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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2017

Hecho en Occidente
La nueva era del hambre global gracias a la guerra y el caos

Dan Glazebrook
Russia Today

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Las hambrunas que amenaza actualmente a muchas partes del mundo tienen una cosa en comn, la agresin y desestabilizacin occidental.

El pasado mes de febrero se declar oficialmente en Sudn del Sur la primera hambruna del mundo en seis aos. Un mes despus, el director de asuntos humanitario de la ONU Stephen O'Brien advirti al Consejo de Seguridad de que otros tres pases (Yemen, Somalia y Nigeria) tambin estaban al borde de la hambruna y que haba 20 millones de personas en peligro de morir de hambre en unos meses. Afirm que el mundo se enfrenta ahora a la mayor crisis humanitaria desde la creacin de la ONU. El Secretario General de la ONU Antonio Guterres advirti que a menos de que se recaudaran 4.400 millones de dlares de fondos de emergencia para finales de marzo 20 millones de personas moriran de hambre. Cuando se cumpli el plazo se haba recibido menos de una dcima parte de esa cantidad, unos mseros 423 millones de dolares. Desde entonces la cantidad recaudada ha aumentado, pero apenas es poco ms de un tercio de la meta. Es casi seguro que el objetivo no se alcanzar ya que las donaciones disminuyeron bruscamente desde mediados de mayo.

Para contextualizar el New York Times seal oportunamente que 4.4 00 millones de dlares es casi la misma cantidad que el dinero que ha obtenido Gran Bretaa vendiendo armas a Arabia Saud los dos ltimos aos. La mayor parte de estas armas se han utilizado contra los hambrientos yemenes . Y esa cantidad no llega al 10 % de los 54. 000 millones de dlares de gasto adicional prometido por Donald Trump al ejrcito estadounidense.

Yemen ha vuelto a aparecer en las noticias esta semana* por partida doble. En primer lugar la Cruz Roja inform de que los casos de clera en Yemen ascendan a 300.000. Despus se conoci la sentencia del Tribunal Supremo britnico (que decidi creer a seguros privados del gobierno en vez de a enormes cantidades de testigos presenciales de primera mano) que declaraba perfectamente legtimo que el gobierno britnico armara la despiadada guerra saud contra el pueblo yemen. Estas dos declaraciones no dejan de estar relacionadas ya que es precisamente la guerra por delegacin britnica contra Yemen la que ha llevado a los niveles medievales de hambruna y enfermedad que asolan al pas.

En octubre de 2015 el director de la Cruz Roja Internacional escribi que Yemen al cabo de cinco meses parece Siria al cabo de cinco aos . Segn Save the Children, cada 35 segundos un nio yemen se infecta de clera hoy en da. Esta epidemia viene pisndole los talones a un brote de fiebre de dengue la Organizacin Mundial de la Salud luch para controlar debido a que el sistema sanitario est prcticamente colaps ado y el suministro de agua interrumpido   a consecuencia de la campaa de bombardeos suministrados por Occidente . Se ha bombardeado los hospitales regularmente. Despus de que [el entonces ministro de Exteriores britnico] Philip Hammond justificara el bombardeo de tres hospitales yemenes en varios meses, Mdicos Sin Fronteras advirti que el atacar a hospitales se estaba convirtiendo en la n u e va normal idad .

Sin embargo, el bombardeo de hospitales y de centros de distribucin de grano es solo una parte de la historia del genocidio occidental contra el pueblo yemen. Yemen depende de las importaciones de ms del 80 % de su combustible, comida y medicinas, y el 70 % de estas importaciones llega a travs del puerto de Huydadeh. En agosto de 2015 la colacin encabezada por Arabia Saud bombarde este puerto y desde entonces est sometido a bloqueo, lo que provoca directamente la situacin actual en la que 21 millones de personas sufren carencia de alimentos, incluidos los siete millones de personas que se enfrentan a la hambruna. Como seal el Relator Especial de la ONU sobre derechos humanos y sanciones internacionales, este bloqueo es una de las principales causas de la catstrofe humanitaria que contribuye a que se llegue a lo que denomin esta hambruna creada por el hombre. No hay ni que decir que Estado Unidos y Gran Bretaa apoyan totalmente este bloqueo junto con cada aspecto del genocidio saud en Yemen.

Yemen no es el nico lugar en el que la poltica occidental lleva a la hambruna .

Esta semana se conmemora el sexto aniversario de la independencia de Sudn del Sur. Por segundo ao consecutivo se han cancelado las celebraciones previstas ya que en medio del hambre y la guerra civil no hay nada que celebrar.

El 20 de febrero de este ao se anunci oficialmente que el pas haba cado en la hambruna, con 100.000 personas hambrientas y otro milln ms al borde de la hambruna. El criterio establecido para declarar una hambruna es que un 20 % de una poblacin sufra una carencia extrema de alimento, un 30 % sufra desnutricin aguda y al menos una persona de cada 5.000 muera de hambre al da. Aunque ya no se cumplen estos criterios, el hambre aguda afecta actualmente a seis millones de personas, frente a los cinco millones que haba en febrero (aproximadamente la mitad de la poblacin). Como en el caso de Yemen se trata de una crisis de proporciones bblicas. Como en Yemen, est provocada por el hombre. Y como en Yemen es el resultado totalmente previsible del militarismo occidental. Estados Unidos y Gran Bretaa desempearon un papel decisivo en la particin de Sudn del Sur en 2011 y es precisamente esta particin la que ha legado la actual tragedia al pas. Lo mismo que en Libia el mismo ao la generosidad occidental situ en el poder a una ambigua coalicin de rebeldes sin un programa unificado. Y como en Libia el inevitable colapso de esta coalicin ha llevado al pas a la devastacin total.

En 1983 el coronel del ejrcito rebelde John Garang cre el Southern Peoples Liberation Movement (SPLM) y en la dcada de 1990 Estados Unidos, bajo el la presidencia de Clinton, empez a entregar millones de dlares al movimiento insurgente. Aunque formalmente era un levantamiento contra el gobierno en Jartum, a menudo se bas en llamar al ch o vinismo tnico para lograr apoyo s . Segn el exmiembro del comit nacional Dr. Peter Nyaba, por ejemplo, la primera movilizacin del M ovimiento que llev a ms de diez mil jvenes b or a los campos de entrenamiento del SPL A en 1983 no fue con motivo de la agenda nacional de liberacin, sino para resolver asuntos locales pendientes con sus vecinos, los m urles o los n uers . De forma similar, la faccin de Riek Machar del SPLM, que se basaba principalmente en la comunidad n uer, llev a cabo una masacre de miles de civiles d inka en 1991 . Dr. Nyaba afirma que se descuid el adiestramiento poltico a favor de un a menudo muy brutal adiestramiento militar que llev a excesos muchas veces horribles contra la poblacin que estaba bajo su control. Despus de liberar una zona particular, afirm Nyaba, el Movimiento debera haber instituido reformas democrticas: un sistema de justicia popular, un nuevo sistema educativo, sanitario y de servicios veterinarios. Ese paso, afirm, habra dado al SPLM/A la oportunidad de demostrar su vala al pueblo y al mundo y, por consiguiente, de crear un poder popular slido que convirtiera al SPLM/A en el autntico representante del pueblo [] el Nuevo Sudn habra nacido en la realidad fsica y objetiva del pueblo, lo que habra permitido al SPLM/A lograr soberana poltica y reconocimiento diplomtico. De hecho, esos son los pasos normales dados por los movimientos revolucionarios genuinos en todo el mundo. Pero eso no es lo que ocurri. En vez de ello, afirma Nyaba, el SPLM degener hasta convertirse en un agente de saqueos, pillajes y conquistas destructivas Precisamente en aquel momento Estados Unidos empez a financiar al Movimiento y los 20 millones de dlares proporcionados por Clinton rpidamente aumentaron a 100 millones al ao gracias a la ley de Bush denominada satricamente Ley de paz de Sudn de 2002.

Al igual que en Libia, esta generosidad estadounidense ha permiti do a los grupos insurgentes alcanzar sus objetivos sin tener el liderazgo visionario o las habilidades de organizacin de masas necesarias para suscitar el genuino apoyo masivo . En pocas palabras, e l apoyo estadounidense ha hecho innecesario el apoyo masivo. Las revoluciones genuinas, est o es, las revoluciones que se realizan por medio del esfuerzo de las propias masas en vez de por la presin ejercida por patrocinadores externos, solo pueden tener xito con un programa visionario capaz de ganarse el compromiso total de las masas. G racias al apoyo estadounidense , e n Sudn del Sur el SPLM pudo llegar al poder sin eso. El impacto a largo plazo de esta falta de liderazgo popular e inspirador ha sido un vaco ideolgico en el que se han generado luchas de poder .

Al confiar en el apoyo externo, el SPLM ( y su lder desde la muerte de Garang en 2005, Salva Kiir ) no tena una necesidad urgente de lograr el apoyo de todas las tribus del s ur. Sin la financiacin occidental, Kiir tendra que haber tratado de tender la mano a los n uer, los m urle y a los otros grupos no d inka para asegurar se un apoyo suficiente para obligar al gobierno de Sudn a hacer concesiones. Si lo hubiera hecho, sobre la base de un verdadero programa de masas capaz de motivar a todos los pueblos del sur de Sudn sobre base s no tnica s , este mismo programa habra formado la base de un gobierno de unidad viable despus de la independenci a. Sin embargo, al confiar en el apoyo de Estados Unidos Kiir no necesitaba hacer nada de eso. En vez de ello, el claro patrocinio de Estados Unidos le permiti imponer una falsa unidad a sus rivales n uer y shilik en la que solo su cercana a Estados Unidos era suficiente para obligarles a doblegarse si no queran ser excluidos completamente del poder y del dinero que estaba llegando. Las luchas polticas por el apoyo de las masas iban a ser eclipsadas por las rivalidades entre facciones acerca de quin controlara el flujo de recursos. El mismo modelo ha seguido tras la independencia. Como asuma, con razn, que el apoyo de Estados Unidos iba a seguir fluyendo, el presidente Kiir no ha tenido ninguna necesidad particular de ganarse a quienes estn fuera de su principal distrito electoral de Dinka e incluso ha llegado a despedir a su diputado n uer Riek Machar en 2013 lo que desencaden l a ltima andan a da de la guerra civil . Esta ltima andanada de la guerra ha adquirido unas dimensiones tnicas particularmente desagradables ya que las facciones rivales del SPLM, que durante aos permanecieron unidas por los dlares estadounidenses en vez de por un autntico programa de unidad, estn enfrentadas .

Mientras que la casi hambruna de Yemen fue provocada por los bombardeos y bloqueo del pas dirigidos por Occidente, la actual hambruna de Sudn del Sur es el resultado de aos de guerra por delegacin financiada por Occidente y la desastrosa particin que cre. La situacin en Nigeria tambin es consecuencia de una guerra, en este caso la insurgencia de Boko Haram, una insurgencia que debe su difusin generalizada en los ltimos aos directamente a la destruccin por parte de la OTAN de Libia, que puso en manos de Boko Haram y sus socios los depsitos de armas del pas. Sin lugar a dudas, por lo tanto, la ltima oleada de hambre es un producto derivado directamente de la agresin occidental que provoca otros 20 millones de vctimas, por las que los gobiernos britnico y estadounidense deben rendir cuentas ante la justicia.

* Este artculo se public el 16 de julio de 2017. (N. de la t.)

Dan Glazebrook es un escritor poltico freelance que escribe para RT, Counterpunch, Z magazine, The Morning Star, The Guardian, The New Statesman, The Independent y Middle East Eye. Su primer libro, Divide and Ruin: The Wests Imperial Strategy in an Age of Crisis, fue publicado por Liberation Media en octubre de 2013. Contiene una coleccin de artculos escritos a partir de 2009 y en los que se examinan las relaciones entre el colapso econmico, el auge de los BRICS, la guerra en Libia y Siria, y la austeridad. Actualmente prepara un libro sobre el uso por parte de Estados Unidos y Gran Bretaa de los escuadrones de la muerte sectarios contra Estados independientes y movimientos desde Irlanda del Norte a Amrica Central en las dcadas de 1970 y 1980 a Oriente Prximo y frica hoy en da.

Fuente: https://www.rt.com/op-edge/396469-west-era-famine-war-sudan/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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