Portada :: Cuba :: Hasta siempre Comandante!
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2017

Fidel y la cultura

Antonio Rodrguez Salvador
La Jiribilla


Del genio de Fidel extraaremos bastante; quiz ms que nada su especial sentido del momento histrico; esa extraordinaria capacidad de penetrar la esencia de las cosas, para emprender acciones de xito donde otros las pospondran escudndose en una supuesta falta de condiciones objetivas. Por ejemplo, qu habra hecho por la cultura el comn de los mortales, de haber dirigido un pas como Cuba, en medio de la convulsa circunstancia de aquellos primeros aos de la Revolucin? Si nos atenemos a la conocida mxima del filsofo espaol Jos Ortega y Gasset: Yo soy yo y mi circunstancia, esa particular coyuntura histrica probablemente hubiese polarizado las acciones del lder siempre que este no fuera Fidel hacia aspectos muy alejados de la promocin cultural.

Repasemos los contextos, y veamos si aconsejaban otra cosa que no fuese dedicar el mximo esfuerzo al fusil y la trinchera. Solo entre 1959 y 1960, mediante aviones procedentes de los Estados Unidos, la contrarrevolucin realiz ms de 50 bombardeos con explosivos o fsforo vivo, a centrales azucareros o reas urbanas. El ms alevoso crimen de aquella poca se registr en marzo 1960, cuando fue volado el vapor francs La Coubre: hecho que seg la vida a 101 trabajadores cubanos. Segn documentos desclasificados, el gobierno de Dwight Eisenhower puso en manos de la subversin interna armamentos y explosivos que, en los seis meses anteriores a la invasin de Girn, provocaron 110 atentados dinamiteros, la detonacin de 200 bombas, 950 incendios y seis descarrilamientos de trenes.

El 3 de enero de 1961, los Estados Unidos rompen relaciones diplomticas con Cuba, y si bien el bloqueo econmico y comercial se implanta oficialmente el 3 de febrero de 1962, ya desde octubre de 1960 se haban prohibido las exportaciones a Cuba, excepto medicinas y alimentos; mientras, en la prctica, tambin se hallaba suspendida la importacin de azcar cubano. Entretanto, en las montaas del Escambray, decenas de bandas armadas realizaban acciones subversivas, y asesinaban maestros y campesinos.

Ante la inminencia de una invasin, haba que preparar al pueblo. El 26 de octubre de 1959, Fidel proclama la creacin de las Milicias Nacionales Revolucionarias, y ya para marzo de 1960, apenas cinco meses despus de creadas las MNR, medio milln de cubanos formaban parte de sus filas. El 15 de abril de 1961, aviones de combate bombardean la pista de Ciudad Libertad, y las bases areas de San Antonio de los Baos y Santiago de Cuba. Dos das ms tarde, 1500 mercenarios cubanos, apoyados por aviones y buques de guerra, desembarcan por Playa Larga y Playa Girn, solo para ser vencidos en menos de 72 horas.

Tras ese fracaso, el gobierno norteamericano no cej en su empeo de derrocar la Revolucin naciente, y para ello puso en prctica el programa subversivo llamado Operacin Mangosta. Durante su perodo de vigencia, en un lapso de diez meses, se registraron ms de cinco mil acciones de sabotaje y actos terroristas contra objetivos econmicos y sociales, mientras que, solo con inters de asesinar a Fidel, se emprendieron o planificaron 80 atentados (38 en el gobierno de Eisenhower y 42 en el de Kennedy).

En medio de este complejo momento histrico, sera posible realizar transformaciones sustanciales en la cultura? Veamos cmo para Fidel el desgaste impuesto por el enemigo, y el valioso tiempo que debi dedicar a enfrentarlo, no fue impedimento. El 31 de marzo de 1959, por su orientacin expresa, fue creada la imprenta Nacional de Cuba, entidad que, con el nombre de Editorial Nacional, a partir de 1962 estara bajo la direccin de Alejo Carpentier. Al contrario de lo que podra suponerse, dadas las circunstancias, el primer libro publicado no fue un manual para milicianos, ni un folleto de adoctrinamiento poltico, sino El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra.

No fue casual la seleccin de esa obra, con la cual qued inaugurada la Coleccin Biblioteca del Pueblo, destinada a los clsicos de la literatura universal. Al respecto, en 1979 Armando Hart Dvalos seal: Al smbolo del personaje inmortal que encarna los ms puros ideales humanos, se una la voluntad de reconocer como propio el patrimonio cultural de la humanidad y el homenaje a todo lo que de tesoro comunal unificador encierra nuestra lengua en la figura del ms preclaro de sus escritores.

Los cien mil ejemplares de aquella edicin del Quijote fueron puestos a disposicin del pblico lector a un precio simblico, y luego tambin en tiradas masivas y a precios muy bajos, se publicaron otras obras relevantes de la literatura universal. Entre los primeros autores editados estuvieron Csar Vallejo, Rubn Daro y Pablo Neruda. Sencillamente extraordinario!: el Estado cubano destinando recursos a la publicacin de poesa, mientras el enemigo ms letal de la historia baaba en sangre a nuestro pequeo pas y creaba condiciones para emprender una invasin a gran escala. Naturalmente, en dicha institucin no solo se imprimieron textos literarios, sino tambin los millones de ejemplares de las cartillas y manuales que seran utilizados durante la exitosa Campaa Nacional de Alfabetizacin, en 1961.

Sin duda alguna, la Campaa Nacional de Alfabetizacin fue el ms grande evento cultural emprendido por nuestra nacin en cualquier poca. En ella participaron 271 mil educadores, que alfabetizaron 707 mil personas, para, de este modo, convertir a Cuba en uno de los pases con menor tasa de analfabetismo en el mundo. Las palabras de Fidel, expresadas el 22 de diciembre de 1961, resumen el gigantesco esfuerzo: Ningn momento ms solemne y emocionante, ningn instante de legtimo orgullo y de gloria, como este en que cuatro siglos y medio de ignorancia han sido derrumbados.

En enero de 1961, fue creado el Consejo Nacional de Cultura. Su objetivo fundamental fue llevar a cabo una poltica cultural amplia y profunda, destinada a todas las capas sociales de la poblacin y, de manera especial, a los sectores populares. Como concrecin de tales propsitos, se fortalecen instituciones como el Ballet Nacional de Cuba, la Biblioteca Nacional y la Academia de Artes Plsticas de San Alejandro. Se retoma la construccin del Teatro Nacional y se fundan la Orquesta Sinfnica, la Casa de las Amricas, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematogrficos (ICAIC), y el Instituto de Etnologa y Folklore, entre otras instituciones.

Fruto de los intensos debates que durante tres jornadas nuestro Comandante en Jefe realizara con destacados artistas y escritores cubanos los das 16, 23 y 30 de junio de 1961, en la Biblioteca Nacional ha quedado para la historia el memorable discurso titulado Palabras a los Intelectuales. Este documento, ms que reflexin puntual ante un pblico preocupado por sus derechos en la nueva realidad sociopoltica, constituy slida base de lo que es hoy la Poltica Cultural de la Nacin. La Revolucin no puede pretender asfixiar el arte o la cultura dijo Fidel entonces, cuando una de las metas y uno de los propsitos fundamentales de la Revolucin es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un verdadero patrimonio del pueblo.

Apenas mes y medio ms tarde, en el hotel Habana Libre, se celebr el Congreso de Escritores y Artistas, clausurado por Fidel, que dej como resultado la creacin de la Uneac. Los intelectuales se sumaban as, de manera organizada y consciente, a un turbin cultural cuyas olas creativas an baten con fuerza. Como muestra del alto nivel artstico rpidamente alcanzado en la poca, tan solo recordemos las novelas de Carpentier, especialmente El siglo de las luces; las pelculas de Titn (La muerte de un burcrata y Memorias del subdesarrollo), el Teatro Estudio encabezado por Raquel y Vicente Revuelta, el Ballet de Alicia y Fernando Alonso, la mejor poesa de Nicols Guilln, la explosin creadora de Ren Portocarrero

En 1962, tan solo un par de meses antes de que nuestro pas viviese el peligro de ser barrido por un ataque nuclear, se funda la Escuela Nacional de Arte. Erigida en terrenos del antiguo Country Club de La Habana, por primera vez en Cuba una escuela de arte reciba alumnos procedentes de todas las capas sociales y regiones del pas, previa rigurosa prueba de aptitudes artsticas. De este modo, se creaban las bases para que la enseanza artstica pudiera extenderse por toda la geografa nacional, lo cual posibilit el extraordinario salto que en materia de cultura habra de ocurrir en las siguientes dcadas.

Entre los aos 70 y 80 del pasado siglo, Cuba logr convertirse en innegable potencia cultural. Fueron fundadas decenas de academias, conservatorios y escuelas de arte en los niveles elemental, medio y superior; algunas de la ms alta cota profesional posible, tales son los casos del Instituto Superior de Arte y la Escuela Internacional de Cine y Televisin de San Antonio de los Baos. No hubo municipio del pas que no contara con cines, museos, casas de cultura, galeras de arte, talleres literarios, bibliotecas, agrupaciones musicales, teatrales y danzarias de alto nivel. El arte penetr las fbricas, las unidades militares, los crculos infantiles, los asilos de ancianos muchas de tales instituciones tambin fue posible tenerlas en pueblos y comunidades donde antes ni siquiera hubo escuelas. All, donde poco tiempo atrs los nios moran de enfermedades curables, donde imperaba el hambre, la explotacin, el atraso y la absoluta falta de oportunidades, ahora llegaba el poder dignificante de la cultura.

A nivel central, en La Habana y otras ciudades del pas, surgen decenas de importantes eventos culturales, entre los que se hayan las muy prestigiosas Ferias Internacionales del Libro; de la Msica, Cubadisco; de Artes Plsticas, Bienal de La Habana; de Artesana, Fiart; los Festivales Internacionales de Ballet; del Nuevo Cine Latinoamericano; de Cine Pobre, en Gibara; del Circo en Verano, Circuba; de Msica Electroacstica, Primavera; de Jazz, Jazz Plaza; de la Cancin en Varadero; de la Trova, Pepe Snchez; de la cultura caribea, Fiesta del Fuego; de Poesa de La Habana; de Humorismo Grfico, Bienal de San Antonio de los Baos; de Teatro de La Habana; as como la Temporada Escnica Latinoamericana y Caribea Mayo Teatral, entre otras muchas acciones artsticas y culturales de envergadura.

En 1991, producto del derrumbe de la Unin Sovitica y el Campo Socialista, as como por el recrudecimiento del bloqueo comercial y financiero impuesto a Cuba por los Estados Unidos, el pas se adentr en una larga y profunda crisis econmica en la que el PIB se contrajo un 35 %. Particularmente severas fueron las carencias alimentarias y de portadores energticos, al extremo de que se sufrieron apagones de entre 16 y 20 horas diarias. Otra vez el momento histrico hubiera aconsejado realizar reducciones en los presupuestos destinados a la cultura. Si no haba qu comer ni cmo cocinar, cmo bamos a gastar nuestros muy limitados recursos en acciones culturales!

Entonces Fidel, evocando a Mart, alza su voz para recordarnos que trincheras de ideas valen ms que trincheras de piedras. Lo primero a salvar es la cultura, porque la cultura es espada y escudo de la nacin. Ninguna institucin cultural fue cerrada, ningn evento dej de realizarse, porque ser culto es la nica manera de ser libre; y sin identidad, no hay libertad posible. De modo que apenas la situacin econmica ofreci respiro, se retomaron con fuerza proyectos culturales pendientes. En el ao 2000, al calor de la Batalla Ideas, Fidel aprueba la construccin de las nuevas Escuelas de Instructores de Arte, con el objetivo de consolidar las escuelas y crculos infantiles como los centros culturales ms importantes de la comunidad.

Ese mismo ao se inaugura el programa de Universidad para Todos, donde los estudios socioculturales y de comunicacin social tendran un peso significativo; al tiempo que se crean dos canales educativos en la televisin, los cuales contaran con una programacin marcadamente instructiva y cultural. Las Ferias Internacionales del Libro, que antes se celebraban cada dos aos en La Habana, se extienden ahora por todas las provincias del pas con un carcter anual, mientras se multiplica la edicin de ejemplares.

Al respecto, quiero recordar aquella ancdota de Fidel, cuando en reunin efectuada con intelectuales y funcionarios de la cultura, tras culminar la Feria del Libro del ao 2000, de pronto pregunt: Dnde publica su primer libro un genio que, digamos, viva en el municipio de Coln? Le explicaron que el pas contaba con decenas de editoriales, y que estas haban publicado decenas de miles de ttulos en los aos de Revolucin; le explicaron procedimientos y mecanismos; y, en realidad, pareca suficiente el esfuerzo. Sin embargo, Fidel consider que no lo era; an faltaba mucho por hacer. As surgi uno de los proyectos ms inclusivos que en materia cultural poda soarse: El Sistema de Ediciones Territoriales, popularmente conocido como Riso, el cual abarca 22 nuevas casas editoriales en todas las provincias del pas. En sus 16 aos de existencia, gracias a este sistema de impresin, han visto la luz ms de cinco mil ttulos, y cuatro millones de ejemplares, que de otro modo no hubieran dignificado ese principio revolucionario vigente desde el 1ro. de enero de 1959: Al pueblo no le vamos a decir cree; le vamos a decir lee.

Fuente: http://lajiribilla.cu/articulo/fidel-y-la-cultura



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter