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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2017

Hacia la Repblica

ngel Pasero Barrajn
Rebelin


Se quiera ver o no, estamos en un periodo constitucional en el que las fuerzas herederas del franquismo, aunque no se atreven por el momento a reformar o retocar la actual Constitucin, s que estn trabajando en ello para hacerla ms proclive a sus polticas de perpetuarse en el poder y dar legitimidad a la monarqua borbnica restaurada por Franco, en medio del neoliberalismo que gobierna en Espaa.

Deca das pasados un poltico ya retirado que viene de la izquierda y est asentado en la derecha ms montaraz (acaso no fue siempre de derechas?), que hay que adaptar la Constitucin a los tiempos modernos puesto que en 1978 no existan las redes sociales y la rapidez en las comunicaciones, argumentaba el poltico que, era preciso regular esos avances y darles cabida en la Constitucin, con la sana intencin, argumento, desde aqu, de recortar la libertad de expresin, estableciendo una censura como la de su aorado rgimen franquista.

Los poderes fcticos que nos gobiernan, los que rigen nuestro destino, quieren convertirse en un gran hermano. Son conscientes que la Revolucin Tecnolgica y la era de la Comunicacin sirven, por un lado, a la globalizacin de la economa y la explotacin. Y tambin saben que por otro lado sirven a la mundializacin de la Resistencia y Revolucin de los pueblos.

El rgimen del 78, tiene puntos dbiles de los que no quiere hablar; uno es la Repblica, otro la Memoria Histrica, el tercer punto es el separatismo cataln y que el pueblo se exprese libremente ante todo lo que concierne a la vida pblica. De ah que ningn gobierno desde la etapa de Adolfo Suarez, se haya atrevido a consultar al pueblo espaol sobre la forma de estado que querra darse. De la Memoria Histrica ni mencionarlo, ya que, si se reconoce el hecho de que an hay cerca de 150 mil enterrados en barrancos, fosas comunes y cunetas, asesinados por el franquismo, condenados en juicios farsa sumarsimos y como punto final est la Ley de Amnista de 1977, que blindaba a todos los carceleros, torturadores y asesinos de aquella poca. Saben los que estn en el poder y lo saben en el palacio de la Zarzuela, que el poder fin a la impunidad de los crmenes franquistas, es reconocer que la monarqua reinante en Espaa tiene un origen ilegtimo.

Los republicanos no buscamos no queremos unos retoques cosmticos de la actual Constitucin. Queremos difundir los valores republicanos y democrticos en todos los mbitos de la sociedad y en particular entre los miembros de las Fuerzas Armadas.

Queremos una ruptura total con la transicin y poner fin a la monarqua borbnica, contando con la sublevacin del pueblo que grite basta ya! de perpetuar el franquismo y poner fin a la corrupcin generalizada, que ha llevado al mismsimo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy a declarar como testigo por las corruptelas de su partido, el PP. Pedimos los republicanos que la banca devuelva los cientos de miles de euros que les ha dado el gobierno del PP a costa de la clase trabajadora. Queremos los republicanos, un rgimen de justicia, de legalidad, fraternidad, solidaridad, que ponga ahora s-, punto final a las atrocidades que padeci y an padece el pueblo espaol, donde la clase obrera, las clases medias, han sido apartadas del poder, usurpado por oligarcas y profesionales de la poltica que en su mayora no vienen a servir al pueblo, sino a servirse de l. Pedimos que la justicia sea igual para todos y que los criminales del franquismo sean juzgados y condenados. Y las vctimas y sus familias vean que se hace justicia y reparacin.

Luchamos por traer a Espaa la legalidad republicana arrebatada mediante un Golpe de Estado, que, si bien fracas, como represalia trajo una cruenta guerra civil que sirvi de banco de pruebas a las armas nazis y fascistas que luego asolaron a Europa y gran parte del planeta como consecuencia de la II Guerra Mundial.

La legalidad republicana se llama III Repblica, con una mirada al frente, sin olvidar el legado de la II Repblica, el periodo histrico espaol de mayor libertad para la ciudadana, de mayor desarrollo de las artes y la cultura, un rgimen que alfabetiz a una gran parte de la poblacin. Durante la II Repblica se extendi por toda Espaa una importante red de escuelas pblicas, en detrimento de la enseanza que impartan curas, frailes y monjas, que solo era de adoctrinamiento.

An hoy ese crecimiento de la enseanza pblica no se ha superado, mxime desde que el Gobierno socialista de Felipe Gonzlez, estableciera los conciertos escolares con la enseanza privada, que pas a cobrar del Estado sin perder su privacidad. Esta no es una mirada nostlgica, es reivindicar unos hechos que junto a otros importantes logros republicanos-, se han mantenido en silencio, en un vergonzoso silencio.

Queremos la III Repblica, en la que la ciudadana tenga asegurados sin que ningn poder tenga facultades para cohibirlos, ni ley ninguna, ni autoridad para recortarlos, todos los derechos naturales:

1 El derecho a la vida, y a la seguridad y la dignidad de la vida.

2 El derecho al libre ejercicio de su pensamiento y la libre expresin de su conciencia.

3 El derecho a la difusin de sus ideas por medio de la enseanza.

4 El derecho de reunin y de asociacin pacficas.

5 La libertad del trabajo, de la industria, el comercio interior y del crdito.

6 El derecho a la propiedad, sin facultad de vinculacin no amortizacin.

7 La igualdad ante la ley.

8 El derecho a ser jurado y ser juzgado por los Jurados, el derecho a la defensa librrima en el juicio; el derecho, en caso de caer en culpa o delito, a la correccin y a la purificacin por medio de la pena.

Estos derechos son anteriores y superiores a toda legislacin positiva.

Lo anteriormente escrito, corresponde a l Ttulo Preliminar del Proyecto de Constitucin de la I Repblica espaola. Redactado hace 144 aos y aun hoy con una vigencia y claridad meridiana.

La III Repblica que queremos es la que los espaoles seamos iguales ante la ley, federal, laica donde el Estado no tiene una religin oficial, plena separacin del poder pblico de las creencias religiosas. Una Repblica, feminista, ecologista, que trabaje por la paz, fuera de las organizaciones belicistas como la OTAN. Que el Estado espaol recupere su soberana nacional, saliendo de la OTAN y de denuncia de los acuerdos firmado por Franco en 1953 con los EEUU, que han hecho de Espaa su portaaviones en tierra para agredir a pases soberanos con los que el Estado espaol no tiene ni ha tenido ningn litigio. Queremos recuperar la soberana econmica, revisando el papel de Espaa en la UE y en la zona euro.

Una repblica de ciudadanos y ciudadanas libres y no sbditas y sbditos, en la que la cultura, las artes, la ciencia, la docencia y el desarrollo cultural del individuo, sean los ejes de su poltica.

Es un camino largo e ilusionante el que tenemos por delante. No es fcil, pero nunca imposible, solo hay que atacar al rgimen desde dentro, desde las instituciones, necesitamos que nuestros parlamentarios y parlamentarias, propongan en el Congreso de los Diputados y en el Senado proposiciones de ley sobre la Repblica al igual que en todos los municipios, donde han de prosperar mociones republicanas, todo ellos arropado desde la calle por la ciudadana en una constante manifestacin a favor de la Repblica.

Ese es el camino hacia la Repblica.

ngel Pasero Barrajn, es director de La hora de la Repblica y Secretario de la Asociacin Civil Milicia y Repblica ACMYR

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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