Portada :: Feminismos :: Violencias
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2017

Violencias machistas & Violencia judicial
Ms que nunca, Juana, cuenta conmigo

Nieves Salobral Martn y Laura Berro Yoldi
Rebelin

Las autoras nos indican de forma muy clara que el establecer medidas judiciales sin tener en cuenta el contexto social y cultural de violencia machista existentes lo que provoca es poner en riesgo la vida de la mujer vctima de la violencia machista y, adems, en riesgo la vida de sus hijos/as, como es el caso en Espaa de Juana Rivas y sus hijos/as.
#MsquenuncaJuanaCuentaConmigo


Hasta junio, 6 nias y nios haban sido asesinadas este ao por sus padres, una al mes. Multitud de Organizaciones feministas a lo largo y ancho del estado y municipios como el de Maracena, defienden que Un maltratador nunca puede ser un buen padre, no se puede preservar la relacin paternofilial en un contexto de violencia de gnero (EFEMadrid, 3 Junio 2017). A pesar de que el empuje social, ha conseguido que las y los menores se incluyan como vctimas de la Violencia de Gnero, los Tribunales siguen teniendo dudas a la hora de aplicar las medidas de proteccin, especialmente los Tribunales civiles.

Esta va judicial se ha convertido en preferida para muchos agresores porque se puede litigar de manera indefinida, y les permite continuar ejerciendo la violencia machista contra sus exparejas mujeres, aunque sea de una manera indirecta,como afirma Mara Naredo (Diario.es, 5 agosto 2017). Cuando se producen tantos juicios por custodias en estos casos, se revictimiza a las mujeres y sus hijos e hijas porque tienen que contar una y otra vez la violencia sufrida.

Adems a los nios y nias se les coloca en el centro del litigio y, posteriormente, los tribunales no toman en cuenta su testimonio para dictar la sentencia de guarda y custodia. Es ms, se les puede poner en peligro, porque los agresores son capaces de llegar hasta el infanticidio, como se aprecia por las cifras inicialmente mencionadas.

Los Tribunales de Estrasburgo y la ONU ya han condenado las actuaciones del gobierno espaol por la contnua desproteccin y vulneracin de derechos a nios y nias en los casos de violencia de Gnero, porque en las sentencias no se garantiza el bien del menor, tal y como dicta la Convencin de Derechos del nio. Son los casos de M Paz Iglesias Casarrubios y sus hijas maltratadas por el padre (2016), en el que no se escuch el testimonio de sus hijas, y el caso del asesinato de la hija de ngela Gonzlez (2015) en una de las visitas otorgadas al padre por sentencia judicial.

Cuando la Justicia no valora el contexto en el que vivimos, cuando privilegia a los agresores por el hecho de ser padres, y no tiene en cuenta las sentencias previas por Violencia de Gnero, pone en riesgo la vida de menores, les somete a una existencia marcada por continua la violencia. Y sobre todo, con este se estas sentencias se est premiando la violencia machista, y cede terreno ante el sistema patriarcal con maysculas.

El carcter estructural del patriarcado empapa todos los mbitos de nuestra sociedad, incluido el judicial. ste antepone la palabra de los padres varones, cuestionando o ninguneando incluso el testimonio de malos tratos y terror expuestos por menores y mujeres, pareciera que con el fin de mantener ante todo el Derecho de Patria Potestad a los hombres, aunque sean maltratadores.

El mensaje que llega es su derecho de padre ante todo, por encima del sufrimiento y posible peligro de los nios y nias. A no ser que tengamos en cuenta este contexto cultural en cada paso que demos, en cada poltica o ley, o en cada sentencia que dictemos; el patriarcado y la violencia que conlleva continuar condicionando cada mbito social, y todo lo que emane de los mismos y de las instituciones. Si queremos llegar a una sociedad donde la igualdad de gnero sea una realidad, est claro que las instituciones pblicas no somos, ni podemos ser, equidistantes.

Para llegar a un horizonte igualitario es necesaria una formacin de todo el funcionariado en perspectiva feminista, y especficamente en violencia machista. Es la nica va que hace posible comprender a fondo por qu los maltratadores nos son buenos padres, haciendo visible el horror que lleva a las mujeres a denunciarles, o para comprender que hay que escuchar efectivamente los testimonios de hijos e hijas y garantizar su bien, no el de los adultos varones.

El caso de Juana Rivas se enmarca dentro de todo lo anterior. Llevamos ya muchos meses oyendo y leyendo esta historia, que ha dado la vuelta a toda nuestra sociedad. Su periplo ha recibido un apoyo unnime de todos los grupos municipales del Ayuntamiento de Maracena, un apoyo masivo de las vecinas y vecinos de ese municipio, de decenas de organizaciones feministas y de mujeres, as como a travs de 150.000 firmas de otras muchas que no tenamos otra manera de expresarla.

Ella conoce al maltratador, al padre de sus hijos, ha vivido las agresiones de este hombre. Ante un proceso judicial irregular nada garantista de los derechos de sus hijos, que la obligaba a devolverlos a este agresor, se ha visto obligada a tomar la decisin de huir. Ella ha hecho lo que consideraba que tena que hacer para visibilizar el derecho de estos nios a vivir sin violencia, y desde los tribunales se la obliga de nuevo a entregar a sus hijos al agresor.

Algo ms tienen que decir las instituciones del poder judicial sobre el inters superior de estos nios?. Consideran las instituciones pblicas a los hijos e hijas de padres agresores vctimas a proteger o es pura retrica?.

Hay muchas mujeres en la situacin de Juana, aunque ella ha tenido la fuerza y el apoyo para atreverse a salir a la luz pblica y defender como ha podido los derechos de sus hijos.

Ahora necesita ms apoyo que nunca, por eso, todas y todos tenemos que estar del lado de Juana. Para que ella y todas las Juanas puedan visibilizar la violencia que sufren, y lograr justicia para ellas y para sus [email protected]

#MsquenuncaJuanaCuentaConmigo


Nieves Salobral Martn, militante feminista
Laura Berro Yoldi, concejala de Igualdad y LGTBi del Ayuntamiento de Pamplona

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter