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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2017

In memoriam
Basilio Martn Patino (1930-2017), desde las conversaciones de Salamanca hasta el 15-M

Pepe Gutirrez-lvarez
Viento Sur


Si existe un cineasta que fue consecuente con sus premisas ideolgicas de cineasta libertario, este fue Basilio Martn Patino. Su nombre atraviesa una historia alternativa que va desde las clebres Conversaciones de Salamanca (sobre las que existe un logrado documental, De Salamanca a ninguna parte, de quien fue el principal testigo), hasta la que sera su ltima pelcula, Libre te quiero, otro documental de inequvocas resonancias: las de los versos del poeta Agustn Garca Calvo, fervoroso asiduo del 15M.

Nacido en Lumbrales, Salamanca, en 1930, a Basilio le lleg pronto la fascinacin por el cine, una puerta que le permiti escapar de un mbito familiar ultraderechista sobre el que dej sus propios puntos de vista, visibles por ejemplo en el clrigo de Nueve cartas a Berta, que echa en falta los viejos tiempos cuando la Espaa de Franco iba de la mano de la Alemania de Hitler.

Tras estudiar Filosofa y Letras, cre un cineclub y la revista Cinema universitario, embrin de las citadas Conversaciones sobre el cine espaol, que reuni a los grupos ms heterogneos de la industria cinematogrfica en 1955, siguiendo pautas prximas al PCE de la poca, y cuyas despiadadas conclusiones finales fueron expuestas por Juan Antonio Bardem.

Despus de estudiar en la Escuela de Cine, dirigi su primera pelcula, Nueve cartas a Berta (1966), un filme que fue pasto de la censura pero que enseguida se convirti en un referente de la poca, en la nave insignia del nuevo cine espaol ms inconformista y ms autntico y en el que el realizador busc comprender aquellos tiempos de desasosiego y rebeldas calladas, pero latentes, por ejemplo, en la presencia del profesor que regresaba del exilio. Tras su segundo filme El amor y otras soledades, Martn Patino, harto de la censura, comenz el camino que nunca abandon, el de un cineasta en los mrgenes de la industria, con un sentido de la libertad de rotunda coherencia que le llev a militar en la CNT. Basilio nunca se olvid de subrayar sus afinidades anarquistas en sus pelculas, sin que por ello significara ninguna obediencia a un clich ideolgico determinado.

Su pelcula ms reconocida y venerada, Canciones para despus de una guerra, se realiz de forma clandestina en 1971 y no fue estrenada hasta 1976, poco despus de la muerte del dictador y tras sortear toda clase de problemas con la censura establecida y la no establecida (las seoras del rgimen que no tuvieron duda de su significado). El filme desarrolla una crtica implcita del rgimen a travs de un inteligentsimo montaje de imgenes y canciones de la era y propaganda franquista as como del resto del mundo. Lo ms increble en esa pelcula es que el director consigue tocar todos los aspectos del franquismo: los aos de hambre y los de desarrollo, las diferencias y desigualdad entre las ciudades y el campo, los tres pilares del rgimen, la ideologa franquista, el apoyo a los regmenes fascistas de Alemania e Italia y la alianza con los Estados Unidos, la manipulacin del gobierno a travs del uso de la propaganda, su inhumanidad, y sobre todo sus contradicciones. La msica, los colores vivos y las incoherencias flagrantes entre las polticas del gobierno y la realidad, enfatizadas por la yuxtaposicin de imgenes evocativas, dan a la pelcula, y al franquismo en general, un aspecto grotesco que, segn mi opinin, es el resultado de las intenciones del director. Nos queda esa impresin al final de la pelcula y querramos rer del ridculo de todo esto, pero algunas imgenes, canciones y frases desgarradoras marcan profundamente y dan a esa risa un sabor amargo. Antes de ver a esa pelcula ya me repugnaban las contradicciones y barbaridades del rgimen as como la represin, pero despus de haber estudiado varias dictaduras, simplemente parece ser una repeticin de la misma cancin, pero en ese caso, podemos sinceramente decir que una imagen, o una cancin, dicen ms que mil palabras.

Mayores problemas tuvo todava Caudillo (1977), rodada en plena clandestinidad. De hecho, mucha gente no la pudo ver hasta su comercializacin en video, y an as. Supone la primera verdadera mirada lcida de este realizador; el inteligente anlisis de la personalidad autoritaria que, para no caer en la paranoia de sus propios fantasmas, es capaz de desdoblarse esquizofrnicamente, transfirindole a medio pueblo la responsabilidad de brazo ejecutor del otro medio, como si fueran mandatos necesarios, cados del cielo, del que l, mero sagrario de la ley, slo era testigo paciente. Hay personajes en la Historia que slo en fotografiarlos radica su esperpento! A los que piden mayor compromiso, ms revancha, ms inquina, ms partido, habra que decirles que contra la Cruzada de la muerte slo hay el ejercicio de la vida; que no, que no podemos caer, como dice el mismo Patino, en la fe pnica; que al enemigo que sabe, slo se le puede ganar con el amigo que siente, y lo dems sera caer en el lenguaje de las armas. Aunque no alcanza el nivel de la anterior, Caudillo tiene momentos francamente inolvidables y contiene todos los elementos para uno de aquellos apasionados debates contextualizados en la ilegalidad.

El trptico antifranquista se cierra con Queridsimos verdugos (1977), otro trabajo documental rodado en condiciones clandestinas y lleno de riesgos. Un documento excepcional en la historia del cine ya que, de la mano de los tres verdugos -"ejecutores de sentencias"- existentes en la Espaa de los primeros aos setenta, explora una zona particularmente oscura de la dictadura. Ms all del alegato contra la pena capital, la pelcula indaga en la historia personal de los tres protagonistas y sus maneras de entender el oficio que desempean, de los ajusticiados por ellos en el garrote vil y de sus virtudes, de los crmenes que se castigan, de lo que piensan los expertos. Un retrato atroz de la sociedad en que se desenvuelven. Una reflexin implacable sobre el poder. El mismo tema la haca cruel y espantosa. Tanto fue as que las primeras palabras de Basilio Martn Patino al finalizar la proyeccin ilegal fueron: Estoy acojonado. Se emocion, embutido en un traje rigurosamente negro y no supo decir ms. Se cuenta que a su derecha, el guionista Daniel Sueiro, que haba escrito un testimonio previo y que apareca todo nervioso, articul: Estoy temblando, y distrajo los ojos, inquieto, con sudor fro en la frente. Esta pelcula fue un documento irreemplazable en s mismo, una pelcula que se constitua por sus imgenes en un acta de acusacin del funcionamiento atroz, goyesco de un rgimen que marcara con el estigma del terror a varias generaciones.

Apasionado de los artilugios y las tcnicas de filmacin, tanto antiguas como modernas, Basilio lleg a poseer una importante coleccin de linternas mgicas y zootropos, que han sido mostradas en numerosas exposiciones y que ahora forman parte de la Fundacin Basilio Martn Patino. Abraz tambin con emocin las nuevas tcnicas de vdeo y las nuevas herramientas digitales. Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, Martn Patino hablaba en su discurso de investidura de la felicidad que le supona el hecho de poder realizar a gusto su trabajo. Querer es tratar de comprender sinceramente, y comprender implica tambin la libertad de poder disentir. Cada uno debe poder seguir su propio camino, clamaba el cineasta en su discurso. Martn Patino siempre sigui el camino que l mismo se marc. Un camino que no tuvo su correlato en otras pelculas con las que trat de ofrecer su propia visin crtica de la Transicin y de la vida espaola en tiempos de libertades, sin conseguir en ningn momento superar el listn de Nueve cartas a Berta.

El personal interesado encontrar sin muchas dificultades sus pelculas en youtube, en estudios y trabajos documentales como la ya citada De Salamanca a ninguna parte, en cinema colectivo que trata de la experiencia cinematogrfica de la CNT en los primeros aos de la guerra civil, o en el documental La dcima carta, que Virginia Garca del Pino rod en el 2014, indag en el mundo ms ntimo de Martn Patino, a travs de muchas horas de conversaciones y entrevistas e imgenes de archivo.

No estara de ms que entidades y centros de estudios montaran sus jornadas sobre la vida y la obra de un cineasta insustituible e irrepetible que mantuvo su coherencia hasta el final.


Pepe Gutirrez-lvarez es escritor y miembro del Consejo Asesor de viento sur.

Fuente original: http://www.vientosur.info/spip.php?article12919



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