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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2017

Machismo impune & Juana Rivas
Juana y Juan

Miguel Lorente Acosta
www.miguelorenteautopsia.wordpress.com

En el caso de Juana Rivas, como en otros muchos casos de este tipo que no salen a la luz, no repudiamos y ni condenamos como sociedad al padre y su machismo que es el que ha causado esta situacin y, sin embargo, condenamos y exigimos a Juana y a sus hijxs a cumplir leyes que violentan su vida diaria.
Seguimos interpretando la realidad social desde una mirada machista y patriarcal y lo ms grave, es que el derecho tambin tiene esta mirada machista y patriarcal.


El machismo siempre es muy grfico en sus juicios, de hecho gran parte de su capacidad se basa en los prejuicios creados con su cultura, los cuales anticipan la realidad deseada para garantizar el resultado. Por eso sabemos que Juana Rivas est condenada desde el primer da, lo vemos a diario cuando desde el machismo ya la consideran autora de cualquier delito que se le pueda imputar sin necesidad de que haya sentencia alguna ni presuncin de inocencia que la ampare. Juana ya es culpable de sustraccin de menores, secuestro, obstruccin a la Justicia, denuncia falsa y no s de cuantas cosas ms.

De todo ello se encarga el machismo y sus secuaces en una sociedad que interpreta la realidad sobre las referencias, los mitos y los estereotipos que crea el machismo, y que luego lleva hasta un Derecho que no tiene prisa en adaptarse a las nuevas circunstancias sociales, ni en lo formal ni en su espritu. Por eso los mismos machistas que no se cansan de afirmar que los hombres no tienen presuncin de inocencia ante una denuncia por violencia de gnero, aunque en la prctica slo condenen al 5% de todos los maltratadores que existen en Espaa, tal y como explicamos en Machismo impune, y que niega la violencia que ejercen los hombres incluso cuando hay sentencia condenatoria, son los que ya han condenado a Juana Rivas sin necesidad de probar nada ni sentencia alguna. Lo dicen ellos y basta.

El contexto de significado que crea el machismo hace que Juana Rivas sea considerada como una mala madre y una mujer perversa por intentar alejar a sus hijos de un padre maltratador, y que su exmarido, Francesco Arcuri, condenado por violencia de gnero y vuelto a denunciar en el presente por la misma razn, sea un buen padre sin necesidad de investigar nada, pues se parte de la base de que Juana est dispuesta a utilizar e instrumentalizar cualquier cosa y a todo el mundo con tal de conseguir su objetivo, que para ellos no es otro que quitarle los hijos a su padre.

Todo lo que se diga desde la autoridad de la palabra del machismo resulta creble, aunque sea contradictorio. Y aunque el peso de su palabra es lo suficientemente elevado como para convertirlas en verdades, para evitar conflictos el machismo habitualmente recurre a los estereotipos que l mismo ha creado sobre las mujeres y la violencia de gnero para demostrar que lo que dice es cierto y verdadero. Entre las falacias del caso de Juana Rivas que han montado a lomos de los estereotipos y mitos, nos encontramos los siguientes: . Juana Rivas ha interpuesto una denuncia falsa para beneficiarse. Ante esta afirmacin nos hacemos la pregunta de cul es el beneficio que puede obtener Juana con esa conducta, puesto que de una manera u otra ella tendra tambin la custodia tras la separacin.

Si ella tendra la custodia, al final la conclusin es sencilla, y quienes afirman que ha denunciado falsamente a su exmarido presentan el beneficio de Juana en el dao que pueda hacerle al padre quitndole los hijos. Nunca piensan que el beneficio podra ser separar a unos hijos de un contexto de violencia, y todo ello porque la situacin se analiza bajo el mito de la perversidad y maldad de las mujeres. . No hay violencia porque Juana volvi con su marido tras la condena por maltrato.

Una afirmacin de este tipo demuestra un gran desconocimiento de la violencia de gnero y del impacto psicolgico que produce en las mujeres que la sufren. Un dao que facilita el regreso con el agresor, y dentro del cual puede producirse un embarazo, puesto que tal y como recoge la OMS, entre otros factores que pueden dar lugar al embarazo, en el 45% de los casos de violencia de gnero se producen agresiones sexuales por parte del agresores, que obligan a las vctimas a mantener relaciones sexuales cuando ellos deciden y como ellos quieren.

Los juzgados en Espaa estn llenos de diligencias por el reinicio de relaciones tras una sentencia condenatoria, algunas incluso con orden de alejamiento en vigor, y en muchos casos el homicidio se ha producido tras ese reinicio de la convivencia. Tampoco exista violencia en esos casos? . Tambin dicen que no haba violencia porque no denunci antes, otro ejemplo manifiesto del gran desconocimiento de la dinmica de la violencia de gnero, que asla a las mujeres que la sufren, las hace sentirse culpables, y las atrapa en la propia relacin violenta.

La situacin es tan grave que a pesar de los 60 homicidios anuales slo se denuncian alrededor del 75-80% de los casos, y muchas mujeres permanecen en la relacin sin interponer denuncia alguna en situaciones de violencia tan graves que terminan en el asesinato, como sucedi en el 76% de los homicidios de 2016. . Niegan la violencia por la conducta y actitud de Juana, y no se cortan en juzgar sus decisiones y su vestimenta, cuestionndola porque aparece arreglada y maquillada

Resulta difcil entender que tras tantos aos volvamos a los argumentos que dieron ante la denuncia de Carmina Ordoez, cuando el juez dijo que no tena perfil de mujer maltratada, o como aquel otro juez de Barcelona. , que entre los argumentos que utiliz para negar la existencia de violencia dijo que la vctima se present en el juicio (dos aos despus de los hechos!), vestida a la moda . La imagen estereotipada de las mujeres maltratadas an prevalece sobre la realidad. Por lo visto las ojeras de Juana, sus lgrimas y sus palabras entrecortadas no cuentan, pues para el machismo forman parte de las armas y la mentira perversa de las mujeres.

De todas formas, si hubiera aparecido sin arreglar y maquillar diran que es una manipuladora y que lo hizo para dar lstima porque sabe que no tiene razn. Y todos estos elementos influyen en la sociedad y en quien aplica el Derecho, pues forman parte de esa misma sociedad que el machismo ha hecho normal. Lo hemos visto en algunas de las frases recogidas en las resoluciones judiciales que se han dictado estos das. Quizs por ello el Derecho no tenga prisa en cambiar y dejar atrs aquellas referencias que se vuelven en contra de quien sufre la violencia de gnero.

Es lo que ha sucedido en el acuerdo sobre el Pacto de Estado contra la violencia de gnero, donde no se ha incluido impedir que se aplique en estos casos el artculo 416 LECrim, un artculo del siglo XIX que no tiene sentido alguno en la violencia de gnero y que, sin embargo, se mantiene a pesar del grave dao que produce en las mujeres al facilitar que no declaren contra su agresor y que se archiven los casos. Y tambin tenemos esa falta de voluntad en adaptar el Derecho a la realidad cuando se mantiene sin modificar el Convenio de La Haya, que obliga a la restitucin de los menores a su pas de residencia.

Un convenio de 1980, cuando la violencia de gnero era ignorada a nivel institucional, que se aplica de manera automtica 37 aos ms tarde sin tener en cuenta las circunstancias del momento actual, y sin considerar el espritu del propio Convenio cuando habla de que no se aplique en caso de riesgo para los menores. Claro, que cuando la violencia de gnero no se ve como riesgo no hay por qu dejar de aplicarlo. Todo esto ocurre por tomar como referencia a los hombres y a lo que ellos han considerado justo para organizar la convivencia y resolver los conflictos.

Si en lugar de esa visin masculina existiera una mirada desde la Igualdad, en el caso de Juana Rivas lo primero que se hara sera investigar a fondo los hechos denunciados por la madre, no verla como una persona interesada dispuesta a denunciar al padre para hacerle todo el dao posible. Y lo segundo sera tomar las decisiones sobre el resultado de esa investigacin, no decidir no hacerla porque si se hace significara entrar en el juego de esa mala mujer.

Por eso el machismo, en lugar de facilitar ese tipo de decisiones que deberan aclarar la verdad, las intenta evitar para que no quede de manifiesto toda la estrategia levantada sobre los mitos, los estereotipos y sus prejuicios con sentencia condenatoria. Por eso avivan la llama contra Juana y dicen eso de si Juana fuera Juan ya estara en la crcel, y de ese modo intentar poner de manifiesto que el Derecho en realidad va contra los hombres, y potenciar su mensaje de victimismo para que se compense con una sentencia ejemplar contra Juana.

El ejemplo ms claro de esta diferente forma de interpretar y dar significado a la realidad nos lo ha trado la actualidad. El pasado da 23-8-17 un hombre asesin a su suegra en Galicia y se llev a un hijo de 21 meses, dejando al otro. Nadie habla de maldad, ni de la perversidad de ese hombre ni de otros muchos maltratadores que cada ao rompen la vida de sus hijos e hijas con la violencia de gnero (840.000 cada ao segn la Macroencuesta, 2011), y que en este 2017 ya han asesinado a 6 hijos e hijas. Juana debe ser muy mala por querer apartar a sus hijos de su padre maltratador, Juan, ese hombre que maltrata a diario y que incluso llega a matar a sus hijos, es un buen padre.

Es lo que nos dice el machismo.



(Foto de Juana Rivas obtenida de la fuente del artculo)



Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/08/25/juana-y-juan/


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