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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2017

La peor crisis de la historia republicana

Roberto Amaral
ALAI Agencia Latinoamericana de Informacin

Segn el escritor y poltico, el asesinato de la esperanza es la seal ms aterradora del momento que se vive en Brasil


No hay salida para la cuestin crucial de la crisis brasilea en el remiendo electoral que la prensa llama reforma poltica. Se trata de un conjunto de artificios cuyo objetivo es asegurar que nada cambie, o sea, que los de arriba permanezcan mandando en desmedro de los intereses de los de abajo.

Lejos de ser una alternativa al caos de hoy, la falsa reforma lo que har es profundizar la crisis de representatividad, socavando an ms el desaliento nacional. Segn una investigacin del instituto Ipsos recientemente divulgada, el 95% de la poblacin brasilea no se identifica con sus gobernantes. Mientras los msicos tocan y las parejas bailan, el Titanic va en direccin a su naufragio.

Lo que presenciamos en Brasilia, con el inefable protagonismo de un Congreso ilegtimo en movimiento de autodefensa -defensa, proteccin y renovacin de mandatos que en su mayora abrumadora fueron mal adquiridos y son mal ejercidos- es una trampa, una farsa, una comedia de mal gusto, diramos, si sus efectos no fueran trgicos y amenazadores. Y el peor de todos los males es la degradacin de los poderes, de los tres participantes activos de la obra colectiva de destruccin del proyecto Brasil; la construccin de un pas desarrollado, democrtico, libre de la miseria y promotor de la igualdad social.

La crisis de nuestros das, despus de casi 13 aos de afirmacin nacional, renueva en nuestro pueblo el viejo temor: ser que Brasil est definitivamente condenado a jams salir bien? Esta crisis es la ms grande, la ms profunda y perseverante y canalla de toda la historia republicana, que conoci dos dictaduras y varios gobiernos autoritarios. Permea todos los espacios de la vida nacional, comenzando por los resquicios de la economa y la poltica hasta alcanzar -y he aqu el indicador de su mayor perversidad- el plano ideolgico con el asesinato de la esperanza.

De esta manera, se agrava el complejo de inferioridad.

El colectivo que hoy nos gobierna -la coalicin formada por el Ejecutivo, el Judicial, el Legislativo, por los medios de comunicacin hegemnicos, por las 'Fiespes' [en referencia a la Federacin de Industrial del estado de So Paulo] de la vida y por el sistema financiero- apuesta al desaliento de las grandes masas que fomenta para as tener las manos libres en el proceso bien pensado, bien planificado y bien aplicado de destruccin nacional, desmontando las bases de nuestro desarrollo, lo que implica la renuncia al futuro.

Ejecutivo, Legislativo y Judicial, cada uno con su mster (no hay inocentes en esta miseria), van contribuyendo a la profundizacin de la crisis poltica que se desborda en un impase institucional.

Se est descomponiendo pieza por pieza a Petrobras. Se est vendiendo sus activos en la cuenca de las almas a los competidores multinacionales, y brevemente volveremos a la condicin de grandes importadores de derivados de petrleo y petroqumicos. El BNDES no ser privatizado, pero ya se est minando su papel como inductor de desarrollo, su razn de ser. As se explica el empeo en igualar la tasa de intereses de sus prstamos a la de la banca privada. La investigacin cientfica y las inversiones en innovacin (en lo que estamos tan atrasados!) fueron reducidas a cero, las becas concedidas por CNP y Capes estn bajo amenaza de terminar en septiembre y las universidades pblicas sufren un rgimen de penuria que llega a instituciones fundamentales como la Finep y la Fiocruz. El gobierno tiene prisa por lo que acelera la venta de la lotera de la Caixa Econmica, la Casa de la Moneda y el aeropuerto de Congonhas, el ms rentable de todos. En conjunto, son 57 proyectos de privatizacin. Y -para la alegra justificada de O Globo y del Estado ya se anuncia la privatizacn de Eletrobrs, con sus depsitos, despus de iniciado el proceso con Chesf y Cemig, que llevar consigo a Light. El tal del mercado dice el Estado del da 23, prev una subida del 178% en el precio de la cuenta de luz.

Ese desmontaje del sistema elctrico brasileo, al lado de la paralizacin de las obras de Angra-3, dificultar an ms la recuperacin industrial y puede constituirse en una amenaza a la seguridad nacional tan grave como la paralizacin de la construccin de nuestros submarinos sin los cuales, nuestra costa (7.491 km) permanecer desguarnecida, atizando aventureros. Las tierras indgenas, objeto de expropiacin, estn siendo abiertas a la minera y a las reas fronterizas entregadas a la especulacin internacional. Todo eso constituye apenas la punta de un profundo iceberg.

Qu otras tragedias podemos esperar si este gobierno, corrupto y de lesa patria, no es detenido?

Peligrosamente para la democracia, la desmoralizacin de los poderes de la Repblica contina con un Congreso que legisla de espaldas a la poblacin mirando por delante slo sus intereses personales y negociados, y un Poder Judicial -lerdo en los juicios- que interfiere en la marcha de la poltica, avanza sobre la competencia del Legislativo (por ejemplo, legislando en materia electoral) y es acusado de parcialidad poltica y desvos ticos, como el usufructo de privilegios antirrepublicanos. Puede haber mayor miseria que un pueblo que no pueda confiar en su justicia? Qu decir de un STF cuyo smbolo ms significativo delante de la opinin pblica es el an ministro Gilmar Mendes; desenvuelto empresario, conferencista, viajero, organizador de simposios y coloquios, abogado de la defensa y asesor legislativo de Michel Temer, el presidente denunciado y juzgado en el TSE por su abogado?

Entre un viaje y otro, entre una conferencia y otra para empresarios y redacciones de los grandes peridicos, el ministro pas por Brasilia y en 24 horas concedi dos habeas corpus a los dirigentes de la mafia que controla -mediante corrupcin ostensiva- el sistema de buses de Rio de Janeiro. No habra nada que registrar si el ministro no fuese padrino de matrimonio de Beatriz Barata (hija de uno de los presos pcaros) con Francisco Feitosa Filho, sobrino de Guiomar Feitosa Mendes, esposa del ministro (Estado de S. Paulo, 19.8.17).

Gilmar Mendes, que dict en apenas 48 horas dos habeas corpus en favor de Daniel Dantas, tambin concedi el beneficio al presidiario Eike Batista. Nuevamente, no habra nada que registrar, si el ex billonario -ahora acusado- no estuviese siendo defendido por el buffet de Srgio Bermudes, donde trabaja la Dra. Guiomar, esposa del ministro.

El ministro, que parece guiar el STF (a juzgar por el silencio estrepitoso de sus colegas), acostumbra prejuzgar en la anticipacin de votos y decisiones, reveladoras de su parcialidad. Lamentablemente no es el nico que acta as. Recientemente, en una entrevista en el Estado repercutida con entusiasmo por toda la prensa, el juez Carlos Eduardo Thompson Flores Lenz, presidente del Tribunal Regional Federal de la 4 Regin, la instancia que juzgar los recursos de Lula, consider impecable la sentencia del juez Moro.

A pesar de que su arrogancia casi siempre desborda en agresin verbal, que ya lleg a varios colegas, el ministro todos los das en los peridicos es ensalzado como una estrella pop, tiene mucho prestigio en la Casa. Acaba de sugerir, sugerencias que fueron aceptadas por la presidente del STF, los nombres de tres abogados para que integren el TSE. No habra nada que registrar, tan slo el hecho de que los eventualmente nuevos ministros son profesores de la empresa de enseanza privada de la cual el ministro es socio. Se dira que el comportamiento poco ortodoxo y nada republicano del actual presidente del TSE es un caso aislado. Ocurre, sin embargo, que con su silencio, el STF se est solidarizando con su ministro, sus actos y su discurso. La Corte, que se deja degradar, infelizmente no entendi an que ser juzgada por la historia.

El mismo STF que se hace de la vista gorda ante tanta infraccin a las leyes y al Cdigo de tica de la Magistratura, profesa un activismo procesal-poltico sin amparo constitucional. El STF hace poltica mediante la administracin de pedidos de vista que se eternizan (como el de Gilmar Mendes, siempre l, en el juzgamiento de la Accin de Inconstitucionalidad interpuesta por el Consejo Federal de la Orden de Abogados de Brasil contra el financiamiento de las elecciones por empresas). El plenario del STF hace de la vista gorda a la industria de concesin de mandamientos judiciales y otras decisiones monocrticas que se derivan del conflicto de sentencias, la revisin de la jurisprudencia a cada persona juzgada, agravando la inseguridad jurdica. El STF hace poltica en la organizacin de la pauta de los juicios. Mientras corren aceleradamente y aceleradamente son concedidos los pedidos de habeas corpus de los amigos de la Casa, duerme en los cajones el pedido de libertad interpuesto por el almirante Othon Luiz Pinheiro da Silva, uno de los cientficos nucleares ms importantes de este pas. ste, acometido por un melanoma, se pudre en prisin, sin tratamiento mdico. De esta manera, el STF crea y aplica la pena de muerte, de la forma menos piadosa posible.

Lo grave es la sensacin de desamparo que se apodera de la ciudadana, frente a un Poder que se jacta de su postura olmpica, pero que es acusado de desvos ticos y privilegios fuera de lugar en una Repblica (salarios por encima del techo constitucional, comisin por esto y aquello y gratificaciones por exceso de trabajo). El Consejo Nacional de Justicia (CNJ) determin que los tribunales regionales de trabajo paguen a sus jueces una gratificacin por sobrecarga de procesos, lo que puede elevar el salario de cada uno hasta en 9.141 reales.

El Ministerio Pblico Federal le sigue los pasos: en 2015 gast 2.2 millones de reales en viticos concedidos a los procuradores que actan en el Lava Jato en Curitiba. Mandamientos judiciales del ministro Luiz Fux autorizaron el pago de auxilio-vivienda a jueces y procuradores, beneficio que ya cost 4,5 billones de reales. Esos mandamientos judiciales estn, hace tres aos, esperando que la presidencia las programe para su juzgamiento. No juzgar, sin embargo, es una de las maneras que tiene el STF para intervenir en el pleito. Fue as que el STF respald la interpelacin a la presidente Dilma Rousseff, al no juzgar el mandamiento judicial concedido por Gilmar Mendes (siempre l, por qu?) prohibiendo, sin base constitucional, la nominacin del ex presidente Lula para la Jefatura de la Casa Civil.

ste es el juego de la casa grande, duea y seora desde la colonizacin, ejerciendo su imperio sobre el pas y su gente. sta es su historia y su protagonismo. La voluntad de los de arriba slo cesar cuando los de abajo tomen conciencia de esa dominacin y, organizados, reviertan el proceso.

Roberto Amaral es escritor y fue ministro de Ciencia y Tecnologa del gobierno brasileo durante el mandato de Lula.

Traduccin: Sandra Aliaga, para ALAI


Fuente (para la traduccin): https://www.alainet.org/articulo/187677
Fuente original (en portugus): http://ramaral.org/?p=15510


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