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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2017

Mary Shelley & Mary Wollstonecraft
Mary Shelley, o tal vez Mathilda

Carmen Virgili
www.elviejotopo.com

"As que ahora mi tarea veraniega ha terminado, Mary, y vuelvo a ti, hogar de mi propio corazn Con tu amado nombre, oh t, hija del amor y de la luz!"


Con estos versos empieza la dedicatoria A Mary con que uno de los mayores poetas del Romanticismo ingls, Percy B. Shelley, quiso encabezar su largo poema pico La Revuelta del Islam como homenaje a su esposa; las catorce estancias Spenserianas de la dedicatoria, con sus resonancias platnicas y sus referencias familiares, constituyen en s mismas uno de los ms bellos y sentidos poemas del gran poeta. Pero quin fue en realidad Mary W. Shelley, universalmente conocida por ser la creadora de Frankenstein, uno de los mitos ms fecundos de nuestro tiempo, y a quien ahora nos acercamos como autora de Mathilda?

Dejemos que sea Percy B. Shelley quien nos la describa tal como la conoci en 1814, cuando Mary contaba 17 aos: Me encontraba en Londres en junio para un asunto relacionado con Godwin, lo cual requera mi presencia casi constante en su casa. Fue all donde conoc a su hija Mary. La gracia y la singularidad de su carcter se transparentaban incluso en sus gestos y en el tono de su voz. La impetuosidad salvaje y la altura de sus sentimientos se revelaban en su modo de ser y en su mirada Su sonrisa es tan convincente y tan conmovedora! Creo que no hay una sola perfeccin que no posea

As hablo hoy de Mary Nuestras almas estn ahora tan unidas que al intentar describir sus muchas cualidades me siento como un egosta que intentase acrecentar sus propios mritos No obstante soy profundamente consciente de mi inferioridad, confieso sin ambages que Mary me supera en mucho por la originalidad y profundidad de su inteligencia Shelley prosigue en trminos parecidos la carta a su amigo Thomas Hogg, hablndole en tono exaltado de su ardiente deseo de poseer aquel tesoro inestimable, confesndole que al principio trat de ocultarse a s mismo la verdadera naturaleza de aquel amor, y de ocultrselo a ella, hasta el momento sublime de mi xtasis cuando ella me confes que era ma, para terminar declarando: Poseo el inalienable tesoro que buscaba y que por fin he encontrado.

Hay que tener en cuenta que a la sazn el joven poeta rebelde estaba casado con la tambin jovencsima Harriet Westbrook, y que a sus ojos Mary no apareca nicamente como un tesoro en s misma, sino tambin, o quiz sobre todo, por ser hija de aquellos gloriosos padres a los que se refiere en la dedicatoria ya mencionada, de una madre que dej la tierra en plena gloria y cuya fama brillaba en ella, de un padre del que Mary siempre podra reclamar el refugio de un nombre inmortal.

La madre, Mary Wollstonecraft, universalmente conocida por ser la autora de Vindicacin de los Derechos de la Mujer, fue tambin prolfica ensayista y escritora, valindose incluso de las convenciones de la novela gtica para defender y propagar sus ideas. El padre fue William Godwin, filsofo radical muy influyente en su tiempo, autor de Political Justice, obra que Shelley expulsado de la Universidad de Oxford en 1811 por su panfleto sobre La Necesidad del Atesmo haba estudiado a fondo. Fue esta obra, junto con la doctrina de la Necesidad sostenida por Godwin, lo que llev a Shelley a aquella casa, donde defendi frente al padre la doctrina platnica de un cierto margen de libre voluntad en el Universo, encontrando en la hija la encarnacin de la mujer ideal, el smbolo de la felicidad terrena y de la Belleza Intelectual del amor platnico.


Mary Wollstonecraft

As empez una relacin que haba de consolidarse sobre la tumba de la madre de Mary en el cementerio de la Old St. Pancras Church, donde los dos amantes se citaban para leer su obra, ya que Shelley era tambin gran admirador de la madre. Mary Wollstonecraft haba muerto de parto al nacer su hija Mary, y su sombra debi flotar siempre sobre la vida de esta ltima, educada en su recuerdo y en su obra, segn queda consignado en su Diario; de aquella madre a la que nunca conoci mas que por referencias Mary Shelley dej escrito lo siguiente: Mary Wollstonecraft es uno de esos seres que no aparecen ms que una sola vez en el curso de una generacin, su genio es incontestable Su inteligencia, su coraje, su sensibilidad y su apertura de espritu daban a sus escritos fuerza, encanto y sinceridad

Quien la conoca no poda por menos de amarla El trauma del nacimiento de Mary, el esquema de la hija que causa la muerte de su madre al nacer para luego reemplazarla en el corazn del padre, se refleja con tanta fidelidad en Mathilda que resulta difcil ignorar su carcter autobiogrfico. Cmo no ver en la descripcin que Mathilda hace del amor de su padre por su madre, con todos sus ecos platnicos, el reflejo del amor de Godwin por Mary Wollstonecraft, la comunidad de intereses entre ellos, patente en las cartas que han llegado hasta nosotros? Mathilda nos habla de su padre como de un enamorado iluminado por la virtud y la verdad. La amaba por su belleza y su bondad, pero sin duda la amaba ms todava por lo que estimaba ser su sabidura superior. As fue como mi padre lleg a la cima de la felicidad.


Percy Shelley

Nos hallamos ante un relato romntico, de carcter marcadamente autobiogrfico, que poco tiene que ver con el cuento de terror o novela gtica moralizante que fue Frankenstein o el Moderno Prometeo, escrita solo dos aos antes, en 1816, cuando Mary contaba solo 19 aos. Fruto de un verano lluvioso junto al lago de Ginebra, y de las veladas en la Villa de Lord Byron, en las que los participantes se propusieron escribir historias de fantasmas, Frankenstein contiene ya interesantes proyecciones de la vida de la propia Mary, pero es en Mathilda donde lleva a la perfeccin la crnica familiar. El relato comienza cuando Mathilda, con la certidumbre de que va a morir, decide evocar su vida declarando que necesita centrar sus ideas por medio de la escritura. Se trata pues de la recapitulacin de toda una vida a la triste luz de la muerte, de la descripcin de un estado, de una situacin, ms que de unos acontecimientos: del estado de Beatitud en el Paraso y de la prdida de ese estado, tal como se nos dice al final del captulo tercero: Solo puedo describir, utilizando trminos breves pero vigorosos, el trnsito brusco pero irremediable de la felicidad a la desesperacin.

Ese trnsito brusco se produce cuando Mathilda descubre la verdadera naturaleza del amor que su padre le profesa, cuando comprende que l desea que sustituya en todo a su madre, tal como lo expresa en la carta de despedida que le deja al correr hacia la muerte: Diana muri para darle vida, el espritu de su madre ha pasado a su cuerpo, ella debe ser lo mismo que Diana fue para m. Resulta curioso que sea la mera posibilidad de una relacin incestuosa la que desencadene la tragedia en una poca en la que el incesto se haba convertido en tema caro a los romnticos gracias al principio de derecho divino de la pasin. Dignificado por Chateaubriand en Atala, el mismo Shelley, en La Revuelta del Islam, convirti a los amantes Laon y Cythna en hermano y hermana, y, a pesar de todo su simbolismo, los hizo morir intercambiando miradas de amor insaciable.

Pero Shelley, que a propsito de la obra de Caldern Cabellos de Absaln escribi: El incesto, al igual que otras muchas cosas incorrectas, es una circunstancia muy potica, fue an ms lejos en su drama en verso The Cenci, en el que Swinburne, en su Prefacio a la edicin francesa, vio la huella del Divino Marqus. En efecto, el viejo Cenci se recrea con delectacin en la seduccin y posterior abyeccin de su propia hija: La arrastrar, paso a paso, a travs de infamias desconocidas entre los hombres Su cuerpo ser abandonado a los perros; su nombre ser el terror de la tierra.


William Godwin

El contraste entre esta tragedia de inspiracin y atmsfera isabelina y la desesperada agona de Mathilda ante el abismo que se abre en ella al descubrir el amor culpable de su padre resulta an ms curioso si se tiene en cuenta que The Cenci y Mathilda fueron escritas casi simultneamente, en 1819, durante la segunda estancia de los Shelley en Italia. Trat Mary Shelley de exorcizar algn fantasma con su relato, algn episodio de su propia vida, algo que pudo haber ocurrido, o que nunca debi ocurrir? Mathilda reproduce con exactitud el tringulo bsico de la vida de Mary: el Padre, la Protagonista, el Poeta

Y aqu conviene recordar la violenta reaccin de Godwin, el padre de Mary, cuando Shelley, el Poeta, le comunic su decisin de huir con su hija. Al referirle el episodio a un pariente, aquel librepensador que defenda que la relacin matrimonial deba terminar cuando una de las dos partes lo decidiera, emple los siguientes trminos: El domingo, 26 de junio, l (Shelley) acompa a Mary y a su hermana, Jane Clairmont, a la tumba de su madre y all, al parecer, concibi la idea impa de seducirla, traicionndome y abandonando a su mujer. Lo cierto es que Mary, haciendo honor a las ideas liberadoras de la madre, no dud en desafiar las iras del padre y huir a Europa con el Poeta

Y Godwin, a pesar de su indignacin, acept e incluso exigi que Shelley siguiese pasndole una pensin, y fue l quien aos ms tarde consigui la publicacin de Frankenstein y se ocup de ella, cosa que no hizo con Mathilda, que permaneci indita en vida de Mary. Quiz la misma Mary lo prefiriese as, ya que esta obra, escrita tras la muerte de su hija Clare, que apenas tena un ao, y de su hijo William, que tena tres aos, refleja uno de los perodos ms amargos y difciles de su existencia, un perodo que resume as en su Diario: terminado al mismo tiempo que mi felicidad el 17 de junio de 1819. Ese fue el da de la muerte de William.

El Diario queda interrumpido y Mary Shelley se refugia en Mathilda, que se abre con un desolado panorama de soledad y de muerte y que tiene mucho de confesin, de desahogo. En efecto, no resulta difcil percibir la voz de la propia Mary cuando Mathilda exclama: Y yo, que fu alimentada por las lgrimas y baada por el roco de la afliccin durante tantos aos, podra yo acaso relataros, aunque fuera por unos momentos, otra cosa que una historia de dolor y de muerte? La historia que nos relata Mathilda es de hecho parte de la historia de la propia Mary, o mejor dicho, el lado oscuro de esa historia, en el que, a la muerte de sus dos hijos en Italia, hay que sumar la muerte unos aos antes de una hija recin nacida en Inglaterra, as como el suicidio, en octubre de 1816, de su hermanastra Fanny, hija de Mary Wollstonecraft, y en diciembre del mismo ao, de Harriet Westbrook, la primera esposa de Shelley.

La primera recurri al ludano y la segunda se ahog en el lago de Hyde Park; las dos eran personas muy jvenes y prximas a Mary, que viva a la sazn cerca de Londres y que debi sentirse en parte responsable de aquellas muertes. Sin necesidad de proponrselo Mary Shelley llev a la perfeccin la teora romntica de que el mejor modo de expresar las pasiones es experimentarlas en la vida real, experimentar las sugerencias ms monstruosas de la imaginacin

A pesar de su juventud, el suicidio le era tan familiar como la muerte, y si comparti el inmenso amor de Shelley comparti tambin las profundas crisis que ste superaba con ludano. Cuando nos habla en Mathilda de los vaivenes de la pasin y la desesperacin, de la eleccin de la soledad, de la bsqueda de la muerte como liberacin, Mary sabe muy bien de qu est hablando. Y son esas notas de sinceridad, de vida vivida, de testimonio de una poca, las que conectan este relato con la sensibilidad de nuestro tiempo por encima de toda la hojarasca romntica.

Lord Byron

En efecto, si el padre de Mathilda se configura segn los esquemas del hroe fatal del Romanticismo hbitos melanclicos, huellas de pasiones extinguidas, culpas inconfesables, cara plida, ojos penetrantes e inolvidables que se destruye a s mismo y destruye a la mujer que cae en su rbita, haciendo suyo el motto del Manfred de Byron I loved her and destroyd her (La am y la destru), la voz de Mathilda suena enormemente fresca y prxima a nosotros cuando exclama: No os confundis, nunca estuve loca de verdad, o cuando analiza su situacin concluyendo: En m haba muerto el aliento de la vida. Pero quiz el mayor inters de Mathilda resida en que se trata de una obra extraamente premonitoria, que no se limita a reflejar el presente, sino que anticipa el porvenir.

La tragedia de Mathilda recuperando el cadver de su padre ahogado en plena tempestad y devuelto por las aguas resulta estremecedoramente proftica: en julio de 1822, y al cabo de una semana de inquietud y angustia, las aguas devolvieron a la orilla los cadveres de Shelley y de su amigo Williams, ahogados en el golfo de La Spezia, al volcar su barco en plena tempestad. Una vez ms la vida imita al arte y Mary Shelley tiene que vivir en la realidad una tragedia que ya haba imaginado y descrito. Mathilda predice hasta los ms pequeos detalles lo que ocurri ms tarde; en conjunto, se trata de un documento conmemorativo de lo que estoy viviendo hoy, declar un ao ms tarde, en una carta escrita a su amiga Mary Ginsborne.

Su Diario de esta poca parece en efecto la continuacin de aquel relato romntico en el que puso tanto de su vida: Y ahora, estoy sola! Las estrellas pueden ver mis lgrimas, el viento puede beber mis suspiros, pero mis pensamientos son como un tesoro sellado que no puedo confiar a nadie.

Cmo podra darles la palabra a los pensamientos y sentimientos que me atraviesan como una tempestad? A travs de las convenciones romnticas y como una caja de resonancias entre la imaginacin y la realidad, Mathilda capta y refleja la sensibilidad de toda una poca porque en ella se proyecta el espritu de una mujer que vivi esa poca a fondo, que conoci y am a los mejores poetas, y que pudo escribir, a modo de recapitulacin: Francia, la pobreza, los das de soledad, las dificultades, despus la estancia en Bishpgate, Suiza, Bath, Marlow, Miln, Bagni di Lucca, Este, Venecia, Roma, Npoles, Roma, la desgracia, Livorno, Florencia, Pisa, la soledad, los Williams, Baos de Pisa: tales son los captulos, y cada uno encierra una historia ms romntica que cualquier posible relato.



Mary Shelley



Fuente:http://www.elviejotopo.com/topoexpress/mary-shelley-o-tal-vez-mathilda/





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