el que, desde 2010, ms de 6.000 personas reciben una pequea aportacin mensual durante 18 meses. En octubre de 2016, el equipo econmico de Nueva Dehli anunci que la RBU empezara a integrarse en la estructura econmica de la mayor democracia del mundo y, desde comienzos de este ao, una comisin parlamentaria especfica tiene encomendada la tarea de encontrar la frmula de expandirla por todo el pas.
Livorno, Italia. Filippo Nogarin, alcalde de la localidad italiana, empez a dar a cien ciudadanos de su municipio costero, de 150.000 habitantes, una renta mensual de 537 dlares, que ampli este ao a otras cien familias. Para Nogarin, el resultado del primer ao ha sido muy positivo. A su juicio, ha ayudado a sus conciudadanos a reconducir sus carreras profesionales y a mejorar sus perspectivas de futuro. Ragusa y Naples valoran incorporar esta iniciativa.

Uganda. Tambin se inici este ao. La ONG Eight suministrar ocho euros (8,6 dlares), como el nombre de su organizacin, de renta bsica a 50 familias del poblado ugands Fort Portal. La prueba durar, al menos, dos aos y su experiencia ser relatado en un documental, Village One.

Salto a la arena poltica

La RBU ha formado parte del ideario de Jeremy Corbyn, con el que el lder de la oposicin en Reino Unido pretende inculcar mayor progresismo al laborismo britnico y, segn sus propias palabras, tambin a los partidos de izquierdas europeos. Su propuesta de renta bsica sustituira al abanico de programas, subsidios, deducciones fiscales y contribuciones sociales por trabajo del pas e, incluso, los gastos administrativos asociados a estas tramitaciones. De forma que se convertira en una retribucin para personas con bajos o nulos niveles de ingresos, con la que se autofinanciara su futura pensin. Aunque admite mltiples interpretaciones.

Su implantacin tambin se incluy en el programa electoral de Benot Hamon, lder socialista francs, que apenas recibi el 6% de respaldo en la cita presidencial de la pasada primavera. En su opinin, la RBU es un instrumento que libera trabajo y permite a cada persona poder eligir sus ocupaciones profesionales sin necesidad de tener que sufrir por ello. El plan de Hamon se sintetizaba en cuatro ideas-fuerza: instaurar una renta bsica para jvenes entre 18 y 25 aos; aumentar los beneficios por desempleo o subempleo hasta los 600 euros al mes; implantar un sistema automtico para estos pagos y universalizar la retribucin con un mnimo de 750 euros mensuales. Jean-Luc Mlenchon, poltico izquierdista francs, antecedi al Partido Socialista en este cometido. Igual que Podemos, en Espaa, que la incorpor a su programa para los comicios de 2015 y 2016. En lnea con la proclama de IU, antes y despus de su coalicin con la formacin morada. A la espera de que el nuevo PSOE-2.0 de Pedro Snchez concrete su posicin al respecto -y su plan de financiacin adicional de las pensiones-, a partir de su sugerencia de reformular la socialdemocracia y sufragar con mecanismos como la Tasa Tobin, que grava las transacciones financieras, determinadas medidas de poltica social.

El recurso a la RBU es, en realidad, una vieja receta. Incluso de siglos precedentes. Aunque ha sido la crisis y sus devastadores efectos sobre la poblacin la que ha puesto de nuevo de moda esta propuesta. En ese contexto se enmarcan tambin las palabras del ex ministo de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, uno de sus ms firmes defensores: Es una urgencia inaplazable para civilizar el capitalismo y evitar los espasmos que generar por la nueva generacin tecnolgica. Un mensaje que comulga con las concepciones cosmopolitas y favorables a la globalizacin de los partidos progresistas y con voces como la de premios Nobel Paul Krugman o Joseph Stiglitz, o de economistas tambin ilustres como Jefrey Sachs, James Galbraith o Thomas Pikkety. Pese a que pases como Suiza hayan renunciado a ella (la aportacin llegaba a 2.500 euros mensuales) en referndum, en junio de 2016.

De momento, detractores y defensores observan el paso de la RBU finlandesa. Entre argumentos que critican su despilfarro, que alaban su capacidad de ahorro y solucin a la precariedad laboral y los que, en un limbo intermedio, consideran que los meses de funcionamiento del proyecto en Finlandia abren la puerta a futuros experimentos mejor pertrechados, ms sofisticados y que sean capaces de generar mayores cuotas de retorno en beneficios sociales.

Fuente: http://www.publico.es/economia/finlandia-empieza-emitir-senales-exito-renta-basica-universal.html

 



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