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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2017

Feminismo & Lucha social
Feminismo salvaje

Javier Cercas
www.elpais.es

"No entiendo que despus de siglos de maltratos y explotacin despiadados, las mujeres sigan aguantndonos, querindonos y cuidndonos."


DESENGAMONOS: los hombres de mi generacin somos machistas por defecto. Los de mi generacin y los de la anterior y los de la anterior a la anterior, y as hasta el infinito.

La culpa la tienen por supuesto nuestras madres, cosa que yo s muy bien porque soy el nico varn en un hogar de cuatro hembras y mi madre nunca me dej fregar un puetero plato, mientras que mis hermanas la ayudaban en las faenas de la casa (un beso, mam!).

No s cmo sern los chicos de ahora: a juzgar por mi hijo, muchsimo mejores que nosotros; a juzgar por las estadsticas, iguales o peores. Por una vez seguro que tienen razn las estadsticas. Pero la verdad de la verdad es que la culpa de todo no la tienen nuestras madres (otro beso, mam!). Increblemente, desde el principio de los tiempos los hombres hemos considerado a las mujeres como seres inferiores, poco ms que animalitos domsticos creados para hacernos la vida agradable; y esto no slo lo hemos hecho los hombres normales y corrientes, sino tambin los sabios ms sabios que en el mundo han sido.

Claro que aqu tambin hay excepciones. La ms notoria es un viejo veterano de Lepanto llamado Miguel de Cervantes, que vio a sus hermanas humilladas y ofendidas por los cabrones de turno y llen sus libros de mujeres valerosas que no se cansan de denunciar los desafueros de los hombres ni de clamar por su dignidad y su libertad.

Y por cierto: mucho don Quijote mucho don Quijote, pero lo que nadie dice es que, si don Quijote estuviera vivo, santificando todos los caminos con el paso augusto de su heroicidad (como dice Rubn Daro), sin la ms mnima duda se dedicara en exclusiva a perseguir por tierra, mar y aire a esos hijos de mala madre que maltratan y asesinan mujeres y, una vez los hubiera pillado, sin frmula de juicio les cortara el rabo y los testculos, se los metera en la boca, les cosera los labios con hilo de bramante y los abandonara en mitad de Los Monegros para que murieran al sol en medio de horribles tormentos.

Eso es lo que hara don Quijote, y don Quijote no se equivoca nunca. Hay cosas que no entiendo. No entiendo que, despus de siglos y siglos de maltratos y explotacin despiadados, las mujeres sigan aguantndonos, sigan querindonos y cuidndonos. No entiendo que, mientras unos cobardes de mierda matan mujeres indefensas a diario, no broten como hongos comandos de mujeres armadas que imiten a don Quijote y se tomen la justicia por su mano y se dediquen a cortar rabos y testculos y todo lo dems, incluido el sol de Los Monegros.

Pero lo que de ninguna manera puedo entender es que, despus de haber sido gobernadas durante milenios por nosotros en lo esencial una panda de descerebrados borrachos de testosterona y nicamente ocupados en beber cerveza y averiguar quin es ms macho mientras provocamos catstrofes, las mujeres no nos hayan prohibido de manera terminante el acceso al poder ni nos hayan castigado a fregar suelos de rodillas durante los tres prximos siglos.

En resumen: hay quien piensa que el feminismo se est volviendo de un tiempo a esta parte extremista y est yendo demasiado lejos; yo lo que pienso es que de momento, y hasta nueva orden, incluso la forma ms extremista de feminismo es demasiado moderada. Tiene solucin nuestro milenario y vomitivo machismo por defecto?.

A corto plazo, lo dudo, al menos en lo que a m respecta. Pero he observado que algunas cosas pueden resultar tiles; por ejemplo, tener una hija adolescente. De hecho, un amigo mo la tiene y, aterrorizado ante los peligros que la acechan, ha creado una Asociacin de Padres de Hijas cuyo smbolo es una podadera y cuyo lema el siguiente: Capar, capar, capar. Vamos por buen camino.

En fin. Todo lo anterior se me ocurri leyendo una deliciosa novela grfica titulada Ms vale Lola que mal acompaada; la protagoniza un personaje llamado Lola Vendetta, que aparece en la portada con su espada tinta en sangre quijotesca; su lema es: El feminismo no se sufre, se disfruta. Como todos los hroes, Lola Vendetta no tiene edad; su autora, Raquel Riba, tiene 27 aos.

Que Dios las bendiga a las dos. Y a ti tambin, mam.


Fuente:http://elpaissemanal.elpais.com/columna/javier-cercas-feminismo/



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