Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2017

Los pendejos no estn de moda

Juan Montao Escobar
El Telgrafo


En qu momento se jodi la honradez pblica en Ecuador? Ser persona justa y desinteresada con el bien ajeno, pblico o privado, equivale a ser un pendejo. Y te lo gritan en la cara, fuerte, claro y con bastante saliva. Cundo se vir para peor la tortilla? En Argentina ocurri antes de la crnica tanguera Cambalache, por 1934. Amargo consuelo: el que no llora no mama, y el que no afana es un gil. As mostr su inconformidad Enrique Santos Discpolo.

En Ecuador no se sabe, pero la picarda no comenz con el grupo Odebrecht ni el arca abierta de la refinera; hacer travesuras con el dinero pblico es cruel seal de poltico buena gente, porque hay que lanzar migajas a los mastines, si no muerden los talones. O sea se afana en gajo, una yakuza sin tatuajes y con omert calabresa. La picarda de saco y corbata se sofistic tanto que las mafias estn solicitando capacitacin.

Ahora mismo desacreditar la honestidad es bien visto y consigue ms likes que el buen nombre de alguien. El inefable prestigio de los sabidos (no se deriva de sabidura) es proporcional al bulto de dinero pblico acarreado como propio. Nadie quiere la calificacin de gil, pendejo, cojudo y otros sinnimos, aunque seamos mayora quienes cumplimos el sptimo mandamiento de la tabla de Moiss.

Es decir, aunque provoque sarpullido el calificativo, los pendejos somos ms. Pero las dudas estn ah, igual que un eclipse total de sol. Si se dice que fulano o fulana es honrado u honrada, no se le viene el firmamento encima (verso de Antonio Preciado), pero por poquito. Se inventan leyendas urbanas: que la tiene tapiada, que est invertida en bienes races, que el man s se las sabe completas, en fin. Ya lo dijo el hermano Tego Caldern: El beneficio de la duda cualquiera merece.

Magnfica estrategia de los choros de cuello blanco (bien dicho el color!) de Ecuador, alta ingeniera social del cinismo al mezclarnos en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches y son ellos quienes reparten la moral a la caretucada, de paso se sirven con el cucharn y a los dems con la cucharilla. Despus de tal asociacin perversa cualquiera sale herido por un sable sin remache y si la Biblia llora su infortunio todos niegan ser tales.

Paradoja tanguera, cada quien tiene su lugar en el mapa de la sospecha, aunque el bandolero exhiba al descaro lo mal habido y parezca ms respetable que el arranchador de la esquina. Y no es leyenda de barrio, ms bien es la neta y pura verdad. Fue as como se jodi la honradez colectiva e individual. Esta jam-session llega al punto caramelo de la indecencia en nuestro pas: el problema no es el billetaje robado, no faltaba ms, es que fueron trincados. Con el irrespetuoso apelativo que nos castiguen, tambin as somos mayora.

Sin embargo, cuando hablamos de tica como operatividad moral de la persona, nos escarnecen: Y eso con qu se come?. La Liga Extraordinaria de la Deshonestidad (LED) gobierna la opinin. Amn.

Fuente: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/los-pendejos-no-estan-de-moda



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter