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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2005

Francia violenta, la sociedad en riesgo

Slavoj Zizek
Correspndencia de Prensa

El filsofo esloveno afirma que la ola de violencia que estall en barrios populares y de migrantes en Pars y otras ciudades, surge en un contexto global en el que la libertad de decisin del sujeto es limitada y angustiante. Dice que el hombre no puede prever las consecuencias de sus actos en una democracia ilusoria que ofrece un falso poder de eleccin. A continuacin, el extracto de un artculo publicado por la Revista de Cultura (Clarn, Buenos Aires, 12-11-05)


Lo que hay que resistir cuando se nos presentan crnicas e imgenes de autos que arden en los suburbios de Pars es la tentacin hermenutica, la bsqueda de un significado o mensaje ms profundo oculto en esos estallidos. Lo ms difcil de aceptar es, precisamente, su extrema ausencia de sentido: ms que una forma de protesta, constituyen un passage lacte que testimonia no slo la impotencia de los perpetradores sino, sobre todo, la falta de lo que Frederic Jameson llam mapeo cognitivo, su incapacidad para inscribir la experiencia de su situacin en un todo significativo. La verdadera pregunta, entonces, es: cules son las races de esa desorientacin?

A los tericos sociales les gusta repetir que la sociedad actual es completamente reflexiva: no hay naturaleza ni tradicin que proporcione una base firme en la que se pueda descansar; hasta nuestros impulsos ms profundos (la orientacin sexual) se viven cada vez ms como algo que se elige. [...] Sin embargo, la principal traba de la sociedad de riesgo reside en la brecha entre saber y decisin: nadie sabe en verdad qu hacer, la situacin es por completo indecidible, pero de todos modos hay que decidir. El problema, entonces, no es el de la eleccin compulsiva (tengo libertad de eleccin con la condicin de que tome la decisin correcta), sino lo opuesto: la eleccin es libre, y por ese motivo se la experimenta como ms frustrante
[...] Nos encontramos en el centro nervioso de la ideologa liberal: la ideologa dominante trata de vendernos la misma inseguridad que provoc el desmantelamiento del Estado benefactor como la oportunidad de nuevas libertades. Hay que cambiar de trabajo todos los aos y depender de contratos breves en lugar de contar con un puesto estable y a largo plazo? Por qu no verlo como la liberacin de las limitaciones de un empleo fijo, como la oportunidad de reinventarse una y otra vez, de tomar conciencia de las posibilidades ocultas de la propia personalidad y de concretarlas? Ya no se puede depender del seguro mdico y el plan de jubilacin habituales y hay que optar por una cobertura adicional por la que hay que pagar? Por qu no percibirlo como una oportunidad ms de elegir: una vida mejor ahora o seguridad a largo plazo? Y si esta prdica genera angustia, el idelogo posmoderno o de la segunda modernidad nos acusar de no ser capaces de asumir una completa libertad, de huir de la libertad, o de aferrarnos de manera inmadura a viejas formas estables

El programa televisivo ms popular en Francia en el otoo de 2002, cuyo rating duplicaba el del famoso Gran Hermano, era Cest mon choix (Es mi eleccin). Los invitados al programa eran personas comunes que haban tomado una decisin peculiar que haba determinado toda su vida: uno de ellos decidi que nunca usara ropa interior, otro intentaba encontrar un compaero sexual ms adecuado para sus padres. La extravagancia estaba permitida, incluso se la buscaba, pero con la explcita exclusin de las opciones que pudieran perturbar al pblico (por ejemplo, una persona cuya eleccin fuera ser y actuar como racista quedaba excluida a priori). Es posible imaginar mejor predicamento de lo que la libertad de eleccin significa en nuestras sociedades liberales? Podemos seguir haciendo nuestras pequeas elecciones, reinventndonos, con la condicin de que no perturben de forma grave el equilibrio social e ideolgico.
[...] Ese es tambin el motivo por el que en la actualidad la democracia es una cuestin cada vez ms falsa, un concepto tan desacreditado como consecuencia de su uso predominante que tal vez deberamos correr el riesgo de abandonarlo al enemigo. Dnde y cmo se toman las grandes decisiones relacionadas con los temas sociales globales? Quines las toman? Se toman en el espacio pblico, con la participacin comprometida de la mayora? Si la respuesta es s, slo tiene una importancia secundaria que el Estado tenga un sistema unipartidario, etctera. Si la respuesta es no, tiene una importancia secundaria que tengamos una democracia parlamentaria y libertad individual de eleccin.

Etienne Balibar propuso la idea de la crueldad excesiva, no funcional, como caracterstica de la vida contempornea: una crueldad cuyas figuras van desde el racismo fundamentalista y/o las masacres religiosas hasta los estallidos de violencia sin sentido de adolescentes e indigentes en nuestras megalpolis, una violencia que no tiene motivos utilitarios ni ideolgicos. No debe engaarnos lo que se dice sobre que los extranjeros nos roban el trabajo o sobre la amenaza que representan para nuestros valores occidentales: un anlisis ms minucioso pronto demuestra que todo eso que se dice proporciona una racionalizacin secundaria superficial. La respuesta que en ltima instancia nos da un skinhead es que golpear a los extranjeros lo hace sentirse bien, que su presencia le molesta.

En qu se relacionan esos estallidos con el hecho de que vivimos en una sociedad de riesgo de elecciones permanentes? En todo: esos estallidos de violencia excesivos e intiles, que slo dan muestra de un odio puro y desnudo (no sublimado) por la otredad, son el anverso de nuestra vida cotidiana. En ningn plano resulta ms evidente que en el destino de la interpretacin psicoanaltica. En la actualidad, las configuraciones del inconsciente (desde los sueos hasta los sntomas histricos) perdieron su inocencia y se encuentran reflexivizadas: las asociaciones libres de un tpico analizado educado consisten en su mayor parte en intentos de brindar una explicacin psicoanaltica a sus perturbaciones, de modo que muy bien podra decirse que no slo tenemos interpretaciones jungeanas, kleinianas, lacanianas de los sntomas, sino sntomas jungeanos, kleinianos, lacanianos, vale decir, cuya realidad comprende una referencia implcita a alguna teora psicoanaltica.

Lo que pasa en el tratamiento psicoanaltico es algo estrictamente homlogo a la reaccin del skinhead neonazi que, presionado a dar razones de su violencia, de pronto empieza a hablar como los asistentes sociales, socilogos y psiclogos sociales, y menciona la disminucin de la movilidad social, la creciente inseguridad, la desintegracin de la autoridad paterna, la falta de amor materno en su primera infancia: la unidad de la prctica y su inherente legitimacin ideolgica se desintegra en violencia descarnada y en su interpretacin ineficaz e impotente. El resurgimiento de la violencia irracional, impermeable e insensible a la interpretacin reflexiva es el necesario anverso de la reflexibilidad universalizada que proclaman los tericos de la sociedad de riesgo. As, cuanto ms proclama la teora social el fin de la naturaleza y/o la tradicin y el ascenso de la sociedad de riesgo, ms atraviesa nuestro discurso cotidiano la referencia implcita a la naturaleza: incluso cuando no hablamos del fin de la historia, no trasmitimos el mismo mensaje cuando afirmamos que estamos ingresando a una era pragmtica posideolgica, que es otra forma de decir que estamos entrando a un orden pospoltico en el que los nicos conflictos legitimados son los conflictos tnicos/culturales?

Algo caracterstico del discurso poltico y crtico actual es que el trmino trabajador desapareci de nuestro vocabulario y se lo sustituy y/u obliter por inmigrantes/trabajadores inmigrantes: argelinos en Francia, turcos en Alemania, mexicanos en Estados Unidos. De esa manera, la problemtica de clase de la explotacin de los trabajadores se transform en la problemtica multiculturalista de la intolerancia a la otredad, etctera, y la excesiva inversin de los liberales multiculturalistas en la proteccin de los derechos tnicos de los inmigrantes sin duda extrae energas de la dimensin de clase reprimida. Si bien la tesis del fin de la historia de Francis Fukuyama pronto cay en desgracia, seguimos asumiendo en silencio que el orden global capitalista liberal-democrtico es de alguna manera el rgimen social natural que por fin descubrimos; seguimos pensando de forma implcita que los conflictos que tienen lugar en el Tercer Mundo son una subespecie de las catstrofes naturales, algo as como estallidos de pasiones violentas cuasi naturales o conflictos que se basan en la identificacin fantica con las propias races tnicas. Y qu es aqu lo tnico sino un nuevo trmino en clave para designar a la naturaleza?

Hay una ancdota sobre Picasso durante la Segunda Guerra Mundial: un oficial alemn visit su estudio, vio Guernica y, asombrado ante la confusin modernista de la pintura, le pregunt: Usted hizo eso?. Picasso le contest con calma: No, ustedes lo hicieron!. Hoy, y ante los estallidos de violencia en los suburbios de Pars, muchos liberales nos preguntan a nosotros, los pocos izquierdistas que seguimos confiando en una drstica transformacin social: No lo hicieron ustedes? Esto es lo que quieren?. Y nosotros deberamos contestar como Picasso: No, ustedes lo hicieron! Este es el verdadero resultado de su poltica!.

Nota de Correspondencia de Prensa: Slavoj Zizek, obtuvo el doctorado en Filosofa en la Universidad de Ljubljana (1985) y fue docente en la Universidad de Pars VIII y en las Universidades de Minnesota, Columbia y Michigan. Entre sus obras ms importantes se encuentran: El sublime objeto de la ideologa (1989; Porque no saben lo que hacen (1991); El frgil absoluto (2000), y A propsito de Lenin (2003).


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