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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2017

Es imperioso ganar la batalla ideolgica (cultural)

Carlos A. Larriera
Rebelin


Cambiemos est creando una nueva cultura? Podra ganar las elecciones en octubre sin fraude? La gente se est volviendo individualista? Existe una batalla cultural? Estn tratando de eliminar la solidaridad en el seno de la poblacin?

Que hubo fraude en las PASO de agosto de 2017, hace dos semanas, no puede haber duda. Que el fraude fue de proporciones tampoco. Que Cristina Kirchner (CFK) gan en la provincia de Buenos Aires es indiscutible. De acuerdo con los informes sobre el recuento de votos est ganando por ms de 50.000 votos y todava falta completar el conteo. [1]

Pero las opiniones al respecto son variadas: que no hubo fraude, que hubo pero no influy en el resultado, que Cambiemos est instalando una nueva cultura individualista en el pas, que se ha convertido en un partido nacional, que lo que defini las elecciones es el muy elaborado discurso macrista, etc.

Antes que nada hay que aclarar qu se entiende por batalla cultural y qu por lucha ideolgica.

Batalla cultural sugiere una lucha por obtener mayores conocimientos generales, pero se hace en abstracto, como si fuera puramente una lucha de ideas sin sustento material. Lucha ideolgica se refiere a que los distintos intereses materiales de cada una de las clases sociales y sectores de clase generan determinadas ideologas para justificar y defender estos intereses. Entre stas la nica que se puede considerar verdadera es la que representa las necesidades estratgicas de la clase obrera, que al mismo tiempo representan de la forma ms profunda y completa los intereses fundamentales de todos los que viven de su trabajo.

Diferenciar batalla cultural de batalla ideolgica implica por lo tanto tener en cuenta los intereses y recursos materiales en juego.

Que hay que ganar la batalla cultural (ideolgica) contra el macrismo, representante poltico del capital concentrado, es totalmente cierto, necesario y perentorio.

Pero que esa batalla cultural la est ganando el macrismo meramente con su discurso no es cierto, aunque ese discurso tiene hoy una efectividad enorme. En lneas generales la burguesa mundial lo fue elaborando y mejorando a travs de siglos, y hoy se vale de la propiedad casi absoluta del aparato tecnolgico de los grandes medios de comunicacin, no solamente en Argentina sino en todo el mundo, para potenciar esa batalla cultural. Pero no solamente utiliza los medios de comunicacin para comunicar mentiras, falsedades, calumnias, etc. de todo tipo, incluso hasta las ms deleznables. Se vale tambin de todo otro tipo de delitos, como el reciente fraude electoral en las PASO, que no solamente fue una descomunal manipulacin meditica, sino directamente fraude al falsear la cantidad de votos, porque no hay que dejar de tener en cuenta que si Unidad Ciudadana no estuviera controlando el recuento de los votos con toda probabilidad el escrutinio definitivo arrojara resultados bastante similares al provisorio.

Hay que tener en claro que la batalla cultural (ideolgica) no se da en igualdad de condiciones. Se la realiza sobre bases materiales sideralmente diferentes entre el macrismo y la oposicin progresista y de izquierda, que con todos sus matices y diferencias coincide en el objetivo general de elevar el nivel de vida de la poblacin, mientras Cambiemos slo busca maximizar las ganancias del conjunto del capital concentrado internacional incluyendo su fraccin local, a costa precisamente de bajar el nivel de vida de la mayora de la poblacin, incluyendo poco a poco tambin a la clase media media y la clase media alta, sectores de clase que todava no han sentido todo el rigor del llamado ajuste, un eufemismo de saqueo.

La batalla ideolgica que hay que dar y ganar, y a la cul hasta ahora la oposicin que est a favor del pueblo no la ha llevado a cabo en la medida necesaria, implica lograr que la mayora de la poblacin tenga claro cmo funciona realmente la sociedad, tarea que no es fcil ni realizable sin un gran trabajo y debate que llevar una buena cantidad de tiempo. Por de pronto tenemos que tener en cuenta los siguientes puntos:

La existencia material determina en gran medida la conciencia.

A medida que la situacin material cambia tiende a cambiar la conciencia.

Cambiemos est creando pobreza y miseria de abajo hacia arriba. Primero los que ya estaban en la miseria empeoran su situacin, los pobres caen en la miseria, la clase media baja va cayendo poco a poco en la pobreza, la clase media media y la clase media alta van sufriendo cada vez ms el deterioro de su situacin econmica. Por eso la conciencia actual inexorablemente va a ir modificndose a medida que ms sectores sean afectados por el deterioro econmico, social y democrtico. Es necesario tener en cuenta la pelcula y no solamente la foto.

El discurso de Cambiemos hoy est engaando a mucha gente y posiblemente muchos de ellos maana se desengaarn y su adhesin actual probablemente se transforme en un futuro cercano en un odio profundo.

La eficacia del discurso de Cambiemos igualmente no puede subestimarse, tiene un grado elevado de influencia en una parte de la poblacin. Se apoya en todos los sentimientos negativos y retrgados que existen soterradamente en buena parte de la sociedad, y en la represin con la que busca sumergir a la poblacin en el miedo y la resignacin.

Frente al monopolio cuasi absoluto de los medios de comunicacin por la derecha es casi imposible ganar la batalla cultural. No se puede hablar de sta como si fuera meramente un problema de lucha ideolgica en igualdad de condiciones, sino que hay que tener muy claro que es todo lo contrario, una lucha desigual a causa de la influencia de los medios de comunicacin de la derecha, basado en la propiedad privada de stos.

Para la poblacin en general lo que sale en Clarin, La Nacion, TN, Canal 13, Radio Mitre, etc., es la noticia, son los datos de la realidad que informa cotidianamente la prensa. No piensan que es una campaa poltica apoyada bsicamente en la mentira, la difamacin, etc. Esto es muy difcil combatirlo.

En la oposicin, tanto en el kirchnerismo, como en la izquierda, y en el resto de la clase media progresista no se ha buscado suficientemente la forma de contrarrestar la desventaja material sobre la que se asienta la lucha ideolgica. Buscar la manera de vencer la influencia de ese cuasimonopolio meditico es fundamental.

La batalla cultural de Cambiemos se apoya en la incentivacin de los sentimientos ms retrgados de los miembros de la sociedad: individualismo, egosmo, falta de solidaridad, creer que cada uno sale adelante solamente con su propio esfuerzo, la meritocracia, la tentacin de echarle la culpa de toda la situacin econmica a un chivo expiatorio, sin detenerse mucho a pensar, aunque es necesario tener en cuenta que la verdadera informacin no es la ms accesible, y que para acceder a ella es necesario buscarla expresamente. Por otro lado a un gran porcentaje de la poblacin la situacin econmica y las condiciones de trabajo y de vida le imposibilitan hacerlo. [2]

No se debe perder de vista que no existe una batalla ideolgica en igualdad de condiciones, esto se debe tener siempre presente en los anlisis de la situacin, en caso contrario se cae en el error de creer que la gente es as con lo cual nos colocamos en un callejn sin salida. Paulo Freire deca: no somos as, estamos as; nos colocan en el estado actual en el que estamos.

La izquierda no da la batalla cultural (ideolgica) y por lo tanto la clase obrera tampoco. Faltando esto es casi imposible ganarle sta a la derecha.

En la Rusia de principios de siglo no pudo triunfar ni el nazismo (las centurias negras) ni el resto de las ideologas burguesas porque el partido bolchevique gan la batalla ideolgica. Esto se menciona poco y nada, pero es el pilar fundamental para el triunfo de la Revolucin Rusa, y la ausencia de una poltica como la bolchevique fue la que permiti el triunfo del nazismo en Alemania y del fascismo en Italia, ante la claudicacin en toda la lnea de los partidos de izquierda, tanto la socialdemocracia como los stalinistas.

Gran parte de la clase media ha despertado a la vida poltica, asume como propio el mensaje del kirchnerismo de crecimiento con inclusin social pero al ser este un movimiento de clase media no podr ganar a largo plazo la lucha ideolgica, porque fracasar en mayor o menor medida en su poltica de reformas, no las podr llevar a cabo en plenitud sobre la base del Estado capitalista. Sin la intervencin poltica de la clase obrera es imposible el triunfo.

El capitalismo no cierra, el plan de la derecha es incompatible con la paz social, es tal el deterioro del nivel de vida que provocar cada vez ms que solamente podr sobrevivir creando miedo y resignacin en el conjunto del pueblo.

Si no se tiene esto en cuenta se cae en la fantasa de que este gobierno puede llegar a cambiar de poltica solamente con lograr reclamos masivos, aunque estas movilizaciones sean imprescindibles. El capital concentrado internacional que es el que est realmente detrs del gobierno de Macri, no est dispuesto a cambiar su poltica y realizar todos los fraudes, represiones, amenazas, compra de funcionarios, y todo tipo de acciones deleznables con tal de mantenerse en el gobierno, sea con Macri o con otro.

Tambin es errneo decir, como se lo hace habitualmente, que tal o cual candidato gan legtimamente las elecciones por el voto popular. Si bien el kirchnerismo jug limpio en las elecciones, y no lo hace el macrismo, ninguna eleccin, an en las democracias burguesas ms radicalizadas puede considerarse legtimamente democrtica.

Para que eso suceda todos los habitantes sin excepcin deberan tener el mismo acceso a la informacin, tendran que poder visualizar la realidad tal cual es y no caer en el engao de la derecha, necesitaran tener los mismos medios materiales para organizar su campaa electoral, contar con una justicia realmente imparcial, debera existir un sistema de votacin directa en el cual todos los ciudadanos puedan elegir democrticamente a sus candidatos, habra que elegir un gobierno realmente del pueblo, sin divisin de poderes entre el ejecutivo y el parlamentario, cuyos integrantes fueran removibles y reemplazables en cualquier momento, es necesario que sea un solo pas y no veinticuatro estados como es actualmente, reemplazndolos por autonomas regionales voluntariamente centralizadas, [3] debera ser un solo parlamento, no tiene que existir la cmara de senadores, que siguiendo la constitucin norteamericana est destinada a garantizar el poder de la clase dominante de cada provincia-estado, sera necesario una reforma constitucional, prcticamente una nueva constitucin, basada en los intereses del pueblo que vive de su trabajo y no en los de la clase dominante como es primordialmente la constitucin actual. Adems de todo esto se deberan dar muchas otras condiciones que sera largo de enumerar y difcil de descubrir.

Si hablar de elecciones verdaderamente democrticas es falso en cualquier democracia burguesa, llamar as a las elecciones que ha ganado Cambiemos es ms falso todava. Frente al fraude de las ltimas elecciones a las PASO, resurge la sospecha de que hubo fraude en las elecciones anteriores, tanto el ballotage Scioli-Macri, como las elecciones en la ciudad de Buenos Aires, y en general en todas las que intervino Cambiemos. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que hubo una diferencia amplia pero no decisiva en las primarias a favor de Scioli, y que si Cambiemos lograba realizar algunos fraudes parciales a lo largo del pas podra haber ganado como gan en el ballotaje, por un punto y medio de diferencia. Es muy posible que en las provincias de Crdoba y Jujuy, donde la diferencia fue abrumadora, el fraude haya tenido que ver en alguna medida. Pequeas cantidades de fraude habran sido suficientes.

Por todo esto decir que el xito que est teniendo en buena medida Cambiemos en la batalla cultural (ideolgica) se basa solamente en la eficacia de su discurso no responde a la realidad. Ha tenido una efectividad muy importante que no se puede desconocer, pero basada en toda la serie de ventajas materiales que hemos estado enumerando, y que es imperioso encontrar cmo contrarrestarlas.

Un movimiento de clase media, por ms progresivo y bien intencionado que sea, no le puede ganar la batalla cultural (ideolgica) al capital concentrado internacional dueo de todos los medios de comunicacin, y de la mayora de las empresas del pas, empezando por el campo, las exportadoras y los bancos. Solamente la clase obrera tiene potencialmente fuerza para hacerlo, pero necesita la existencia de un partido verdaderamente socialista, lo que no existe en la Argentina ni en el mundo, y es muy improbable que llegue a existir en los prximos aos.

Por todo esto la batalla cultural, es decir la batalla ideolgica, que es la principal, la ms importante, la decisiva, es muy difcil de ganar con la actual relacin de fuerzas poltica. El kirchnerismo por su caracterstica de clase media no podr hacerlo, aunque puede dar la batalla por un tiempo. Debera de transformarse e impulsar la lucha de clase del proletariado y el conjunto del pueblo trabajador, es decir, debera metamorfosearse en un verdadero partido socialista. Lo utpico de esta hiptesis es innecesario demostrarlo. Esto no quiere decir que deje de ser imprescindible para todo socialista la unidad de accin con todo el progresismo que cree en la posibilidad el crecimiento con inclusin social en su plenitud, luchando juntos para que este objetivo se cumpla al mximo posible. El nico ejemplo en la historia en el que un lder democrtico burgus se trasform en socialista fue Fidel Castro, cuya poltica consista en derrocar a Batista e instalar una democracia burguesa que garantizara el bienestar del pueblo. [4] Despus de dos aos de gobernar se convenci de la imposibilidad de hacerlo sin expropiar al gran capital y asumi esa tarea.

La batalla cultural (ideolgica) es imprescindible darla, pero no se puede pensar, como lo hacen muchos, que depende solamente de una competencia, en igualdad de condiciones, de la capacidad discursiva de la derecha, del progresismo y de la izquierda cuando las bases materiales para hacerlo son sideralmente a favor de la derecha.

Todo el progresismo no diferencia la democracia burguesa de una verdadera democracia, y no se plantea lo realmente necesario que consiste en que todas las reformas y radicalizaciones que se vayan realizando constituyan fundamentalmente pasos hacia una verdadera revolucin democrtica. Adems afirma que estos cambios deben hacerse desde el Estado, que es el Estado el que debe estar presente, el que garantiza el crecimiento con inclusin social. Pero acta como si ignorara que bajo el capitalismo todo Estado es el aparato de dominacin de la clase capitalista, en particular del capital concentrado, y que los distintos gobiernos pueden tener un cierto grado de autonoma poltica, pero en lo fundamental es el capital el que es dueo del Estado, y sin desmantelar este aparato estatal y reemplazarlo por un Estado realmente del pueblo es imposible lograr verdaderos cambios radicales a favor de la poblacin. La cuestin del Estado es decisiva, pero el progresismo la ve simplemente como un cambio de gobierno a travs de estas elecciones restringidas y desparejas de la democracia burguesa mientras se mantiene el mismo aparato de dominacin estatal de la clase capitalista.

Sin ganar la batalla ideolgica es imposible que la lucha de la poblacin que vive de su trabajo logre un Estado verdaderamente democrtico, porque no tendr la conciencia suficiente de la necesidad imperiosa de realizar las tareas que se requieren para lograrlo.

Notas:

[1] Principalmente por los informes del programa El Destape de Roberto Navarro.

[2] Se puede leer una excelente explicacin de Florencia Saintout de cmo influye el discurso meditico del macrismo sobre la poblacin en Revista Contraeditorial, sbado 19 de agosto de 2017, ao 1, nro 1, entrevista de Victor Hugo Morales a Florencia Saintout Formo parte de una generacin que en los 90 termin creyendo que nada se poda hacer.

[3] C. A. Larriera, Federalismo o 24 Estados? , Rebelion, enero 2016.

[4] Joseph Morray La segunda revolucin cubana. Ediciones Iguaz, Buenos Aires. 1965.

Artculos del autor en Rebelin y wwwnudosgordianos.blogspot.com (sin punto entre www y nudos gordianos)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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