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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2017

El Dialogo Nacional por la Comunicacin y la Difusin de contenidos musicales

Andrs Groner
Kafeina.TV / Rebelin


Sin lugar a dudas la iniciativa de difusin de contenidos musicales (art.103 de la Ley Orgnica de Comunicacin), que se conoce como el 11, es una conquista sin precedentes que hemos alcanzado como sociedad. La normativa en mencin insta a que las radios difundan como parte del total de su propuesta musical un 50% de produccin nacional. Para reforzar esta disposicin, adems existe la respectiva reglamentacin emitida por el Consejo de Regulacin y Desarrollo de la Comunicacin e informacin (Cordicom). Esto representa una batalla por el rescate de la identidad, frente a un gran segmento del mercado discogrfico mundial, que privilegia las ventas frente a diversidad cultural, dedicacin y creatividad de msicos y artistas.

Sin embargo, es importante tener presente que esta normativa se aplica en un escenario en el que del total radios existentes en Ecuador, un 86,9% son privadas comerciales, 7% comunitarias y 6,1% pblicas.

Esto es necesario considerar, puesto que en la msica y en el mbito de la cultura en general sucede un fenmeno alarmante, y es que la mercantilizacin est colonizando casi todos los espacios. En la actualidad el objeto principal de la produccin capitalista ya no es la mercanca material, que se valoriza en funcin del trabajo que implica construirla, ahora se trata de una seudo mercanca, cuyo valor de mercado se obtiene segn sea su produccin semitica y simblica, la cual tiene como uno de sus objetivos incidir en el incremento de las expectativas que apuntan al consumo de la misma y de todo el estilo de vida que esta representa; por lo que es correcto identificar la vinculacin de otras industrias que tienen altos intereses en el negocio de la msica.

En la cultura musical esto ha tenido un efecto devastador, y es que en actualidad la lgica de mercado ha ocasionado que tanto las plataformas de descarga musical como Spotify, ITunes store y Youtube, as como casi todas nuestras radios, estn plagadas de producciones internacionales, provenientes de un reducido nmero de gneros musicales. Esta situacin ha generado, no solo que unos pocos gneros se conviertan en un negocio altamente lucrativo, sino tambin que en la difusin y promocin diaria se discrimine a una gran cantidad de artistas y gneros musicales, dejando de lado su importancia para la reproduccin y la reafirmacin de la cultura en el mbito local y nacional; olvidando, adems, que la msica nacional en su diversidad de gneros, tiene una importante cadena de valor que incide directamente en la fortaleza de la industria cultural nacional.

Este fenmeno permite apreciar claramente una lgica de intercambio desigual, muy caracterstica del sistema capitalista, en este caso a travs de la cual se posicionan las formas dominantes de la cultura. Los pocos gneros que estn presentes en las radios y en las plataformas de descarga musical, se consumen a nivel nacional como mercancas culturales que integran un sistema enorme, que recicla una y otra vez aspiraciones, determinados estilos de vida y sentimientos que se expresan por medio de la msica.

Esta situacin nos ha impedido percibir. Si miramos ms a detalle, la msica es una fuente fundamental e inagotable, donde se expresa el conocimiento y el sentir de las distintas culturas, y no hablo aqu solo de la msica tnica, folclrica o tradicional, sino de toda la diversidad cultural que se expresa a travs de la msica y que existe en la actualidad. Su valor cognitivo y didctico es innegable, pues a travs de esta expresin, podemos aprender de manera ldica y placentera a respetar y valorar, tanto la cultura propia, como a aquellas que reconocemos como diferentes. Adems, el fenmeno musical, al igual que el ejercicio fsico, es una forma de expresin corporal; producida por el cuerpo y que acta al mismo tiempo sobre l. Est estrechamente ligada a las emociones, las pasiones, y de alguna forma, a los ciclos biolgicos del hombre. Es decir, la msica en su diversidad cumple una funcin social vital.

Entonces, no hay que perder de vista cul fue la demanda y el espritu de aquellos colectivos e individuos que hicieron que esto se materialice en la Ley Orgnica de Comunicacin, y que, como primer paso, reconocieron que era necesario trabajar en la democratizacin de la oferta musical actualmente existente en la parrilla de programacin de los medios radiales, considerando adems, que esto no soluciona todos los desafos que existen en el fomento de la industria musical.

Estamos ante un escenario complejo, pues para que un artista musical, sea este autor, interprete o productor, logre la difusin, (lo cual no garantiza que alcance la popularidad), debe atravesar diversos desafos, que van desde alcanzar una determinada calidad musical (que es medida con diferentes criterios, tanto por su gremio, como por parte de los medios de comunicacin), hasta tener suficientes recursos para costear promotores, manager, e incluso ddivas que resulten atractivas para conseguir espacios en algunos medios de comunicacin. La payola est an presente y en diversas modalidades.

Por otro lado, si hablamos de lo que enfrentan los artistas ecuatorianos al momento de presentarse en shows, los desafos son adicionales. Por ejemplo, es comn que grandes artistas ecuatorianos enfrenten situaciones denigrantes al momento de participar como apertura de artistas internacionales. Lo curioso es que muchas veces los mismos empresarios y personal ecuatoriano son los que avalan e incitan a que esto se genere. Telones de fondo no adecuados, imposibilidad de tocar con banda propia, volumen limitado, cancelaciones de ltima hora, e inclusive condicionamientos en el pago de las regalas, son algunas de las relaciones que se generan entre los artistas y los empresarios de la industria musical.

Como si esto fuera poco, se suma el problema de la piratera que desde hace dcadas atormenta a la industria musical nacional. Hoy existe en dos modalidades, piratera fsica y digital. Por ejemplo, con respecto a la versin digital, la industria musical a nivel mundial se transform a partir del surgimiento del formato mp3, este proceso fue aceptado por toda la sociedad, y como con ello se rompi con todas las medidas de seguridad de las fbricas de discos, filtrando la msica (de manera legal o ilegal) para siempre en la red, rompiendo incluso con la tradicional dinmica de lanzamiento de discos, esto tambin sucedi en Ecuador.

La piratera fsica tambin genera problemas, los artistas nacionales no viven de las regalas que deberan generarse por la difusin de su msica, mucho menos de las ventas de sus CDs. Por poner un ejemplo, en Ecuador en 2011 las ventas de CDs originales disminuyeron en ms del 258% en relacin a 2005. Hoy la mayora de msicos tienen que vivir de los ingresos que generan los conciertos, mientras aceptan a la piratera como un mal inevitable, que aunque les perjudica, ayuda de alguna forma a difundir su msica.

Aunque estos son solo algunos de los desafos, es evidente que los artistas enfrentan un camino complicado, tanto as que es comn ver que grandes msicos tuvieron que adquirir diversas profesiones o actividades adicionales para financiar sus obras, otros lastimosamente han tenido que abandonar su oficio. Los beneficios de ser gestores culturales, para muchos msicos, no van ms all de acceder a aquello que para ellos es lo ms importante, las alegras y el cario que les brindan sus fans, pues los recursos econmicos son escasos.

El sistema operante en Ecuador an no permite un adecuado cobro de regalas, mucho menos permite percibir que el pago de las mismas es una obligacin de quienes usan la msica como un valor agregado o fundamental de sus negocios; impidiendo entender que recibir regalas es un derecho de los artistas, reconocido en todo el mundo. Hay muchos medios de comunicacin y establecimientos comerciales que incumplen con esta obligacin. Lastimosamente no existe en el pas una cultura que reconozca a la msica como el resultado del trabajo y esfuerzo de un individuo o de un grupo de personas, que debe ser valorizado como tal.

Estos son algunos de los temas que se han hecho presentes en el Dialogo Nacional por la Comunicacin. Evidentemente, su solucin va ms all de las fronteras y capacidades de la Ley Orgnica de Comunicacin, por lo que se puede concluir que no solo se necesita dar cabida a expresiones musicales propias del Ecuador en los medios radiales (como acertadamente ya lo insta el art 103 de la LOC y el Cordicom), sino tambin que es urgente dinamizar el sector de la industria musical ecuatoriana, con una visin estructural, multidisciplinar e interinstitucional. De esta manera se lograr no solo que los beneficios de la circulacin de contenidos musicales, en diversos espacios, sean percibidos de manera transparente e integral por parte de todos los actores involucrados, sino tambin que se revalorice la importancia de los gestores culturales ecuatorianos, que se expresan por medio de la msica y que son pilar fundamental de nuestra sociedad.

Publicado originalmente en: http://www.kafeina.tv/dialogo-nacional-la-comunicacion-la-difusion-contenidos-musicales/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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