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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2017

Apoyo incondicional

Marcos Martino
La Voz de Asturias


Era el mejor profesor de la facultad segn sus alumnos. Un brillante jurista segn sus colegas, una referencia a pesar de su juventud, con una trayectoria impecable de lucidez y compromiso con la Revolucin cubana. Sin embargo, no parecan las cualidades adecuadas para contribuir a la dignidad del pueblo cubano, ni siquiera al conocimiento de sus alumnos. Al jurista, historiador y profesor Julio Antonio Fernndez Estrada le fue rescindido el ao pasado el contrato como docente en la Universidad de La Habana a raz de la publicacin de algunos artculos en un medio digital. Por no ser incondicional, como reclaman los dirigentes, por decir la verdad, por ser digno y honesto, por defender el socialismo y criticar a los oportunistas y a los desvergonzados. Estos son mis crmenes y los seguir cometiendo.

Hechos como este no tienen buen pronstico: son seales de anquilosamiento por dogmatismo del que hay muchos ejemplos en la historia poltica. Procesos de emancipacin popular que acaban corrompidos por aspiraciones personales escondidas bajo el paraguas de una misin superior que no necesariamente responde a la inquietud del pueblo inferior. Una obviedad: mayor es la discrepancia entre lo que quiere el pueblo y lo que quiere la dirigencia cuanto menor es el desarrollo moral de esta. Una contradiccin poltica que se intenta resolver con una espuria versin de la lealtad que, en el caso de la izquierda, se reclama como apoyo incondicional a la causa revolucionaria; a todas, en una suerte de asimilacin que las iguala como parte de una estrategia de legitimacin de poder personal y, no pocas veces, de encubrimiento de incapacidad.

Estos meses, por ejemplo, los daos colaterales de la nefasta guerra de poder en Venezuela -el sufrimiento del pueblo venezolano- se han convertido en torpedos contra Podemos. Aviesa estrategia cuyo propsito, entre otros, es tapar las grietas, cada vez mayores, del suelo electoral del PP, de un lado, y pescar votos en ro revuelto, por parte de sus jvenes y apuestos escuderos, del mismo lado, claro.

En los medios asoman los periscopios de tertulianos afectos a aquellos para marcar el itinerario de los proyectiles. Las redes sociales enseguida degeneran los debates, ya de por s adulterados desde las fuentes del conflicto. Debates, cuya intencionalidad meditica explic de forma ntida Enrique del Teso en esta seccin de La Voz de Asturias, en los que se exige, adems, con indignacin incluso, un posicionamiento incondicional respecto a los bandos en disputa porque claro, no hacerlo es una equidistancia que, paradjicamente, te pone del lado del terrorismo financiero segn quienes participan en el casting del concurso de postureo revolucionario, o del lado de los partidarios del gulag segn los fundamentalistas del lucro indiscriminado. Una reduccin maniquea que pasa por alto el hecho de que se puede estar del lado de una causa, o de sus principios esenciales, sin que ello suponga obligacin de apoyar incondicionalmente a quienes utilizan esa causa, a veces de forma interesada y dejndose algunos de esos principios por el camino. Y esto no supone un pice de aproximacin a la oligarqua saboteadora. Porque el apoyo incondicional alienta el dogmatismo, y este, el abuso y la injusticia, ya sea en el paradigma revolucionario, el financiero o cualquier otro.

Dice el profesor Fernndez Estrada que aprendi de la historia de la Revolucin cubana que los revolucionarios ms serenos y puros son condicionales, porque no siguen a un lder por su nombre sino por sus acciones, mientras sean justas.

Y es que los procesos emancipatorios solo tendrn xito si cumplen, precisamente, una serie de condiciones que, como insiste Fernndez Estrada, el capitalismo obvia. Deben ser profundamente democrticos, inclusivos y justos. Y no solo esas; aade: Estas condiciones deben renovarse para que las nuevas generaciones se sientan parte de este proyecto, para que no se vean obligadas a seguir consignas ptreas de otras pocas.

Qu podemos aprender?: por ejemplo, que no lograremos construir un mundo digno para todas las personas si dejamos que los lderes se enroquen en la incondicionalidad de sus adeptos.

Y la prxima semana?

La prxima semana hablaremos del gobierno.

Fuente: http://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias24/2017/08/22/apoyo-incondicional/00031503422016257385771.htm



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