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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2017

Pringados o fanticos?

Antonio Gmez Movelln
Rebelin


Se ha producido, desde hace dcadas, una erosin del secularismo estatal y social. Cuando se dice que existe una crisis del secularismo en el mundo debemos pensar en el retroceso que, de una u otra forma, se ha ido produciendo en Estados que, tras la descolonizacin, se constituyeron como Estados seculares o laicos. Estamos pensando en Estados laicos de nueva planta como Israel o en Estados como Tnez, Egipto o, como no, Turqua. En aquellos Estados que se constituyeron como estados anticoloniales y nacionalistas con ideologas seculares el retroceso es evidente. Y por supuesto se pueden buscar explicaciones a este fenmeno pero lo que es una realidad es que los elementos identitarios religiosos estn en ascenso. El fracaso de la modernizacin, en la era de la globalizacin, ha trado consigo la emergencia de los arcasmos religiosos en el primer plano de la poltica. El establecimiento de regmenes polticos teocrticos como Irn, el ascenso internacional del islam poltico y los movimientos ultra reaccionarios ligados a ellos, la aparicin de un terrorismo poltico religioso y de unos ejrcitos paramilitares como ISIS , son todo ello manifestaciones de lo que decimos por ms que pensemos que algunas de estas manifestaciones son construidas o manipuladas por intereses nada espirituales y ms bien estn subordinadas a intereses de las multinacionales, de los Estados imperiales o de las alianzas militares internacionales y sus centros de espionaje.

En Europa se est produciendo, tanto en los pases laicos como en los que no lo son, una ola de criminalizacin del islam como chivo expiatorio de los problemas sociales de integracin y al tiempo de justificacin para las intervenciones neo imperialistas que se dan frica y en el Medio Oriente. El caso ms grotesco es el de Francia donde la derecha y la extrema derecha estn utilizando un laicismo falso para justificar un nuevo racismo.

Pero entonces, los jvenes radicalizados que se asocian a los movimientos reaccionarios del islam poltico en Europa que son pringados o fanticos? Son, en su gran mayora, las dos cosas; por un lado, son pringados porque son utilizados por los mismos que manejan, en el mundo, el llamado islam poltico y por otro lado, algunos-no todos- parecen ser tambin fanticos del islam poltico. El terrorismo del islam poltico en Europa tiene un olor extrao y las investigaciones policiales y judiciales, tras los atentados, suelen acabar en un punto muerto que no logra desenmascarar a los autores intelectuales de los crmenes, ni el revs de la trama. Esto pas el 11- M en Madrid y ha pasado en Londres, en Pars o en Berln y tambin pasar en Barcelona como muy bien explica Manuel Domnguez Moreno en su interesantsimo artculo Un caso curioso publicado en Diario16 http://diario16.com/un-caso-curioso/

Pero no nos echemos las manos a la cabeza sobre las sospechas que puedan tener muchos ciudadanos. Desde el Irangate nadie se debera echar ninguna mano a la cabeza.

Aunque, en Espaa ni en Catalua, contra el terrorismo no podamos hacer demasiado si se pueden hacer muchas cosas contra el fanatismo; en primer lugar, estableciendo un sistema escolar laico y nico; desgraciadamente vamos por un camino muy diferente; se sigue potenciando la enseanza concertada como elemento esencial de segregacin social. En vez de una escuela inclusiva se potencia una escuela segregacionista, sobre todo en las grandes reas metropolitanas, donde cada vez ms la escuela pblica queda reservada a inmigrantes y a poblacin de ms bajos ingresos. En Madrid, por ejemplo, la educacin concertada ya supone ms del 50% de la poblacin escolarizada y lo mismo pasa en Barcelona. En vez de utilizar los recursos pblicos para la escuela nica se potencian dos sistemas educativos en uno de los cuales se va a producir el fracaso escolar y exclusin social. Si no se comprende esto mucho menos se va a comprender que las autoridades civiles, para conmemorar o celebrar un acto oficial, un reconocimiento o lo que fuera, tendran que organizar un acto civil y no una misa catlica, reforzando as el carcter excluyente y no integrador del espacio pblico. El espacio pblico es de todos y no es de nadie. Esa es la mxima de la integracin y del laicismo. Luchar por un espacio pblico incluyente e integrador es un nivel mximo de seguridad contra el fanatismo y la contra la xenofobia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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