Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2017

Hay pases enteros secuestrados por los monopolios mediticos
Amenazas de la democracia, democracia de las amenazas

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa


Existe, imperfecta, una cultura de la democracia en Latinoamrica. Una cultura joven que tiene, en su forma terica y en su forma prctica, aos escasos plagados con muchas experiencias amargas. Es, dicho propiamente, la joven democracia burguesa. Pero ni su edad, ni su condicin de clase, han sido obstculo para que en su contra se hubieren ensayado todo genero de ataques y deformaciones producto de la avaricia, la alevosa y la obscenidad de quienes impusieron su concepto autoritario de poder disfrazado como voluntad de la mayora. Democracia con avances a pesar de todo.

Aunque fueron derrotadas las dictaduras militares, operan hoy por adentro de las democracias (incluso las burguesas) las tendencias ms anti-democrticas. Han logrado infiltrarse, con pasaporte democrtico, todas las formas del engao que encontraron ah terreno frtil para su irresponsabilidad premeditada. Nada hay qu los obligue a cumplir lo que prometen, nada hay que les limite el exhibirse impdicamente con sus prontuarios delincuenciales ms aberrantes. Nada hay que garantice su lugar al mrito por servir probadamente en la solucin de los problemas sociales concretos y, por eso, cualquier intil, sin base social ni electoral, puede llegar a las cumbres de la fama inflada con artificios de propaganda. Qu democracia es esa que se sustenta en amenazas contra los pueblos? Hay golpes de estado vestidos de democrticos.

Contra la democracia la novedad es una quinta columna mass media que afin mtodos y tecnologas para taladrar los ncleos ms profundos de la voluntad y operar desde ah con dispositivos de guerra psicolgica capaces de obligar a las vctimas del capitalismo-neoliberal a votar por sus verdugos. Parte de su mejor conquista es convencernos de que no existen y, si se los descubre, mostrar sus camuflajes de entretenimiento para hacernos creer que son inocuos, superfluos, divertidos e indispensables. Qu democracia es esa que no sanciona a los traidores del pueblo?

Operan como una forma mutante de la farndula. Acuden a todos los recursos atesorados por el show bussines y juegan con ese tipo de fama que crea predilecciones -espejismo- ms por las fachadas que por las ideas polticas. Crean la poltica de la anti-poltica. Poltica del des-entendimiento, la indiferencia, la abulia y el abandono de toda responsabilidad social a cambio de designar, de la manera ms asptica posible, un representante de buena apariencia que haga el trabajo sucio necesario para no perder beneficios. Incluso si todo eso no importa, se ignora y aburre. Chantaje de urnas.

Operan en la semntica idealista de la felicidad y del cambio. Parlotean sobre la honestidad y de la abundancia como cuentas de vidrio a cambio de votos. Engaan de manera profesional e impune. Prometen lo mejor del bien amorfo y van por el mundo como paladines del trabajo eficiente vendiendo planes de reforma (reformismo), ahorro (ajuste), productividad (reforma laboral) y educacin como panacea mitolgica para conjurar todos los males de todos los tiempos. Eso relatado con televisoras, diarios, radiodifusoras, cines, muros, volantes y actos pblicos. Dicen que no les gusta la confrontacin, que ya basta de peleas entre polticos, que todo lo pasado ya pas y que el nico futuro son ellos.

Operan en los tutanos de una democracia porosa y poco rigurosa, pensada para no ser manejada directamente y autnomamente por los pueblos. Una democracia burguesa saturada de dinero lavado con intereses sucios, de lideres sospechosos y de ausencia de pueblo. Hay que ver las cifras del ausentismo. Una democracia que slo se representa ceremonialmente como trance circense que lo cambia todo para que nada cambie. Le llaman alternancia pero son los mismos. Siempre los mismos. Qu democracia es esa que se intercambia por bolsas de comida y materiales de construccin?

Con excepciones honrosas es una democracia joven pero esclerotizada para obturar el paso de cualquier liderazgo distinto al de los intereses burgueses o distinto al de los intereses de sectas. Principalmente de las sectas mediticas. Si los pueblos viven bajo amenazas explcitas o implcitas; si la extorsin -directa o indirecta- es prembulo o acompaamiento de la vida diaria; si para emitir sufragios se ha de sufrir todo tipo de ignorancia, desinformacin, engaos, demagogias y falacias; si hay acoso, presiones o compra-venta de votos. Si hay cataratas de promesas incumplidas -e incumplibles- a costos de campaas polticas ingentes El costo promedio de los votos es una pachanga presupuestal sin freno. Qu democracia es esa? En ese paisaje todo logro poltico desde las bases tiene siempre un valor -y esfuerzo- histrico doble.

Si la vida y la experiencia poltica depende casi exclusivamente de lo que se dice y se exhibe en los medios de comunicacin; si los polticos son personajes efmeros que slo son vistos en la publicidad del partido en las entrevistas cmodas pagadas para lucirse; si el contacto con la realidad es falsificado con escenarios aparentemente reales y actores contratados como decorado; si la direccin de imagen, moda y pose es ms importante que la direccin poltica de un programa social consensuado en qu clasificacin de la Democracia inscribimos ste repertorio? Jolgorio de publicistas.

El informe MacBride de 1980 advirti que el proceso de concentracin monoplico de medios de comunicacin constitua una amenaza a las democracias. La profeca, entonces diagnstico, se cumpli. Estamos hoy ante un fenmeno viejo en su presencia pero renovado en sus consecuencias que se mueve con toda libertad en el corazn de las democracias burguesas y exige un debate hondo basado en una Semitica emancipadora que deje ver los estragos y los alcances de un fenmeno que recin comienza su fase actual de exterminio de las democracias con discursos democrticos.

Para poder encontrar respiro hay que frenar la injerencia de lo peor contra los pueblos. Hay que identificar y neutralizar los laboratorios de guerra psicolgica que se camuflan como agencias propaganda poltica. Hay que explicar el nexo entre los monopolios mass media y los candidatos burguesa, especialmente sus nexos serviles. Hay que desmontar el arsenal de armas de guerra ideolgica que operan da y noche esparciendo los anti-valores del establishment. Y, sobre todo, hay que democratizar la democracia sin los vicios burgueses que la infectan. Mejorar la organizacin de los trabajadores. Garantizar el poder del pueblo para los pueblos, que gobierne la voluntad popular. Democratizar las herramientas de comunicacin, democratizar la produccin simblica y la cultura. En suma, hacer todo lo posible -y ms- para sacudirnos el fardo de falacias e hipocresa de un sistema de representacin que debe fenecer en manos de un sistema nuevo de participacin amplio, de base, confiable y transformador dispuesto a perfeccionarse desde la praxis y desde la autocritica, cientfica y permanente. Nada menos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter