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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2017

Derecho & Desigualdad de gnero
Juana Rivas: el Derecho tambin tiene gnero

Octavio Salazar
http://www.eldiario.es

"Lo que nos ha certificado el caso de Juana Rivas es el peso brutal que la visin androcntrica y machista del Derecho sigue teniendo en la aplicacin e interpretacin de las normas."


Durante las ltimas semanas he seguido con mucha atencin, no solo por su importancia social y humana sino tambin por su complejidad jurdica, el caso de Juana Rivas. He constatado cmo en las redes sociales todas y todos nos convertamos en apenas horas en expertos juristas, sin tener ms conocimiento de los procedimientos en curso que lo que nos llegaba a travs de las medios de comunicacin y de los ecos, con frecuencia tan poco fundados, de quienes en Twitter o Facebook parecan tener ms claro que nadie cundo es posible interponer un recurso de amparo o de qu manera se debe actuar judicialmente para proteger los intereses de un menor.

Todo ello en muchos casos con un nivel de vehemencia que pareca, cualquiera que fuera la posicin que se estuviera defendiendo, que en Derecho no fueran posibles las divergencias, cuando la primera leccin que yo le enseo a mi alumnado es que en el mbito jurdico dos y dos casi nunca suman cuatro. No voy a entrar por lo tanto a valorar aspectos concretos de las dos lneas procesales abiertas en el caso, la penal y la civil, para lo que, insisto, me faltara manejar la que supongo prolija documentacin que se ha generado en los ltimos meses.

No puedo ms que adherirme al sensato y bien argumentado documento que hace unos das hizo pblica la Asociacin de Mujeres Juezas de Espaa. Simplemente me voy a limitar a subrayar algunas de las sombras que ha puesto al descubierto el drama de Juana Rivas, justo adems cuando nuestros representantes acaban de firmar un rimbombante pacto de Estado contra la violencia de gnero que, como ya puse de manifiesto hace unas semanas, me parece un documento formalmente muy valioso pero del que dudo de su eficacia real.

Desde mi punto de vista, el caso de Juana Rivas ha venido a subrayar, otorgndoles una atencin meditica que no han tenido otros muchos supuestos casos de madres que han vivido situaciones similares, dos factores que hoy por hoy continan siendo grandes lastres para la urgente necesidad de acabar con una lacra que pone en duda que nos podamos calificar como sociedad democrtica.

De una parte, es evidente, pese a que el laberinto judicial a veces no nos deja ver bien las realidades ltimas, que nuestros mecanismos procesales, y por supuesto los meramente preventivos, necesitan de reformas legislativas que los hagan ms eficaces, adems de una correlativa dotacin de recursos que hagan posible en cualquier circunstancia la proteccin de las y los ms vulnerables. En este sentido, tambin creo que ha llegado el momento de replantearse determinados instrumentos internacionales, como el tan citado Convenio de La Haya, que me da la impresin que resulta poco eficaz cuando hay que afrontar un asunto tan dramtico como el de los hijos de Juana.

De otra parte, e incluso creo que este factor habra de ser el de atencin prioritaria por parte de todas las instancias pblicas, lo que nos ha certificado el caso de Juana Rivas es el peso brutal que la visin androcntrica y machista del Derecho sigue teniendo en la aplicacin e interpretacin de las normas. Es decir, nuestros jueces y tribunales, como tambin una gran mayora de abogados y de abogadas, y no digamos el Ministerio Fiscal, continan haciendo odos sordos al mandato establecido por la LO 3/2007 segn la cual todos los poderes pblicos deben aplicar en sus actuaciones la perspectiva de gnero.

Una perspectiva que, por lo tanto, habra de estar de manera principal y no solo transversal ese es el sentido del mainstreaming de gnero en la actuacin de todos los operadores jurdicos. Una obligacin que implica tener presentes:

a) las relaciones de poder asimtricas que se dan entre hombres y mujeres, y que tiene unas singulares manifestaciones en el mbito de las relaciones familiares y afectivas;

b) la extrema vulnerabilidad de las mujeres, y con ellas de los menores de edad, que se hallan en una posicin de subordiscriminacin que hace que carezcan de equivalentes recursos para actuar con autonoma y, por lo tanto, con autntica libertad.

Mientras que en este pas no nos tomemos la igualdad de gnero en serio, tambin en las Facultades de Derecho, en la formacin de todos los operadores jurdicos y en general de todos los profesionales que intervienen directa o indirectamente en la proteccin y atencin de las mujeres maltratadas y de sus hijos, nos vamos a seguir encontrando con casos como el de Juana.

Porque no basta con tener leyes que efectivamente protejan a los y a las ms vulnerables, sino que es preciso incorporar a las pautas de interpretacin del Derecho una dimensin, la del gnero, sin la que es imposible garantizar los derechos de quienes se hallan en posicin de subordinacin.

Porque, insisto, las leyes, por ms perfectas que nos creamos que son, siempre son objeto de interpretaciones varias, necesitan de aplicadores que las moldean en funcin de los casos concretos, y en esos procesos es donde necesitamos mujeres y hombres que sean capaces de mirar ms all de la letra de la ley y, por tanto, de hacer reales valores constitucionales como la igualdad o la justicia. Una justicia que, de momento, sigue dando buenas muestras de continuar respondiendo mayoritariamente a los dictados del patriarca que es el que sigue dominando los plpitos y las puetas.

Mientras que el mundo del Derecho, tan reaccionario, tan cmplice del orden patriarcal, tan liberal, no sufra una transformacin que permita al fin descoser lo que los varones hemos tejido durante siglos, mucho me temo que seguir habiendo mujeres como Juana que se vern obligadas a desafiar la ley. Es nuestra responsabilidad por lo tanto evitar que esto suceda garantizando que ninguna de ellas se sienta ms perdida que protegida ante un sistema que en muchos casos no hace sino multiplicar su proceso de victimizacin.






Sobre el autor:

Octavio Salazar es Catedrtico de Derecho Constitucional de la Universidad de Crdoba, investigador especializado en igualdad de gnero y nuevas masculinidades. Autor, entre otros, de los libros 'Masculinidades y ciudadana. Los hombres tambin tenemos gnero' (Dykinson, 2013) y 'Autonoma, gnero y diversidad: itinerarios feministas para una democracia intercultural'

Fuente:http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Juana-Rivas-derecho-genero_6_679342071.html



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