Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2017

Lo que no especific el Fiscal sobre los bienes de la guerrilla

Secretariado nacional de las FARC-EP
Agencia Prensa Rural


En la recta final del surgimiento de la organizacin poltica de las FARCEP, el fiscal, Nstor Humberto Martnez, contina desvirtuando el informe entregado por esta agrupacin en torno a los bienes que posean durante el desarrollo de la confrontacin armada.

Las acusaciones del fiscal parten de la premisa de que en medio de la lucha la insurgencia logr acumular miles de millones de dlares, como lo afirm la revista The Economist, que calcul los bienes de las FARC en 10.000 millones de dlares y que en este informe entregado no estn todos los bienes, ni las cuentas y activos en el exterior.

Los miembros de la guerrilla han manifestado que las finanzas de la organizacin no se pueden leer bajo la ptica de la acumulacin personal y el enriquecimiento, sino bajo la economa de guerra donde esta organizacin se levant contra el poder instituido y financi por ms de 50 aos a sus hombres.

Segn la revista Semana, Colombia es unos de los pases en el mundo donde ms se gasta presupuesto en defensa. En Latinoamrica ocupa el cuarto lugar, adems tiene una de las fuerzas militares ms grandes de la regin. La inversin en la dotacin de un soldado es de alrededor de 3 millones de pesos.

El Tiempo, retomando un informe de Indepaz, dice que el gasto estatal en lo que tiene que ver con la guerra fue de $ 7,6 billones por ao, lo que significa que fue de 22.000 millones de pesos por da, algo que al contrastar con las cifras que entreg la guerrilla da una idea del presupuesto que se maneja en la guerra y mucho ms cuando se est en la clandestinidad y subvirtiendo el orden.

Por su parte, Pastor Alape afirm que la organizacin entreg un listado por $963 mil millones en bienes.

A continuacin, el comunicado entregado por las FARC EP sobre este asunto:

Comunicado a la opinin pblica

Acerca del debate pblico que ha generado la carta del Seor Fiscal General de la Nacin en la que se emiten valoraciones sobre el inventario de bienes y activos que hemos entregado el 15 de agosto del presente ao a la Misin de las Naciones Unidas y el Mecanismo de Monitoreo y Verificacin, nos permitimos manifestar lo siguiente:

1. Reconocemos la celeridad del Fiscal para emitir un concepto tcnico sobre un inventario que,segn el Decreto 1364 del pasado 15 de agosto, el Ministro del Interior deber mantener en custodia, con la debida diligencia y cuidado y vigilancia hasta el momento en el que se constituye el patrimonio autnomo. Esperamos que ese misma diligencia se exprese en las precarias investigaciones de la Fiscala acerca del asesinato de hombres y mujeres, lderes sociales.

2. Los conceptos, cuando ms rigurosos y ajustados a la realidad, mejores. Lamentablemente no es el caso de concepto del Fiscal. Falla en la consideracin del carcter excepcional y nico del inventario presentado por una organizacin guerrillera; falla en el entendimiento de lo que es un inventario; falla al realizar una presentacin amaada de la informacin.

3. Todo ello conduce a que se induzca a la opinin pblica a una valoracin distorsionada de un hecho que es cierto: Una vez ms, con la entrega del inventario de bienes y activos, las FARC-EP hemos continuado cumpliendo de manera estricta con lo acordado. Ello nos lleva a pensar, que tras la misiva del Fiscal existe en realidad una intencin poltica de continuar entorpeciendo la implementacin de los acuerdos, de ambientar sus previsibles interferencias en el trmite que se viene en el Congreso de la ley estatutaria de la Jurisdiccin Especial para la Paz, y de ser primera plana en los medios de comunicacin. Es evidente que el Fiscal siente que su poder se ha visto menguado con los diseos de la JEP. Le cuesta trabajo aceptarlo.

4. El inventario entregado se hizo con el mximo rigor posible, pero considerando condiciones excepcionales y nicas. No hemos sido una persona jurdica; nuestro accionar se ha desarrollado por fuera del orden existente; la informacin de la organizacin ha sido compartimentada; la dinmica de la guerra condujo a la prdida de informacin, mucha de ella a manos del adversario. Esa es la razn por la que tomamos adems la decisin de aceptar como nuestros los bienes que haya identificado el Estado, principalmente por cuenta de la Fiscala, y que no se encuentren en nuestro inventario, por carecer nosotros de informacin sobre ellos.

5. Hemos sido exhaustivos en la presentacin de la informacin. La discriminamos por los bloques y los frentes que conformaron nuestra organizacin. Donde fue posible, la informacin, por ejemplo, de los bienes inmuebles rurales se present atendiendo normas tcnicas; donde no lo fue, est se suministr ofreciendo los datos que permiten su plena identificacin y localizacin geogrfica, en los trminos que se utilizan en el campo. Las condiciones de la sociedad rural, se caracterizan por el desinters histrico del propio Estado de aclarar los derechos de propiedad, razn por la cual se han desarrollado mltiples modalidades informales de su regulacin con ausencia de registros catastrales o de registros inmobiliarios, muchas veces expresadas en documentos privados que constituyen ley para las partes. El inventario da cuenta de esa realidad objetiva.

6. Somos conscientes que ser preciso adelantar una tarea en terreno que cualifique la informacin entregada y para ello hemos manifestado nuestra disposicin de colaborar. Entregado el inventario, le corresponde al Gobierno proceder a la identificacin plena y al aseguramiento de lo reportado.

7. Los componentes del inventario que entregamos dan cuenta de tems de general aceptacin. No es extrao en absoluto a un inventario el registro de utensilios o existencias. Por ello no procede, si se es riguroso, ridiculizar la presencia de determinado tipo de bienes y ms an magnificarla de manera malintencionada. Tambin parece sin sentido desconocer que las obras de construccin, particularmente de vas, hagan parte del inventario. Para comprender porqu fueron incluidas es necesario considerar que con nuestra presencia territorial ejercimos funciones de Estado y que ellas fueron componente esencial de nuestra economa de guerra. Gracias a ellas, adems, miles de compatriotas de la Colombia olvidada pueden comunicarse entre s e incluso sacar sus productos al mercado.

8. No se debe confundir el inventario con el fondo autnomo que habr de constituirse en los trminos establecidos por del Decreto-Ley 903 de 2017. Entregado el inventario, se inicia el complejo proceso de incorporacin de los diferentes bienes y activos. Ser necesario hacer un ejercicio tcnico de depuracin, que seguramente tendr como consecuencia el descargue de diferente bienes que conforman el inventario. Realizada tal depuracin, tarea que le corresponde al Gobierno nacional, tendrn que definirse la rutas de incorporacin de los diferentes bienes al inventario, incluido lo correspondiente al proceso de monetizacin.

9. Solo en ese momento se podr hablar con certeza de la destinacin del Fondo a ser administrado a travs de la Fiducia que se conformar para tal efecto. La destinacin del Fondo est definida en sus componentes esenciales por el sealado decreto 903 de 2017.

10. Para ilustrar mejor los alcances del inventario, presentamos el cuadro-resumen, que entregamos a Naciones Unidas:

11. Es bueno recordar que quienes menos inters tienen de incumplir los acuerdos somos nosotros mismos. Primero, por cuanto consideramos que si los firmamos es para garantizar que se cumplan; demanda que en forma reiterada le tenemos que hacer al Gobierno. Y segundo, por cuanto incumplirlos nos pondra por fuera del acuerdo, con todas las consecuencias que ellos trae, incluida la accin penal del Estado.

12. Hacemos un llamado a evitar toda demagogia con las vctimas del conflicto. Y ello empieza por reconocer con sinceridad, que el inventario que hemos entregado apenas representa una contribucin modesta a la reparacin material. Si se considera el universo de vctimas y en verdad se quiere responder a sus exigencias de reparacin material, ser preciso un esfuerzo fiscal inmenso, que consideramos debe en efecto realizar la sociedad colombiana.


Fuente original: http://prensarural.org/spip/spip.php?article21973



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter