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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2017

Homicidio de Frei Montalva
Crimen de Estado e indiferencia moral del Ejrcito

Editorial de El Mostrador
El Mostrador


La muerte del ex Presidente de la Repblica Eduardo Frei Montalva, calificada como homicidio por el ministro en visita Alejandro Madrid, luego de ms de 15 aos de investigaciones y a 35 aos de ocurrido el hecho, es un crimen de Estado. Con las agravantes polticas de ser el primer asesinato de alguien que ejerci la Presidencia de la Repblica, y la extrema indiferencia moral de la institucin responsable directa del hecho: el Ejrcito de Chile. La decisin del magistrado de acusar a varias personas por homicidio, viene a llenar un vaco de aos dejado por la omisin de vastos sectores institucionales y de opinin del pas, ante un hecho que para la memoria de la ciudadana fue siempre una verdad evidente: que Frei Montalva fue asesinado por ser opositor a la dictadura militar.

Luego de cincuenta tomos de expediente judicial con investigaciones, declaraciones, careos y extensos peritajes, el ministro Madrid resolvi cerrar el sumario (el juicio, por su antigedad, se tramita en el antiguo procedimiento penal) y enjuiciar a seis personas como autores, cmplice y encubridores del delito de homicidio en la persona del ex Presidente: Patricio Silva Garn, Ral Diego Lillo Gutirrez y Luis Alberto Becerra Arancibia como autores directos; Pedro Samuel Valdivia Soto como cmplice; y Helmar Egon Rosenberg Gmez y Sergio Gonzlez Bombardiere como encubridores.

El magistrado bas su decisin en el mrito probatorio de los elementos reunidos en la causa, que en resumen expresa que se encuentra legalmente acreditado que, con motivo del plebiscito que dio origen a la Constitucin de 1980, Eduardo Frei Montalva empez a encabezar la disidencia poltica al proceso, considerndolo ilegal por la inexistencia de registros electorales y de un tribunal electoral imparcial. Adems que, en la misma poca, las fuerzas polticas y gremiales opositoras haban iniciado un proceso de unidad para instar por el trmino de la dictadura y por una transicin gradual que fijara plazos a la realizacin de elecciones libres, con destacada participacin del ex Mandatario y de lderes gremiales agrupados en la Coordinadora Nacional Sindical (CNS), que encabezaba Manuel Bustos. Y que, dado el reconocido prestigio que en Chile y el exterior tena Frei y el aislamiento y dificultades que manifestaba la dictadura, l se transformaba en un peligroso adversario, capaz de encabezar un movimiento de reconstitucin democrtica con amplio apoyo interno e internacional.

Vastamente conocidos por la opinin pblica y que el expediente confirma son los pormenores de la estrecha vigilancia e infiltracin de sus crculos ntimos a que se vio sometido el ex Presidente, todo llevado a cabo por los servicios secretos de la dictadura. Tambin se conocen las circunstancias de su enfermedad y el tratamiento mdico, el cual, desde el punto de vista quirrgico, no revesta ningn riesgo mdico que pudiera hacer temer por mayores complicaciones, como luego ocurri. La ingenuidad del entorno familiar y del propio ex Mandatario, les impidi calibrar la determinacin criminal del Gobierno y el hecho cierto de que el ex Presidente haba sido puesto en la mira como un opositor peligroso al que se deba eliminar. La confabulacin prctica para hacerlo encontr su oportunidad propicia cuando se intern en la Clnica Santa Mara para una operacin, momento que aprovecharon los mandos de los servicios secretos para destacar un equipo operativo de mdicos, enfermeras y agentes, que terminaron con su vida.

Las complicaciones de salud sobrevinientes a la operacin quirrgica, causadas por la intervencin homicida de agentes del Estado, ha sido confirmada ahora, luego de aos de ardua investigacin, y debidamente aclaradas por los peritajes. De ellos qued en evidencia que Frei fue sometido a un envenenamiento sostenido y paulatino en medio de su tratamiento mdico, que lo llev a una crisis inmunolgica sistmica en el tiempo transcurrido entre sus dos internaciones en la Clnica Santa Mara. A su vez, las acuciosas investigaciones determinaron que los agentes que le vigilaron estrechamente y luego lo envenenaron tuvieron dependencia y rdenes del mando militar del Ejrcito en su actuacin y que, dadas las caractersticas y circunstancias de los hechos, fue un acto de carcter institucional.

Indiferencia moral

De ah que es dable afirmar como agravante la indiferencia moral del Ejrcito, brazo operativo del asesinato, as como de las autoridades polticas y militares de la dictadura. Pues no solo arbitraron medidas para el mayor secreto, sigilo y encubrimiento de los hechos sino que, hasta el da de hoy, el Ejrcito tampoco ha entregado toda la informacin de que dispone, como insistentemente han sostenido los familiares y querellantes. Un ejemplo es el llamado caso Berros, referido al homicidio del qumico agente de la Dina y el CNI, cuya fuga del pas bajo el amparo de crculos de inteligencia militar y su posterior asesinato en Uruguay, ocurri en plena democracia, en la dcada de los 90, del siglo pasado, bajo la comandancia en Jefe de Augusto Pinochet. El hecho permiti coger una hebra investigativa que devel de manera fehaciente el uso de gases txicos y bacterias para asesinar a opositores a la dictadura, entre los que se encontraba Eduardo Frei Montalva. Pese a las dificultades investigativas, el caso Berros permiti reconstruir el modus operandi seguido por los homicidas del ex Presidente, como consta en la acusacin del ministro Madrid.

Ningn crimen de Estado se comete sin ensayar un discurso justificante, sostiene Ral Zaffaroni, catedrtico argentino, experto en derecho penal y derechos humanos. Siempre el o los responsables de la decisin y los autores materiales directos actan bajo la conviccin de tener el justificativo de un inters pblico, que les permite idealizar como acto heroico la eliminacin de alguien calificado como un enemigo del Estado. Las admoniciones del dictador Augusto Pinochet sobre la traicin a la patria de aquellos que errando su camino vuelven a pactar con el marxismo internacional, en alusin directa a Eduardo Frei, explicitaban pocas semanas antes del asesinato el despliegue ideolgico que la dictadura hizo para cerrar filas entre sus adherentes, y los esfuerzos por generar la traicin en los crculos ntimos del ex Presidente, para controlarlo y eliminarlo.

Particularmente clarificadores son los literales h) y j) del auto acusatorio del ministro Madrid: Los partcipes se vieron favorecidos por una serie de circunstancias provocadas intencionalmente con anterioridad a la perpetracin del delito, tales como, la desproteccin de la seguridad del ex mandatario por parte de la autoridad gubernamental y policial, la intervencin telefnica y seguimientos de que era objeto permanentemente, los hostigamientos realizados tanto a su persona como a su familia en su domicilio particular y, sobre todo, la infiltracin en su crculo ms cercano de personas que obedecan a los citados organismos de seguridad del rgimen militar y otros que formaban parte activa del Ejrcito de Chile y que naturalmente, dada la estructura de esa institucin no podan menos que estar subordinados a las rdenes provenientes de sus mandos superiores; (j) () tambin es necesario precisar que dentro del staff de mdicos que prestaban servicios en el establecimiento asistencial antes sealado, existan algunos que paralelamente se desempeaban en los servicios de seguridad del Gobierno, especficamente en la Clnica LONDON, que dependa de la Central Nacional de Informaciones (CNI) y, resulta del caso sealar que precisamente uno de ellos ha reconocido haber ingresado a la habitacin del ex Presidente FREI, el da 08 de diciembre de 1981, cuando sufri el shock sptico que motiv su internacin en la UCI y posteriormente fue visto en forma reiterada en las dependencias ltimamente mencionadas, no obstante no desempear labores en ella, se lee en el documento.

El crimen de Estado es un delito altamente organizado y jerarquizado, quizs la manifestacin de criminalidad realmente organizada por excelencia, sostiene Zaffaroni. Pero los criminales de Estado tambin desarrollan tcnicas de neutralizacin frente a los hechos, que les permiten configurar la conviccin de no responsabilidad y la negacin absoluta de la realidad del delito, por fuera de los valores que creen encarnar y que los motivaron al crimen.

Poco se ha debatido en el pas sobre cules fueron y cmo se implantaron esas tcnicas de neutralizacin que han permitido que la institucin castrense viva, durante todos estos aos, la indiferencia moral frente a ese crimen, y a otros mltiples vinculados a las violaciones de derechos humanos. Es preocupante, porque tal actitud daa el centro mismo de su declarada doctrina de honor y verdad, transformndola en algo meramente formal o de escasa conviccin tica.


Fuente original: http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2017/08/23/homicidio-de-frei-montalva-crimen-de-estado-e-indiferencia-moral-del-ejercito/



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