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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2017

Corea del Norte o el fin del mito del Nuevo Orden Multilateral

Alberto Cruz
CEPRID


El ltimo artculo publicado en este centro de estudios sobre Corea del Norte, en el mes de mayo, terminaba diciendo que la resolucin que diese China, sobre todo, al conflicto sera determinante para comprobar si se haba iniciado un nuevo mundo multipolar, tal y como vena predicando con su consenso de Beijing, o se estaba en ms de lo mismo (1).

Ahora ya se puede decir con toda certeza que estamos en ms de lo mismo porque la crisis de Corea del Norte (o la crisis geopoltica con Corea del Norte como excusa) ha supuesto el fin del mito del Nuevo Orden Multilateral. La imposicin de sanciones a este pas por unanimidad del Consejo de Seguridad de la ONU, el 7 de agosto de este ao, ha puesto de manifiesto la confluencia de intereses entre la actual potencia hegemnica, EEUU, y los de las potencias que -hasta ahora- hacan bandera de un Nuevo Orden Multilateral diferente del actual. Es el caso de China y de Rusia.

Estos dos pases han venido dando pasos para la creacin de un nuevo mundo que gustaban en denominar "ms justo", sustentado en la multilateralidad, la diplomacia y respetuoso con las polticas y las decisiones del resto de pases evitando la injerencia en los mismos. Gustaban de contraponerlo a la tradicional forma de actuacin del imperialismo estadounidense y occidental, siempre amenazante e injerencista, y plantearlo como el estilo sobre el que iba a pivotar una poltica exterior diferente a la occidental y en la que la hegemona girara de Occidente hacia Eurasia (2).

Entre esos pasos hay que contar con la creacin de una bolsa petrolera propia (China), al igual que una bolsa de oro propia (China) o de sistemas de pago internacionales (China y Rusia) alejados de la tradicional forma de extorsin occidental a los pueblos que no se pliegan a sus intereses (como el SWIFT) y que son en el caso chino el CIPS y en el caso ruso el MIR.

A ello hay que aadir la firma de tratados preferenciales en mbitos comerciales y la decisin, poltica, de que muchos de esos intercambios comerciales se realicen en las monedas respectivas de los pases que han suscrito esos acuerdos (China y Rusia ya realizan un porcentaje, pequeo an, de ese comercio en sus propias monedas, al igual que hacen por separado con India o Brasil, por mencionar solo unos casos). Esto supone un claro desafo a la predominancia del dlar -y del euro- en las transacciones financieras internacionales y, por lo tanto, a la hegemona de Occidente.

En un lapso de tiempo de ocho-nueve aos, tanto China como Rusia han dado pasos que, en teora y en algunos aspectos prcticos, ponan al mundo fuera de la influencia estadounidense y occidental con iniciativas como la Unin Econmica Euroasitica, la Organizacin de Cooperacin de Shanghai (ahora en una pequea crisis con el enfrentamiento casi militar entre China e India), el Banco Asitico de Inversin en Infraestructuras o la Nueva Ruta de la Seda. Incluso con iniciativas como la de los BRICS y su Nuevo Banco de Desarrollo, ya recuperados ambos tras el golpe en Brasil contra Dilma Rousseff.

Sin embargo, y de forma sorprendente para algunos, cuando lo tenan todo a su favor para dar el golpe de gracia definitivo al imperialismo estadounidense China y Rusia han optado por ir de la mano con l contra Corea del Norte. Los dos pases se han plegado a la imposicin de las sanciones ms duras que la ONU haya impuesto jams a un pas, con la excepcin del Irak de Saddam Hussein. El desconcierto ha sido tremendo en mucha gente y en muchos pases puesto que al ir de la mano de EEUU tanto China como Rusia han visibilizado que se pliegan a los intereses de EEUU y en un contexto en el que permite a EEUU recuperar iniciativa en el mbito geopoltico en unos momentos en los que su declive es patente y su hegemona cuestionada y cuestionable incluso dentro de los propios Estados Unidos (3).

No obstante, esta sorpresa debera haberse matizado si se hubiese tenido en cuenta que ya China haba manifestado que su poltica exterior, basada en el famoso "consenso de Beijing", quedaba en entredicho y se pareca, como una como una gota de agua a otra, a un comportamiento tpicamente imperialista al amenazar de forma clara a Corea del Norte si se opona a los "estados poderosos". A quien correspondi en "honor" de arrojar a la cuneta los valores del "consenso de Beijing" y, con ellos, el Nuevo Orden Multilateral tan pretendidamente buscado fue a Fu Ying, presidenta del Comit de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional del Pueblo, en el mes de abril tras una dursima crtica norcoreana al ultimtum presentado por China ya entonces y que anunciaba un endurecimiento de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, como as ha sido. Fu Ying dijo textualmente: "los estados poderosos pueden tener una mayor influencia sobre la situacin internacional y deben tambin soportar las consecuencias de lo que dicen o hacen; los estados ms pequeos o ms dbiles pueden contrarrestar o responder a las presiones de los estados poderosos, pero hay que pagar un precio por ello" (4).

Si adems se tiene en cuenta que las sanciones a Corea del Norte se imponen cuando EEUU acaba de sancionar de forma unilateral a Rusia, otra vez, y que amenaza con sancionar a China por su prctica comercial la impresin (por no decir la certeza) es que ambos pases se han plegado al chantaje estadounidense. Que estos dos pases, uno de ellos ya claramente superpotencia, hayan hecho eso pone de manifiesto que aquello del Nuevo Orden Multilateral no es otra cosa que literatura porque viene a ser ms de lo mismo del existente hasta ahora.

Lento, muy lento

Siendo pragmtico, se podra considerar que la realidad geopoltica es mucho ms compleja de lo que indican unos cuantos movimientos, como los relatados ms arriba, hacia esa nueva y pretendida multilateralidad. Pero siendo tambin pragmtico, la realidad indica que tanto China como Rusia lanzan ms humo que fuego y que al adoptar las sanciones contra Corea del Norte, impulsadas por EEUU, estn mostrando de forma implacable que lo que intentan es -en el mejor de los casos- reformar de manera gradual y lenta ese orden mundial ya en declive sin molestar a EEUU ms de lo necesario. En pocas palabras: no quieren cambiar de forma radical el orden mundial existente, como hasta ahora daban a entender. En su justificacin, si es que es tal, no quieren que ese cambio sea "catico". Y para ello lanzan a todo el pueblo norcoreano a una crisis econmica de incalculables consecuencias? Porque conviene recordar que las sanciones que la ONU impuso a Irak tuvieron como consecuencia la muerte de ms de un milln y medio de nios menores de cinco aos, como mucho ms tarde tuvo que reconocer la propia ONU. Tal vez por ello, las sanciones adoptadas contra Corea del Norte se quedan a un nivel un poco ms bajo que contra Irak, pero solo un poco ms bajo porque afecta a los principales rubros de exportacin del pas con lo que se dificulta hasta el extremo la entrada de divisas y el consiguiente desarrollo.

Las justificaciones dadas por China y Rusia para su voto favorable a las sanciones llegan a hablar de lo que es moralmente correcto y lo que no lo es (5), dando a entender que su postura no es moralmente correcta -a fin de cuentas se perjudica de forma notable a la poblacin norcoreana- pero que "no haba otro remedio". Es un argumento cnico porque siempre hay otro remedio, lo que no hay es voluntad para ponerlo en marcha. Por eso llevan casi dos semanas intentando apaciguar a su gente (China, en los prolegmenos de un crucial XIX Congreso del Partido Comunista, a su ala izquierda; Rusia a quienes defienden la necesidad de ampliar las relaciones que mantena la Unin Sovitica con Corea del Norte, sobre todo en temas de infraestructuras y de extraccin de minerales) repitiendo el mismo soniquete: "la resolucin del CSONU tiene una doble vertiente, la que obliga a Corea del Norte y la que obliga a EEUU; es ahora a EEUU a quien le compete su cumplimiento y eso significa establecer un dilogo con Corea del Norte".

Sin embargo eso no es ms que un burdo brindis al sol puesto que EEUU, en plena euforia por haber logrado doblegar a China y Rusia, ni se plantea tal posibilidad. El voto unnime en el CSONU ha envalentonado a EEUU hasta el extremo de enviar nuevos buques al Mar Meridional de China, ha sancionado a un banco ruso (otra vez, dos sanciones contra Rusia en menos de un mes) por realizar operaciones con Irn y Siria y le ha expulsado del sistema SWIFT, y ha dicho que entre los das 21 y 31 de agosto se van a realizar unas macro maniobras militares por tierra, mar y aire en Corea del Sur "para hacer frente a la amenaza norcoreana".

Los chinos han protestado calificando el envo de barcos como "provocacin", pero no han dicho ni hecho nada ms aun cuando es la tercera vez desde que Trump es presidente que EEUU enva barcos y/o aviones al Mar Meridional de China. Los rusos han afirmado que la expulsin del banco del SWIFT es "inaceptable", pero no han hecho nada ms. Corea del Sur no ha dicho que esas maniobras tienen que suspenderse porque sera una clara provocacin a Corea del Norte.

Es decir, que las protestas estn dentro del guin pero son ineficaces y solo constatan que EEUU ha recuperado fuelle geopoltico, que no tiene ningn reparo en lanzar a la incertidumbre al mundo, que no tiene ningn reparo en desestabilizar a sus rivales violentando el derecho internacional y que no tiene ningn reparo en desarrollar la teora del caos. Es como si dijese, dos mil aos despus, lo que dijo Roma cuando otros le hicieron el trabajo sucio: "Roma no paga traidores".

Y, desde luego, China y Rusia tambin han demostrado que tampoco tienen ningn reparo en anteponer sus intereses estratgicos a la cimentacin del Nuevo Orden Multilateral que dicen (decan) querer construir. Por lo tanto el "pago" que estn recibiendo de EEUU (sanciones en el caso de Rusia, provocaciones militares en el caso de China) es ms que merecido.

Entre esos intereses estratgicos de China y de Rusia est el no aceptar la nuclearizacin de Corea del Norte argumentando que ello no contribuye a la estabilidad, sino a la inestabilidad internacional. Lo que subyace a este argumento es que no quieren que se incremente el selecto club nuclear (EEUU, Rusia, China, Francia, Gran Bretaa, India, Pakistn, Israel) porque ello significa una merma, por pequea que sea, de su poder nuclear. Por lo tanto, lo que estn haciendo es reforzar el mundo existente, con los intereses existentes y los poderes existentes. Especialmente, nucleares.

China y Rusia han argumentado as su voto en el CSONU. Sotto voce, afirman que las pruebas de misiles de Corea del Norte y sus ensayos nucleares han creado el pretexto necesario para que EEUU justifique el despliegue de sus misiles THAAD en Corea del Sur y que no va dirigido a Corea del Norte, sino a ellos. Pero aqu se puede volver por pasiva la oracin, puesto que Corea del Norte nunca se ha negado a negociar su programa nuclear y ha sido EEUU quien, por el contrario, siempre ha rechazado el dilogo. Fue George W. Bush quien, en 2002, rompi el acuerdo previo que haba entre los dos pases y la razn por la que Corea del Norte retom su programa nuclear. Tan es as que en 2015 Corea del Norte y China acordaron proponer a EEUU y Corea del Sur la "doble suspensin", renuncia a las pruebas de misiles a cambio de no realizar maniobras militares a gran escala, y lo volvieron a reiterar en marzo de este ao 2017, ya con Trump en la presidencia. EEUU siempre ha rechazado esta propuesta, as que por qu razn la va a aceptar ahora, cuando ha logrado un indudable xito diplomtico en la ONU y China y Rusia han sido cooperadores necesarios del mismo?

Luego aqu de forma clara, con luz y taqugrafos, tanto China como Rusia han invertido la carga de la prueba y han responsabilizado al dbil por los incumplimientos y negativas del fuerte. Es decir, que su comportamiento refuerza al fuerte y penaliza al dbil. Eso no es un Nuevo Orden Multilateral, sino un reforzamiento del viejo. EEUU se ha dado perfecta cuenta de ello y ahora est respirando mucho ms profundamente porque ya no tiene tanto que temer de sus dos antagonistas y su lento camino hacia ese hipottico y ya idlico mundo multipolar.

En buena lid, tras la imposicin de las sanciones a Corea del Norte, tanto China como Rusia tendran una baza que jugar a la hora de negociar y mejorar sus relaciones con EEUU, pero EEUU lo ve como una victoria indudable -como as ha sido- y no considera necesario negociar nada. Y de eso son conscientes, de forma especial China cuando reconoce que "no va a ser fcil romper la arrogancia moral" de EEUU. Por lo tanto, no se entiende el voto en el CSONU, un voto a cambio de nada. Gratis total y un perjuicio evidente para sus intereses.

La compra de Rusia por China

Pero China y Rusia, aunque han votado lo mismo, lo han hecho por razones diferentes. En primer lugar, porque Rusia fue quien se resisti a votar a favor de las sanciones hasta el ltimo momento y tuvo que ser convencida, o comprada, por China para que lo hiciese. Rusia no quera dar esa satisfaccin a EEUU y menos una semana despus de que Washington volviese a imponer sanciones a Rusia con la pretensin de impedir o dificultar la construccin del gasoducto Corriente del Norte 2 (North Stream 2) junto a Alemania.

El relato de lo ocurrido (6) es lo suficientemente expresivo como para sostener esta afirmacin de compra de su voto por parte de China, por dura que parezca. El 3 de agosto el embajador ruso en la ONU, Vasili Nebenzia, fue muy explcito afirmando que despus de la aprobacin de sanciones por parte de EEUU contra su pas "Rusia puede no subirse a bordo [de las sanciones a Corea del Norte], incluso aunque cuente con el consenso de China".

Esas declaraciones hicieron que rpidamente el embajador chino en la ONU, Liu Jieyi, mantuviese una reunin de urgencia con el ruso para "explicar en profundidad" el contenido de las sanciones. Est claro que fue algo ms que una "explicacin" y que lo que all se alcanz fue un compromiso: China ha afirmado que est dispuesta a negociar un Tratado de Inversin Bilateral con Rusia en virtud del cual las empresas chinas y rusas tendran un estatus legal en cada pas y recibiran un estatus de "poltica preferencial". China, en este contexto, ha ofrecido a Rusia su apoyo y colaboracin para los planes en el rtico, donde Mosc tiene un inters preferencial. Esto fue tambin el mismo da 3. Dos das despus, el 5 de agosto, ambos pases votaban junto a EEUU la imposicin de sanciones a Corea del Norte.

La reunin de sus dos embajadores en la ONU sirvi para que China se postulase como el garante de Rusia frente a las sanciones impuestas por EEUU a ese pas. Viene a decir que con el apoyo chino, esas sanciones son poco menos que irrelevantes. Y esto se certific en Manila (Filipinas) el da 7 de agosto durante el encuentro formal que sostuvieron los ministros de Asuntos Exteriores de China y de Rusia en el marco de la reunin de los pases de la Asociacin de Naciones del Sudeste Asitico (ASEAN). Tanto Wang Yi como Sergei Lavrov coincideron casi en las mismas palabras con las que sancionaron el acuerdo que ya es estratgico entre los dos pases: "China y Rusia construirn confianza entre ambos, fortalecern su cooperacin bilateral y se apoyarn mutuamente con independencia de la situacin global" (Wang Yi); "Rusia y China se han comprometido a seguir considerndose mutuamente como socios internacionales de alta prioridad sin importar la situacin del mundo, profundizar la cooperacin estratgica, fortalecer la confianza mutua, el apoyo y la cooperacin integral" (Sergei Lavrov).

As que se puede decir que los nicos que han sacado tajada de toda esta situacin han sido EEUU, indudablemente, y Rusia, que ha sabido sacar rendimiento a su voto en favor de las sanciones. China emerge como claro perdedor no slo en su histrica relacin con Corea del Norte sino como referente mundial e impulsor de otra forma de hacer poltica exterior. Si hace unos aos se hablaba del "socialimperialismo" de la URSS, ahora hay que hablar de "socialimperialismo" de China y su comportamiento est haciendo saltar por los aires cualquier atisbo de alternativa al orden mundial existente.

Lo que hay detrs de todo ello

Con su voto en la ONU a favor de las sanciones, China ha roto la poltica de equidad y acuerdos mutuos que mantena con Corea del Norte desde 1961, en virtud del Tratado de Amistad, Ayuda Mutua y Cooperacin firmado ese ao. Es un hecho y es seguro que China no lo renovar cuando expire, formalmente dentro de tres aos (hasta ahora se renovaba automticamente). Corea del Norte ya lleva tiempo recriminando a China el incumplimento del mismo, especialmente desde que China vot en 2016 a favor de las dos tandas de sanciones que se impusieron a los norcoreanos ya ese ao y acert cuando dijo, en una crtica entonces inusual y ahora ya reiterada, que "China toma medidas inhumanas como el bloqueo total del comercio exterior" y que "labrndose el camino como una gran potencia, est bailando con la msica de los EEUU".

Corea del Norte tiene toda la razn en su crtica, porque es lo que ha ocurrido. Pero por qu y qu hay detrs de este cambio de postura? No es fcil descubrir la razn, aunque puede que haya tenido mucho que ver la constatacin de que Corea del Norte es una potencia minera. Ya era conocido que el pas tiene inmensas riquezas naturales como hierro, carbn, oro, magnesita, cinc, cobre, piedra caliza, titanio, vanadio, molibdeno, grafito... pero lo que ha generado la situacin actual es el reciente descubrimiento de que el pas es uno de los escasos en el mundo que cuentan con unas impresionantes reservas de tierras raras y eso amenaza directamente a la hegemona que en este comercio tiene actualmente China puesto que el 80% de todo el comercio mundial de tierras raras est en sus manos.

Las tierras raras se denominan as porque tienen elementos qumicos como el escandio, el itrio, el lantano, el cerio y as hasta otros 13 elementos ms imprescindibles para el desarrollo de la vida actual en todos los aspectos, sobre todo tecnolgicos. Aunque desde Pyongyang se mantiene un absoluto secreto sobre las reservas que pueda haber, comprobadas o probables, sus vecinos llevan un tiempo con los ojos puestos en estas inmensas riquezas que Corea del Sur estima en un montante que va entre los 6 billones y los 10 billones de dlares. Es decir, suficiente para costear el precio de una reunificacin dirigida por Sel tras una guerra en la que se aniquilara al Norte y se destruira su sistema poltico y econmico. El Ministerio de Tierras, Infraestructura y Transporte de Corea del Sur ya en el mes de mayo invit a las empresas del sector a presentar ofertas sobre proyectos relacionados con el sector minero del Norte (7).

Pero no es solo Corea del Sur quien aspira al tesoro, sino EEUU (en 2014 el Servicio Geolgico de EEUU ya emiti un informe al respecto y recomendaba que se impusiesen sanciones econmicas sobre la minera norcoreana para evitar el desarrollo del comercio de estas tierras raras) y, por supuesto, China y Rusia.

China es el principal cliente, exportador e importador, de Corea del Norte. Especialmente, de los productos mineros. Si el montante total del comercio exterior de Corea del Norte con China es del 92%, de esa cantidad el 54% se corresponde al sector minero, especialmente del carbn (el 40% del total). Las sanciones aprobadas por la ONU van dirigidas al sector minero, con lo que deja a Corea del Norte sin la posibilidad alguna de comercio exterior en este campo (afectando de rebote a la propia China, con lo que se ha dado un tiro en el pie de forma voluntaria).

En 2012 China invirti unos 8.000 millones de euros en un proyecto de infraestructura en la zona fronteriza entre los dos pases para facilitar el acceso a su territorio de estos recursos minerales. Desde entonces ha estado a pleno rendimiento hasta el ao 2016, cuando Corea del Norte comenz a restringir la exportacin de ciertos metales a China como represalia por el voto chino en la ONU favorable a las sanciones. Pero restringir no es suspender, porque el comercio entre ambos continu y a buen ritmo puesto que se increment un 374% sobre todo en hierro y carbn.

Sin embargo, China nunca ha visto con buenos ojos que Corea del Norte explotase y comercializase sus tierras raras sin contar con ella. Y lo mismo vale para el resto de pases involucrados, sobre todo EEUU. Ya en las sanciones que la ONU impuso en marzo del ao 2016 (y son siete las impuestas en total, a cada cual ms dura, desde que inici el proceso de sanciones en 2006) se prohiba la exportacin de oro, vanadio, titanio y "metales de tierras raras". Esto era lo que haba pedido de forma expresa el Servicio Geolgico de EEUU. Con las sanciones de ahora se da una nueva vuelta de tuerca y hace imposible en la prctica el desarrollo y comercio de esta industria.

Pero en toda regla hay una excepcin, y esa puede ser Rusia. Aunque ha votado a favor de las sanciones, bajo presin china, desde 2014 viene desarrollando planes para reformar la red ferroviaria norcoreana a cambio del acceso a los recursos minerales del pas y slo est a la espera del visto bueno de Pyongyang para el inicio de las obras. Aunque son unos escasos 18 los kilmetros la frontera que comparten, se pueden convertir en vitales para esta industria dado que Pyongyang ser muy generoso a la hora de recompensar a quienes han estado a su lado o han mostrado mayor comprensin hacia sus posturas.

Las sanciones de la ONU, aprobadas con el voto chino y ruso, se han producido en un momento dulce para la economa de Corea del Norte, que ha reforzado de forma considerable el liderazgo de Kim Jong-un y del propio Partido del Trabajo. Esto ha supuesto una mayor independencia respecto a China que este pas no ha visto con buenos ojos. Al utilizar la amenaza y las represalias -porque eso es lo que ha sucedido con las sanciones- Beijing demuestra que su comportamiento difiere poco del tradicional del imperialismo clsico y que mientras no haya un cambio de rumbo (y eso implica el dar marcha atrs con Corea del Norte) las pretensiones de un Nuevo Orden Multilateral sern ms quimera que realidad.

Notas:

(1) Alberto Cruz, "El modelo de poltica exterior de China queda tocado con la crisis de Corea del Norte", http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2244

(2) Alberto Cruz, Corea del Norte como ejemplo de la fase final del colapso del imperialismo, http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2230

(3) https://ssi.armywarcollege.edu/pubs/display.cfm?pubID=1358

(4) https://www.brookings.edu/research/the-korean-nuclear-issue-past-present-and-future/

(5) Oriental Review, 14 de agosto de 2017.

(6) http://elterritoriodellince.blogspot.com.es/2017/08/los-malos-son-malos-simples-ninos.html

(7) http://time.com/4775368/south-korea-north-moon-jae-in-sunshine-policy-kim-jong-un/

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su nuevo libro es Las brujas de la noche. El 46 Regimiento Taman de aviadoras soviticas en la II Guerra Mundial, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected]

Tambin se le puede encontrar en libreras.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2277



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