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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2005

Estados Unidos Versus Latinoamrica

Immanuel Wallerstein

Traducido para Rebelin por Ral Garca


El severo rechazo contra la diplomacia de Bush en la Cumbre de las Amricas en Mar del Plata, Argentina, el 4 y 5 de Noviembre, fue en cierto sentido la culminacin de casi dos siglos de relaciones difciles entre Estados Unidos y el resto de las Amricas. No lleg de la nada, y de ninguna manera significa el fin de la historia que, desde el punto de vista de Estados Unidos, viene decayendo paulatinamente.

Estados Unidos proclam a las Amricas como su coto privado ya en 1823, con la Doctrina Monroe (Amrica para los Americanos). Por eso, Estados Unidos aclam la independencia de las ex-colonias de Espaa y dejaron claro a las potencias europeas que no intenten meterse en las Amricas. Por supuesto, Hait, un estado no dominado por colonos blancos sino por ex-esclavos negros y mulatos libres, no goz de un reconocimiento similar. Estados Unidos no reconoci a Hait hasta 1862 (cuando la secesin de los estados donde exista la esclavitud liber de cierta presin al gobierno de Estados Unidos). Pero por entonces, EE.UU. an no tena la puerta completamente abierta sobre Latinoamrica. Gran Bretaa era todava la fuerza econmica (y poltica) dominante durante el siglo diecinueve.

Lentamente, Estados Unidos estableci su primaca en Mxico (despus de varias confrontaciones militares), en el Caribe (especialmente despus de la Guerra Espaola-Americana), y finalmente en Sur Amrica. Al comienzo del siglo veinte, Estados Unidos se sinti con el derecho de arrebatarle Panam a Colombia (para construir su Canal), y enviar a los Marines a establecer su orden (y defender sus intereses corporativos) en diversos estados Centroamericanos y del Caribe, supuestamente soberanos.

La poltica del "gran garrote", una abierta intrusin imperial, fue bsicamente la poltica de Estados Unidos hasta 1933, cundo, a cambio, Franklin Roosevelt proclam la poltica del "Buen Vecino", aplicndolo a Cuba, Mxico, y Puerto Rico entre otros lugares. No obstante, el gran garrote no fue completamente abandonado (con la invasin de Baha Cochinos en Cuba durante la presidencia de Kennedy, el envo de Marines a la Repblica Dominicana con Johnson, la invasin de Grenada con Reagan, y la invasin de Panam con George W. Bush). Y nadie debera olvidar los innumerable golpes de estado militares apoyados encubiertamente por EE.UU. (notablemente en Guatemala, Brasil, Chile, y -sin xito- contra Venezuela en el 2002). Pero el gran garrote se altern con una diplomacia ms suave. Y fue sta ltima diplomacia la que el Presidente Bush trat de usar, a su torpe manera, en Mar de la Plata.

No funcion. Por qu? Mientras en un sentido Bush no estaba tratando de hacer nada nuevo en Latinoamrica, sino simplemente continuar con las polticas de sus predecesores en esa regin, sus aventuras de Irak le han estropeado su capacidad para sacar adelante esta poltica. Tratando de impulsar -mayormente sin xito- su poltica de intimidacin "machista" en Oriente Medio, ha socavado radicalmente el nivel de apoyo mundial hacia Estados Unidos, al mismo tiempo que tiene atascados sus instrumentos de fuerza (militar, financiera y poltica). La culminacin de dos siglos de dominacin en Latinoamrica, muestra el cuadro de Estados Unidos como un gigante con pies de barro. Slo necesitamos ver la serie de golpes al poder y al prestigio de Estados Unidos registrado en y antes de Mar del Plata.

El presidente de Argentina, Nstor Kirchner, abri la reunin con un discurso en el cual dijo que Estados Unidos tiene una responsabilidad "inexcusable" por las polticas que han conducido a la pobreza y a la tragedia social a Latinoamrica. Especficamente, Kirchner se refiri al consenso de Washington y a las polticas de "ajustes estructurales" del FMI. Mientras ste es el idioma tradicional de la izquierda en Latinoamrica, es probable que sea la primera vez que el anfitrin de una cumbre interestatal le dice eso, en una audiencia pblica, a un presidente de Estados Unidos. Bush se fue de la reunin? No, se guard la lengua y solo alab a Kirchner por las mejoras que ha logrado en la economa argentina.

Mientras tanto, Hugo Chvez, el presidente de Venezuela, quin ahora se ha convertido en el gran Nmesis de EE.UU., habl ante una enorme audiencia pblica denunciando las perfidias de EE.UU. A l se le unieron, entre otros, el gran hroe del ftbol argentino (y latinoamericano) Diego A. Maradona, quien us la ocasin para decir que "Fidel [Castro] es un dios, y Bush es un asesino". Las estrellas del ftbol pueden no estar calificadas como analistas polticos, pero tiene mucha influencia en la opinin pblica.

La reaccin de Estados Unidos contra Kirchner e incluso contra Chvez fue dbil, porque EE.UU. estaba concentrado en la nica cosa que quera de la Cumbre -un compromiso, un re-compromiso, para lograr el Area de Libre Comercio de las Amricas (ALCA)-. Pero EE.UU. se estrell contra un muro de granito: Los cuatro estados que comprenden el Mercosur -Brasil, Argentina, Uruguay, y Paraguay- ms Venezuela que tambin dijo no. El presidente Fox de Mxico trat de congregar a los dems estados, pero sin Brasil, Argentina, y Venezuela, el ALCA est, como Chvez proclam, "muerto, y lo vamos a enterrar aqu". Mientras tanto, estos mismos pases han estado fortaleciendo sus lazos econmicos con Europa y China en perjuicio de EE.UU.

Bush trat de lograr dos cosas en Latinoamrica -el ALCA, que ahora est muerto; y aislar a Cuba-. Mientras Cuba no fue invitada a la Cumbre (Bush no habra ido si Cuba hubiera estado), solo unos das despus la Asamblea General de la ONU vot nuevamente, y con el resultado ms alto jams registrado (182-4, con 1 abstencin y 4 estados que no votaron), a favor de finalizar el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Lo mejor que EE.UU. pudo obtener en Latinoamrica fue dos "no votos", de Honduras y Nicaragua.

Finalmente, aunque en Mar del Plata uno de los pocos defensores pblicos de EE.UU. en lo que hace al ALCA fue Mxico, solo unos das antes Mxico haba ratificado el tratado de la Corte Criminal Internacional, y especficamente se rehus a firmar el llamado acuerdo bilateral de inmunidad, que EE.UU. ha estado impulsando en todas partes para proteger a sus soldados.

La Doctrina Monroe est muerta. Y pocos lloran por el difunto.

Enlace original:

http://fbc.binghamton.edu/commentr.htm






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