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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2017

El XII Encuentro de Sabores y Saberes, en Pradera, Valle, llena de insumos a los campesinos para la proteccin efectiva de los territorios
Recuperar tierra es recuperar races

Bibiana Ramrez
Prensa Rural


A lo lejos se ven unas montaas muy elevadas, tapadas con niebla. Un campesino me seala que hacia all nos dirigimos. Parece imposible. Esta vez vamos al XII Encuentro de Sabores y Saberes en el corregimiento Bolo Blanco, Pradera, Valle del Cauca. Antes de tomar ese camino se pueden ver grandes extensiones de caa. El valle repleto de este monocultivo.

Ya en Pradera el paisaje cambia un poco. Se empiezan a diversificar los cultivos y se puede ver el frjol, maz, frutas. Un poco ms colorido y menos montono. Las aguas brotan por todo el camino y empieza la travesa montaa arriba. Desde 1.070 msnm subimos hasta 2.510 msnm, cerca al pramo de Tinajas. Es fcil olvidar ese valle que qued atrs, pues las montaas tienen diversas formas y son imponentes.

Bolo Blanco es una zona estratgica. Por un lado, muy cercano, est el Cauca, sube hacia la montaa y est el Tolima y al otro lado el Valle. Los campesinos piensan que ese es el apetito del Gobierno, poder acceder a lugares que antes el conflicto no permita, y ya tiene trazada una carretera 4G para conectarse con el Tolima fcilmente por el Can de las Hermosas.

Tierras recuperadas

La niebla llega a Bolo Blanco. Algunas goteras empiezan a caer pero no hay amenaza de lluvia. Campesinos del Valle, el Cauca y Nario se encuentran para compartir saberes e intercambiar sabores en una tierra que ha sido recuperada de la mafia.

Son 407 hectreas, en siete fincas que 35 familias se tomaron, donde tienen una autonoma y un proceso organizativo que durante 12 aos ha logrado defender un lugar lleno de riquezas y que est en la mira de los grandes explotadores.

Desde ah nace la Asociacin de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca (Astracava), desde donde se han gestado grandes revoluciones para mejorar la vida de quienes todos los das entregan su vida a cultivar los alimentos. En estas tierras recuperadas hay un reglamento interno de convivencia. Hay una limitacin para la pesca, para la tala. El trato pacfico entre parceleros debe primar.

Se reparten de a diez hectreas por familia, donde, en mnimo tres de ellas, deben sembrar alimentos. La ganadera es la principal fuente de ingresos, porque es la herencia que les dejaron los antiguos dueos. Tienen la ventaja de no sembrar coca ni practicar la minera.

Tienen un comit agrario y se reactiv la Junta de Accin Comunal que existe desde 1969, pero por caprichos administrativos, supuestamente les haban quitado la personera jurdica. Despus se dieron cuenta de que estaba vigente.

En el 2012 que comienzo a trabajar como presidente de la Junta, me pongo a investigar, qu pas con las fincas, con la junta y encontr con que estaba vigente, pero nos decan que no era legal porque ramos unos invasores. Las tierras las dejaron abandonadas y ya. Nosotros nos las tomamos. Adems llevbamos ah trabajando desde antes como jornaleros, dice Jess Elber Hurtado, actual presidente de la Junta.

En Bolo Blanco eran frecuentes los enfrentamientos entre el Gobierno y las FARC. Recuerdan los campesinos que no saban para dnde coger cuando los aviones sobrevolaban la vereda y soltaban sus bombas. O cuando las tierras quedaban minadas. Hoy dicen que recuperar tierras es recuperar races. Estn haciendo los trmites para legalizar los predios. Estn buscando ser una zona de reserva campesina para blindarse del despojo.

Constituyente campesina

El municipio de Pradera ha sido priorizado en el acuerdo de paz con el desminado humanitario, los planes de desarrollo con enfoque territorial y la circunscripcin especial para la paz. Por eso los campesinos dicen que su labor es en las aulas de las parcelas, en las aulas de las Zonas de Reserva Campesina y con claves para consolidar la paz.

En este encuentro se realiz la quinta constituyente campesina donde deliberando sobre sus problemticas y posibles soluciones, van creando las condiciones para la prctica del poder popular. Recuperar la palabra de los pueblos para que se traduzcan en leyes y normas. La constituyente es el ejercicio ms orgnico y directo que podemos crear en comunidad, dice uno de los lderes de la regin.

Una de las problemticas que vive esa regin del norte del Valle es el apoderamiento de las tierras para el cultivo de caa. Los ingenios ya no estn comprando las parcelas sino que las est arrendando, lo que constituye un deterioro de la tierra, pues de tanta explotacin se vuelven infrtiles y as son devueltas al campesino.

Tambin est la amenaza de las multinacionales que son las que impulsan el desminado para poder tener limpio el territorio. Pero lo que ms preocupa a los campesinos de Bolo Blanco en estos momentos es que ellos estn en ley segunda del 59 que es la que protege los pramos.

Nos dicen que quince kilmetros hacia abajo es zona de amortiguamiento del pramo, es decir que ah no puede vivir nadie, ni se puede cultivar. Con los PDETS hicimos una zonificacin para hacer pedagoga. Pero nos encontramos con que tocaba discutir esa priorizacin por lo de la ley segunda y no se puede invertir. No podra haber desarrollo social. Que se pueden manejar otros proyectos como los guardabosques. Si es as, nos pone a pelear el acuerdo y pedimos que sea por partes iguales, aclara Jess Elber.

Estos campesinos se vieron obligados a habitar las partes altas de las montaas porque las tierras productivas estn en manos de los terratenientes, es decir que los han ido arrinconando hasta quitarles muchos de sus derechos.

Blindar el territorio

Sobre unos cerros empinados el sol va dejando su huella de la tarde con unos matices rojos que duran segundos. Los campesinos van mostrando sus sabores con las recetas hechas en casa. La palabra se comparte entre todos como la mejor arma de conocimiento. Todos muestran sus talentos y propuestas para una vida ms digna.

La guardia campesina fue formalizada como principal apoyo de defensa del territorio y las comunidades que lo habitan, de los derechos humanos y como mecanismo para la solucin del conflictos a travs del dilogo y la reconciliacin.

Tenemos un reto enorme que solo lo podremos alcanzar si vamos en unidad. Hay que rescatar nuestra cultura campesina. Las semillas criollas deben ser reconocidas como las que alimentan el pas y el mundo, dice Jess Elber.

La mayora cree que con la firma del acuerdo de paz se prende una luz de esperanza, la guerra los tiene cansados. Es posible la implementacin si los campesinos nos apoderamos de ellos. Una de las tareas es dar a conocer el acuerdo porque hay mucha gente que vocifera, habla de l, pero no lo ha ledo. Lo que se plantea es que ese acuerdo es como la cdula del campesino, cargarlo bajo brazo para tener argumentos para defenderlo, dice un lder que llega desde el Cauca.


Fuente original: http://prensarural.org/spip/spip.php?article21924



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