Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-08-2017

Entrevista realizada a Poli Dlano en 1976. El autor falleci el pasado viernes
"Creo que soy un escritor comprometido con la vida, con la gente, con la libertad, con la revolucin y con las clases que tienen la misin de llevarla a cabo"

Roberto Bolao
Plural


Poli Dlano (nacido en 1936), desde sus primeras obras se coloca entre los mejores narradores chilenos de la generacin de los sesentas; entre los libros de esa poca cabe mencionar Gente Solitaria, Santiago 1960; Amaneci nublado, Santiago 1962 y Cero a la izquierda, novela publicada en 1966. Con Cambio de Mscara, premio Casa de las Amricas 1973, se ubica como uno de los mejores cuentistas jvenes de Latinoamrica. En Mxico ha publicado tres libros (El dedo en la llaga, Samo 1974; Sin morir del todo, Extemporneos 1975 y Dos lagartos en una botella, Mortiz 1976). Con este ltimo obtuvo el Premio Nacional de Cuento. Pronto aparecer su novela En este lugar sagrado, editada por Grijalbo. Militante de izquierda, traductor del ingls, buen tomador de vino, padre de dos nias hermosas (sobre todo Viviana), excelente conversador, Poli se mete con todo: largas peripecias en algn lugar del mundo, donde el hroe acelera sus sentidos al mximo o bien se aburre mortalmente: devoradores de almejas con lgrimas, porotos y memoria: parejas canbales que se persiguen por las calles de Santiago mientras l les aplaude o les silba o alla junto a ellos, siempre inmiscuido, cuando no autobiogrfico hasta la mdula. Todos-sus-cuentos-recorridos-por-la-violencia. Ojos carrozas desfiladero abajo.

Cmo te inicias en la narrativa, en la literatura. Cules son tus posiciones, los puntos de arranque de tu generacin y de ti en particular?

Casi podra decir que la primera motivacin que tuve para escribir fue un estmulo material. No se trataba de dinero sino de un viaje. En un peridico de la izquierda chilena haba ledo que se abra un concurso internacional (podan participar todos los pases y todos los idiomas) para una obra de teatro y que el premio era un viaje a un festival de la juventud que se iba a efectuar, me parece, en Bucarest.

Qu edad tenas entonces?

Diecisis debo de haber tenido. Un viaje a Bucarest, fantstico!, dije con un optimismo sumamente ciego. Si hay que escribir, escribimos. Y me puse a la mquina y empec a inventar personajes y poner lo que decan Escrib una obrita en un acto que fue enviada a ese concurso donde no gan ni el mnimo reconocimiento, porque la verdad es que debe haber sido muy mala, aunque la hice con mucha fuerza interna. No fui a Bucarest, pero me pas algo ms importante: al estar inventando cosas que hacan y decan los personajes de ese dramita, descubr que me gustaba mucho estar escribiendo, que por ah andaba mi onda y eso fue la partida, el despegue.
Pero t tendras un contacto ms o menos cotidiano con escritores; tu padre es un escritor conocidsimo en Chile

Claro, mi padre es un escritor conocido, muy querido por mucha gente de muchas partes, y adems muy buen escritor. Yo creo que ha escrito cuentos y novelas de primera. Lo que no tiene es paciencia para la gestin editorial. Escribe y guarda. Varios de sus ltimos libros, como Sobre todo Madrid (que pronto publicar en Mxico Extemporneos), Antropofagia y El ao veinte se editaron porque yo ofici de agente, firm los contratos, correg las pruebas y todo eso Bueno pero el hecho es que cuando yo comenc a escribir haba estado ms o menos tres aos sin ver a mi padre, ya que el sufra un exilio poltico (el primero) provocado por la persecucin que Gonzlez Videla el traidor, como le puso Neruda, desat contra la izquierda, principalmente contra el Partido Comunista. Naturalmente el hecho de que mi padre fuera escritor, tuviera amigos escritores con quienes me tocaba convivir bastante, tiene que haber influido en mis tendencias. Mis dos hijas (no s si sern escritoras cuando llegue el momento) escriben cuentos y poesas y dejan a la gente, no slo a m, t tambin has ledo algo, con la boca abierta Bueno a lo que iba: a raz de la obrita de teatro, y djame hacer otro parntesis: el tema de esa obrita de teatro es absolutamente actual. El escenario es una celda y los personajes son cuatro muchachos que han cado presos en una redad policial mientras hacan un rayado mural, propaganda clandestina. Cada uno va siendo sacado para los interrogatorios y devuelto en calidad de bulto despus de las torturas, pero sin haber cantado. Vuelvo al centro: lo que me gust ms al escribir este drama fue crear personajes (una forma de deidad?) y entonces empec a escribir cuentos.

Poli, para ti como cuentista, Qu es contar?

Eso es ms o menos complejo. Desde un punto de vista primitivo, para mi escribir un cuento es nada ms que narrar una historia desde su principio hasta su final. As ha sido la narrativa durante siglos. Cuando t lees los cuentos de Chaucer, que son en verso porque cuando los escribi eso era lo convencional, o ves Las Mil y una Noches, o ves cualquier cantidad de narraciones antiguas (me acuerdo de una transcripcin muy hermosa que hizo el francs Bedier de la leyenda de Tristn e Isolda), pues todas se centran en la historia; como que la historia es lo bsico. Para m la historia sigue siendo lo bsico, y para llegar a descubrirlo se pasa por todo un proceso que involucra estudio, mucha lectura, intentos experimentales (suelen ser una tentacin), etctera. Uno de los protagonistas del Cuarteto de Alejandra, el escritor ms joven, termina declarando, al final de la novela, que ha descubierto, despus de mucho tiempo y mucho trabajo, que ya puede empezar, porque ha llegado a saber que desde que el mundo es mundo, toda historia ha debido comenzar con las palabras rase una vez, que es como comienzan los cuentos infantiles y tambin el Retrato del artista adolescente, de Joyce: Once upon a time, there was a moo-cow coming bown along the road o algo as. Claro que una cosa es contar una historia bien, con toda la sal y pimienta que la haga disfrutable: con la profundidad que la convierta en un micromundo. Contar bien una historia involucra una serie de complejidades. Hay tipos que adquieren un gran manejo de la pluma y que tienen poco o nada que decir, escritores fros y fsiles, pero buenos. Hay otros que tienen un buen caudal de vida, de experiencia, de mundo raro, singular, de observacin sicolgica, etctera, pero que carecen de esa buena pluma, de la capacidad de volcar bien lo escrito: son escritores malos. Si juntamos materia prima (que naturalmente comprende la dosis necesaria de talento) y oficio (que involucra el trabajo cotidiano, permanente), tenemos la habilidad de un buen escritor. Mark Twain, refirindose inclusive al genio, lo dijo muy bien: es diez por ciento de talento y noventa por ciento de sudor Bueno deca que lo central es tener una historia que contar. Ahora, quizs la historia misma no se justifique. Debe trascenderse, decirnos algo ms sobre la condicin humana

Alguien te ha sealado que en Dos lagartos en una botella no se ven las ltimas experiencias que ha vivido Chile

Yo no nac con la dictadura de Pinochet, yo haba nacido mucho antes. Quiero decir, no puedo escribir partiendo desde el golpe militar. No puedo escribir nicamente sobre el exilio. He escrito y sigo escribiendo sobre el exilio. Pero como yo viva desde mucho antes, tambin me afloran otras cosas, personajes de otras pocas, historias que persisten desde la infancia, obsesiones, viejos dolores. A lo mejor de aqu a cinco aos (aunque est ya de regreso en Chile) lo que prime sea el exilio. Por ejemplo en Dos Lagartos por primera vez he escrito un cuento que dice algunas cosas sobre China, hace casi quince aos que viv en China y nunca haba escrito nada. Pas un mes y medio en Japn y despus escrib un libro sobre Japn, un diario de viaje medio pintoresquista que tal vez fue mejor que se perdiera. Pas dos semanas en Kenia y tambin escrib un libro de viaje que si se public. Con una semana de estar en cualquier parte, cualquier persona escribe un libro. Pero despus de dos aos de vivir en China, resulta difcil escribir sobre China. Es un conflicto, una mezcla de cosas, una confusin de cosas en que no sabes de repente si vas a poder logara alguna mnima sntesis.

Pero fjate que yo creo que en el cuento al que te refieres, Alacrn negro, ms que escribir sobre China, tocas otro ngulo del mismo problema, de una obsesin que yo veo en todos tus cuentos, que es la cuestin del desamor. Yo creo que en cualquier ubicacin geogrfica es secundaria en tus cuentos: es ms bien el teln donde se desarrolla una larga temporada de desamor y soledad

Es tan corto el amor y tan largo el olvido. Yo no creo que ese cuento sea fundamentalmente de desamor. Es una palabra que me revienta. Pero mira, aunque vayamos en desorden, te propongo dejar lo del desamor para un poco despus, porque siento que como que no termin de contestar la pregunta anterior, eso de que no se ven mucho las ltimas experiencias de Chile

De acuerdo, adelante

Bueno, el hecho es que yo creo que soy un escritor comprometido con la vida, muy hondamente con la gente, con la libertad, con la revolucin y con las clases que tienen la misin de misin de llevarla a cabo. Muchas veces, frente al fenmeno de contar bien una historia, me tropiezo: se puede contarla historia bien, pero uno piensa si acaso pueda no ser esa la historia que hay que contar. Es un problema de orden ideolgico. Una de las cosas que sostengo con respecto a Dos lagartos, libro que rene diez cuentos donde lo central es la pareja humana en diversas experiencias: la conquista, por ejemplo, el engao, la ruptura, la violencia, la nostalgia, en fin, lo que sea, las distintas cosas de la pareja humana, es que los cuentos salen como resultado de experiencias que pueden ser mltiples y lejanas; son una serie de factores. Es cierto que cuando se incendia la casa no puedes estar oliendo las flores del jardn. Pero yo no creo que mis personajes le quiten el poto a la jeringa, como decimos en Chile. Siempre se desprende algn comentario cido para toda la serie de valores burgueses que intenta dominar nuestra vida, imponernos la hipocresa, cegarnos frente a la realidad; siempre hay una visin de mundo que se da la mano y el brazo con las fuerzas del avance popular hacia la meta revolucionaria de transformar el mundo, de eliminar la explotacin Aunque los temas no sean la huelga o la guerrilla. Ahora, la experiencia del exilio si va apareciendo. En este libro viene cuento titulado El mar. En Sin morir del todo aparece en varios. Tengo otro ms nuevo, indito, tambin sobre el tema. Van saliendo. Pero lo que no puedo hace es sentarme a la mquina y decirme: ahora voy a escribir un libro de cuentos sobre el exilio.

La verdad es que se nota que el exilio te ha marcado y te est marcando.

Eso est bien; me ha marcado y me est marcando. Para terminar el punto, en mi prxima novela, que editar pronto Grijalbo, vuelco toda una serie de experiencias sobre lo que signific en Chile el proceso de la Unidad Popular en la vida diaria e ideolgicamente. Pero tambin aparecen hechos y situaciones que marcaron a la gente veinte aos antes Hay un personaje que hacia la fecha del golpe es un militante revolucionario, pero que veinte aos antes fue tambin un joven crpula, frvolo, superficial Cerremos el tema.

Y volvemos entonces al desamor

Te deca que no me gusta esa palabra. Yo no ms creo en el amor; el desamor no existe: todo es el amor. El amor a una mujer, el amor a tus padres, a tus hijos, a tus amigos, al mar, a los insectos, Qu s yo!

Me parece extrao. He estado releyendo tus cuentos y en casi todos veo una especie de segmento final que siempre es el desamor. Creo que es estado es definitivamente una de tus constantes.

Pero orintame en qu cuento, porque para m el desamor es casi un fantasma. Creo en el amor y en los pasos, en las etapas, en las facetas del amor. Por ejemplo en mi propia relacin personal con las mujeres no ha habido nunca desamor. Puede haber habido violencia, desilusin, rompimiento, tedio, odio temporal, celos, lo que sea. Pero no desamor. No entiendo eso de desamor.

Yo en ningn momento me refera a tu experiencia personal; imposible adems que me fuera por ese lado. Pero el desamor como una constante y como una obsesin, lo veo dentro de tu obra. Me pides ejemplos y te los doy: en Dos Lagartos en una Botella veo que el desamor es el hilo fundamental: Morir en Guanajuato, Alacrn negro, Vodka, Presuicidio en el mar y el que da el ttulo al libro. Casos aparte parecen El esqueleto de un dinosaurio y El mar; y ya de otra onda Muchos seores calvos y sin bigote y Un leopardo en la cumbre de un volcn, donde ms que desamor es la soledad y el aburrimiento total lo que impera.

Bien, djame echarle una ojeada al ndice. Morir en Guanajuato. Es bien clara cul fue la motivacin para escribirlo: la impresin que causa el museo de las momias, donde las ves en hilera y un tipo te va diciendo esta momia es Fulana y vivi en tales fechas y esta otra es Zutana y hace cinco aos que los sacaron del cementerio, y a este otro hace ochenta que lo sacaron del cementerio. Un doctor francs vestido de chaqu y con chaleco y a su lado (a los extranjeros los pone aparte) ves a una chinita pequea con una enagua donde est ya muy seca la mancha de sangre. Ese doctor francs y esa chinita le producen un estmulo muy fuerte a la imaginacin, y el tema del amor se da all solo. Que el desenlace de la historia que invente con estos personajes que jams tuvieron que ver el uno con el otro, que ni siquiera pudieron conocerse, que vivieron en pocas distintas, pero que ahora comparten de cierta forma un destino comn en la muerte, sea una historia de amor y decepcin, pues ah estoy metindome en la cosa. Quizs pueda ser yo algo escptico en los detalles de la vida mnima. Pero no en mi concepcin total Vamos viendo los cuentos.

Permteme un momento. En Morir en Guanajuato t creas una historia. A m esa historia, desde el primer momento me da un ambiente de desamparo; es decir, comienza esto con el mdico francs huyendo de Francia, de su cotidianidad y su esposa, luego se encuentra con una chinita y tiene su historia de amor que es un tanto srdida, un tanto dolorosa; y desde el primer momento, uno sabe que la cosa acaba, y que acaba mal; es decir desde el primer momento del cuento t no les concedes ninguna posibilidad de salvacin.

Ya son momias.

Claro, y ensangrentadas para ms remate. Igual que el chavo de Presuicidio en el mar.

Pero lo que salva a algunos es el estrecho momento del fracaso y el momento de la resolucin final. El personaje de Presuicidio en el mar, por ejemplo, se salva en ese trecho, porque el tiempo sigue pasando y transformando lo que media entre un instante y otro, y de pronto las cosas son ya diferentes. Primero se va a matar y luego dice que tanto.

Volvamos a tus inicios como escritor, me gustara que me platicaras sobre tu generacin.

Cuando yo empec a publicar las primeras cosas, se me apareci una especie de hada madrina, un escritor algunos aos mayor que yo que integraba esa generacin que Lafourcade llam del 50 pero donde no estaban algunos de los escritores ms importantes de ese momento y de esa edad, como Jos Miguel Varas, Luis Vulliamy y Edesio Alvarado. Mientras los del 50 ejercitaban el estilo, se hacan mucho autobombo y adoptaban posturas existencialistas, estos otros escritores, a los que se suman tambin Sergio Villegas, Franklin Quevedo y algunos otros, haban dejado temporalmente la pluma y se dedicaban horario completo a la lucha poltica desde la clandestinidad, al periodismo clandestino, etctera. Como dije, encontr a esa hada madrina, Armando Cassigoli, que era una excepcin entre los del 50 por su militancia a travs de la accin y de las letras. Cassigoli diriga la revista de la Sociedad de Escritores de Chile. Me pidi un cuento y ese cuento apareci publicado en una revista que lean casi todos los escritores. Antes haban salido algunas cosas mas en el suplemento dominical del diario El Siglo, del PC Chileno.

No te ests refiriendo a la antologa de cuentistas jvenes que hizo Cassigoli?

No: esto fue antes. La antologa vino a salir en 1959, cuando yo estaba trabajando como traductor en Pekn. Se llamaba Cuentistas de la Universidad, aunque prcticamente todos ramos nada ms de una de las facultades de la Universidad de Chile. All se dio a conocer a un grupo que comenzaba a patalear en la narrativa. Algunos eran ya conocidos y estaban escribiendo bien, como Jorge Teillier, a mi juicio uno de los mejores poetas de Chile en cualquier tiempo (pasado, presente y futuro), y como Jaime Valdivieso, que por esos mismos das publicaba su novela El muchacho. Otros apenas nos dejbamos caer y encontrbamos los primeros enfrentamientos con la crtica literaria. Haba unos cuantos talentos en esa antologa, pero varios los ejercieron por otros cauces: Grinor Rojo en la crtica y el ensayo, Guzmn en el cine. Skrmeta y yo persistimos tercamente en el cuento, con entusiasmo y porfa. Tambin siguieron escribiendo, de esta novsima generacin, como nos bautiz, Jos Donoso, Carlos Morand y Cristin Huneeus

De infausta memoria, este ltimo.

S, claro; yo creo que es una especie de muerto, un tipo de museo de cera Hay otro que sigui escribiendo, pero que slo vino a publicar ya un poco tarde con respecto a los dems, Ernesto Malbrn, muy bueno, muy loco, audaz, vital

Y en qu generacin se ubicaran Miranda, Quijada, Domnguez, Jerez y, ah, Olivares que, al menos publicitariamente, se aade pronto al do que a principios de los sesenta era la joven narrativa chilena, o sea, Skrmeta y t?

Todos lo que has nombrado son buenos escritores. Te falt Ramiro Rivas, que anda muy bien. En cuanto a cuestin generacional, no s, creo que somos todos afines, aunque Miranda tenga cinco aos ms que yo y yo cinco ms que Olivares. A propsito, Olivares reconoce su deuda fundamental con un escritor mexicano Jos Agustn. Una vez en una fiesta se me acerca Olivares y me dice: Qu piensas t de mis cuentos? Yo le digo que me gustan, pero que estn en la onda demasiado skarmetiana y creo que no es bueno que un escritor joven y vital est en la onda de otra persona; que tiene que estar en su propia onda. Olivares me dice no, yo no soy skarmetiano, mi raz est en Jos Agustn. Yo, ignorante, le pregunto Jos Agustn Qu? Jos Agustn a secas, me dice, y haba otro compaero que lo secunda (era Mariano Aguirre) y me dice escandalizado qu no conoces a Jos Agustn? Me vi entre la espada y la pared y confes: no, Quin es, quin es? Pues Jos Agustn era el ms importante autor joven, con Gustavo Sainz y otro de otro pas de habla hispana que no record en ese momento. Pens que estaban en un estado de mucha exaltacin (los pcaros grados?), pero al da siguiente fui a la librera universitaria y casi con vergenza pregunt por Jos Agustn. Vergenza, digo, porque senta un poco el deber de dar tambin el apellido; y me pasan una Novela que se llama De perfil y que le muy rpido. Me pareci muy buena novela, muy fresca, graciosa, llena de vida, de hallazgos de lenguaje, y vi un poco lo que queran decir estos cuates. A todo esto en Chile vivamos un proceso de lucha poltica, de compromisos vitales con el avance revolucionario, de entrega a las tareas cotidianas, y todo eso absorba mucho tiempo. Pues con respecto a esta generacin novsima (siempre me ha reventado la sangre esta palabra), creo que ya no tienen validez; fue totalmente dividida. Para gente como Skrmeta, Ariel Dorfman (que se incorpor ms tarde a la narrativa, pero ya era conocido como ensayista), Manuel Miranda, Jerez, Olivares, los tipos como Hunneus o MOrand no significan nada. Hunneus parti con algn impulso, pero deriv su talento hacia un esquematismo aristocrtico. Su ltimo libro, La casa en Algarrobo, me parece detestable

Tu generacin es influida por qu gente? A quines crees le deben diversos rumbos creativos? Y t, en particular, qu escritores crees que marcan tu obra?

Tengo la impresin de que en general nos toc con mayor fuerza la influencia de los novelistas norteamericanos, Hemingway, Faulkner, Caldwell, Dos Pasos, Saroyan. Conocemos a Chejov y Mauppassant, a Falubert y Dostoievski, pero nos inclinamos a la desliteraturizacin de la narrativa que iniciaron los norteamericanos, partiendo, me parece, desde el propio Mark Twain, con su colosal Huck Fin. En Skrmeta, por ejemplo, se divisa a los beatniks como Kerouac O ginsberg, pero tambin a otros ms viejos, como Saroyan y el Hemingway de los primeros cuentos.

Tambin se divisa a Hemingway en tus cuentos.

Saroyan es un tipo que me gusta mucho y que releo a menudo. Acabo de encontrar un libro en el que mete una especie de prlogo que se llama declaracin de un escritor, o algo parecido. Lo escribe Saroyan veinte aos despus de publicar su primer libro y con ese motivo, y es excelente, se puede calificar de maravilloso. Despus de leerlo casi no quedan ganas de leer los cuentos, porque uno piensa que no pueden ser mejores. Un tipo absolutamente vivo, activo, cambiante, que no est nunca sometido a la misma rgida norma

S, como que Saroyan se conoce poco en espaol

Porque no es espectacular. No es quizs u tipo de Premio Nobel. Pero tiene muy buena entrega y muy buena vocacin. Al hacer el anlisis de los ltimos veinte aos de su vida en ese prlogo (ltimos respecto a cundo lo escribi), dice: Hace veinte aos escrib mi primer libro (que por lo dems se llamaba, si no engaa la memoria, El joven del trapecio volador) y lo publiqu; desde entonces hasta ahora nunca he ganado dinero por otros medios que no sean escribir; nunca tampoco he ganado mucho dinero. Buen chance tambin, que le permite decir voy a escribir y voy a vivir de eso y nunca voy a tener que pegar estampillas.

Adems Saroyan es en cierto sentido un escritor lrico, aunque el lar sea alguna ciudad grande de California; es un escritor pegado a la tierra.

Es lrico slo en cierto sentido. Yo siempre asocio el trmino lrico con poetas como Teillier, Omar Lara, Rolando Crdenas, que quizs vengan un poco de la poesa de Francis Jammes o Paul Geraldy, o del Gran Meaulnes; digamos como una constante vocacin de la infancia, de lo perdido, de lo ido. No creo que Saroyan esencialmente sea eso, aunque siempre en l est presente su ascendencia armenia. Los armenios son gente formidable, apegados de un modo fantico a sus tradiciones familiares, a su idioma (estoy hablando de los armenios en Norteamrica), a sus guisos y sus costumbres. Los armenios norteamericanos son norteamericanos, pero no dejan nunca de ser armenios. As se ve en esa formidable novela que es Un tal Rock Wagram

Hablbamos, para volver al tema de tu generacin

Hay dos escritores singulares a los que me parece difcil detectarles las influencias: Lavn Cerda y Rodrigo Quijada. Ambos viven en Mxico y publicarn pronto, de modo que es preferible esperar. Quijada es en cierto modo un humorista negro. Su visin del mundo y los hombres se asemejan a veces con los de ese ponzooso Bierce del Diccionario del Diablo. Est por aparecer su novela Graduacin, que dar una buena sorpresa.

Hay algo ms que quieras decir, Poli?

S, que estoy un poco cansado porque llevamos como tres horas hablando de temas forzados; forzados en el sentido de que esto es una entrevista y que hay que estar alerta. Pero me gustara decir que hablando al correr de la cinta se le pasan a uno muchas cosas. Acabo de pensar que durante un buen rato me refer a los escritores de mi generacin, y que no dije nada de varios que son estupendos, como Hernn Valds, autor de dos novelas sumamente interesantes y de ese formidable testimonio de la represin y la ignominia que es Tejas Verdes, como Vctor Torres, cuentista y dramaturgo al que le he perdido la pista. Pero no sigamos. Djame terminar diciendo que mi generacin ya tiene algunos rasgos fuertes. Es en parte una generacin del exilio, y en parte una generacin de la clandestinidad Dicen las malas lenguas que hace aos Enrique Lafourcade se enoj con Claudio Giaconi y lo excluy de la segunda antologa de cuentistas del 50, algo as como que lo expuls de la generacin. Con los conformistas, nosotros haremos lo mismo, los expulsaremos de nuestra generacin. Puede sonar divertido. La verdad es que ya estn quedando marginados.


* Nota del transcriptor: Poli dijo a La Nacin de Chile que Bolao siempre le solicitaba entrevistas en Mxico, pero no public todas sus conversaciones, tambin era una tradicin entre ellos discutir sobre Neruda, Poli defenda a su amigo y Bolao terminaba el debate con un brindis: Neruda era una mierda. Viva Chile mierda. Entrevista publicada originalmente en la segunda poca de la revista mexicana Plural (1976-1994).


http://mariocasasus.blogspot.mx/2017/08/entrevista-poli-delano-por-bolano.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter