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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2005

La rebelin de los sans-culots
Miseria y lucha de clases en Francia

Luis Arce Borja
Rebelin


En 1789 el rey Francs Luis XVI manejaba un rgimen absoluto de derecho divino. Viva alejado de la realidad terrestre rodeado de la nobleza parasitaria en el lujoso palacio de Versalles. La corte estaba compuesta de cerca de 18 mil personas, y de ellos 16 mil tenan la condicin de servidores del Rey y su familia. A estos se agregaban los cortesanos, una especie de adulones y vagos, que entre 1,000 y 2,000 permanecan en el palacio real. De ah desde los amplios balcones miraba con desprecio a los pobres insurrectos que pedan pan y justicia. Luis XVI as como su mujer Maria Antonieta no se dieron cuenta de la dimensin de la revuelta de los sans-culots, hasta que el 21 de enero de 1793 perdieron la cabeza en la guillotina que ellos mismos haban mandado a disear para ajusticiar a los opositores al poder.

Ahora sin transgredir las diferencias histricas, las clases que reinan en el Estado francs, actan como la antigua nobleza de este pas. Tambin desde sus palacios miran con asco a los pobres, y se han referido a las masas sublevadas con el mismo deprecio que manifestaban los reyes franceses en relacin a los siervos y artesanos de 1789. No han intentado hacer el mnimo esfuerzo en ver la magnitud social del movimiento rebelde que se inicio el 27 de octubre en los alrededores de Paris, y que pocos das se extendi como la plvora a diversas ciudades de Francia.

Esta lucha, sin orden ni organizacin, espontnea y sin lderes remeci la armazn poltica de las viejas clases dirigentes en Francia. Las acciones se han desarrollado al margen de todos los partidos polticos oficiales de este pas. Izquierda, derecha y fascistas han sido sorprendidos haciendo la siesta del medioda. Ni el llamado Partido Comunista Francs, ni el socialista, ni los ecologistas y ningn otro aparecen en la escena de esta lucha, salvo como cmplices del gobierno. Este movimiento no surge del "campo a la ciudad", como en las revoluciones en los pases pobres, pero si de los barrios miserables que rodean la lujosa Paris y otras grandes ciudades. Un equivalente latinoamericana de este movimiento serian las luchas espontneas y sin direccin poltica que desarrollan desde hace siglos millones de habitantes de los "pueblos jvenes" en Per o las "callampas" en Chile, o las poblaciones menesterosas de Brasil, Argentina o de Ecuador y Bolivia.

El detonante de esta explosin social, fue la muerte de dos jvenes electrocutados y un tercero herido. Los jvenes encontraron la muerte cuando huan de la persecucin policial y cuando se refugiaron en una cabina de alta tensin elctrica. Inmediatamente a este hecho, miles de pobladores manifestaron contra las acciones policiales en los barrios populares, y con esta accin de protesta, se inicio uno de los movimientos de lucha ms impresionantes de los ltimos 30 aos en Francia. Este movimiento, que algunos socilogos franceses lo consideran ms importante que los hechos ocurrido en mayo de 1968 en Paris, tiene en su haber miles de automviles incendiados. Cientos de locales y comercios hechos polvo. Escuelas del Estado convertidas en cenizas. Puestos policiales atacados por turbas de cientos de manifestantes. Unos 600 jvenes manifestantes detenidos. Una considerable movilizacin de miles de policas. Un muerto en el norte de Paris, y finalmente el estado de emergencia y toque de queda en la capital francesa y diversos pueblos de provincias.

LA DIMENSION SOCIAL DEL PROBLEMA.

La clase poltica francesa as como diversos especialistas y socilogos han intentado negar la esencia clasista y social de este movimiento. Desde sus confortables emplazamientos, as como en 1789 los ricos y nobles miraban a las masas hambrientas en el Paris, han mirado con desprecio un movimiento que se torna incomprensible para los poderosos de este pas. Para Nicols Sarkozy ministro del interior francs, los hechos se reducan a una rebelin de la "racaille" que en espaol quiere decir la "chusma", "populacho", o la capa mas despreciable de la sociedad. Para otros se trata de un moviendo infiltrado por "terroristas islmicos". Otros dijeron que este movimiento era una "guerra anti francesa", y para la extrema derecha francesa (nazi) no era otra cosa que una accion de pillaje comanda por delincuentes inmigrantes. En todo esto, no han faltado los que desde el gobierno han pedido la intervencin de las fuerzas armadas, y declarar el estado de guerra en todo el pas.

Los hechos de Francia son en esencia una expresin de la agudizacin de la lucha de clases que esta en pleno desarrollo desde fines de los aos 70 cuando concluye la era de las reformas burguesas en los pases de capitalismo desarrollado. Que esta lucha se exprese ahora a travs de un movimiento en el que los protagonistas son mayormente jvenes franceses y nios, hijos de inmigrantes, no cambia su esencia como problema de carcter social. Sus races sociales hay que buscarlas en la marginalidad y la desocupacin de millones de trabajadores. Francia es un de los pases de Europa occidental que junto con Espaa tiene las tasas ms altas de desempleo. Actualmente 2 millones 781 mil trabajadores franceses estn en la desocupacin. No hay nada que asegure que este fenmeno va a disminuir en los prximos aos, y por el contrario la crisis actual del sistema econmico francs, asegura su desarrollo en perjuicio de los asalariados. Si en el ao 2002 la desocupacin alcanzaba al 8.8% de la poblacin econmica activa (PEA) esta aumento a 9.1% en el 2003. Y en lo que va del ao 2005, la tasa de desocupacin subi al 10.2% de la PEA (fuente Ministro de la Cohesin Social, 29/04/2005). Hay que agregar que en el drama de la falta de trabajo los ms afectados son los obreros y los jvenes que se integran al circuito laboral. Son precisamente estos jvenes que se han movilizado para protestar contra los responsables de esta situacin. Junto a la desocupacin se apunta el aumento de la pobreza, y como seala el Observatoire des Ingalits (mayo del 2005), en 30 anos, el umbral de la pobreza, tomando en cuanta el cambio de moneda en euros y la inflacin, se ha multiplicado por dos. La misma institucin afirma que la pobreza en la "rica Europa", "esta lejos de haber sido erradicada" y que el 15% de la poblacin tiene ingresos inferiores al 60% de los ingresos considerados suficientes.

La problemtica social en Francia hay que ubicarla en los marcos de la crisis y las nuevas polticas reaccionarias implantadas en la Comunidad Europea. Hasta el ao pasado el promedio de la tasa de desempleo en la Comunidad llegaba al 9%. Visto en cada pas este hecho resulta peor. En lo que va del 2005, Irlanda cuenta con 4,3% de desempleo. El Reino Unido 4,7%. Dinamarca 4,8%. Los Pases Bajos 4,8%. Austria 5,1%. Grecia 9,9%. Francia 10.2%. Espaa 15.9% y Alemania 9,3%. Esta situacin es an peor para los pases de Europa Occidental recientemente integrados a la Comunidad. Polonia, donde reina el Papa y lo ms rancio de la iglesia catlica, tiene 17,6% de desocupacin y Checoslovaquia 15,2%. (Cifras de Eurostat, l'Office statistique des Communauts europennes, 2005).

Pero no solamente es la desocupacin la figura principal de la crisis europea. A esto hay que agregar otros ingredientes de carcter econmico-poltico. Junto a la crisis las grandes transnacionales francesas, inglesas, Alemanas y de otros pases, gracia a las guerras y a los mercados de los pases pobres, estn acumulando ganancias que no han hechos en pocas en que floreca el sistema capitalista. El traslado de empresa a los pases asiticos, el cierre de fbricas en Europa, la reduccin de los salarios, la liquidacin de derechos sociales adquiridos, como la jubilacin por ejemplo. La anulacin de la estabilidad y el alza constante del costo de vida, el amento de las personas que viven en la calle y en los metros, son algunos de los rasgos que presenta la "Europa moderna y civilizada". Como parte de este fenmeno el regreso de los regimenes fascistas y ultra reaccionarios. Holanda, Austria, Italia, Dinamarca, Polonia, una parte de Blgica, son apenas muestras del rumbo que toma el sistema imperialista mundial. Se afirman las dictaduras disfrazadas de gobierno democrtico, y con ello llega a su fin las bondades del sistema poltico liberal y de democracia burguesa.

Es evidente que la lucha actual en Francia es incipiente an como expresin totalizadora y poltica de la confrontacin de clases. Por su mismo carcter amorfo (hablando de ideologa y poltica) y espontneo, no ira ms lejos de la furia popular y de meter fuego a vehculos y algunos locales. Es verdad que como explosin social localizada, no tiene ninguna perspectiva de clase, pero como fenmeno social, ya figura como rebelin popular de la juventud y de los pobres.



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