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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2017

Un rgimen, mltiples revoluciones

Ali Bahloul
Al-Jumhuriya English

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.




Desde la consolidacin del Estado Asad en la dcada de 1970, los sirios se han estado ahogando en un mar embravecido de smbolos autoritarios creados por un rgimen generador de tabes. Muchos de esos smbolos exigan inequvocamente obediencia, al igual que su icnico dirigente, sus estatuas y la reduccin de Siria a su nombre. Otros smbolos tenan efectos bastante oscuros en la estructura de la sociedad siria, aterrorizndoles de forma latente para inducir una obediencia instintiva y a menudo inconsciente a los aparatos del Estado. Varios de esos smbolos cumplan simultneamente ambas funciones.

Despus de que este inmaculado orden simblico fuera finalmente transgredido y socavado por la revolucin siria, nos encontramos una vez ms inundados de nuevos conjuntos de smbolos autoritarios, que en su mayora se parecen siniestramente a los smbolos del Estado Asad en su intento de aterrorizar e intimidar. Este texto tratar de descifrar el simbolismo sirio e identificar las intersecciones que en ese aspecto se dan entre el rgimen de Asad y algunos de sus adversarios.

El Estado de Asad asienta sus cimientos sobre grietas

Siria se separ del imperio Otomano a raz de la Gran Revuelta rabe (1916), alejndose as de un componente de su simbolismo poltico e identidad social. Antes de poder aventurarse a tender puentes en su identidad colectiva, los sirios se encontraron ocupados por fuerzas francesas, cuya expulsin les llev otro cuarto de siglo. Ms tarde, en el perodo posterior a su independencia, Siria dio algunos pasos hacia un nuevo modelo simblico que pudiera pertenecer a todas las personas que habitaban ese pedazo de tierra. Los sirios albergaban y expresaban puntos de vista polticos divergentes que variaban entre los llamamientos emancipadores nacionales a favor de una nacin siria y otros de tradicin nacionalista panrabe. Mientras tanto, los modelos polticos democrticos basados en las cartas de derechos humanos fueron arraigando en otros lugares tras la II Guerra Mundial. En medio de este caos total, precisamente en 1970, el Estado Asad empez a extender sus cimientos entre las grietas en la identidad siria.

Durante dcadas, el rgimen Asad ha establecido ritos de transformacin y paso (1), cuyo objetivo era formular simblicamente los lmites entre los diversos elementos y actitudes dentro de la jerarqua social, as como mitigar las diferencias cualitativas entre el estatus social y sus consecuentes derechos y responsabilidades.

Ambos Asad, el padre fundador y luego su hijo, ocuparan despus la posicin de Dios en la cspide de la jerarqua social o, como poco, la de representante de Dios en la Tierra, al igual que un profeta o califa en el sentido islmico. Es imposible, por ejemplo, encontrar una sola obra de teatro o de cine siria en la que alguno de los Asad aparezca retratado, ni siquiera en aras a su santificacin y glorificacin. Al igual que las enseanzas islmicas prohben la representacin de Dios, de sus mensajeros o sucesores, considerando que tal caracterizacin es sacrlega, los Asad estaban colocados en una valoracin suprema similar.

La hora de Siria en el reloj de Asad

La recurrencia de los ritos consolida las creencias en la mente y en el cuerpo, sirviendo de modos tcitos de dominacin o de lo que a menudo se denomina violencia simblica (2). Quienes ejercen este tipo de violencia, as como los que estn sometidos a ella, no logran reconocer su naturaleza violenta. As fue como en las referencias oficiales, el golpe de Estado del Partido Baaz (1963) se convirti en revolucin popular, y el golpe de Estado de Hafez al-Asad contra sus camaradas baazistas (1970) en Movimiento Correctivo. En el lapso de cuatro dcadas, las celebraciones rituales de estos dos eventos se han impuesto repetidamente, hasta el punto de parecerse ms a la histeria colectiva.

Estos ritos invocan una poca legendaria y sagrada. Evocan sus manifestaciones mentales como si hubieran sido plantadas coercitivamente en la imaginacin colectiva, suprimiendo eficazmente el tiempo lineal real que se mueve hacia adelante, volviendo una y otra vez a una historia espiritual donde no hay otro campen ms que Asad (3). Por consiguiente, este rgimen slo se envalentona en la medida en que el tiempo se petrifica en las mentes de los sirios.

Los mitos de la gnesis de los Asad

Parece que la formacin imaginaria de la sociedad siria (4) se hubiera ya diseado para ser su mejor reiteracin posible, como si lo nico que los sirios ms remotos pudieran rememorar en este calendario asadista, ms all de esta formacin, es una imagen borrosa de un pasado feudal dominado por el extremismo, la injusticia y la explotacin.

Aunque uno de los rasgos definitorios del smbolo es su referencia a un significado latente y distante, que a su vez evoca la imaginacin colectiva de un grupo de personas, el smbolo asadista no refiere otro significado que no sea el mismo Asad. No hay ninguna imaginacin colectiva que pueda emparejarse con un smbolo que de forma tan manifiesta suplanta significados abstractos (5).

Por consiguiente, Asad no es un representante de Dios, es Dios encarnado, dador de lo sagrado. La Siria de Asad es irrelevante para la imagen de Siria en el atlas, excepto cuando el Dios-Tirano concede el perdn a sus rasgos en la geografa y en la mente de la gente.

En su comprensin fenomenolgica del simbolismo, el filsofo Paul Ricoeur concluye que cada smbolo representa en el mundo una totalidad respecto a una dimensin de lo sagrado, y la agregacin de estos smbolos representa lo sagrado en su totalidad en una formacin simblica independiente. Lo mismo se aplica al rgimen de Asad, que limitaba el smbolo, sus implicaciones y representaciones a su forma autoritaria de gobierno, convirtiendo cualquier desviacin de este modelo en algo profano y desacreditado. Esto explica la razn por la que los medios estatales sirios hicieron descaradamente aquellas estrafalarias afirmaciones considerando que Bashar al-Asad era el lder de la oposicin nacional; les resulta harto difcil poder comprender la nocin de que su deidad tenga un rival.

Ah radica el dilema sirio. Si deseas iniciar una revolucin, tienes que concebir un modelo simblico alternativo con el que los sirios puedan identificarse. Si tratas de formar una alternativa poltica, primero debes derrocar al rgimen, que monopoliza las referencias y elimina las alternativas. Este crculo vicioso nunca podra resolverse sino a travs de suicidios, como el que se perpetr en marzo de 2011, cuando un grupo de sirios se atrevi milagrosamente a gritar El pueblo quiere [el pueblo tiene voluntad]. Cmo no van a tenerla?

Rutas para la catarsis verbal

La falta de voluntad es el rasgo que define a la sociedad bajo el Estado de Asad. Para tener voluntad haba que ser un len (asad) y el pluralismo implica capacidad para elegir. Era por tanto impensable que la voluntad pudiera desviarse de su centralidad divina, ni siquiera a travs de elecciones fraudulentas. No existen sinnimos de Asad. Cmo iba entonces a poder generalizarse y concederse esa voluntad a los sbditos?

El pueblo tiene voluntad fue la herramienta a travs de la cual la revolucin empez a desmantelar la visin y la concepcin de Asad de la sociedad y la nacin siria. Socav los axiomas asadistas, los datos considerados indiscutibles, las caractersticas esenciales de la tirana y el extremismo. El dictador endiosado tuvo que considerar que la mera capacidad del pueblo para separar el nombre de Siria del de Asad era una transgresin de proporciones enormes. Significaba que los alienados en la Siria de Asad podan haber llegado, final y definitivamente, a Siria, a su propia Siria.

Prisioneros de ningn lugar

La Siria de Asad es la encarnacin ms autntica del concepto de ningn lugar expuesto por el antroplogo Marc Aug. Todo el pas era un espacio imposible donde no poda establecerse ninguna entidad social; un espacio dedicado a transentes desconocidos y a las prcticas ajenas que en ltima instancia constituan sus vidas (6). Como tal, la vida bajo el Estado de Asad careca de cualquier valor, especialmente cuando los sirios estn hoy confrontados unos a otros, considerados por el mundo como extraos sin rostro. Mientras tanto, el lugar, como contenedor de relaciones sociales, historia e identidad, se hallaba cercado por agentes de seguridad e informantes, confiscado adems por obsesiones paranoicas, leyes de emergencia y toques de queda ocasionales. La violacin fundamental perpetrada por la revolucin fue entonces el uso de cuerpos y de sus voces para expresar identidades y valores. Era la primera vez que los cuerpos sirios se reunan en las calles sirias sin ser instrumentos del rgimen.

A la luz de lo anterior, uno puede comprender por qu Asad estaba tan interesado en que su foto apareciera en lo alto de las devastadas calles del este de Alepo. Un pas slo puede ser familiar para su tirano en la medida en que es ajeno a su propio pueblo.

Alienando las calles de la revolucin

La calle es por tanto el lugar ideal para formular y perpetuar la identidad de los sirios y, consecuentemente, la identidad de su revolucin. El intento de institucionalizar la calle se convirti as en un objetivo comn de todas las partes que competan por el poder, es decir, que competan para volver a reprimir a los sirios y devolverlos a ningn lugar, en la que otros pudieran asumir el papel de expresar su voluntad en su nombre. Por una parte, el rgimen trataba de recobrar esas calles mediante la violencia armada. Aunque no pudiera borrar de la memoria colectiva siria la Siria que haban descubierto a la luz de la revolucin, sin embargo trat de oscurecer esa luz, enviando tropas en una bsqueda de expandir la nada en las mentes de los sirios. Esto explica el intento del rgimen de robarle a la revolucin su sustancia, especialmente de las consignas que han resonado en las calles, como pone de manifiesto la consigna Anda, vete ya, Bashar, de la que se apropiaron rpidamente para convertirla en Somos los hombres de Bashar.

Por el contrario, los grafitis y la propaganda callejera islamista alienaron a las ciudades sirias de su revolucin, especialmente con la prohibicin cuasi religiosa de los ideales iniciales de la revolucin como la libertad y la democracia, que el Daesh, al-Nusra y otras organizaciones extremistas consideran nociones proscritas.

Este tipo de grafitis ideolgicos obtiene su poder de la prohibicin religiosa. Representa las opiniones y leyes de Dios, y por tanto no pueden ser objeto de debate ni violadas en modo alguno. Lo sagrado se extiende tambin al idelogo, quien a su vez se coloca por encima de los mortales ordinarios. Como representante terrenal del Todopoderoso Celestial, pertenece al incuestionable e inviolable inmortal sagrado. El rgimen simblico resurga una vez ms.

Un rgimen, muchos actores

En Elements of Semiology, Roland Barthes sostiene que el menos una parte del icnico mensaje es, en trminos de relacin estructural, o redundante o absorbido por el sistema lingstico. Quiz esto explique la reproduccin del rgimen simblico del Estado Asad por las organizaciones que han surgido tras la revolucin. De hecho, la referencia constituyente de estas organizaciones depende implcitamente de los marcos conceptuales propuestos por el rgimen, aunque con expresiones novedosas y etiquetas emergentes.

Todas las organizaciones extremistas, incluido el Estado Asad, estn en guerra unas contra otras y se disputan el bao de sangre sirio. La contienda entre estas organizaciones no se centra en la proteccin de los sirios, sino ms bien alrededor de quin ostenta la prioridad para domesticarles y maltratarles. Esto es lo que una autoridad es en su referencia conceptual y esto es especficamente por lo que se han ganado la enemistad de los revolucionarios sirios, que de una vez por todas se haban apartado del patrn simblico autoritario.

Debe sealarse que el extremismo no parece algo muy ajeno al rgimen Asad. Desde la desintegracin de la fachada hbrida de Asad, compuesta por las grietas de la identidad siria y la explotacin de su fragilidad, los diversos componentes del rgimen, bajo la amenaza de erosin por los cambios sociales producidos por la revolucin, han recurrido a la intensificacin de sus ritos de paso adonde pueda derivarse algn significado (7). El rgimen del califato del Estado Islmico ha sido sin duda un componente anterior de esta fachada. Cuntas veces hemos prometido lealtad a Asad?!

Hasta la deconstruccin de la revolucin o ms bien destruccin-, los esfuerzos del rgimen de simbolismo totalitario vuelven a alinearse sobre ciertos ejes, pero hasta la fundacin de un nuevo Estado democrtico, cualquier tentativa de contener a los sirios consistir en una mera redistribucin de los papeles del rgimen de Asad entre nuevos actores.

El nacimiento del significado

Parece que el dilema sirio ha vuelto a aparecer. Para que podamos librarnos de la dominacin extremista islamista, debemos deshacernos del rgimen; pero para deshacernos del rgimen debemos absolvernos de la dominacin islamista extremista que impide la constitucin de un Estado democrtico e inclusivo.

Si el primer choque con el rgimen simblico ha empujado a los sirios hacia el suicidio de "El pueblo tiene voluntad", el segundo choque parece haber revelado qu es lo que la determinacin del pueblo necesita para deconstruir y socavar esos smbolos. Parece evidente que el nico acto que podra salvarnos de este crculo vicioso es un segundo suicidio, encarnado en un grafiti revolucionario en Binnish, que podra conducirnos a la cristalizacin del significado: El pueblo est dispuesto a reinventar la revolucin!

Referencias

(1) Vase Arnold van Gennep, The Rites of Passage.

(2) Vase Pierre Bourdieu, La Reproduction. lments pour une thorie du systme denseignement.

(3) Vase Mircea Eliade, The Myth of the Eternal Return: Cosmos and History.

(4) Vase Cornelius Castoriadis, The Imaginary Institution of Society.

(5) Ali al-Zayyat, Glossary of Linguistic and Literary Terms (Arabic).

(6) Para profundizar en esta nocin, vase Awatef Alkutaiti, New Creative Expressions of the Youth in Post-Revolution Tunisia (Arabic), Alawan website.

(7) Para mayor informacin, vase Moncef el-Mahouachi, Rituals and Tyrannical Symbols: Functions and Signs Within Changing Society, (Arabic) Insaniyyat.

(Traducido del rabe original al ingls por Yaaser Azzayyaat)

Fuente: http://aljumhuriya.net/en/al-jumhuriya-fellowship/one-regime-multiple-revolutions

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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