Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2017

El pacto antiyihadista y crmenes de lesa humanidad, coincidencias e incoherencias

Santiago Gonzlez Vallejo
Gara

El pacto antiyihadista pretende ser lo suficientemente polticamente correcto como parecer inocua su firma. Pero eso sera no mirar el contexto y la voluntad de los firmantes de abstraer ese acuerdo del resto de las polticas que realizan.


Los actos terroristas ocurridos en Catalua han vuelto a poner de actualidad el pacto antiterrorista que suscribieron el PSOE y el PP en febrero de 2015 y que despus se ampli a otras formaciones polticas

Hay una invitacin de los partidos que son parte del pacto antiyihadista hacia los partidos que actualmente son observadores para que lo suscriban y se conviertan en socios plenos. Eso, prometen, facilitara una informacin ms fluida a todos los socios por parte de los servicios de inteligencia y el conjunto de las fuerzas de seguridad. Cuestin que en la Comisin de Secretos Oficiales, con pacto o sin pacto debiera darse exhaustivamente. Incluso se transmite la duda de modificar el contenido del pacto para que otras fuerzas polticas estn cmodas en su firma, como podra ser la referencia a la pena perpetua revisable o afinar el artculo 573 del Cdigo Penal actual para delimitar y separar los actos considerados terroristas de otros delitos actualmente agrupados en ese mismo artculo como los que hacen referencia a la alteracin constitucional.

El pacto antiyihadista pretende ser lo suficientemente polticamente correcto como parecer inocua su firma. Pero eso sera no mirar el contexto y la voluntad de los firmantes de abstraer ese acuerdo del resto de las polticas que realizan.

Espaa pertenece a la OTAN, organizacin militar agresiva.

Adems, coadyuva a operaciones militares de otros estados en bases militares sitas en nuestro pas, fuera de las acordadas por las Naciones Unidas.

Est fuera de discusin que Espaa tiene negocios armamentsticos con diversos estados que ocupan territorios adems de los que se les reconocen internacionalmente. De hecho, en una anterior legislatura, fue rechazado incorporar a la legislacin espaola restricciones en este sentido.

Por ltimo, en contra de sus propias normas, tiene negocios armamentsticos con pases con situaciones de conflictos violentos internos o que estn agrediendo a otros estados, sin conformidad de las Naciones Unidas.

Las poblaciones de los estados agredidos o de los territorios ocupados militarmente por estados agresores no pueden ver a nuestro pas como defensor de los derechos humanos y del derecho internacional.

Por lo tanto, hay una coincidencia entre los firmantes del pacto antiyihadista y el apoyar una poltica exterior y armamentstica espaola claramente agresiva, por accin y permisividad, una poltica que aprueba tener negocios armamentsticos con estados ocupantes y beligerantes, que afectan negativamente a millones de personas, de todas las ideologas y religiones.

Este pacto antiyihadista parece ms un intento de querer ocultar las graves contradicciones de la poltica exterior con el buenismo de luchar contra el yihadismo.

Ante eso, se debiera pedir coherencia a los signatarios del pacto antiyihadista entre objetivos dispares. No se puede querer tener una poltica agresiva y cmplice contra los derechos humanos y el derecho internacional y rechazar crmenes de lesa humanidad.

Santiago Gonzlez Vallejo. Comit de Solidaridad con la Causa rabe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter