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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2017

Nubes negras alrededor de las prximas elecciones en Honduras

Javier San Vicente Maeztu
Pblico.es


El prximo 26 de noviembre de 2017 se celebrarn en Honduras elecciones en las que se elegir Presidente, Congreso Nacional y gobiernos locales. Los comicios, que se celebrarn en un contexto de alta polarizacin poltica y social, podran generar un aumento de las tensiones al interior de la sociedad hondurea, debido a las dudas que existen sobre su transparencia, y a que el actual presidente de la Repblica, Juan Orlando Hernndez, se est presentando nuevamente como candidato presidencial de su partido, en violacin flagrante de lo establecido en la Constitucin. Pero para comprender que es lo que est ocurriendo en Honduras, es necesario realizar un anlisis retrospectivo de la situacin.

Desde principios del siglo XX, el sistema poltico hondureo se distingui por su carcter bipartidista: por ms de 100 aos gobernaron alternativamente el Partido Liberal o el Partido Nacional. Durante este perodo, este sistema poltico se convirti en uno de los ms corruptos del planeta, llegando Honduras a ser calificada despectivamente como repblica bananera, debido al poder corruptor que las compaas bananeras extranjeras ejercan sobre ambos partidos. La llegada del dinero del narcotrfico en los aos setenta, vino a corromper todava ms el ambiente poltico, y conllev la consolidacin de fuertes vnculos entre sectores de las lites polticas, castrenses y empresariales con los grandes crteles de la droga a nivel nacional e internacional.

En este contexto, los partidos liberal y nacional fueron configurando un sistema clientelar que les permiti instrumentalizar las instituciones pblicas en su favor. De esta forma, ambos partidos lograron utilizar los recursos del Estado para financiar sus campaas polticas y crearon una red de colaboradores remunerados (en la mayor parte de los casos con dinero pblico) dedicados a movilizar a los sectores ms desfavorecidos de la sociedad hondurea, mediante engaos, pequeos regalos o pura y simple intimidacin para que votasen en favor de los candidatos de sus partidos en las elecciones. Entre las funciones de estos activistas tambin se contaba con la realizacin de fraudes mediante introduccin de votos en las urnas, la provocacin de actos de violencia en las jornadas electorales y todo tipo de artimaas dirigidas a favorecer al partido al que pertenecan. En la actualidad, estas redes clientelares siguen existiendo en Honduras, aunque su forma de actuar se ha perfeccionado con los aos.

Este sistema bipartidista clientelar mostr una gran fortaleza durante la primera dcada del siglo XXI. Sin embargo, el golpe de Estado cvico-militar del 28 de junio de 2009, ejecutado contra el gobierno liberal de Manuel Zelaya Rosales supuso el inicio de su declive. En las elecciones que se celebraron a finales de ese ao sali triunfante el Partido Nacional, fortalecido ante la implosin de su rival tradicional, el Partido Liberal, definitivamente fracturado. Los cuatro aos del gobierno del nacionalista Pepe Lobo estuvieron marcados por la corrupcin, el empeoramiento de todos los indicadores sociales y econmicos, por el incremento de la violencia (en 2012 Honduras lleg a tener la tasa de homicidios ms alta del mundo) y la fuerte presencia del crimen organizado en el pas (segn un informe del Departamento de Estado de EE.UU. de 2012, en esa fecha el 79% de los vuelos que transportaban cocana de Suramrica a Estados Unidos hacia escala en Honduras).

En noviembre de 2013 se celebr otro proceso electoral, en el que nuevas fuerzas polticas por primera vez iban a disputar el poder a los dos partidos tradicionales. Tras los resultados ofrecidos por el TSE, en las que se dio por vencedor a Juan Orlando Hernndez (JOH) y al Partido Nacional, surgieron numerosas denuncias de fraude electoral. Las dudas sobre la legalidad del proceso provenan principalmente de dos nuevos partidos polticos: Libertad y Refundacin (LIBRE), y el Partido Anticorrupcin (PAC). Ambos movimientos polticos nacieron como consecuencia del rechazo de la sociedad hondurea al golpe de Estado de 2009 y a la corrupcin. Mientras LIBRE representa a sectores populares y maneja un discurso izquierdista, el PAC sedujo a una parte de las clases medias urbanas, cansadas de la corrupcin y el abuso de poder, mediante un discurso de regeneracin poltica.

Los resultados oficiales de la contienda electoral de 2013 posicionaron a LIBRE como el principal partido de la oposicin con el 28.78% de los votos (superando ampliamente el 20.30% obtenido por el Partido Liberal). El PAC fue el cuarto partido ms votado. Sin embargo, estos resultados no fueron aceptados por los partidos de oposicin, que denunciaron la existencia de fraude, facilitado por su falta de representacin en las instituciones garantes del proceso electoral, principalmente en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el Registro Nacional de las Personas (RNP), controlados por el bipartidismo. El gobierno justific la falta de representacin de LIBRE y PAC en ambas instituciones en el hecho de que se trataba de partidos sin presencia en el Congreso Nacional, por ser la primera vez que participaban en unas elecciones. Este agravio a los partidos de oposicin, injustificable en una sociedad democrtica, fue perpetuado ms all de 2013. Mediante una maniobra indita y antes de la toma de posesin del nuevo Congreso Nacional elegido en 2013, el congreso saliente, dominado por el bipartidismo, nombr en su ltima sesin en abril de 2014 nuevas autoridades del TSE y el RNP con 5 meses de antelacin al plazo previsto y para un periodo de 5 aos, dejando sin representacin en estas instituciones a LIBRE y PAC para los siguientes 5 aos.

La fuerte irrupcin de nuevas fuerzas polticas en 2013 llev al Partido Nacional y al Partido Liberal a reforzar su vieja alianza para tratar de salvar el sistema bipartidista. En este contexto, un Juan Orlando Hernandez fortalecido logr el apoyo clave del Partido Liberal para nombrar una Corte Suprema de Justicia a su medida, que a su vez le ha permitido optar a la reeleccin, violentando de manera evidente la constitucin hondurea. Asimismo, durante estos cuatro aos las bancadas de los partidos LIBRE y PAC en el Congreso Nacional han ido sufriendo importantes bajas de diputados (9 de los 37 diputados de libre y 4 de los 13 diputados del PAC), que han pasado a apoyar los proyectos del gobernante Partido Nacional en contra de la disciplina de sus respectivos partidos. La culminacin de una legislatura plagada de autoritarismo, corrupcin y opacidad ha venido con la destruccin del PAC, urdida en coordinacin entre las autoridades del TSE y la diputada trnsfuga Marlene Alvarenga. Mediante una maniobra de carcter legal y tras un conflicto entre los lderes del PAC y el TSE por la celebracin de las elecciones primarias del partido a principios de 2017, la diputada Alvarenga, que ya haba votado en contra de la disciplina de partido en varios proyectos clave del gobierno de JOH, logr hacerse con el control del PAC, realizando un proceso de elecciones primarias con bajsima participacin y en las que se present solo ella. Frente a este contexto, los dos nuevos partidos opositores (LIBRE y PAC) han decidido unir sus fuerzas junto con otro pequeo partido (PINU) mediante la creacin de la denominada Alianza Opositora contra la Dictadura.

El riesgo de confrontacin social tras las elecciones de noviembre es una posibilidad nada desdeable en Honduras. Para alimentar la polarizacin existente en el pas y las dudas sobre la fiabilidad de las elecciones se dan mltiples circunstancias entre las que se destacan las siguientes:

Cultura de opacidad del actual gobierno:

La forma ms segura de hacer un fraude sin ser descubierto es no ser transparente. Y eso es lo que hace el gobierno hondureo. Para ello cuenta con instrumentos legales, como la Ley de Secretos, mediante la cual puede reservar informacin al pblico de cuantas instituciones decida el presidente (16 en la actualidad, entre la que se encuentra el Registro Nacional de las Personas, clave para garantizar la transparencia de las elecciones). La aplicacin de esta ley no solo podra facilitar potencialmente la alteracin del censo electoral elaborado por el RNP, si no que podra ser utilizada para desviar fondos para financiar la campaa de reeleccin o para la compra de votos. En la actualidad existen adems varios fideicomisos en Honduras que el gobierno maneja de manera opaca. Entre ellos destaca el de la tasa de seguridad, que administra un impuesto creado por el actual gobierno supuestamente para luchar contra la delincuencia a travs de estrategias represivas y que maneja fondos anuales superiores a los 100 millones de USD, cuenta con capacidad de endeudarse y cuyo manejo ya ha sido altamente cuestionado. Entre las denuncias generadas alrededor de la tasa de seguridad destaca la de un peridico hondureo que asegura que mediante este fondo se contrat a un equipo italiano de hackers que disearon un sistema para espiar a la oposicin.

Falta de independencia de organismos fiscalizadores de elecciones:

El nombramiento de las autoridades de TSE y RNP, excluyendo a los principales partidos de la oposicin al bipartidismo, es una clara muestra de la falta de independencia de estas instituciones. En las denuncias por el manejo partidista del RNP se menciona que esta institucin podra estar facilitando varias formas de fraude electoral. Se ha denunciado por ejemplo el traslado de votantes de un municipio a otro a travs de la emisin masiva de cdulas por parte del RNP. De ser ciertas estas denuncias, estas cdulas podran estar siendo utilizadas para facilitar que activistas de los partidos polticos voten en lugar de personas fallecidas o que no residen en el pas. En las ltimas semanas, activistas opositores se han tomado varias de las sedes del RNP en el pas para denunciar este tipo de maniobras.

A travs de la utilizacin fraudulenta de cdulas se podra realizar un fraude de grandes proporciones, especialmente debido a las dudas sobre la fiabilidad del censo electoral manejado por el RNP y el TSE. Segn el informe final sobre las elecciones generales de 2013 elaborado por la Misin de Observacin electoral de la Unin Europea, hace 4 aos este censo contena alrededor de un 30% de las entradas correspondientes a fallecidos o emigrantes. Si las inconsistencias en el censo de 2013 nunca fueron depuradas, genera todava mayores suspicacias el hecho de que el censo para estas prximas elecciones (2017) incluya a ms de 1,000,000 de nuevos votantes (6.5 millones en total), suponiendo un aumento del 21.37% con respecto a 2013. Este aumento tan brusco no encaja con los aumentos observados en el censo en los anteriores procesos electorales de 2013 (16.13%), 2009 (15.78%) y 2005 (15.85%).

Trfico de credenciales y posibilidad de duplicacin del voto

Otro tema que genera preocupacin est relacionado con el trfico de credenciales electorales. Estas son entregadas a representantes de los partidos polticos, con la idea de garantizar que todos los partidos que se presentan a las elecciones tengan dos representantes en cada una de las ms de 16,000 mesas electorales receptoras (MER) del pas. El problema es que el TSE entrega a cada partido dos credenciales por cada MER, pero las credenciales van sin nombre. Solo llevan escrito el partido al que estn vinculadas. Por dar un ejemplo, el partido FAPER recibir ms de 32,000 credenciales electorales sin nombre, una cantidad mucho mayor al nmero de votos que recibi en las elecciones de 2013 (3,117 para ser exactos). Lo mismo ocurre con otros partidos como Unificacin Democrtica (UD), Vamos, Alianza Patritica, Democracia Cristiana (DC) y el PAC de Marlene Alvarenga. Esta forma de entrega de credencias facilitara que estos pequeos partidos se lucren vendiendo estas credenciales al mejor postor, o simplemente se las entreguen al Partido Nacional, que ha sabido realizar mltiples alianzas con ellos.

Como prueba de la sumisin y dependencia de estos pequeos partidos al Partido Nacional, basta mencionar que el anterior candidato presidencial de FAPER es el actual Embajador de Honduras en Cuba, o que la DC y la UD han formado parte activa del gobierno de Juan Orlando Hernndez. A lo que ocurri con el PAC de Marlene Alvarenga ya nos referimos anteriormente. El nuevo partido Vamos est formado por un antiguo lder de la DC y diputados expulsados de LIBRE por votar en favor de los proyectos de Juan Orlando Hernndez en el Congreso Nacional. Y el partido Alianza Patritica es un pequeo grupsculo de extrema derecha que fue en su momento disuelto (junto al FAPER) por el TSE por no haber obtenido el nmero mnimo de votos que exige la ley para seguir existiendo, y que fue convenientemente resucitado por la CSJ controlada por el actual gobierno para poder presentarse a las elecciones de 2017. Todo esto parece indicar que, en caso de conflicto durante el escrutinio en las mesas electorales, el Partido Nacional contar con mayora de afines y podr imponer su criterio (las decisiones se toman por mayora).

Existe un elemento extra con relacin a estas credenciales. Los poseedores de las mismas (2 por partido y mesa y cuyo nombre se podr escribir a mano en la credencial el mismo da de las elecciones) tienen derecho a votar en la mesa electoral en la que estn ubicados. Lo que ocurre es que esto posibilitara que dichos representantes puedan votar dos veces: en la mesa en la que estn ubicados como representante de partidos, y en la que les corresponde domiciliariamente. El hecho de que se vayan a entregar ms de 320,000 credenciales de este tipo podra provocar un fraude de tamao considerable. Este podra evitar de manera sencilla, obligando a los partidos a presentar el listado de personas que van a recibir las credenciales para que el TSE proceda a sacar a estas personas del censo, evitando que puedan votar dos veces. El Partido Nacional se ha negado a ello, y ha pretendido dar por zanjado el problema entregando el listado de sus propios representantes, pero no exigiendo a los pequeos partidos que hagan lo mismo.

Otros problemas

A los problemas citados anteriormente se suman otros, como la compra directa de voto, documentada por el Centro de Documentacin de Honduras (CEDOH y el Instituto Nacional Demcrata, a travs de un estudio, que lanz datos tan reveladores como que un 49% de los entrevistados asegur haber sido testigo de compra de votos durante los comicios de 2013. En el mismo informe se especifica que por sus consolidadas estructuras clientelares, esta modalidad de fraude es fundamentalmente cometida por el Partido Nacional y el Partido Liberal.

Otros problemas tienen que ver con la financiacin ilegal de campaas, ya sea con dinero del narcotrfico o pblico (desfalco del IHSS); la utilizacin de hackers para manipular campaas electorales; o la utilizacin de normativas para someter a los medios de comunicacin a los inters del gobierno. La prcticamente inexistente judicializacin de casos de delitos electorales favorece sin duda que se puedan cometer fraudes de grandes proporciones.

Falta de voluntad de implementar reformas electorales

Seria relativamente sencillo implementar diversas reformas electorales para evitar algunos de estos riesgos de fraude. La Alianza Opositora y el Partido Liberal vienen planteando varias medidas que el Partido Nacional se niega a llevar adelante. Entre ellas destaca la utilizacin de lectores de huellas dactilares en los centros de votacin para evitar la utilizacin fraudulenta de cedulas de identidad, obligar al TSE a entregar credenciales a los partidos, solo si presentan un listado con el nombre de estos, la inclusin de representantes de los principales partidos en las directivas del RNP y el TSE; la no contratacin de la empresa MAPA Consultores para realizar el recuento de votos por sus vnculos directos con el Partido Nacional, o la prohibicin de realizar cambios de domicilio a efectos electorales durante el ao anterior a un proceso electoral, entre otras.

Las posibilidades de que acontezca un gran fraude electoral son palpables. En este contexto, la Unin Europea ya manifest sus dudas acerca de enviar una misin de observacin electoral para estos comicios, lo cual supone un riesgo adicional para la fiabilidad de los resultados. En la actualidad se estn realizando esfuerzos para lograr evitar o reducir el fraude lo ms posible. Desde sociedad civil se ha creado la plataforma Observacin 26-N, que trata de unificar esfuerzos independientes. Desde la Alianza Opositora se ha organizado adems la denominada Operacin Antifraude, en el marco de la cual se espera evitar que voten personas fallecidas o ausentes.

Sin embargo, la escasez de medios materiales de estas iniciativas y la total falta de implementacin de reformas electorales no garantiza la transparencia de las elecciones. Es por estas razones que resulta imprescindible que que tanto la sociedad hondurea como la comunidad internacional presionen de manera efectiva al gobierno hondureo para que apruebe a tiempo reformas legales que garanticen que este proceso electoral sea lo ms limpio y transparente posible. De otra forma nada garantiza que las elecciones que se celebren en noviembre desemboquen en una nueva crisis poltica con consecuencias profundamente negativas para Honduras.

Javier San Vicente Maeztu. Activista en defensa de los derechos humanos.

Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/9975/nubes-negras-alrededor-de-las-proximas-elecciones-en-honduras/



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