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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2017

Yemen y Yemn, verdades y mentiras, posverdad y posmentiras

Jos Antonio Mrida Donoso
Rebelin


Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga
Denis Diderot

 

El problema de buscar la verdad es el riesgo de encontrarla. Molesta como es nos interpelar y no dejar de juzgarnos hasta que seamos capaces de abdicar ante ella y abandonemos nuestras cmodas mentiras. Esto hace que mucha gente opte por ignorarla, especialmente en el mbito de la poltica en la que -por intereses personales o por miedo a que se derrumbe el castillo ideolgico perpetrado en la sesera del respetable- se tiende a vivir en las antpodas de ella. De ah que la verdad se suela diluir en la mentira con el fin de impedir diferenciar cual es el elixir de la verdad. Por ello es muy conveniente saber detectarla, para lo cual puede dejarse llevar por un precepto bsico, a saber, su sabor es inconfundible y su tacto abrasador siempre deja el corazn caliente y los pies fros. Hgame caso, le vendr bien saberlo, pues el engao y su prima hermana, la ignorancia, no solamente campan en tierras de totalitarismos. En efecto, son muchos los regmenes democrticos que hacen bandera de las mismas, las cimbran voluptuosas contra el viento y se dedican a esconder la realidad, transformarla por arte de birlibirloque. En el marco de un sistema en el que poco importa ser democrtico sino parecerlo, los hechos tienden a olvidarse y cuando se hace eco de ellos es para amputarlos, fragmentarlos y transformarlos. As, el tema de los refugiados puede convertirse en un tablero de ajedrez sobre el cual mover nuestras democrticas y humanistas piezas, mientras escondemos nuestra tica y responsabilidad debajo de la alfombra de tapizados griegos o trucos. Pero lo peor de la realidad es que, por mucho que uno no quiera ocultarla, esta no deja de existir y en definitiva, lo que esconde una persona, sociedad o gobierno, dice ms de ella que lo que muestra.

Por eso hay que relativizarla. S, indudablemente a nosotros puede importarnos un bledo todo esto, pasar la hoja y dejar de leer, hoy como ayer, y conformarnos con vivir en la sombra de la posverdad y bajo el techo de la ignorancia. Pero por ms que queramos pintar el sol en papel mentira, la verdad de su luz nos seguir dando en la cara. Asumir la mentira como verdad, independientemente del dao que pueda hacer, tanto en cuanto (nos) convenga, supone una nueva banalizacin del mal. La mentira pasa a ser una compaera incmoda pero til, a modo de unos zapatos de marca que nos van pequeos y aprietan. Aunque molestos, son muchos los que no renunciaran a ellos y preferiran guardarlos afanosamente en el armario para sacarlos a lucir cuando la ocasin lo merezca. En cualquier caso, cuando la realidad no nos conviene y optamos por camuflarla a nuestro antojo pero solo en ella -y no en la ficcin construida- es en la que queremos comernos unos churros aderezados con un caf con leche, tenemos un problema de perspectiva.

As ocurre con el Yemen, el pas con menor renta per cpita del mundo rabe, sobre el que diversos medios de comunicacin se han hecho eco de la tragedia humanitaria realidad u opinin? Sin duda alguna, en estos casos la testaruda realidad parece incuestionable y al margen de buena parte de la opinin pblica el pasado uno de agosto Naciones Unidas advirti que 20 millones de yemenes (el 70% de la poblacin) requiere ayuda humanitaria y cerca de dos millones de nios padecen desnutricin aguda. Sin embargo, llama la atencin la ausencia de demanda de responsabilidades en los mismos medios que informaban. Como sabemos el pas vive en guerra desde 2014, cuando los rebeldes hutes ocuparon la capital San y otras provincias y se recrudeci en 2015, con la intervencin de la coalicin militar integrada por pases sunes y encabezada por Arabia Saud a favor de las fuerzas leales al presidente Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. Mientras, Espaa ha estado vendiendo armas al rgimen de Arabia Saud. Que la venta haya sido menor a la realizada por otros pases como Estados Unidos o Gran Bretaa no menoscaba la responsabilidad del Estado en el incumplimiento de la Ley 53/2007 a la sazn, la que regula las exportaciones de material de defensa, obviando aspectos como el respeto de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario en el pas de destino final y atender a la preservacin de la paz, la seguridad y la estabilidad regionales. En consecuencia, aunque algunos polticos parezcan desconocer que un mundo ms seguro no se construye llenndolo con armas y municiones cabe asumir la responsabilidad por parte del gobierno. Un pas silenciado bajo el peso de las bombas y al borde de la hambruna poco vale en el mundo de la posverdad. La conversin de la poltica en espectculo aparta a la ciudadana del centro del espacio pblico si es que alguna vez lleg a aspirar a ello- para ocuparlo con la propaganda inocua. As las cosas parece inviable encontrar la verdad en los recovecos de la mentira vendida. Cuando el dominio de la accin poltica se transforma en marketing todo pasa a ser un escenario de mentira en el que el verdadero protagonista es el clculo electoral, cimentado en la dictadura del inters privado. Y ya sabemos que en nuestra sociedad, el poderoso caballero Don dinero ms que un poema de Quevedo es el principal baremo del xito.

En el feudo de la posverdad poltica en el que nada es verdad ni mentira la nica opcin es armarse de crtica con el fin de dejar de ser pasivos en los procesos de informacin y contrastarla constantemente para poder actuar y transformar no ya la ficcin, sino la realidad. La desinformacin promovida desde la poltica puede abrirnos la puerta a la aceptacin de la mentira como verdad, pero somos nosotros los responsables de cerrarla o conformarnos con ser cmplices de ella y optar por mantenerla abierta y dejar que su fro inunde nuestras casas y acabe por congelarnos.

 

Jos Antonio Mrida Donoso es historiador y fillogo, profesor de secundaria y profesor asociado en la Universidad de Zaragoza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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