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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2017

2.000 millones de personas privadas del derecho a la salud
La enfermedad, un negocio para la industria farmacutica

FADSP
Nueva tribuna

El mercado farmacutico supera las ganancias por ventas de armas o las telecomunicaciones. Por cada dlar invertido en fabricar un medicamento se obtienen mil de ganancia.


Un sector de enormes ganancias econmicas

La mayor parte de las empresas farmacuticas tienen carcter internacional y estn presentes en muchos pases a travs de sus filiales. El sector es tecnolgicamente muy adelantado y abarca la biologa, bioqumica, ingeniera, microbiologa, farmacia y farmacologa, medicina, enfermera, fsica, etc. Esta industria desarrolla actividades de investigacin y desarrollo (I+D), produccin, control de calidad, marketing, representacin mdica, relaciones pblicas o administracin.

La globalizacin le ha permitido maximizar sus beneficios ya que compran las materias primas en los pases donde son ms baratas (pases en vas de desarrollo), instalan sus fbricas en donde las condiciones laborales son ms ventajosas y venden sus productos fundamentalmente en los pases donde la poblacin tiene mayor poder adquisitivo y los servicios de salud estn ms desarrollados.

La industria farmacutica, encargada de la produccin y comercializacin de medicamentos, es uno de los sectores econmicos ms importantes del mundo. La Lista Fortune (500 mayores empresas del mundo) mostraba en 2002 que el volumen de beneficios de las 10 mayores farmacuticas superaba los beneficios acumulados por las otras 490 empresas. El mercado farmacutico supera las ganancias por ventas de armas o las telecomunicaciones. Por cada dlar invertido en fabricar un medicamento se obtienen mil de ganancias, gracias a que si alguien necesita una medicina y dispone de recursos la compra.

Un sector oligoplico

El mercado farmacutico est dominado por grandes empresas de los pases industrializados, a pesar de los avances de algunas naciones en desarrollo y acapara una gran parte del mercado mundial gracias al control de la innovacin y el desarrollo. El sector farmacutico se encuentra en continuo crecimiento y se caracteriza por una competencia oligoplica en la que 25 empresas controlan cerca del 50% del mercado mundial. La capacidad competitiva se basa en la investigacin y desarrollo (I +D), en la apropiacin de las ganancias mediante el sistema de patentes y en el control de las cadenas de comercializacin de los medicamentos.

Ninguno de los pases en desarrollo cuenta con industria farmacutica propia, y con excepcin quizs de Brasil y de la India, han logrado una autntica emancipacin en este aspecto. Aunque algunos pases desarrollados que han sido capaces de crear laboratorios nacionales dependen mayoritariamente de los proveedores de materias primas qumicas y, por consiguiente, de las industrias qumico-farmacuticas que pertenecen tambin a estas. Un reducido grupo de pases (Estados Unidos, Unin Europea y Japn) dominan la casi totalidad de la produccin, investigacin y comercializacin de los frmacos en el mundo.

Desarrollan estrategias empresariales cuestionables

Estas empresas buscan conseguir fabulosas ganancias, recurriendo a estrategias muchas veces cuestionables que gracias a su poder suelen gozar de una gran impunidad, aplastando a competidores menores y presionando a los gobiernos. Los precios que fijan son muy elevados lo que los hacen inaccesibles a una gran parte de la poblacin mundial, mientras que algunos de sus productos daan la salud de los enfermos.

Entre las principales estrategias utilizadas hoy por la industria farmacutica para obtener sus ganancias mil millonarias cabra destacar:

  1. Realizan una gran presin propagandstica de los medicamentos que fabrican, aunque no sean tiles y puedan ser nocivos para la salud.
  2. Explotan al mximo los medicamentos en forma de monopolio y en condiciones abusivas que no tienen en cuenta las necesidades objetivas de los enfermos ni su capacidad adquisitiva
  3. Reducen la investigacin de las enfermedades que afectan principalmente a los pases pobres, porque no son rentables, mientras se concentran en los problemas de las poblaciones con un alto poder adquisitivo, aun cuando no se trate de enfermedades (como la proliferacin de medicamentos antienvejecimiento)
  4. Fuerzan las legislaciones nacionales e internacionales para favorecer sus intereses, aunque sea a costa de la salud y la vida de millones de personas.

La colaboracin de las multinacionales farmacuticas con la industria qumica, las universidades, y su apuesta en el I+D han ayudado al crecimiento econmico y al desarrollo de la ciencia y la tecnologa. Pero su poder oligoplico est poniendo en riesgo la sostenibilidad de los sistemas sanitarios pblicos y el acceso a los medicamentos a gran parte de la poblacin, han generado graves problemas de salud (Talidomida), han creado situaciones de alarma social para vender sus productos (Tamifl contra la Gripe A) y han promovido la corrupcin (sobornos a mdicos y polticos) o daado a la salud (son una de las primeras causas de muerte y enfermedad) muertes con sus productos.

Principales laboratorios multinacionales a nivel mundial

Las diez primeras empresas facturaron en 2012 un total de 335.000 millones de dlares, lo que supone un 29,8% ms que los 235.000 millones del ao 2004. La totalidad de estas empresas estn en los pases ms desarrollados: 5 tienen su sede en Estados Unidos (50%), 2 en Suiza (20%), otras dos en el Reino Unido (20%) y 1 en Francia (1%), aunque tambin hay empresas japonesas, europeas nrdicas, alguna alemana con importantes niveles de ganancias.

Los mrgenes de ganancias de estas industrias son muy importantes alcanzando entre el 70 y el 90%, con una tasa de ganancias del 20%, superando ampliamente el 15,8% de los bancos comerciales.


Fuente: PharmExec 2013

Algunas estrategias de la industria farmacutica para incrementar sus ganancias

Para alcanzar y mantener estos enormes beneficios (a expensas de los servicios sanitarios pblicos), recurren en muchos casos a colocar en puestos polticos y gubernamentales a personas afines a sus intereses o a directivos de sus empresas.

Patentes comerciales: Una estrategia que incremento el poder poltico y econmico de las grandes compaas farmacuticas estadounidenses fue la ley de extensin de patentes (Ley Hatch-Waxman) aprobada por Reagan en 1984, (hasta esa fecha la poltica de patentes no afectaban a los medicamentos por considerarlos un bien necesario). Esta medida se extendi posteriormente al resto del mundo gracias a la creacin de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) en 1994, que vela por que la globalizacin no afecte a los intereses del gran capital multinacional. Ahora el 60% de las patentes de medicamentos son de EE.UU., frente al 20% de la Unin Europea. Gracias a esto EE.UU. domina el mercado de los 50 medicamentos ms vendidos.

Problemas asociados a las patentes de medicamentos:

Estados Unidos concede exenciones y reducciones de impuestos e incorpora a los tratados internacionales de libre comercio (como el que actualmente se est negociando con la Unin Europea TTIP) medidas que favorecen a la industria farmacutica, lo que demuestra que sus beneficios no es fruto del libre mercado sino de una poltica de proteccin de esta industria en EE.UU. Esta estrategia es similar a la aplicada ahora por la Unin Europea que protege a sus laboratorios con medidas como no contemplar criterios econmicos a la hora de autorizar un nuevo frmaco o responder a la fabricacin del sofosbuvir (Sovaldi) para la Hepatitis C como genrico por el laboratorio GVK de la India en base a que no era una patente nueva al utilizarse desde hace aos como antiviral en el tratamiento del VIH retirando la autorizacin de 700 frmacos genricos de este laboratorio en los pases de la UE, lo que supone una represalia comercial que afecta a los pacientes europeos.

El principal argumento para mantener las patentes de los medicamentos esta en los gastos por investigar nuevos medicamentos, sin embargo la mayor parte del coste de la investigacin de un nuevo frmaco no recae sobre la industria ya que los gobiernos y los consumidores financian el 84% de la investigacin, mientras que solo el 12% correspondera a los laboratorios farmacuticos. Tampoco es cierto el otro argumento de que para crear un nuevo frmaco es necesario invertir ms de 800 millones de dlares en investigacin. Un estudio que recopil datos de 117 proyectos de investigacin redujo el coste a unos 75 u 80 millones de dlares, otro artculo del British Medical Journal en 2012 sealaba que frente a la informacin de la industria de que la investigacin de un nuevo medicamento tena un coste de 1.300 millones $, la realidad es que el coste promedio se situaba en 60 millones $). Esta situacin de monopolio explica los elevadsimos costes que pretenden poner a los nuevos medicamentos, que no se justifican ni por sus costes de produccin ni por las inversiones realizadas en la investigacin. Por otro lado una parte importante de las nuevas investigaciones se hacen con dinero pblico, pero las patentes acaban en manos privadas, un buen ejemplo de cmo la llamada colaboracin pblico privada no es sino dinero pblico para beneficios privados.

Segn la FDA estadounidense (organismo que autoriza la venta de medicamentos), slo un 20% de la inversin en investigacin fue a parar a productos que aportan una mejora teraputica notable.

Incrementar el precio de los medicamentos: La industria argumenta la necesidad de fijar un elevado precio por los costes para investigar y fabricar molculas cada vez ms complicadas que exigen inversin y aparatos muy costosos. En realidad, el incremento de los costes no est relacionado con la fabricacin de los medicamentos, ni tampoco con la inversin en investigacin y desarrollo, sino en los gastos asociados a la comercializacin y la promocin de sus productos. Mientras que la investigacin y desarrollo de frmacos recibe en torno al 13% del prepuesto, los gastos de marketing suponen entre el 30-35% del presupuesto de los laboratorios, es decir gastan el doble en promocin que en investigacin, el articulo antes citado del BMJ sealaba que por cada $ dedicado a la investigacin se dedican 19 a promocin.

Por otro lado los costos de fabricacin han disminuido de manera importante, debido al empleo de aparatos y procesos industriales ms eficientes, a la automatizacin de muchas etapas productivas y a la reduccin de mano de obra (las grandes fusiones de las principales empresas farmacuticas de los aos 90 generaron decenas de miles de despidos). Los costes son la consecuencia de la realizacin de estudios de mercado, anlisis de competidores, extensin de patentes, distribucin, promocin, publicidad y ventas de sus productos, gastos administrativos para mantener estructuras multinacionales y los astronmicos salarios pagados a sus ejecutivos.

Poca innovacin en los nuevos frmacos pese a su elevado coste

Menos del 25% de los nuevos medicamentos que salen al mercado son innovadores o mejoran los resultados de los anteriores (cuyos precios son mucho menores y estn suficientemente probados en calidad y seguridad). Desgraciadamente los organismos gubernamentales que deberan controlar esta situacin en beneficio de los ciudadanos estn financiados por la industria. As la FDA de Estados Unidos es financiada en un 75% o la Agencia Europea de Evaluacin de Medicamentos en un 80% por las multinacionales farmacuticas.

Poca transparencia y frecuente manipulacin de los datos

La industria es muy poco transparente y con mucha frecuencia da informacin manipulada (sesgada, dicho de manera elegante). Un buen ejemplo es el caso del oseltamivir ( Tamiflu) del que ante la alarma de la gripe A (H1N1) se realizaron grandes compras en casi todo el mundo y que luego se descubri que los ensayos clnicos que presentaba la empresa que lo comercializo haban sido convenientemente maquillados para mejorar sus resultados, adems hay muchos ejemplos de ocultacin de los efectos adversos. Por otro lado y con frecuencia se presentan ensayos clnicos en que se utiliza la nueva droga frente a placebo, en lugar de compararla con los otros tratamientos eficaces ya existentes, con lo que se crea una falsa imagen de buenos resultados cuando la realidad es que prcticamente no se modifica el efecto.

Estrategias para incrementar la venta de medicamentos

La industria se enfrenta, desde hace algunos aos a las polticas de los gobiernos de reducir el gasto farmacutico que suponen una proporcin cada vez mayor de los presupuestos estatales (en Espaa alcanza entre el 25-30% del gasto sanitario total, lo que pone en riesgo el sostenimiento del sistema pblico), con medidas como reduccin de precios, precios de referencia para grupos de medicamentos similares o la promocin de genricos.

Para hacer frente a esta disminucin de ganancias los laboratorios estn poniendo en prctica diferentes medidas:

Hasta hace poco, era frecuente que las grandes empresas farmacuticas pagasen sobornos a los mdicos para que recetasen sus medicamentos, aunque es una prctica que generalmente est mal vista y en muchos lugares es ilegal. Con el incremento de los controles sobre los mdicos prescriptores, los laboratorios estn desarrollando estrategias para apoyar econmicamente, organizar congresos y reuniones con la Organizaciones de Enfermos para buscar el apoyo de los mismos y que presionen a los gobiernos para la financiacin de determinaos frmacos aunque no est justificada su necesidad o tengan efectos adversos.

Los nuevos medicamentos incrementarn la desigualdad de salud

La industria farmacutica ha convertido la enfermedad en un negocio. La globalizacin ha permitido extender su poder por el que deciden qu enfermedades y qu enfermos merecen cura. El 90% del presupuesto dedicado por las farmacuticas para la investigacin y el desarrollo de nuevos medicamentos est destinado a enfermedades que padecen un 10% de la poblacin mundial (cncer, artrosis, diabetes, trastornos de lpidos, hipertensin, etc).

Actualmente la compaa farmacutica Gilead est ganando ingentes beneficios gracias al tratamiento contra la hepatitis C, sofosbuvir al que al parecer puso el astronmico precio en Espaa de 25.000 euros (80.000 dlares en USA) .

El descubrimiento de la estructura del ADN y la biotecnologa producir nuevos frmacos (prostaglandinas, interfern, nuevas vacunas, el factor de coagulacin sangunea y muchos otros compuestos bioqumicos complejos) que antes eran difciles o imposibles de fabricar. La ingeniera gentica permite el desarrollo de nuevos frmacos de elevadsimo coste que los propios laboratorios consideran no van a poder ser utilizados por toda la poblacin, pero que van a encarecer el coste de los servicios sanitarios cada vez ms inaccesibles para la mayora de la poblacin. En la actualidad ms de 2.000 millones de personas se ven privadas de su derecho a la salud.

La situacin en Espaa

Como sucede habitualmente en nuestro pas los problemas solo alcanzan relevancia pblica cuando se produce un estallido o una situacin muy llamativa y as sucede con la poltica farmacutica que ahora se ha puesto en cuestin con la crisis del tratamiento de la hepatitis C, y desde luego no se trata de una problemtica que no haya sido abordada por mltiples actuaciones legislativas (leyes del medicamento 25/1990 y 29/2006, RDL 16/2012 y ley de reforma de la ley del medicamento 10/2013)

Para comprender los problemas de la poltica farmacutica en nuestro pas habra que tener en cuenta, adems de lo sealado anteriormente, algunas cuestiones:

Primera, tenemos un gasto farmacutico (GF) elevado y en parte escondido (los datos sobre gasto farmacutico hospitalario permanecen ocultos y solo se conocen pblicamente con muchos aos de demora), si nos fijamos en las comparaciones pblicas internacionales (Health Data 2014) podemos constatar que nuestro gasto farmacutico se situaba por encima de la media de la OCDE (en $/ habitante en poder paritario de compra) y que si en 2012, ltimo ao para el que se ofrecen datos espaoles el gasto farmacutico se hubiera igualad al promedio de la OCDE se habran gastado 1.162,5 millones $ ppc menos. Sabemos tambin que el gasto farmacutico en recetas que era uno de los impulsores del crecimiento del GF se moder durante algunos aos, pero ha vuelto a incrementarse (1,95% de crecimiento en 2014 respecto al ao anterior) y que el GF hospitalario no ha dejado de crecer incluso en los aos en que disminua el GF de recetas. Ese es el primer reto que afronta el sistema sanitario, controlar el GF y homologarnos cuando menos al promedio de la OCDE.

Segunda: el perfil de prescripcin tambin es manifiestamente mejorable, por ejemplo el consumo de antibiticos es elevado (38% lo consumieron en el ltimo ao segn el Eurobarmetro 2013) lo que favorece una elevada resistencia bacteriana (nos encontramos entre los pases europeos con mayor porcentaje de resistencia a los antibiticos). Se han hecho muchas intervenciones al respecto, la primera de promocin de los genricos que ha tenido un impacto muy importante con grandes diferencias segn CCAA, y otras sobre la mejora del perfil de la prescripcin de resultados mucho menos evidentes y con demasiada variabilidad.

Tercera, los grandes beneficios de la industria se complementan con la desatencin de aquellos medicamentos que aun siendo efectivos tienen una baja rentabilidad (recientemente se ha denunciado que en Espaa hay desabastecimiento de 170 medicamentos cuyo suministro no se asegura por las farmacuticas porque tienen muy bajos precios y/o porque han desarrollado alguna alternativa de eficacia similar pero de mayor precio), lo que evidencia, una vez ms que las farmacuticas solo se preocupan por sus extraordinarios beneficios y no por la salud de la poblacin.

Cuarta, los efectos secundarios de los medicamentos son ms frecuentes de lo que se piensa, por ejemplo en Francia mueren 18.000 personas por efectos adversos y en Espaa el nmero de muertes anuales triplica la de los accidentes de trfico, por eso todas las autoridades sanitarias advierten respecto a la sobremedicacin de la poblacin y a la necesidad de evaluar y reducir de manera estricta la utilizacin indebida (aquella en que los riesgos superan a los beneficios potenciales). Tambin hay que tener presente que cuanto ms nuevo es un medicamento menos conocimiento se tiene de sus efectos secundarios (especialmente los que son infrecuentes).

Quinta, los copagos establecen una barrera en el acceso que no se hace en relacin con la utilidad de los medicamentos sino con el poder adquisitivo de las personas, as disuaden a los ms enfermos y a los ms pobres, reduciendo tanto la utilizacin inapropiada como la necesaria para el mantenimiento de la salud. Lgicamente la industria los aplaude porque as evita que las intervenciones se hagan sobre sus negocios.

La actuacin sobre la poltica farmacutica es necesariamente compleja, porque se trata de uno de los mayores entramados multinacionales que adems tiene una fuerte concentracin y funciona como un oligopolio, por lo que su influencia poltica y econmica es muy grande, por otro lado la Agencia Europea del Medicamento (EMA) es la que tiene capacidad para la aprobacin de los medicamentos que en Espaa se reconocen de manera automtica, quedando en manos de los pases el establecimiento de los precios de venta al pblico y la financiacin pblica de los mismos. Con estos condicionantes las claves de la actuacin deberan ser:

  1. Modificar los criterios de la financiacin pblica y la fijacin de precios, para que estos incluyan criterios que tenga en cuenta los costes reales de la investigacin y produccin. Existen algunos mecanismos que deben de plantearse como las subastas de medicamentos para abaratar los precios, revisiones de los precios abusivos, los precios por equivalentes teraputicos, los contratos de riesgos compartidos e incluso la denuncia de las patentes cuando las empresas quieran imponer precios abusivos e irracionales valindose de su situacin de monopolio.
  2. Garantizar el abastecimiento de los medicamentos eficaces, evitando los que se producen por intereses econmicos de las empresas farmacuticas, para ello es importante contar con una empresa pblica farmacutica que pueda asegurar la fabricacin de los medicamentos necesarios.
  3. Fomentar el uso racional del medicamento para lo que es precisa la creacin de agencias de evaluacin y una muy activa poltica sobre los prescriptores de formacin y evaluacin independiente de la industria, de utilizacin de la medicina basada en la evidencia y de prevencin del uso inapropiado de los mismos.
  4. Complementario a lo anterior es el control estricto del marketing y la informacin realizada por la industria y su financiacin de eventos cientficos.
  5. Desarrollar la investigacin pblica tanto para orientarla hacia los principales problemas de salud como para desarrollar patentes pblicas que permitan escapar de la asfixia econmica de las patentes privadas.
  6. Eliminar los copagos del RDL 16/2012 para acabar con las barreras econmicas para el acceso de medicamentos necesarios.

Algunas de estas medidas son fciles de implementar y otras tienen una eficacia ms a medio plazo, pero lo que es evidente es que hay que plantarle cara a la industria farmacutica y anteponer el derecho a la salud a los desproporcionados beneficios empresariales.

Federacin de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pblica, @FADSPU

Fuente: http://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/enfermedad-negocio-industria-farmaceutica/20150302105350113131.html



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