Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2017

Selfie

Yassin Swehat
Entretierras

Aunque este texto no es nuevo, pues est fechado el 12 de mayo de 2017, la exposicin sobre el Guernica de Picasso en el Reina Sofa, el simbolismo del cuadro, la universalidad del dolor y el negacionismo en el tiempo de la posverdad, merecen que semejante texto de Yassin Swehat sea traducido al castellano.


El 26 de abril de 1937, los aviones de las aviaciones aliadas italiana y alemana, que apoyaban al general Franco, cometieron, contra las fuerzas de la Repblica espaola en mitad de la guerra civil en Espaa, una atroz matanza en Guernica, la localidad vasca de gran peso histrico y enorme simbolismo de la identidad nacionalista local. Sigue sin saberse a da de hoy con precisin el nmero de vctimas de aquella matanza, y las estimaciones oscilan entre varios centenares. Sin embargo, las noticias en aquel momento hablaban de miles de asesinados como consecuencia de un bombardeo total que pein la zona con bombas, misiles y ametralladoras. A pesar de que la justificacin militar de fuerza mayor mencion el bombardeo de objetivos tcticos con el fin de cortar el camino a las fuerzas republicanas, el hecho de que el puente anexo a la localidad se mantuviera intacto frente a la destruccin de casi el 70% de la ciudad hace difcil creerlo, e invita ms a pensar que los atacantes queran que la simblica ciudad sufriera una matanza, y solo una matanza.

Pablo Picasso, a principios de ese ao -es decir, meses antes de la matanza- haba recibido un encargo del gobierno de la Repblica espaola para que pintara un gran cuadro que pudiera exponerse en el pabelln espaol de la Exposicin Internacional que tendra lugar en Pars ese mismo ao. Naturalmente, y debido a que el gobierno de la Repblica llevaba ya seis meses librando una guerra contra Franco, y teniendo en cuenta que la postura de Picasso en dicha batalla estaba claramente a favor de la Repblica contra los golpistas nacionalistas, la peticin era un intento de aprovechar la posicin artstica de Picasso en Francia y el mundo para sumar apoyos a los republicanos contra los nacionalistas de Franco. Picasso haba comenzado a preparar ese enorme cuadro, pero las noticias que llegaron de Guernica a finales de junio le llevaron a tomar la decisin de dedicar esa obra de arte a inmortalizar el recuerdo de la matanza, y materializar el sufrimiento humano en los desastres de la guerra que les haban vertido desde el cielo.

Picasso no utiliz en el mural ningn smbolo poltico directo, ni introdujo -salvo en el ttulo- nada que indicara el lugar ni momento de la matanza. Picasso decidi expresar el horror por medio de los cuerpos, algunos de rasgos humanos (como el combatiente, el hombre que suplica al cielo, la madre espantada que lleva a su hijo de una forma que recuerda a la escultura de La Piet de Miguel ngel), y otros de rasgos animales, como el toro y el caballo. Los cuerpos se renen y se juntan en el cuadro para conformar, con el conjunto de sus expresiones y la forma en que miran, una sinfona de pnico y horror. Picasso quiso hacer llegar el significado de la atrocidad en un cuadro, y obtuvo lo que deseaba.

Tras el fin de la guerra civil espaola, el cuadro, que se hizo famoso muy pronto y se convirti en uno de los smbolos de rechazo a las guerras y los horrores que causan en las vidas de las personas, se pase por exposiciones temporales dentro y fuera de Europa, antes de establecerse -por peticin del pintor- en el MOMA de Nueva York. En 1981, teniendo en cuenta el testamento del pintor tambin, el cuadro fue trasladado a Madrid con el regreso de la democracia a Espaa tras la muerte de Franco en 1975, con sede en el museo Reina Sofa en el centro de Madrid.

El Guernica ha sido reutilizado total o parcialmente en muchas obras artsticas, especialmente las relacionadas con el discurso antiblico y solidario con las vctimas civiles. El ltimo de esos usos famosos es el cuadro Guernica 2015 de Jovcho Savov, donde aparecen los personajes originales del cuadro, el de Picasso, ahogndose en una barquita de madera en mitad del mar. Al fondo, se ve un gran barco, que se parece a los cruceros tursticos.

*****

Goya dibuj el cuadro Los fusilamientos del 3 de mayo en 1814 en el marco de un proyecto de cuatro cuadros en los que quera honrar la memoria del levantamiento del 2 de mayo de 1808, que fue la mecha de la guerra de la independencia espaola contra la invasin de la Francia bonapartista. De dicho proyecto, solo se conservan hoy dos cuadros: el mencionado Los fusilamientos del 3 de mayo y La carga de los mamelucos, tambin conocido como El 2 de mayo de 1808.

El cuadro de Goya se considera un importante punto de inflexin en la historia de la pintura, y algunos crticos acadmicos, como Kenneth Clark, lo consideran iniciador de la etapa moderna del arte, debido a la innovacin en la forma de elegir y dibujar a los personajes, el alejamiento del uso de simbolismos que dominaba hasta el momento y las tcnicas utilizadas, que parecan profetizar la escuela impresionista que llegara dcadas despus. En el cuadro de Goya no hay figuras histricas famosas, ya sean mitolgicas o realistas, sino que encontramos dos grupos de personas: vctimas y asesinos. Entre las vctimas, hay muertos, pero tambin quienes esperan el momento de ejecucin sobre los cadveres de quienes han sido ejecutados previamente, o espera con pnico el destino que le aguarda al grupo a quien apuntan los fusiles de los soldados. El grupo de personas, cuyos momentos previos a la ejecucin recoge el cuadro, representan todas las posibles formas en las que puede recibir una persona la muerte: desafiante y con las manos en alto -como el personaje central, que recibe ms luz-, arrodillado rezando, paralizado por el terror o tapndose la cara con las manos horrorizado. Goya quiso, con esta diversidad, rendir homenaje a la gente de Madrid -las personas normales, el pueblo-, que se levant contra la invasin francesa, mientras la invasin quedaba representada de forma unificada, gris, ensombrecida, sin rostros visibles.

*****

Ambos cuadros tienen una posicin especial en el uso de la iconografa para resaltar la lucha por los valores humanos. En el primero, se retrata la atrocidad que causan las guerras de los fuertes contra los dbiles, los civiles desarmados; el segundo, homenajea el levantamiento de los dueos de la tierra ocupada contra los ocupantes, y el enfrentamiento contra las armas, superiores en fuerza, con cuerpos desarmados. Tambin ambos, debido a su ntima relacin con un hecho histrico concreto, cumplen la funcin de documento histrico que debe mostrarse cuando se habla del mismo en libros, piezas periodsticas y documentales. Ms an, ambas se han vuelto ms famosas que el hecho en s. Documentar no era el objetivo de Picasso o Goya, pues no fueron testigos. Picasso estaba en Pars cuando tuvo lugar la matanza de Guernica y no vio por s mismo, ni directamente ni por medio de imgenes en vivo y directo, el resultado del bombardeo italiano-alemn sobre Guernica. Goya estaba en Madrid cuando sucedi el levantamiento del 2 de mayo de 1808, pero no escribi nunca que participara en ella o que estuviera en Prncipe Po la madrugada del 3 de abril de 1808, o que viera alguna ejecucin por s mismo.

Cuando se dice que hoy vivimos en el tiempo de la posverdad, eso no significa que ninguno de los pintores hubiera vivido el tiempo de la verdad que se supone que precedi a nuestra poca. Ambos vivieron un tiempo en que, como en todos los tiempos, se utiliza la propaganda en las luchas polticas y blicas, y suele pasar que se utilice la mentira, la falsedad y la intencin de atemorizar. La caracterstica de nuestro tiempo, el de la posverdad, aunque no sabemos cundo termin el de la verdad que lo antecede, reside en la institucionalizacin de la mentira en su calidad de mentira o, mejor dicho, en su calidad de verdades alternativas, segn la denominacin de la mquina del discurso putinista-trumpista. El objetivo de la verdad alternativa no es ofrecerse de una forma absolutamente creble, sino que se limita a hacer que todas las verdades parezcan alternativas; es decir, negar la existencia de verdad y, por tanto, negar la existencia de significado y de sufrimiento tambin. Ha tenido lugar la matanza o no? No hay una nica verdad que responda a esa pregunta, sino muchas verdades y la obligacin del ser humano, en todo el mundo, es perderse en ellas y pasar su vida perdido entre varias perdiciones, hasta rendirse a la perdicin y aburrirse de intentar seguir y entender en vano. En mitad de esta perdicin y aburrimiento, se olvida por completo que hay una verdad dolorosa del nivel de que hay seres humanos que mueren. As, no hay medio milln de vctimas en Siria desde 2011, sino que hay medio milln de verdades alternativas o ms.

Es muy difcil entender lo que sucede en Siria y adoptar una postura. Esta es una de las frases ms utilizadas en relacin al pas. Ni Goya ni Picasso tuvieron que preocuparse en la certificacin y documentacin, porque no los juzgaban con esa frase, no vivieron el tiempo de la posverdad. Qu significado tiene un cuadro similar al Guernica con los nios de Jan Sheijn, o Karam al-Zaytoun, o Al-Ghouta, o Al-Hula en el tiempo de Russia Today?

*****

El cuerpo parece estar ente la intriga de las verdades alternativas como si fuera un signo de autenticidad. Se puede tratar con ello como si fuera el indicador azul que se pone en las cuentas y pginas de Facebook y Twitter para verificar al dueo de la cuenta. Mostrar el cuerpo en una imagen o corte de vdeo, el selfie, es una forma de enfatizar la toma, ponerle un signo de autenticidad: estuve en ese lugar, en ese momento. Nos hacemos selfies en zonas tursticas famosas para certificar que estuvimos all y sucede que el periodista ciudadano o incluso un periodista profesional se fotografa a s mismo en el lugar y momento en que est cubriendo algo, como para certificar a los dems, y a s mismo, que estuvo all en ese momento.

Es divertido pensar en esos turistas que intentan despistar a los vigilantes de las salas de los museos Reina Sofa y El Prado, donde estn el Guernica y Los fusilamientos del 3 de mayo, para hacerse un selfie con ellos: documentan el ahora y el aqu con sus cmaras y telfonos. Pero en ese aqu aparecen dos smbolos de dos momentos histricos particulares en la forma, aunque su simbolismo histrico pierde su contenido cuando aparece en un segundo plano tras el cuerpo. Cuando fotografo el cuadro solo es porque quiero una copia especial, de mi fabricacin, me enfrasco en los detalles y examino sus miembros cuando quiero, pero el selfie con el cuadro borra todo eso. El cuerpo aqu es la nica verdad, su lugar y su tiempo estn certificados, y los cuadros pasan a ser unos accesorios preciados, un valor asegurado secundario o incluso, eliminado. Sus pintores son famosos y se exponen en museos conocidos que, por medio del selfie, certifico que he visitado.

La certificacin, no obstante, no es la nica dimensin del selfie, pues, adems de enfatizar la presencia en el tiempo y el lugar, hay tambin la posibilidad de que se desee insistir -en algunos casos de forma bastante narcisista- en afirmar la diferencia emocional entre quien estuvo all, en el momento y lugar, y quien ve la imagen sin estar all. No cabe duda de que no se puede comparar entre el sentimiento de quien ve una imagen impresa o en pantalla de un precipicio bajo un monte elevado, y el sentimiento de quien se toma un selfie de yo con el precipicio detrs. Este ltimo suele exagerar mucho en la expresin de miedo, sorpresa, alegra y gozo en el rostro, como con despecho hacia quien ve la imagen despus y no tuvo la suerte de estar all en ese momento. El selfie, en gran medida, es una inmersin fabricada y consciente en la accin, que a veces parece como un deseo infantil de pretender participar o influir en ello.

Picasso y Goya se pintaron a s mismos en muchos autorretratos, en distintas etapas de su vida, pero ninguno lo hizo ponindose en Guernica o en los fusilamientos del 3 de mayo, no porque el pintor no aparezca en sus cuadros fuera de los autorretratos -hay muchos casos, siendo el ms conocido el de Diego de Velzquez, que se incluy a s mismo mientras pintaba a la familia de Felipe IV en el famoso cuadro de Las meninas-, ni porque no puedan querer hacer creer que estuvieron donde no estuvieron, pues eso es cosa de la imaginacin y ha sucedido en muchas ocasiones en la historia del arte, sino porque mostrar el cuerpo propio en la materializacin de la atrocidad parecera un sentimiento infantil y atrevido de quien desea inmiscuirse en la accin retratada para hacer creer que ha participado en su fabricacin y no en su condena, que era la intencin de Goya y Picasso.

Cuando Kinana Allouche, la corresponsal del medio propagandista Sama se fotografi a s misma en un selfie frente a los cadveres de los miembros del Ejrcito de los Muyahidines en Alepo -evocando el equilibrio del cuadro de Los fusilamientos del 3 de mayo- adopt la posicin de los soldados franceses que disparaban contra los sublevados, y no en la posicin del pintor, o del fotoperiodista que toma la foto para informar. Por eso, tal vez, no se content con ese selfie frente a los cuerpos, y por eso se hizo otra junto a los soldados del rgimen que participaron en la masacre documentada tras ella, como si deseara ser una de ellos. No solo documentaba, sino que se meta en la accin y en la imaginacin de participar en ella. Quera que fuera una noticia documentada, una opinin informada y un informe fotografiado a un tiempo, pero tambin era caricaturesco sin quererlo, una caricatura atroz, por no decir una inmersin en la atrocidad hasta el pescuezo. Sin embargo, tambin era, sin duda, una verdad autntica, no alternativa, sin alternativa posible de hecho. En el contexto de la guerra meditica con el rgimen sirio, una noticia en la agencia SANA con un titular del tipo Asesinato de varios terroristas a manos de los hombres del Ejrcito rabe Sirio en Alepo no habra significado nada, ni tampoco la imagen de los cadveres que habra acompaado a la noticia, pero un selfie de Kinana Allouche nos inform de eso, aunque sea el negativo de lo que nos quera transmitir.

Por cierto, Kinana Allouche se tom ese selfie de la muerte el pasado 27 de abril de 2016, tan solo un da despus del septuagsimo noveno aniversario del bombardeo alemn-italiano en Guernica. No es la nica coincidencia, pues previamente se ha dicho que el Guernica se encuentra hoy expuesto en el Reina Sofa, al inicio del conocido Paseo del Prado. Si seguimos por ese paseo unos 300 metros nos encontramos un majestuoso edificio: El Prado, el museo ms famoso de Espaa y uno de los ms importantes del mundo, donde se exponen los cuadros del 2 y 3 de mayo de Goya.

Frente al Prado, en la esquina del Paseo del Prado con la Plaza de la Platera de Martnez, se encuentra la embajada de la Repblica rabe Siria. La bandera est en la esquina del primer piso, como un brazo que agarra un telfono mvil, con la bandera roja, la del rgimen, en la mueca, tomndose un selfie de yo con las verdades alternativas.

Fuente: http://entretierras.net/2017/08/25/selfie/

Traducido del rabe por Naom Ramrez Daz



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter