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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2017

Repblica Dominicana
Ser mujer, una condena?

Lilliam Oviedo
Rebelin


Emely Peguero muri a causa de hemorragia interna en el tero por aborto inducido y un golpe contundente en la cabeza con hundimiento del crneo, dice el informe emitido por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, INACIF. El enunciado causa tanta amargura como las imgenes divulgadas con morboso sensacionalismo.

El breve perodo de existencia fsica de Emely, transcurri en Repblica Dominicana, un pas donde hablar de educacin laica constituye un imperdonable acto de blasfemia y quien proclama la necesidad de ofrecer una educacin sexual cientfica se arriesga a que dignidades catlicas y protestantes le acusen de inducir a la perversin a las nuevas generaciones.

En este pas, la prohibicin del aborto est constitucionalizada y las leyes adjetivas prohben el aborto en toda circunstancia.

Para los dirigentes del Estado y la clase dominante, es ms fcil fingir ignorancia que encarar una realidad objetiva como es la necesidad de preservar la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

Esta situacin se explica por el papel de las iglesias en la reproduccin de la ideologa dominante y el carcter confesional que otorg al Estado dominicano el Concordato de 1954, negociado por Joaqun Balaguer y firmado por el dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina y el ayudante papal Domnico Tardini.

Beneficiarios nada santos del conservadurismo vigente, tratan de perpetuar la anacrnica concepcin de que la dignidad de las mujeres radica en ser vrgenes o en ser madres.

El clamor popular

La vulnerabilidad de Emely Peguero radicaba en ser mujer y en ser pobre.

Por ser mujer, haba concebido en un momento considerado inoportuno por los sectores vigilantes de las normas. Por ser pobre, no poda adquirir sin permiso la membreca en una familia de posicin econmica privilegiada y ligada a ciertos grupos de poder.

Por eso fue muerta y convertida en paquete porttil para colocar su cuerpo en una maleta y depositarlo en un lugar donde no lo hallaran mientras fuera reconocible.

La movilizacin popular merm la efectividad que suele tener el sucio ejercicio de poder vinculado a las ms abominables formas de corrupcin.

El temor a que se expandiera y profundizara la jornada de acciones de masas, activ las investigaciones. Las autoridades no podan arriesgar la gobernabilidad por el compromiso de proteger a algunas personas.

La comunidad de Cenov (provincia Duarte, municipio San Francisco de Macors) se moviliz y convirti en clamor nacional la aparicin de Emely Peguero.

Por eso hoy, el principal sospechoso del crimen, el novio de Emely, Marlon Martnez, y la madre de este, Marlin, sealada como cmplice, guardan prisin. Por eso, la madre fue separada del puesto pblico que obtuvo por hacer campaa electoral y el Partido Revolucionario Dominicano, grupo desde el cual adquiri dinero y protagonismo, emiti un comunicado separndola de sus filas. El peso del escndalo es muy grande.

La ideologa en escena

Cuando un haitiano violento mutil los brazos a la joven Cielo Garca (esto ocurri en mayo pasado en la comunidad de Pedro Brand), los falsos patriotas de las redes y de los diarios recargaron el discurso de odio racista que los grupos conservadores han mantenido por aos.

No destacaban la violencia de gnero como la nacionalidad del criminal, condenando no solo a toda persona de nacionalidad haitiana sino tambin a toda persona opuesta a la difusin de los mensajes de odio.

Hoy, los sospechosos son miembros de una familia adinerada en una comunidad pobre, y los mismos sectores estimulan a la Polica a aplicar torturas y a la ejecucin extrajudicial.

No han crecido, acaso, la delincuencia comn y la violencia de gnero en medio del discurso racista y de las prcticas ilegales de violencia policial?

Esos males hay que combatirlos desde sus fuentes generadoras. El autoritarismo y la discriminacin sexista forman parte del problema y no de la solucin.

Otras vctimas

El poder meditico sigue vertiendo veneno y silenciando la podredumbre.

En Repblica Dominicana ser mujer es una condicin que genera vulnerabilidad.

Hay que repetir el nombre de Dioskary Gmez, una joven estudiante cuyo cadver fue encontrado en llamas en la comunidad de Fantino en momentos en que la atencin pblica se concentraba en la bsqueda de Emely.

Fue Dioskary vctima de la delincuencia comn? En cules circunstancias ocurri este asesinato? Es preciso que crezca la presin comunitaria alrededor de hechos como este. Los grandes medios solo dedican sus pginas a noticias relacionadas con los pobres cuando la presin popular obliga a ello.

En otro hecho, el cuerpo de la joven Rosala Yan Prez, de 19 aos, fue hallado en el bao de una vivienda en construccin en Nigua.

La madre de Rosala, Madalena Prez (haitiana, vale decir) acusa del asesinato al ex esposo de Rosala, quien la golpeaba y amenazaba.

Prohibido guardar silencio

En cuanto a la violencia de la fuerza pblica, hace diez das, en la provincia Elas Pia, fue muerta una joven mujer y herido su hijito de ocho meses.

Un teniente del Ejrcito que persegua a un grupo de haitianos dispar contra los sospechosos y las balas segaron la vida a Janellis Mateo Bernardo, quien cargaba a su pequeo sentada en la galera de su vivienda. El nio fue herido.

Los grandes medios no se han ocupado de llamar la atencin sobre la prctica del gatillo alegre, porque la poltica de exterminio de delincuentes pobres ha beneficiado a la clase dominante.

Ms que un rquiem, un grito

Los prejuicios, el falaz moralismo y el culto al dinero y a la posicin social, troncharon los sueos de Emely Peguero. Las lgrimas por ella han de servir como abono a la rebelda contra el orden patriarcal que juzga y mata.

Las voces deben seguir alzadas para impedir que sean beneficiarios de la impunidad algunos de los participantes en el crimen.

La sociedad debe saber la verdad de lo ocurrido.

Pero es, adems, escalofriante que la bsqueda de un cadver haga visibles otros. Hay que seguir preguntando qu ocurri con Dioskary, quin quem su joven rostro y con cules pretensiones (razones no sern).

A Rosala Yan, quin decidi darle muerte? En el caso de Janellis, con qu criterio un militar formado por el Estado dispara en una zona habitada? Con qu derecho utiliza su arma para detener a sospechosos?

El orden patriarcal es asesino, y la sociedad de clases tambin

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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