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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2017

Muchos pueblos indgenas, como los sparas, estn por extinguirse
Qu se sentir al ser el ltimo

Alberto Acosta
Rebelin


En este momento la cosa ms desechable del mundo es el ser humano.

Jos Saramago, Premio Nobel de Literatura


 

Qu sentir aquel que sea el ltimo de su especie ante la certeza de la extincin eterna?, pregunta Eduardo Gudynas al concluir una reflexin clara y profunda, como le caracteriza. Sin duda una sombra inquietud que alude al ltimo rinoceronte blanco, que se encuentra en un parque nacional en Kenia, y cuya reproduccin est severamente amenazada. El mundo qued impactado por la foto de Sudn (nombre del ltimo e imponente ejemplar de esta especie) acompaado de guardia armada para protegerlo de los cazadores furtivos.

La foto de Sudn trae a la memoria otras imgenes, como los miles de tiburones capturados en el mar aledao a las Islas Galpagos por parte de una enorme flota pesquera china que est depredando los ocanos . Semejantes ferocidades del extractivismo, desde la bsqueda de aletas de tiburn a la de cuernos de rinoceronte, se debera -en palabras de Gudynas- a la mezcla entre supersticiones y la destruccin ecolgica (que) lleva a uno de los grandes mamferos del planeta al borde de su desaparicin .

Si esa barbarie nos sacude hasta las races, qu decir cuando la sombra duda de la muerte alude a seres humanos, que con toda seguridad y ansiedad sienten que sus ltimos plpitos conllevan la desaparicin de su cultura y quizs de su etnia. No me refiero a pueblos ya desaparecidos hace tiempo, ni a grupos como los tetetes y sansahuaris que sucumbieron en el siglo pasado por el hambre de la bestia extractivista petrolera en el nororiente de la Amazona ecuatoriana. Tampoco planteo la cuestin vital de los taromenane, tagaeri, oamenani, amenazados por la misma bestia extractivista en el Yasun , pues al ser pueblos no contactados es imposible entender directamente su sentir frente a la amenaza -cada vez mayor- a su existencia.

Hoy deseo alzar la voz por los sparas, una nacin declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuya existencia es amenazada -de nuevo- por el extractivismo petrolero. El 25 de julio pasado falleci Cesario Santi, uno de los cinco ancianos que dominaba la lengua spara . Quedan cuatro: Mukutsawa y Anamaria Santi; y Alberto y Malaco Ushigua, que tienen entre 70 y 95 aos, segn Manari Ushigua, presidente de la Nacin Spara del Ecuador. Esas cuatro personas son las nicas que conservaran el sonido original de su lengua, la cual es cada vez menos hablada por miembros de este grupo y, quienes lo hacen, tienen una mezcla que incluye kichwa y espaol. Ya solo quedan dos dialectos de los ms de treinta que existieron.

Con la muerte de Cesario se agudiza la preocupacin por la extincin de esa cultura y quizs de esa nacionalidad. Y de lo que sabemos no est prevista una proteccin especial para garantizar su existencia todo lo contrario.

A lo largo de la historia, como narr en 2013 el Servindi -Servicios en Comunicacin Intercultural- la poblacin spara sufri el colonialismo enfrentando enfermedades desconocidas, efectos de la deforestacin, trabajo forzado, desplazamiento obligado, maltrato de colonos y autoridades. A su vez, su territorio es amenazado por la permanente incursin y ampliacin de los extractivismos, a travs de la voracidad de petroleras, mineras, caucheras, madereras. As este pueblo, como otros de Nuestra Amrica y de todo el planeta, sucumben a la voracidad capitalista que sofoca la vida y todo entorno: Naturaleza y seres humanos.

El caso de los sparas es emblemtico. Segn el SERVINDI, en 1680 la poblacin spara habra bordeado los 98.500 miembros. A principios del siglo XX la cifra se haba reducido a 20.000. Y actualmente existiran unos 400 sparas en Ecuador y 500 en Per; aunque otras fuentes son ms pesimistas, indicando que quedaran alrededor de 100 sparas en Ecuador y 200 en Per. Semejante reduccin hace que la lengua spara camine al olvido: un tema de mucho cuidado.

La esencia de la cultura spara, como sucede en las poblaciones ancestrales, se concentra y expresa en el lenguaje. As, la prdida de ese lenguaje extinguira su identidad, como primer paso para su extincin eterna. Su cultura oral profundiza y transmite su sabidura sobre su entorno natural tanto en el aprovechamiento cotidiano de flora y fauna de la selva, as como en el uso de plantas medicinales. Aqu est presente la memoria e historia milenaria de esta nacin, que est en un grave peligro de extincin.

Manari Ushigua cuenta que en sus territorios estn los bloques petroleros 79 y 83, que afectaran el 74% de su hbitat. La empresa china Andes Petroleum -participe de la voraz expansin extractivista en el corresmo- tiene ya firmado un contrato desde 2016 para explorar y explotar esos bloques con una inversin inicial de 72 millones de dlares. La incursin de esta empresa ya ha dividido a las comunidades indgenas que all habitan. Ushigua asevera que mientras los sparas no quieren la explotacin petrolera, los quichuas y achuar la han aceptado. El conflicto incluso ha dejado 2 muertos. Y esto contina el extractivismo se impone a sangre y fuego, como se ve con los mapuches en el sur del continente o los shuar en la provincia de Morona Santiago del mismo Ecuador o todas aquellas comunidades indgenas en el TIPNIS, en Bolivia, para mencionar apenas un par de casos.

Muchos pueblos indgenas, como los sparas, estn por extinguirse. Es dramtico saber que estamos frente a los ltimos miembros de esa cultura. Es como contemplar toda la decadencia de la modernidad concentrada en la extincin humana. Y ms an si tal vez nada podr salvarlos, cumplindose la terrible advertencia del Premio Nobel Jos Saramago. Ante el desdn de la extincin solo nos queda la lucha. Debemos dar pasos fuertes y firmes para superar al capitalismo, en tanto civilizacin depredadora de la vida, sustentada en el antropocentrismo, el patriarcado, el racismo e incluso en la muerte.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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