Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2017

Aborto a la chilena, una despenalizacin muy limitada

Horacio R. Brum
Brecha


A pesar de que 70 por ciento de la poblacin apoya la despenalizacin del aborto, las presiones polticas de la poderosa Iglesia Catlica y sus versiones evanglicas dejaron coja a una ya modesta ley de interrupcin del embarazo.

El pastor Javier Soto, de una de las tantas iglesias evanglicas que en Chile renen al 14 por ciento de los creyentes cristianos, se ha hecho conocido por su homofobia y por utilizar la religin para promover el odio hacia todos aquellos que no se ajustan a las normas sobre la vida sexual que l extrapola de La Biblia. Fuera de Chile sodomitas y aborteros fue la consigna, escrita en una gran pancarta, con la que Soto lleg a las audiencias del Tribunal Constitucional (TC) realizadas a mediados de este mes para considerar una demanda de los partidos de la derecha para invalidar la ley de interrupcin del embarazo aprobada por el parlamento. Segn esos partidos, la ley es inconstitucional porque el artculo 19 de la Carta Magna (promulgada en 1980 por la dictadura de Augusto Pinochet), establece que la ley protege la vida del que est por nacer.

El pastor homofbico fue una de las casi 140 personas recibidas por el organismo durante dos das, en una verdadera corte de los milagros que reuni a juristas de prestigio reconocido, representantes del gobierno y de universidades, junto con personeros de una panoplia de grupos religiosos y sectores radicales opuestos y favorables al aborto. Frente a la sede del tribunal hubo escenas dignas de la Edad Media, con cadenas de rezos y velas encendidas, en tanto que los defensores de la ley tambin hicieron lo suyo, en especial las feministas radicales, quienes agredieron a uno de los ministros, al suponer que iba a aprobar la demanda. El 21 de agosto, el TC rechaz la solicitud de los parlamentarios derechistas y el pastor Soto se super a s mismo, al tratar a la presidenta Michelle Bachelet de perra criminal y declararla la peor violadora de los derechos humanos de los seres humanos sin voz.

Promesa electoral

Tales exabruptos han sido slo las manifestaciones ms pedestres de una lucha de influencias que comenz hace dos aos, cuando la presidenta envi al parlamento el proyecto que fue una de sus promesas de la campaa electoral. La ley de interrupcin del embarazo por tres causas: inviabilidad del feto, riesgo para la vida de la madre o violacin pas por un largo y complicado proceso de discusin en el seno de la coalicin gobernante, con la Democracia Cristiana (DC) haciendo de quinta columna de los intereses de la Iglesia Catlica. Las jerarquas de la Iglesia no dudaron en cobrar las cuentas morales de la defensa de los derechos humanos durante la dictadura, como lo puso bien claro una declaracin de la Conferencia Episcopal: A quienes ayer promovan junto a la Iglesia la defensa de la vida y dignidad de los perseguidos polticos, les invitamos hoy a ser consecuentes pues el respeto a la vida debe mantenerse en toda circunstancia.

En la oposicin, el partido de origen pinochetista Unin Demcrata Independiente (Udi) encabez la resistencia, apoyada mediticamente por el diario El Mercurio. Fueron los legisladores de la alianza parlamentaria opositora Chile Vamos, compuesta por la Udi y Renovacin Nacional el partido del ex presidente y otra vez candidato Sebastin Piera, los que presentaron la demanda ante el TC, cuando perdieron la votacin en el Congreso Nacional.

La Democracia Cristiana present en el parlamento varias modificaciones al proyecto de ley. Soledad Alvear, ex ministra y una de las principales figuras de los sectores conservadores del partido, afirmaba que el proyecto slo tena por fin autorizar a eliminar directamente a un ser humano inocente. Unindose con la derecha en el Senado, su partido consigui levantar la exigencia de neutralidad tcnica para el asesoramiento a las solicitantes de abortos. Por lo tanto, en esta actividad podrn participar organizaciones confesionales.

En Chile se permiti el aborto por causas mdicas desde 1931 hasta 1989, pero entre las ltimas medidas que la dictadura adopt para prevenir un destape a la espaola se impuso la prohibicin total. Fue un triunfo de los sectores reaccionarios de la Iglesia Catlica; Jaime Guzmn, integrante del Opus Dei y el principal idelogo del rgimen, sostena: La madre debe tener el hijo aunque ste salga anormal, aunque no lo haya deseado, aunque sea producto de una violacin o aunque de tenerlo, derive su muerte. Debido a este legado, no se poda siquiera discutir la posibilidad de despenalizar el aborto hasta hace pocos aos, y hubo casos de mujeres obligadas a soportar nueve meses con fetos que iban a morir en el momento mismo de ser sacados del tero, porque no tenan cerebro. Por otra parte, se libraba una verdadera caza de brujas contra los mdicos que practicaban abortos o expresaban en voz alta sus ideas al respecto.

Siempre la Iglesia

En 1925, cuando se consagr constitucionalmente la separacin entre el Estado y la Iglesia Catlica, el arzobispo de Santiago afirm que el Estado se separa de la Iglesia, pero la Iglesia no se separar del Estado. Tales palabras fueron profticas, porque Chile es un estado laico slo en teora; entre los primeros actos administrativos de los presidentes, de cualquier signo poltico, est la designacin del capelln del palacio de gobierno, donde existe una capilla catlica y hace algunos aos se agreg una capellana evanglica; el Ejrcito tiene por patrona a la virgen del Carmen y un obispado castrense, adems de su iglesia catedral, en cuyo frente hay una placa de mrmol con una oracin dedicada a los nios asesinados antes de nacer; y el parlamento abre sus sesiones en el nombre de Dios. A la interferencia catlica se ha agregado la de las iglesias evanglicas, con mucha presencia en las clases populares. En las fechas patrias los mandatarios deben ir a un Te Deum catlico y a otro evanglico, y a los feriados no laborables netamente catlicos se sum hace algunos aos el Da Nacional de las Iglesias Evanglicas y Protestantes.

En ese contexto, las presiones religiosas invariablemente logran alguna modificacin de cualquier proyecto de ley sobre lo que la Iglesia llama temas valricos. La Iglesia Catlica chilena ha sido una influencia decisiva, por ejemplo, en el boicot a toda campaa que tenga que ver con asuntos sexuales. El ministro de Salud del primer gobierno democrtico hizo alarde pblico de su catolicismo declarndose muy beato y adems de cuestionar las campaas antisida en los medios de comunicacin, afirm que a los homosexuales y a las prostitutas no se les engancha por la televisin. Un par de aos ms tarde, los canales con propietarios catlicos se negaron a emitir avisos de esas campaas y el arzobispo de Santiago acus a las autoridades de hacer el juego al libertinaje sexual. Igual suerte corrieron, y siguen corriendo, todos los programas oficiales de educacin sexual; el primero de ellos recin comenz en 1996 y naufrag por una ofensiva de El Mercurio, los parlamentarios de la derecha y un obispo partidario de la dictadura. Aunque ahora existe una ley que hace obligatoria la educacin sexual en el sistema pblico, el Ministerio de Salud reconoce que su implementacin est a cargo de la comunidad educativa de cada colegio. Si se tiene en cuenta que hay ms alumnos en la educacin privada donde los establecimientos confesionales predominan, es posible suponer que los adolescentes y jvenes reciben nociones escasas de cuidado y comportamiento sexual, o la versin diluida de la Iglesia, llamada educacin para la afectividad. Segn el informe 2017 de la Onusida, Chile es el pas en que ms aument el nmero de casos nuevos de Vih en Latinoamrica. La presidenta del Colegio Mdico de Chile, Ischia Siches, no tuvo dudas sobre por qu los contagios aumentaron 34 por ciento entre 2010 y 2016: Los sectores polticos conservadores no nos permiten tomar mayores medidas. La Iglesia Catlica fue rpida en llevar agua para su molino y un representante de la Conferencia Episcopal afirm que la cifra indicaba el resultado de las campaas del condn.

Objetores

En el fallo sobre la ley de interrupcin del embarazo el TC intent navegar entre dos aguas; si bien acept las tres causas para un aborto y la libertad de las mujeres para solicitarlo, ampli la objecin de conciencia de los mdicos a todos los miembros del equipo necesario para la intervencin. Adems, estableci que las clnicas y hospitales, como instituciones, pueden ser objetores de conciencia. Es probable que esto sea una concesin a las presiones del rector de la Pontificia Universidad Catlica (Puc), la cual posee una de las clnicas ms importantes del pas. Desde el comienzo del tratamiento de la ley en el parlamento, esa autoridad universitaria dijo que en el establecimiento de salud de la Puc jams se iban a realizar abortos. Tal como en la actualidad no se prescribe all ningn tipo de anticonceptivos y estn prohibidos los tratamientos de fertilizacin asistida. Teniendo en cuenta que en la salud, al igual que en la educacin, son numerosas las instituciones que tienen vnculos con la Iglesia, la aplicacin de la ley del aborto bien podra enredarse en una amplia red de obstculos.

En noviembre hay elecciones presidenciales; el nuevo mandatario asumir en marzo de 2018, tres meses despus de la entrada en vigencia de la ley de interrupcin del embarazo. Anticipndose al resultado electoral, varios diputados derechistas entregaron a su candidato y ex presidente Sebastin Piera una carta en la cual solicitan que el prximo gobierno revise la ley, porque ella ha sido prioridad por la sobreideologizacin de la izquierda.

http://brecha.com.uy/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter