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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2017

Pablo Seplveda Allende, nieto de Allende, sobre Venezuela
El Senado chileno y su insolente doble moral

Pablo Seplveda Allende
Rebelin


Vergonzosa es la declaracin de Senado chileno donde condenan la supuesta ruptura del orden constitucional en Venezuela.

Ese mismo Senado se erige sobre la antidemocrtica e ilegtima Constitucin chilena, la cual fue impuesta bajo el terrorismo de Estado de la dictadura pinochetista.

Con que moral y tica se atreven a condenar un Proceso Constituyente cuya iniciativa y alcance de poderes est claramente previsto en la los Artculos1: 347, 348 y 349 de la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela?

Cabe recordar que en la Carta Magna de la Repblica de Chile no est prevista posibilidad alguna de convocar al Poder Constituyente para redactar una nueva Constitucin, no este previsto el Poder Originario del Pueblo. Dicha Constitucin est hecha perfectamente a la medida para proteger la gran propiedad privada de unos pocos. Los derechos sociales estn pavorosamente desprotegidos y todos son mercantilizables. Los espacios de participacin democrtica son mnimos y meramente formales, entonces con que autoridad moral llaman dictadura a Venezuela?

Aqu, en los ltimos 18 aos han habido 21 elecciones, todas elecciones limpias en las cuales la oposicin ha ganado importantes espacios. En esta ltima eleccin, la oposicin no quiso participar pues tenan todo apostado a la agenda insurreccional y violenta de las guarimbas en su afn de derrocar al gobierno. Aun as, en las elecciones del 30 de julio para elegir la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), particip el 42% del padrn electoral. Se alcanzaron ms de 8 millones de votos lo cual otorga absoluta legitimidad a la ANC.

Tanto ha sido el impacto positivo que a partir del da siguiente a la eleccin, como por arte de magia, se terminaron las violentas manifestaciones callejeras que llevaban ms de 3 meses con ms de 120 fallecidos. A los pocos das los partidos polticos opositores abandonan el llamado a la calle y comenzaron a inscribir sus candidaturas a las elecciones de Gobernadores.

Por todo esto, desconocer la legitimidad de la Asamblea Nacional Constituyente y lo claramente previsto en la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, es ante todo una insolencia y una injerencia, ms cuando viene de quienes defienden y conviven con una Constitucin profundamente antidemocrtica, manchada en sangre y de origen claramente ilegitimo. Simplemente no tienen autoridad moral.

Porque esa obsesin por atacar a Venezuela? Porque no sacan comunicados alertando del peligro mundial que representa el psicpata de Dunald Trump? Por qu el silencio sobre las fosas comunes de Colombia y Mxico? Porque no critican el asesinato sistemtico de dirigentes sociales y de periodistas es esos pases hermanos? Porque nunca criticaron al reconocido narcoparamilitar, el ex presidente colombiano lvaro Uribe? Demasiadas y contundentes son las pruebas que hay para acusarlo de narcotraficante y genocida. Porque nunca se pronunciaron?

La lista sera demasiado larga al nombrar tantas otras situaciones mucho ms extremas que la actual difcil situacin econmica y social que vive Venezuela; pero no, Venezuela es un ejemplo peligroso de democracia revolucionaria, ejemplo peligroso de lo que es el Poder Constituyente al cual temen todas las oligarquas y los polticos a quienes financian.

Les suena Soquimich, el Odebrecht chileno? Es la empresa pblica enajenada por Pinochet que actualmente les financia sus partidos polticos y sus campaas. Creo que les resulta polticamente ms rentable tapar toda esa mugre hablando de la crisis venezolana..

Resulta altamente sospechoso y vergonzoso que entre las y los senadores firmantes del comunicado estn desde los sectores ms reaccionarios y pinochetistas hasta la pseudo centro izquierda. No es de extraar que la derecha lo haga, nunca han tenido moral ni principios a la hora de defender sus privilegios y los de sus pares en otras latitudes. Lo doloroso que es este tipo de declaraciones la suscriban sectores que dicen creer en el socialismo, pero que en la prctica poltica gustosamente han gobernado durante casi 30 aos el pas consolidando en los hechos el perverso e injusto modelo neoliberal heredado de Pinochet.

Por ltimo, hay que precisar cosas y despejar mentiras:

No existe una violacin sistemtica de los Derechos Humanos en Venezuela, los casos puntuales en que hubo, durante el control y dispersin de manifestaciones altamente violentas, un uso excesivo de la fuerza y atropellos; estn siendo investigados. Hay varios funcionarios policiales detenidos y los hechos siendo investigados. En cada caso de atropello ha habido una condena pblica por parte de las autoridades nacionales.

La declaracin del Senado habla de parar la persecucin a miembros de la Asamblea Nacional electos democrticamente. Inmunidad no es lo mismo que impunidad. Varios diputados hicieron llamados pblicos a la ingobernabilidad y la sedicin contra un gobierno elegido democrticamente. Varios de esos diputados (estn los videos) salan pblicamente comandando y saludando a encapuchados que luego causaban innumerables destrozos en la va pblica, encapuchados altamente violentos que llegaron a quemar vivos a seres humanos. Varios diputados incitaron abiertamente al odio, llamaron y conspiraron para una sedicin insurreccional, golpista y/o intervencionista. Esos hechos no deben quedar impunes, y los responsables polticos deben ser juzgados.

A modo de reflexin final: La experiencia del Gobierno Popular de Salvador Allende nos indica que si no actuamos con firmeza y determinacin frente a la sedicin y conspiracin terminaran por derrocarnos y luego vendr el terrorismo de estado para someter al Pueblo y para descabezar su dirigencia poltica y social.


Notas:

1.- Artculo 347. El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurdico y redactar una nueva Constitucin.

Artculo 348.La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrn tomarla el Presidente o Presidenta de la Repblica en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de la dos terceras partes de sus integrantes; los Consejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el registro civil y electoral.

Artculo 349.El Presidente o Presidenta de la Repblica no podr objetar la nueva Constitucin.

Los poderes constituidos no podrn en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente.

 

* Dr.Pablo Seplveda Allende, nieto del Presidente Salvador Allende


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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