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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2017

Qu falta nos hace Betinho

Leonardo Boff
leonardoboff.wordpress.com


El da 9 de agosto hubo varias celebraciones por los 20 aos de la muerte del socilogo y activista social Herbert de Souza, conocido como Betinho. Una fue la de la UFRJ/Coppe en la Isla del Fundo conjuntamente con la Coep (Comit de Entidades por el Combate al hambre y por la Vida). Estaba presente su compaera de vida, Mara Nakano, adems de muchos profesores y alumnos. En el Jardn de la Ciudadana fue descubierta una placa de homenaje y se plantaron dos arbolitos de Manac, el rbol preferido de Betinho. Hablaron varias personas, una de ellas yo mismo, y voy a resumir aqu lo que dije.

Hay muertos que recordamos con cario y hay tambin muertos a los que celebramos con jbilo. Estos no estn ausentes, son solamente invisibles. Es el caso de Betinho. En sus propias palabras, su vida fue una sucesin infinita de suertes: hemoflico, sobrevivi a la tuberculosis y finalmente se enfrent valientemente al sida. Milit en la izquierda catlica contra la dictadura militar, vivi exiliado en Chile, Canad y Mxico. Regres en 1997 a Brasil y fue recibido por una multitud, reconocido como el hermano de Henfil, genial cartonista. Almir Blanc y Joo Bosco inmortalizaron a Betinho con la cancin siempre cantada Esperanza Equilibrista sobre la vuelta del hermano de Henfil.

Betinho fue un hombre de grandes sueos y de no menores realizaciones: la Accin de la Ciudadana contra el Hambre, la Miseria y por la Vida, la Coep en colaboracin con el ingeniero de Furnas Andr Spitz, con el Coppe (Luiz Pinguelli Rosa) y el Coep ayud a formar el Comit de Entidades Pblicas en Combate al Hambre, Comits de Ciudadana por todo Brasil, Navidad sin hambre, ABIA para el estudio del sida, entre otras. Entre 1993 y 2005 Accin de la Ciudadana distribuy 30.351 toneladas de alimentos, beneficiando a cerca de 3 millones de familias.
Su prioridad absoluta, verdadera obsesin humanitaria, era combatir el hambre. A los que le criticaban cierto asistencialismo sola responder que el hambre tiene prisa, no permite esperar la gran revolucin.

Con razn deca Gandhi que el hambre es la forma de violencia ms asesina que existe. Es lo que Betinho quera evitar a toda costa. Dar de comer nunca puede ser un gesto solamente asistencialista, sino de humanismo en grado cero. Juntos repetamos con frecuencia: este pan que tengo en mis manos es material; pero el pan que entrego al hambriento es tambin espiritual, pues va cargado de amor, de compasin, de humanidad y salva la vida.

Al regresar al pas, opt por la sociedad civil y no por los partidos y la participacin en el Estado. En la sociedad civil vea la presencia de un potencial de solidaridad y de creatividad que poda ser movilizado en favor de las grandes causas nacionales: reclamar tica en la poltica, reconstruir la democracia por la base, participativa y popular, la urgencia de la reforma agraria en tierras del campo y de la ciudad, combatir el hambre, incentivar la educacin en la lnea de Paulo Freire, introducir por primera vez internet en Brasil.

Betinho era un indignado contra la antirrealidad brasilera de los millones de marginalizados, castigados con el hambre y las enfermedades del hambre. Pero no era un resignado. Enseguida ideaba proyectos para ponerlos en prctica, siempre con un sentido de trabajo colectivo y solidario.

Si viviese hoy con el desorden social provocado por el infame golpe parlamentario, jurdico y meditico, detrs del cual se esconden las clases oligrquicas, que Darcy Ribeiro consideraba las ms insensibles y reaccionarias del mundo, algo que viene siendo repetido por Jess de Souza, Betinho estara seguramente en la calle movilizando al pueblo, los movimientos, a los que todava creen en Brasil, para defender nuestra frgil democracia y salvar los derechos sustraidos a los trabajadores y a los futuros jubilados, defender las tierras indgenas e impedir la venta de tierras nacionales a extranjeros.

Los escndalos de la corrupcin millonaria, que alcanzan a la mayora de los partidos y a las grandes empresas, lo llevaran seguramente a retomar con vigor el tema sobre el cual tanto se debata: la tica en la poltica y la transparencia en todas las cosas. Qu falta nos hace Betinho, hurfanos de lderes confiables. El odio que atraviesa nuestro tejido social le sera incomprensible, l que predicaba el amor a los ms invisibles, a los cuales entreg la poca vida que tena.

Si alguien quiere saber lo que es espritu debe mirar aquel cuerpo consumido y debilitado que, sin embargo, irradiaba vida, valor, esperanza y sentido de humanidad con todos. Era espritu puro en su mejor expresin de inteligencia, creatividad, sueo, compasin.

Nos dej el desafo de recrear Brasil y de refundar la nacin a partir del pueblo cuya solidaridad y alegra de vivir admiraba y de la cual se dejaba embargar. Repeta: sin sueo y sin esperanza no hay vida ni futuro. Betinho es una figura de la que Brasil y la humanidad pueden enorgullecerse. Era y es un Justo entre las naciones, especialmente, entre los pobres. Su inspiracin nos har salir enriquecidos de la crisis actual.

Leonardo Boff es articulista del JB online y ha escrito con Anselm Grn, Lo divino en nosotros (Vozes, 2017).

Traduccin: M Jos Gavito Milano, para leonardoboff.wordpress.com

Fuente: https://leonardoboff.wordpress.com/


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