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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-08-2017

Conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte
Un cuento de nunca acabar

Pablo Jofr Leal
HispanTV


Como prueba que la memoria colectiva, en el plano de la poltica internacional, es enormemente dbil, el conflicto que enfrenta a Estados Unidos y Corea del Norte en materia del derecho del pas asitico a desarrollar su programa nuclear y los proyectos de desarrollo de misiles asociados a ello, mantiene plena vigencia.

Un conflicto que repite, crnicamente, declaraciones y acciones de corte belicista. Slo remontndonos casi un lustro atrs, en abril del ao 2013 y bajo el ttulo Lo verbal no quita lo valiente analic el conflicto entre ambos pases - en el marco del estado de alerta suscitado por la guerrilla de declaraciones y penas del infierno lanzadas tanto por Washington como Pyongyang. Ello, a partir de la decisin del gobierno dirigido por Kim Jong un de continuar con su programa nuclear y el desarrollo de su programa de misiles, en respuesta a la poltica de amenazas de sanciones, bloqueo y acciones militares por parte de Washington y sus aliados en la zona.

En aquel 2013 las Naciones Unidas, a travs de su Consejo de Seguridad impuso una serie de sanciones a Corea del Norte, por las pruebas balsticas realizadas en diciembre del ao 2012 y la tercera prueba nuclear de su historia el da 12 de febrero del 2013. Estas medidas punitivas generaron la reaccin de Pyongyang, quien declar roto el armisticio firmado el ao 1953 con Corea del Sur, amenazando con impulsar ataques nucleares contra ese pas, Japn y los propios Estados Unidos. Sus desafos tambin consignaron la reactivacin de las instalaciones nucleares de Yongbyon y el cierre de las faenas en el complejo industrial de Kaesong - zona industrial gestionada en conjunto con Corea del Sur.

La Paz Como Chantaje

La retrica belicista en el mencionado ao 2013, en el caso de Washington, era enarbolada por el ex presidente Barack Obama y su Secretario de Estado John Kerry quienes acusaban al gobierno norcoreano de poner en peligro la paz del mundo. Paz bastante discutible, sobre todo a la hora de dar cuenta que justamente Washington y sus aliados llevaban, en ese momento, ms de una dcada de intervencin en Afganistn, como tambin en Irak. Ya haban destruido a Libia y continuaba la agresin contra Siria a partir del apoyo a grupos terroristas takfiri. Junto a esta sumatoria, resulta imposible obviar las dcadas de ocupacin del territorio palestino, a manos del sionismo, con pleno aval de Washington y sus aliados.

Es indudable, que la mayor zona de riesgo atmico en la actualidad, no est situada en los lmites del paralelo 38 que divide a las dos coreas. Esa zona de peligro radica en la denominada rea indostnica, con dos potencias atmicas rivales, con una cantidad de habitantes, que representa casi el 20% de la poblacin total del mundo y que han obtenido su podero nuclear al margen de las opiniones de la comunidad internacional. A lo que se suma las propias dificultades entre China e India que ha significado, recientemente, choques fronterizos en la regin de Ladakh, ubicada entre la disputada zona de Cachemira y el Tbet.

Con lo mencionado y sin cambio alguno en este ao 2017, de qu peligro a la paz se puede hablar sin que ello implique una enorme hipocresa? Las exigencias respecto a temas de cumplimiento de las leyes internacionales deben ser para todos los pases. Es una poltica de doble rasero imponer condiciones, exigencias, sanciones y amenazas a Corea del Norte y su programa nuclear pero no tener el mismo comportamiento con la entidad sionista, por ejemplo, que efectivamente es un rgimen agresor y un peligro para la paz. Una dictadura cvico-militar, que posee entre 300 a 400 armas nucleares, desarrolladas al amparo de un programa nuclear avalado y sostenido por Estados Unidos, Francia e Inglaterra. Sin embargo, contra este rgimen, no existe disposicin de llevar a cabo acciones punitivas, pues representa el aliado ms fiel de occidente en tierra dotadas de formidables riquezas hidrocarburiferas y con evidente importancia geoestratgica.

Este ao 2017 y como ha sido una constante en los ltimos 11 aos tras la primera prueba nuclear norcoreana Pyongyang ha utilizado sus avances en el campo de la energa nuclear y en materia de de desarrollo balstico, para lograr disuadir a sus oponentes de cualquier aventura militar. Desde el punto de vista del pragmatismo de las relaciones polticas internacionales Corea del Norte ha hecho lo que cualquier pas, con ciertos elementos a su favor realizara, si sufriera el cerco militar, financiero y poltico de los ltimos 65 aos: Aprovechar su desarrollo nuclear, para asegurar as su sobrevivencia. Un ao 2017 que mostr al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impulsando la Resolucin N2371 del CSNU, aprobada incluso con los votos a favor de la Repblica Popular China y la Federacin Rusa.

Corea del Norte se niega a detener su programa nuclear y las pruebas con misiles de largo alcance. Estados Unidos y su socio surcoreano llevan a cabo ejercicios militares que tienen como objetivo a Corea del Norte: Ulchi Freedom Guardian, iniciados el lunes 21de agosto con la presencia de 50 mil soldados surcoreanos y 17.500 estadounidenses, sindicado por Pyongyang como una clara provocacin. Es evidente que dichos ejercicios blicos podran haberse suspendido, para as sentar las bases de un posible dilogo y no catalizar an ms las declaraciones incendiarias perono est en los objetivos de Washington detener esta escalada.

Un Cerco Destinado a Reventar a Corea del Norte

En una etapa de enorme tensin poltica y militar, cualquier accin que active las fuerzas militares antagonistas, son un estmulo a incrementar el conflicto: sobrevuelo de aviones F22, F 35 y bombarderos estratgicos B 52. Impulso de ejercicios militares conjuntos, a lo que se unen las propias medidas japonesas de instalar misiles Patriot en Tokio y en el Archipilago de Okinawa y el estado de movilizacin de Corea del Sur en las inmediaciones del paralelo 38, junto a la instalacin del sistema de misiles Thaad. Un panorama, que slo necesita una chispa y que tiene a Corea del Norte en mxima alerta militar.

No es descabellado sostener, que este escenario es parte de un plan elaborado por los sectores belicistas de los halcones de Washington - mediante la puesta en prctica de lo que se denomina en la terminologa militar una guerra sub-crtica. Una idea y prctica destinada a tensionar la capacidad militar, econmica y poltica de una nacin pequea en este caso Corea del Norte - obligada a que sus fuerzas armadas estn en permanente estado de alerta, generando una situacin agotadora y costosa en un pas sometido ya a sanciones, que tienen como resultado el padecimiento de su sociedad.

Traigo a colacin el anlisis, plenamente vigente del cronista de Global Research, Stephen Gowans para quien Corea del Norte ha reaccionado ante las provocaciones planificadas fra y calculadamente por Washington, que ejecuta demostraciones de fuerza deliberadas, que le permita justificar una eventual intervencin en caso de reaccin norcoreana. Risiblemente los medios occidentales pretenden mostrar, que el comportamiento de Norcorea es usado como una carta de cambio, para conseguir ayuda de occidente, como refuerzo para su economa mal administrada, sin poner en la balanza las sanciones y las presiones que se somete a Pyongyan. Los norcoreanos no han desarrollado un programa nuclear, invertido dinero en sus fuerzas armadas y reafirmado su decisin de enfrentarse directamente a Estados Unidos y Corea del Sur para mendigar ayuda de Washington. Lo hacen para defenderse de provocaciones framente calculadas

En la delicada situacin que vive Corea del Norte, resulta fundamental avizorar la postura que pueda asumir la Repblica Popular China, que hasta la Resolucin N 2371 haba jugado permanentemente las cartas de sostn incondicional con Pyongyang, dejando claro que este pas es su socio y hermano y que lo apoyara, para "salvaguardar la paz y la estabilidad" en una regin que Beijing considera su territorio de influencia. A pesar de esta constatacin, China, en un viraje que caus cierta sorpresa aprob las nuevas sanciones contra su tradicional aliado. Decisin que no resulta del todo extraa, ya que concreta las presiones internas que vena sufriendo el gobierno de Xi Jinping, a partir de los indicios de sus medios de prensa, que discretamente al inicio y luego en forma ms abierta expresaban su inquietud sobre la conducta del gobierno Norcoreano. Se ha recomendado a Beijing mantenerse prximo a Pyongyang pero tambin persuadirle que abandone su programa nuclear, que pone en peligro a la propia China

Para analistas como Daniel Mc Adams, Director Ejecutivo del instituto Ron Paul para la Paz y la Prosperidad el gobierno dirigido por Donald Trump est usando toda su influencia para crear un problema despus de 60 aos y as provocar unan reaccin de parte de Corea del Sur antes que esta se decida a retomar su poltica del sol. La referencia de McAdams, con relacin a la poltica del sol, da cuenta de aquella decisin de establecer estrategias de acercamiento entre las dos coreas establecida desde el ao 1998 hasta el ao 2007, que implic una substancial mejora de relaciones polticas, econmicas y comerciales e incluso reunin de familias separadas desde la guerra.

Para el gobierno presidido por Xi Jinping el tema coreano tiene su lnea roja no debe permitirse a nadie arrastrar a la regin ni al mundo entero al caos por intereses egostas dirigiendo sus dardos, tanto a Pyongyang como a Estados Unidos. Ni China, ni Rusia, que son vecinos, tienen dentro de sus planes entrar en una guerra en la zona. Ms an cuando el propio gigante asitico est embarcado en un contencioso de marca mayor en el Mar Meridional de la China, que centra gran parte de sus preocupaciones y Rusia aspira a ampliar su influencia al occidente de sus fronteras y que lo tiene enfrentado a la OTAN. Norcorea, por su parte, carece de recursos para llevar adelante una guerra dentro de sus fronteras en caso de agresin y menos an fuera de su territorio. La explicacin para el desarrollo de su programa nuclear y su sistema de misiles es ms clara que todo un tejido analtico geoestratgico: el gobierno de Kim Jong un desea asegurar su propia sobrevivencia, desalentando cualquier intento intervencionista y sobre todo un ataque militar. Ello implica, en esencia poseer una estrategia disuasoria y defensiva nuclear.

Me preguntaba aos atrs, cuando el tema norcoreano, tal como hoy ocupaba las portadas de los medios de comunicacin, programas televisivos y encenda las alarmas internacionales ha cambiado en algo la geopoltica y el balance militar de la regin, con la conducta norcoreana en materia de pruebas nucleares y ensayos balsticos? La respuesta concluyente es que no. Ms bien, la poltica seguida por Pyongyang ha servido de pretexto para acelerar la puesta en marcha de decisiones estratgicas tomadas tiempo atrs por Estados Unidos y sus aliados. Una, que Japn ha comenzado a rearmarse y Estados Unidos la abastecer generosamente mediante su complejo militar industrial. Washington quiere que Japn se rearme, no por Corea del Norte, sino para contrarrestar el poder creciente de China en las esferas econmicas y polticas. Y en segundo lugar, Estados Unidos exagera el supuesto podero norcoreano para tener el justificativo de seguir fortaleciendo su presencia militar en Corea del Sur y en toda la regin.

Resulta evidente, que tanto Donald Trump hoy, como Barack Obama han seguido la doctrina de Bush de crear los ejes del mal y de tener a Pyongyang como chivo expiatorio para impulsar su carrera armamentista. Lo verbal, la retrica y conducta belicista, no quitan la necesaria valenta que deben mostrar las dirigencias de todos los pases involucrados en este contencioso de manera tal de buscar los mecanismos, acciones y resultados que permitan una salida al actual estado de cosas y efectivamente avanzar hacia un estado de paz, sin doble moral, sin exigencias para unos y va libre para otros. Si esto no es as, la pennsula coreana y su contencioso seguir siendo un cuento de nunca acabar y hoy quienes sufren, las mayores consecuencias de una poltica de bloqueo y sanciones son los 26 millones de norcoreanos.

Fuente: http://www.hispantv.com/noticias/opinion/351670/corea-norte-eeuu-tensiones-guerra-misil-nuclear

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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