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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2017

Nuevos modelos de gestin cultural en Cuba

Darsi Fernndez Maceira
Temas


Cuba es reconocida como una especie de paraso de la creacin artstica. Sorprenden, en un pas tan pequeo, las enormes potencialidades creativas, con especial expresin en las manifestaciones de la cultura lo que, sumado al elevado nivel de instruccin promedio de su poblacin y a los fuertes subsidios que el Estado ha dedicado a la enseanza y el consumo de las artes, crea el escenario perfecto para un amplio acceso a expresiones de alto valor cultural.

El principal reto que en el sector enfrenta el pas en estos tiempos de cambio consiste en lograr que dicha creacin encuentre espacios de dilogo con las audiencias, garantizando su repercusin y funcin social, al mismo tiempo que su sostenibilidad econmica, en unas circunstancias en que el Estado intenta y necesita redimensionar sus estructuras y sistema de subvenciones.

Las transformaciones que se derivan del proceso de actualizacin de la economa cubana, planteadas a partir de los Lineamientos de la poltica econmica y social, en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2011, impactan directamente en la gestin de las artes. Este proceso va generando continuamente nuevos escenarios y oportunidades que implican, para los modelos de gestin cultural, el desafo de aprender, adaptarse y mutar a formas alternativas.

Con un sistema de distribucin y consumo cultural altamente institucionalizado y centralizado, el artista cubano ha encontrado, durante muchos aos, poco margen para el emprendimiento individual y colectivo, ms all de la produccin de la obra. La mayora de los creadores tiene una relacin laboral de empleado-empleador con el Estado, lo que garantiza unos mnimos de programacin o exhibicin en el entorno nacional (y excepcionalmente en relacin con la cantidad de agrupaciones artsticas en plantilla en algunos espacios fuera de Cuba) y garantiza tambin un salario bsico; pero cercena, de hecho, la posibilidad de una explotacin independiente de su creatividad o de optar por agentes o mediadores no estatales. En materia de bsqueda de financiamiento adicional para necesidades de produccin y distribucin, el organigrama muchas veces burocratiza y dilata los procesos que debe acometer el artista para llevar adelante su propuesta.[1]

El carcter paternalista del Estado en relacin con el arte atraviesa todos los procesos, y acta en algunos casos como paralizador de posibles emprendimientos, mientras en otros provoca proyectos formales sin una audiencia objetiva, poco rentables y eficaces, o empobrecimiento de la oferta cultural y su consumo.

Este sistema hiperverticalizado y como opcin nica comienza a perder sentido en un contexto en que la socializacin y el acceso a las nuevas tecnologas han dado al artista gran libertad creativa, de promocin y de gestin, y consigue acceder muchas veces a su pblico potencial desligndose de la intermediacin.

Cada ao aparecen en Cuba nuevos proyectos artsticos y culturales, nuevos liderazgos y modelos de negocio, sin que en la mayora de los casos encuentren un cauce natural en las estructuras legales y econmicas que existen para el sector. Estas iniciativas, localizadas mayormente en entornos urbanos, y sobre todo en la capital, ya estn configurando, an de manera incipiente, la relacin de larga data entre la ciudad y su vida cultural.

Por contraste, varios de los ms grandes y mediatizados eventos que han sucedido o estn por acontecer particularmente a partir de los cambios favorables en las relaciones Cuba-Estados Unidos, en el terreno, por ejemplo, de la msica, surgen y son aprobados a partir de la iniciativa de empresas y empresarios extranjeros, lo que con frecuencia deja a los gestores nacionales del sector el papel de mano de obra barata contratada para el trabajo de campo.

Revisemos las caractersticas principales de muchos de los emprendimientos cubanos en el sector cultural. La mayora de los modelos que utilizo como ejemplos comparte ms de una, aunque he preferido colocarlos como muestra en aquella donde su mencin resulta ms ilustrativa:

Para ejemplificar el patrocinio cultural, es casi obligada la mencin de la empresa mixta franco-cubana Havana Club, con su proyecto Havana Cultura, que se ha convertido en la entidad comercial ms comprometida con la promocin del arte nacional, especialmente la msica, seguida de cerca por la venezolana PDVSA. Se hace cada vez ms frecuente que proyectos o eventos consigan pequeos patrocinios, generalmente en servicios, por parte de empresas mercantiles totalmente cubanas como Los Portales, Habanos, o Bucanero. Tambin se encuentran, aunque con menos frecuencia que la deseada dada la importancia de la movilidad de los artistas en la proyeccin internacional de su obra, algunas menciones a colaboraciones de lneas areas y agencias de viaje.

El Lyceum Mozartiano de La Habana, empren-dimiento del pianista y gestor cultural cubano Ulises Hernndez, naci de un proyecto de cooperacin internacional en el que participan, por Cuba, la Oficina del Historiador de la Ciudad y el Instituto Superior de Arte; y, por la Unin Europea, la Fundacin Mozarteum de Salzburgo. Muchas son las actividades que desarrolla el Lyceum, pero quiz el resultado ms tangible y sostenido ha sido la creacin, y en buena medida el mantenimiento, de la Orquesta Escuela, una de las mejores sinfnicas de Cuba, as como la realizacin de dos fantsticas ediciones del Festival Mozart Habana.

En cuanto al crowdfunding o micromecenazgo, an no extendido ms que todo debido a las limitaciones de conectividad y a la imposibilidad de utilizacin desde Cuba de sistemas de pago como PayPal, conocemos de varios proyectos que se han realizado utilizando esta modalidad en plataformas digitales como Verkami (Antes que lo prohiban, el disco debut de Jorgito Kamankola y el CD ltima noticia, del grupo Yissy y BandAncha, as como el documental Juan sin nada, del realizador Ricardo Figueredo).

Mencin especial dentro de las modalidades de financiamiento merecen los fondos de tipo multilateral, especialmente los vinculados con Iberoamrica como regin idiomtica: Ibermedia, Iberescena e Ibermsica a la que Cuba acaba de incorporarse como miembro pleno, por las convocatorias de ayudas a la movilidad[3] entre los pases que conforman la regin.

Habr que estudiar si caben en el sector, especialmente en las reas ms industriales (editorial, cinematogrfica, servicios tcnicos a la cultura), variantes econmicas ms complejas como la inversin extranjera o la asociacin internacional.

Tambin es de esperar que con la evolucin y maduracin del sector fiscal cubano, una futura poltica impositiva consciente y cuidadosa estudie otros modos para apuntalar financieramente el desarrollo artstico mediante frmulas concebidas para estimular los emprendimientos del sector o los de otros que se decidan a apoyarlas.

La mayora de las prcticas que estamos describiendo tienen, de alguna manera, una aprobacin ya sea expresa o tcita del sistema institucional, a veces tras dilatados y complejos sistemas de negociacin. Ejemplos muy peculiares podran ser las diversas oficinas y galeras de artistas destacados, autorizadas o simplemente permitidas, que realizan gestin comercial y administrativa en una frontera poco clara entre la actividad pblica y la privada. Producciones Ojal, de Silvio Rodrguez; PM Records y Oficina Proposiciones, de Pablo Milans; las oficinas de Leo Brouwer, Omara Portuondo, Compay Segundo, Santiago lvarez; Kcho Estudio, de Alexis Leyva; Galera-Estudio, de Nelson Domnguez, son algunos ejemplos.

Otro fenmeno relativamente reciente en cuanto a la posibilidad de colaboracin entre instancias complementarias, y de mucho inters, en especial por el modo en que han ido adoptando conciencia de gremio, negociando y madurando hasta la creacin de un lobby slido y organizado, en dilogo con el sector institucional, es el de las productoras audiovisuales no estatales: Producciones de la 5 Avenida, El Central Producciones, Puntilla Films, La Rodrguez & Antonio Lpez Producciones, por mencionar solo algunas. Valga, a modo de ilustracin, el dato contrastado de que en los ltimos cinco aos casi la mitad de los audiovisuales cubanos inscritos en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana fue producida de forma autnoma, sin la participacin de entidades estatales.

Si bien en Cuba prcticamente todos los peridicos y revistas estatales tienen al menos una seccin dedicada al arte y la cultura y existen algunas con perfil especficamente cultural, el alto grado de centralizacin de su poltica editorial, la baja tecnologizacin y la limitada efectividad en tanto mecanismos de promocin han provocado la generacin espontnea de nuevos dispositivos de visibilidad y circulacin de la produccin artstica que resultan con frecuencia ms eficientes que aquellos, por su flexibilidad, inmediatez y llamativo diseo, a lo que se aade una consciente y sostenida labor en las redes sociales. Suenacubano, Beat 135 enfocada en la msica electrnica, la naciente BandEra dedicada al rock, coexisten con ArtOnCuba, Vintage, DAqu; A Mano (diseo y artes visuales), Esquife e Isliada (sobre temas literarios) o Vistar, de corte ms ligero y general, por solo mencionar unas pocas entre las decenas que van surgiendo.

A ello se suman incipientes aplicaciones para telfonos mviles como Ke Hay Pa Hoy o GuiArte. Un modelo absolutamente sui generis por su carcter alternativo desde todo punto de vista es el muy estudiado y debatido Paquete semanal, que se ha convertido probablemente en la segunda fuente ms importante de difusin de productos culturales en Cuba, despus de las ofertas del estatal Instituto Cubano de Radio y Televisin. (O quizs es la primera?)

En la matriz DAFO[4] planteamos las principales debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que identificamos en estos nuevos modelos de gestin.

En el contexto socioeconmico que Cuba estrena, con la expresa voluntad estatal de conseguir un socialismo prspero y sostenible, es urgente el estudio a fondo de los nuevos lenguajes, tecnologas y discursos de las prcticas artsticas y culturales en sus procesos de creacin, mediacin y consumo. Este anlisis es imprescindible para evitar tanto el xodo masivo de nuestros talentosos creadores en busca de horizontes ms propicios para el desarrollo de sus proyectos, como un bandazo hacia tcticas mercantilistas en el arte y la cultura que pasen por encima de la larga tradicin y la voluntad de conservacin patrimonial, de la enseanza artstica de la que Cuba se enorgullece y del acceso universal a la cultura que ha sido principio constitucional y prctica social.

Sera importante revisar cuidadosa y creativamente la posibilidad de aplicar las diferentes formas de personalidad jurdica que permite la legislacin cubana a algunas de las nuevas variantes de gestin cultural que estn actuando en el pas, dada la especificidad de las relaciones interinstitucionales, econmicas, sociales, laborales y mercantiles que tienen lugar en estos nuevos modelos. No hacerlo a tiempo puede traer como resultado el agotamiento de estos, a fuerza de la incertidumbre jurdica, econmica y de sostenibilidad en la que desarrollan su trabajo, mientras se mantiene un sistema institucional que tuvo un muy importante rol en otras pocas, pero cuyas estructuras enormes son ya en muchos casos poco prcticas o realistas, y estn saturadas de apndices a-legales o paralegales que en definitiva resultan caldo de cultivo para la corrupcin, la falta de transparencia y la evasin fiscal.

En el entorno de una Cuba plenamente insertada en el mundo y conectada con l, muchas de las organizaciones y los proyectos culturales que con carcter espontneo se van creando en el pas la mayora de las veces a partir del liderazgo de uno o ms artistas de vanguardia, pueden y deben ser vistos como aliados naturales del Estado en la ejecucin de las polticas culturales. En lugar de intentar apropirselas o ahogarlas, el Ministerio de Cultura debera generar estrategias y tcticas que acompaen y apuntalen estas prcticas, permitindoles participar en la elaboracin de modelos tcnicos, legales y econmicos que respondan operativamente a la realidad y a la necesidad de la gestin cultural hoy y en su futuro inmediato.

Notas:

[1] En julio de 2016 se aprob la Resolucin Ministerial 22/2016 contentiva del Procedimiento para la asignacin de financiamiento en CUP y CUC para los proyectos culturales sin fines comerciales, a ejecutar por escritores, artistas y grupos de creadores. Hasta la fecha de cierre de este trabajo la autora desconoca casos de aplicacin que permitieran valorar la interpretacin que tendr en la prctica, para su ejecucin, esta legislacin.

[2] Crowdfunding: Modelo de financiamiento para proyectos que apela a las contribuciones de un gran nmero de personas. Actualmente, aunque existen otros modos de ejecutar estas iniciativas, la ms comn es mediante plataformas en Internet. Consiste en la colocacin de una idea en una de estas plataformas y el llamado a una comunidad de personas para que contribuyan a financiarla aportando pequeas cantidades hasta alcanzar la suma necesaria para su total ejecucin. Se utiliza ampliamente en proyectos artsticos y creativos, aunque tambin en cuestiones relacionadas con la salud, los viajes y los proyectos de emprendimiento social. [N. de la E.]

[3] Las ayudas a la movilidad buscan apoyar la capacidad del sector cultural y las industrias creativas para operar fuera de sus pases de origen, pues promueven la circulacin de las obras internacionalmente. [N. de la E.]

[4] La matriz DAFO es una herramienta de estudio de la situacin de una empresa o proyecto, que analiza sus caractersticas internas (Debilidades y Fortalezas) y externas (Amenazas y Oportunidades). Fue creada a principios de la dcada de los 60 y su objetivo ltimo es definir las ventajas competitivas de la empresa o proyecto analizados, a fin de definir mejor la estrategia ms conveniente para su desarrollo en un entorno especfico. [N. de la E.]


Abreu, J. y Fernndez Maceira, D. (2014) Fabricar arte en Cuba. Documento base del I Encuentro-Taller de proyectos de gestin cultural liderados por artistas, Fbrica de Arte Cubano. La Habana, septiembre. Disponible en multimedia que acompa al evento.

Garca Lorenzo, T. y Prez, B. (2012) Actualizacin y produccin cultural. Algunas hiptesis. Temas, n. 72, octubre-diciembre, 11-9. Disponible en https://goo.gl/Ine3lt [consulta: 7 abril 2017].

Partido Comunista de Cuba (PCC), (2011) Lineamientos de la poltica econmica y social del Partido y la Revolucin. Resolucin del VI Congreso del PCC, junio. Disponible en http://bit.ly/1X2YXzg [consulta: 7 abril 2017].

Fuente: http://www.temas.cult.cu/articulo/1944/nuevos-modelos-de-gesti-n-cultural-en-cuba



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