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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2017

Entrevista a Perla lvarez, presidenta de la Coordinadora Nacional de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indgenas
Paraguay es un centro de experimentacin de formas de control social y persecucin popular

M ngeles Fernndez y J. Marcos
Pblico.es


La activista Perla lvarez, presidenta de la Coordinadora Nacional de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indgenas, tilda de narcopoltica la situacin del pas latinoamericano. El actual presidente, Horacio Cartes, y el destituido Fernando Lugo, supuestos oponentes ideolgicos, comparten hoy intereses.

Un termo de agua caliente y un vaso con yerba mate le acompaan cada una de sus palabras y silencios. En Paraguay el terer es la bebida por excelencia, pero el fresquito que hace en julio en el Pas Vasco invita a ingerir algo ms caliente. Termina de teclear unas cosas, da un trago, ofrece, sonre. Tras un saludo inicial y una pregunta de cortesa, cmo va todo por Paraguay?, Perla lvarez, presidenta de Conamuri (Coordinadora Nacional de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indgenas), no duda ni un instante.

Paraguay es un centro de experimentacin de nuevas formas de control social, a travs de mecanismos de persecucin a la lucha popular y a las personas defensoras de derechos humanos. La respuesta obliga a una conversacin larga y sosegada sobre este pas en el corazn de Amrica Latina, uno de los ms desiguales, pero de los que ms crece en trminos macroeconmicos.

El agronegocio para la exportacin as como la generacin de energa elctrica arrojan unos dinmicos ratios de Producto Interior Bruto (PIB), que ha engordado una media del cinco por ciento en la ltima dcada. Mientras tanto, la mayor parte de la poblacin vive muy empobrecida: ms del 30 por ciento estn en situacin de pobreza o pobreza extrema.A la sombra de Argentina y Brasil, poco se habla de lo que aqu sucede. Cinco aos del golpe de Estado parlamentario al expresidente Fernando Lugo, las noticias sobre Paraguay apenas llegan en cuentagotas a la prensa internacional. Apenas el conato del actual presidente, Horacio Cartes, de modificar la Constitucin para poder as ser reelegido resquebraj levemente ese silencio meditico, al originar duras protestas e incluso la quema el Parlamento hace unos meses.

A qu se refiere al afirmar que Paraguay es un centro de experimentacin? Perfeccionado, el golpe de Honduras se reproduce en Paraguay, y ste se aplica, an de manera ms perfeccionada, en Brasil. El sistema capitalista est ejerciendo nuevos mtodos y formas de opresin y dominacin sobre el territorio, que es de inters del capital, y tambin sobre las personas, para mantener un dominio ideolgico. As arranca una larga conversacin, interrumpida solo por el ir y venir de la gente que pasa alrededor, y por pautados tragos al mate.

Paraguay es un pas eminentemente agroexportador de granos de soja [el cuarto del mundo] y de otras semillas transgnicas, como el trigo o el maz. Todo lo que se produce en el agronegocio no es para consumo interno, incluso la ganadera extensiva [es el sexto exportador mundial de carne de vacuno] tambin es para la exportacin. Es la parte sobrante, casi la peor parte, la que queda para el mercado interno. Nuestros medios de comunicacin masivos dicen que el agronegocio aporta a la economa nacional, pero es una propaganda falsa porque la gente en el campo est pasando hambre. Hay una pobreza extraordinaria.

Perla lvarez ha viajado hasta Derio (Vizcaya) para participar en la VII Conferencia Internacional de la Va Campesina, uno de los movimientos sociales ms dinmicos. Desde ms de 70 pases y de ms 400 organizaciones llegaron medio millar de personas. Siete de ellas, de Paraguay, una regin dedicada eminentemente al sector primario pero con una distribucin muy desigual de la tierra. El 90 por ciento est en manos de un 5 por ciento de propietarios (unos 12.000), mientras que el restante 10 por ciento se reparte entre 280.000 pequeos y medianos productores, recoge un reciente informe de Oxfam titulado Yvy jra. Los dueos de la tierra en Paraguay.

Adems de aportar datos y estadsticas que explican que Paraguay presenta la distribucin de la tierra ms desigual del mundo, el informe de Oxfam tambin dedica espacio a los dueos, de los que destaca 15 grandes propietarios. Entre ellos, aparece el nombre del presidente y su conglomerado empresarial, el Grupo Cartes, que engloba a ms de una veintena de empresas de diferentes sectores.

Narcopoltica

Tenemos en este momento un Gobierno de corte fascista que proviene de la narcopoltica. Perla lvarez habla de crteles brasileos como el Primer Comando Capital y Comando Vermelho, tambin del asesinato a luz pblica, en junio de 2016, de Jorge Rafaat, un narcotraficante al que la prensa duda cmo presentarlo, si empresario, narcotraficante o lder de una banda criminal; de la disputa de poder intraoligrquico de una mafia que, dice, est empotrada en el Estado. Y aade: Tenemos intendentes, concejales, gobernadores, diputados, senadores y hasta la propia Presidencia de la Repblica vinculada el narcotrfico. La narcopoltica es la que tiene el control casi absoluto en nuestro territorio, vinculada a las empresas multinacionales, para seguir avanzando en el modelo del agronegocio. Los informes de la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (Codehupy) confirman, con trminos similares, la visin de la activista paraguaya.

Horacio Cartes, del Partido Colorado, una de las formaciones tradicionales, lleg al poder en 2013, en las primeras elecciones tras la cada de Lugo. Sin pasado poltico, slo era conocido por su faceta empresarial y por su relacin con el contrabando. Incluso su nombre apareci en Wikileaks: Fue investigado por encabezar una organizacin criminal dedicada al lavado de dinero procedente del narcotrfico a travs de su empresa Banco Amambay (), as como por la introduccin ilegal de tabaco desde Paraguay a Estados Unidos, recoge el informe de Oxfam.

Antecedentes, aventuras y desventuras, de sobra conocidos en el pas. Tenemos un Gobierno que representa los intereses de la oligarqua y la burguesa, que es la misma gente que acapara toda la tierra, que est aliada con las multinacionales para la produccin de soja, que tiene los medios de comunicacin, que tienen las cadenas de supermercados El control de todos los medios de produccin se reduce a poqusimas familias, entre ellas, el propio Cartes. Es un nuevo personaje que entra en ese escenario despus de acumular riquezas a travs del contrabando de cigarrillos y el narcotrfico. Estar en la presidencia de la Repblica le da una impunidad mucho mayor y desde entonces ha ido incursionando en nuevas reas de la economa, entrando en competencia con otros poderosos, como el grupo Zucolillo y el grupo Vierci.

Curuguaty, un punto de inflexin

En junio de 2012 cambi la reciente historia de Paraguay. Entre los habituales desalojos de campesinos y campesinas, por su violencia desmedida, uno acapar todo el inters desde el primer momento: once campesinos y seis policas murieron en Curuguaty. Slo se juzg a los primeros, a quienes se culpabiliz en un proceso que ha durado aos. El conflicto que provocaron estos hechos se tradujo en un juicio poltico a Lugo, en un golpe de Estado parlamentario que descabez a la izquierda y fragment a los movimientos sociales, en pleno proceso de empoderamiento.

Curuguaty marca una inflexin en nuestra historia poltica. Es una certeza para nosotros que fue una masacre montada. Se buscaba generar un conflicto social de tal envergadura que desestabilizara polticamente al Gobierno, para poder justificar el juicio poltico que le hicieron a Lugo. se era el plan. Y les sali redondito. Porque no solamente sacaron a Lugo, fue un golpe preventivo ante la posibilidad del ascenso social que se poda venir. La gente estaba empezando a entender, mnimamente, cmo funciona la cosa pblica, cmo se administra, cmo se corrompe all dentro. Y tambin entendi que en el Estado hay muchsimos recursos que se generan con nuestro trabajo y que estn garantizando infraestructuras, servicios e incluso disponibilidad econmica para el agronegocio, que es el que nos est matando y es por el que se dio la masacre.

El Gobierno de Lugo, el exsacerdote que encabez una coalicin de izquierdas (Frente Guas), gener algunos entusiasmos en la ciudadana tras romper 60 aos de gobierno del Partido Colorado. Pero, como recuerda Perla lvarez, abri grietas ahora dilatadas. En el periodo de Lugo se legaliza la primera semilla transgnica, y [Federico] Franco, que cubre el periodo de la transicin, legaliza por lo menos otras 13. Ya con Cartes, otras 20. Lugo es ahora senador y presidente del Parlamento, tras un acuerdo con Cartes: Tenemos ahora una izquierda muy fragilizada. Con el golpe todas nuestras organizaciones terminaron fragmentndose. Fue un golpe certero porque no fue contra Lugo, que est vivito y coleando.

Los movimientos de sillas, los apoyos y gestos de cara a las elecciones del prximo ao son evidentes. Sin ir ms lejos, Lugo apoy a Cartes para modificar la Constitucin y poder as resultar reelegido. No entra en la cabeza cmo puede negociar con sus verdugos, con quienes le echaron del poder. lvarez, profesora de guaran, lengua originaria oficial en Paraguay, cree que las organizaciones sociales deben hacer otras apuestas a la vez que reclaman cambios en el sistema electoral: Nosotras hablamos de no entrar en esta cuestin electoral por ahora, sino de seguir apostando por construir poder popular desde el territorio. Sigamos apostando por fortalecimiento de nuestras organizaciones y trabajando con nuestras propuestas de soberana alimentaria, agroecologa y que lo que hagamos sea lo que nos avale la necesidad de cambiar el sistema electoral, de manera que nos posibilite una participacin ms equitativa, transparente y con alguna garanta.

Tembiu rape el programa de televisin que dirigi y present hace aos hablando, en guaran, de la cocina paraguaya, de los productos locales, del consumo de cercana y de la agricultura ecolgica sigue reponindose en la pequea pantalla por sus elevados datos de audiencia: Es la primera vez que el campesinado paraguayo tiene un rol positivo, un rol que les da autoestima, en la televisin.

Considera que las transformaciones estructurales no se logran con un cambio de presidencia, sino que deben ir ms all y afectar al sistema judicial, cuya ltima tctica ha sido, apunta, la criminalizacin y judicializacin de las personas defensoras de derechos humanos y de las organizaciones, a las que se persigue administrativa y burocrticamente. Por ejemplo, la sede de Conamuri ha sido allanada y dos integrantes estn imputadas: Hay una persecucin. Es la respuesta a nuestro nivel de lucha. La confrontacin es brutal. La gente pobre est siendo criminalizada por ser pobre o porque se organiz siendo pobre. No hay un lder con claridad poltica que no est imputado o preso. Incluso gente que hizo resistencia a las fumigaciones. En 2015, 200 personas fueron imputadas por presentar resistencia a los agrotxicos, que es una cuestin de sobrevivencia, porque la gente est muriendo con las fumigaciones.

Y vuelve el tema de la tierra, el sempiterno yugo en Paraguay desde la guerra de la Triple Alianza del siglo XIX, cuando Argentina, Brasil y Uruguay le arrancaron miles de kilmetros. Como recuerda Oxfam, sigue sin dejarse atrs la venta de tierras, a precios irrisorios, a compaas extranjeras para afrontar los pagos de deudas: una treintena de firmas de capital extranjero se hicieron con el 40 por ciento del territorio paraguayo.

El expolio contina hoy. Contrarreforma agraria es el concepto que utiliza Perla lvarez para denunciar la situacin: Hay una concentracin cada vez mayor de la tierra en pocas manos, sobre todo, en empresarios del agronegocio, tanto sojeros como ganaderos. Y para poder expandir este modelo se necesita desalojar a la gente, despoblar el campo, porque somos una molestia. Y el Estado interviene con las fuerzas del orden, con recursos pblicos, para hacer esa limpieza. No slo te quitan del territorio, sino que siembran un terror en el entorno de la comunidad, te aslan. Y describe las tcticas: desde endeudamientos en los que la tierra es el aval, a amedrentamientos, imputaciones, bajos precios para las producciones, fumigaciones o faltas de recursos como escuelas La poblacin indgena, muy significativa en Paraguay, no es ajena a estas dolorosas jugarretas. Son varias las ocasiones en las que la Corte Interamericana de Derechos Humanos les ha dado la razn.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/entrevista-perla-alvarez-paraguay-centro-experimentacion-formas-control-social-persecucion-popular.html



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