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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2017

Mxico arde al calor empresarial (IX y ltimo)
El vnculo indisoluble entre el proyecto empresarial y la contrainsurgencia

Ramn Csar Gonzlez Ortiz
Rebelin


Introduccin

Primero Marini-definicin contrainsurgencia-estado de cuarto, luego lo que es la guerra sucia, luego lo que son los paramilitares, luego los vnculos entre criminales (civiles) y el Estado, luego narcoparamilitares

Conforme ha avanzado el proyecto de la burguesa monoplica nacional, estrechamente vinculada a la burguesa imperialista, especialmente a la norteamericana, en Mxico se ha privilegiado el uso de las Fuerzas Armadas como elemento central de su estrategia. Conformndose as, un Estado contrainsurgente, el cual tiene como esencia, desde el punto de vista de su estructuracin y funcionamiento, el hecho de que las Fuerzas Armadas slo comparten el poder con la burguesa.

Estado que, al amparo de instituciones aparentemente democrticas, ha posibilitado a las Fuerzas Armadas ejercer un importante papel en la vigilancia, el control y la direccin de los asuntos del Estado. Derivando en los hechos, en el avasallamiento del aparato estatal por las Fuerzas Armadas, por encima de las estructuras propias de la democracia parlamentaria que se ostentan.

Y para lo cual, la supuesta guerra contra el narcotrfico ha sido el ms importante impulsor de medidas de corte militar. As desde el 12 de mayo pasado, el general secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, encabez la firma del convenio para la construccin de un cuartel destinado a una brigada de Polica Militar en San Pedro de las Colonias, Coahuila. Mismo que tendr un costo de ms de 500 millones de pesos. Adems, Cienfuegos tambin ha puesto en marcha un proyecto para que la Polica Militar (PM) asuma un papel predominante en los estados y la federacin. Y espera que, para el trmino del presente sexenio, cada una de las 12 regiones militares cuente con un batalln del agrupamiento de dicha polica.

Dentro de la misma lgica, en febrero pasado fueron inauguradas instalaciones para la Polica Militar en el Municipio de Escobedo, Nuevo Len, que tuvieron un costo aproximado de 500 millones de pesos, ambos proyectos, desarrollados bajo un esquema de inversin que incluye la participacin pblica y privada. De forma que, en la presente administracin, el nmero de policas militares ha crecido ms de un 230 por ciento. Pasando de 6 mil 145 elementos, de los cuales 325 eran mujeres en 2012, a 14 mil 319, de los cuales 739 fueron mujeres durante el mes de septiembre de 2016.

Asimismo, de acuerdo a la Secretara de la Defensa Nacional, (Sedena) actualmente mil 824 policas militares se encuentran desplegados en los estados de Durango, Nuevo Len y Michoacn, para brindar apoyo a la estructura de seguridad pblica. Adems de todo lo cual, por primera vez, el Heroico Colegio Militar imparte la especializacin de Polica Militar a sus cadetes, ubicando tal instruccin como un arma ms para el Ejrcito Mexicano. Siendo que anteriormente las armas en las que especializaban los futuros oficiales eran: infantera, caballera, artillera, arma blindada e ingenieros militares [1] .

Ms aun, ante el supuesto aumento de la delincuencia organizada en 25 municipios mexiquenses, los gobiernos federales y estatales aplicaron una nueva estrategia la cual conto con el apoyo del Ejrcito Mexicano, la Armada de Mxico y la Polica Federal. De suerte que, en octubre del ao pasado, soldados patrullaron calles de Ecatepec, Naucalpan, Nezahualcoyotl, Chimalhuacn, Valle de Chalco, Tecmac, Tlanepantla, Atizapn de Zaragoza, Chalco, Coacalco, Cuautitln, Ixtapaluca, Jilotepec, Lerma, La Paz, Metepec, Nicols Romero, Santiago Tinguistenco, Texcoco, Toluca, Tultitlan y Zumpango.

Mientras que la Marina vigilo, entre otros, los municipios de Ixtapan de la Sal y Valle de Bravo. Entidad donde el secretario general de Gobierno, Jos Manzur Quiroga, dijo que 40 bases de operaciones mixtas (BOM) de la entidad seran reubicadas hacia zonas donde supuestamente aumentaron los delitos de alto impacto. De forma que, en todos los municipios indicados fueron desplegados 3 mil elementos del Ejrcito, la Marina y la Gendarmera de la Polica Federal.

Y, sumado a tal despliegue de fuerza, se han dado demandas como la expresada por el abogado Csar Gutirrez Priego, - hijo del finado general Jess Gutirrez Rebollo -. El cual busca que a las fuerzas armadas se les proporcione el marco legal y jurdico para que realicen las labores de seguridad pblica y de lucha contra el narcotrfico.

Adems de intentar que se revierta la recomendacin emitida por la Comisin Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que pide se restrinja el uso de armas de alto poder por elementos de las fuerzas armadas en su interaccin con la poblacin civil. Recomendacin a la cual se opone Csar Gutirrez, argumentando la violacin de los derechos humanos de los soldados, tras los ataques de que fueron objeto en Culiacn, Sinaloa, el 30 de septiembre del ao pasado, y que le son imputados al crimen organizado. Ante tales eventos, Csar Gutirrez indica que de no portar armas de alto poder los militares, seran colocados en desventaja al enfrentarse con los criminales [2].

Lo anterior respecto al control que las fuerzas armadas han adquirido al interior del pas bajo el pretexto de la lucha contra el narcotrfico. En tanto que, respecto a las relaciones entre Mxico-Estados Unidos, las acciones legales emprendidas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en contra del futbolista Rafael Mrquez y el cantante Julin lvarez, responden a la Ley para la Designacin de Narcotraficantes Extranjeros Significativos, mejor conocida como ley extraterritorial, aprobada en diciembre de 2000 en los Estados Unidos.

Toda vez que, dicha ley aplica de manera unilateral sanciones econmicas, polticas y sociales a todas aquellas personas, empresas, grupos polticos y lderes que, a juicio de las corporaciones policiacas estadounidenses, estn vinculados con la mafia de la droga o simplemente sean utilizados para introducir dinero sucio en los circuitos financieros mundiales. Y que, en realidad le ha servido a los EE.UU para espiar e investigar a gobiernos, corporaciones empresariales y personas extranjeras, para ejercer presin poltica e incautar bienes y cuentas financieras, lo cual adems, le redita miles de millones anuales [3].

De manera que, hoy, como ayer, se ha puesto en marcha desde hace algunos aos un proceso contrainsurgente en Mxico y Amrica Latina, similar al proceso de Guerra de Baja Intensidad que se desato en Guatemala (1981-1983), bajo la gida de Ronald Reagan . E igual que en aquel entonces, se busca mutilar el proceso insurgente, para que no alcanzara las dimensiones del sandinismo o del Frente Farabundo Mart para la Liberacin Nacional. Lo cual derivo en que, el ejrcito guatemalteco utiliz en gran escala los mtodos contrainsurgentes de tierra arrasada, patrullas civiles, y aldeas modelo. Contabilizndose ms de 35 mil muertos, 900 mil personas agrupadas en la autodefensa civil, 18 mil habitantes reconcentrados en aldeas modelo, 46 mil refugiados en Mxico y 1 milln 200 mil desplazados internos [4].

El desarrollo de la Guerra Sucia.

Conforme a lo dicho, para poder comprender mejor lo que nos acontece como mexicanos bajo el proyecto empresarial y la guerra contra las drogas, es importante tener presente las ideas de Carl Schrnitt. Mismo que, fue el especialistas en derecho de Estado ms famosos de Alemania, y que sirvi como idelogo del Nacionalsocialismo, puesto que dichas ideas estn siendo utilizadas hoy en da en nuestro pas.

As, recordemos que Carl en su obra la Teora del Francotirador (1963), acua la frase Francotirador para referirse a los movimientos guerrilleros de los aos cincuenta- sesenta, y la forma en la que -segn l- deba combatrselos. En tanto que los Estados afectados por actividades de guerrilla empezaran a definir a esta como terrorista, con lo cual el guerrillero se convirti en sinnimo de terrorista y actuaciones guerrilleras en actos terroristas.

Y, en la medida en que a los guerrilleros son tildados de terroristas, y conforme a las ideas de Carl, se gesta el contraterrorismo estatal, concibindose el hecho de que, a lo que el Estado concibe como una guerra sucia por parte de la sociedad civil, solo se le puede responder de igual manera, es decir, con mtodos sucios-ilegales.

En vista de que las actividades guerrilleras son observadas de la siguiente manera:

a) Se trata de una actividad subversiva, es decir dirigida a la destruccin del sistema o modelo de estado y de sociedad vigente;

b) Estas actividades son llevadas a cabo en forma clandestina y por lo general asociadas con violencia;

c) se usa el recurso de la imprevisibilidad, es decir, se vale de la sorpresa;

d) actos de terrorismo como atentados y secuestros pueden formar parte de las formas de lucha;

e) los guerrilleros por lo general actan camuflados y no como tropa regular. Aparentan ser ciudadanos corrientes (mimetismo en la poblacin, a menos que hayan llegado al status de zona liberada, en donde ellos a su vez se convierten en autoridad estatal);

f) existe una tendencia del guerrillero a infiltrarse en instituciones existentes, para combatir y dejar inerme al sistema desde dentro [5].

Aspectos dentro de los cuales subyace la conviccin de que a un enemigo altamente motivado, escondido y camuflado en la poblacin, que ataca por sorpresa, no se le puede combatir aplicando los mtodos del Estado de derecho. Y como para Schmitt la guerrilla est poseda por la voluntad de aniquilamiento, el Estado debe corresponderle con la misma capacidad de aniquilamiento. As, el Estado puede responder de dos maneras:

  1. Con los instrumentos legales y las fuerzas del orden (uniformadas, es decir, identificables), que deben rendir cuentas sobre su actuar conforme con el derecho.
  2. Pero adems puede utilizar grupos secretos, paramilitares o parapoliciales, que actan con mtodos ilegales y cuya existencia el estado desmiente en pblico, no asumiendo ninguna responsabilidad por sus acciones.

Deshacindose el Estado de las ataduras del Estado de derecho, debe perseguir al enemigo escondido con mtodos subversivos como son la infiltracin y la tortura. Toda vez que ante el peligro que corre el Estado de clase, para Carl se hace necesario el irrespeto a las restricciones legales. Y de igual manera que Carl hizo para justificar los asesinatos que Hitler con la SS perpetr contra sus antiguos correligionarios de la SA, el 30 de junio de 1934, acu la palabra de la autodefensa estatal (Staatsnotwehr).

De suerte que, para Carl, el Estado al hacer uso de los mtodos de la guerrilla, no ser un Estado dbil frente a una guerrilla fuerte, sino que lo har en virtud del clculo estratgico de la conduccin poltico-militar del pas, considerando que este sera el mtodo ms adecuado y eficiente de lucha. As, el Estado no prescinde de ninguna de sus prerrogativas de poder, sino que las enriquece con mtodos clandestinos e ilegales de terror, a favor de una mayor eficiencia para mantener su divisin de clase.

Definiendo Carl, la eficiencia de tal estrategia por sus resultados - el aniquilamiento de la guerrilla- y no por los mtodos empleados y su insercin en las normas y garantas del Estado de derecho. As, no le interesa demasiado ganarse la confianza de la poblacin en el Estado por medio del imperio del Estado de derecho, sino que ms bien parten del supuesto de que la intimidacin y terror llevarn a resultados ms rpidos. Bastndole con que la poblacin obedezca y colabore por miedo. (Esta estrategia se modificara en los ochentas, pero mantendr algunos de sus elementos ms importantes).

As, combatir a la guerrilla con sus mismos mtodos significar para la visin estatal:

a) que adems de las fuerzas de seguridad regulares (ejrcito, polica, servicios de seguridad) se constituyan formaciones paraestatales clandestinas, que parcial o mayoritariamente se componen de miembros de las fuerzas de seguridad y que directa o indirectamente dependen de sus estructuras demando;

b) que estos comandos secretos paraestatales actan por encargo, o al menos en connivencia del Estado, y con el soporte logstico del aparato del Estado, aplicando mtodos terroristas contra los guerrilleros o contra personas consideradas como tales;

c) que estos grupos trabajan en la clandestinidad al igual que la guerrilla, es decir, que el Estado -pese a ser cmplice secreto- oficialmente niega cualquier responsabilidad para el actuar terrorista de estos grupos;

d) que el Estado prescinde de la presuncin de inocencia del ciudadano, hasta que no se le pruebe lo contrario, doctrina bsica del Estado de derecho, a favor de una difusa presuncin de culpabilidad, que puede recaer en cualquier ciudadano. El Estado de derecho delimita el nmero de posibles malhechores al momento de hacerles el correspondiente juicio. El terrorismo de Estado expande el nmero de sospechosos;

e) ni la absolucin de todo cargo en un juicio garantiza al ciudadano que grupos paraestatales de terror no ejecuten medidas de violencia en contra de l posteriormente;

f) que el Estado use el terror sistemtico, incluyendo la tortura [6]

Algunos aspectos sobre el paramilitarismo en Mxico.

L os grupos paramilitares, de acuerdo con la guerra sucia de Carl Schrnitt, que acabamos de describir, actan por una delegacin del poder del Estado y colaboran a los fines de ste, pero sin formar parte propiamente de la administracin pblica. As lo paramilitar no se define slo por similitud de misiones u organizacin, sino porque se origina en una delegacin de la fuerza punitiva del Estado.

En Mxico, tal delegacin de funciones se ha gestado directamente en el ejrcito, los cuerpos de inteligencia-seguridad, o de la combinacin de ambos, pero usualmente bajo las rdenes del Poder Ejecutivo, en su calidad de jefe supremo de las fuerzas armadas, y siempre como delegacin directa del Estado.

Sin embargo, la doctrina militar mexicana no le llama paramilitar sino "personal civil" y establece su necesidad imperiosa para controlar a la poblacin durante las operaciones de contraguerrilla. Al respecto, sostiene el Manual de Guerra Irregular de SEDENA lo siguiente:

531. las operaciones de contraguerrilla forman parte de las medidas de seguridad que adopta un comandante de teatro de operaciones en su zona de retaguardia, para evitar que las operaciones regulares sufran interferencias ocasionadas para la accin de bandas de traidores y enemigos, para lo cual el comandante de un teatro de operaciones deber emplear a todos los elementos organizados y aun a la poblacin civil para localizar, hostigar y destruir a las fuerzas adversarias.

Ms adelante, el manual militar mexicano establece un modo ms permanente y orgnico de utilizacin de civiles en las operaciones de contraguerrilla rural:

547. Cuando Mao afirma que "el pueblo es a la guerrilla como el agua a pez", indudablemente que es un dicho de validez perdurable, pues ya hemos visto que las guerrillas crecen y se fortalecen con el apoyo de la poblacin civil, pero, volviendo al ejemplo de Mao, al pez se le puede hace imposible la vida en el agua, agitndola, o introduciendo elementos perjudiciales para la subsistencia, o peces ms bravos que lo ataquen, lo persigan y lo obliguen a desaparecer o a correr el riesgo de ser comido por estos peces voraces y agresivos que no son otra cosa que los contra guerrilleros. (En este punto debemos observar el desarrollo de los narcotraficantes en Mxico y en sus acciones actuales).

Bajo tales parmetros, en nuestro pas los grupos paramilitares tienen ya una existencia de ms de cuarenta aos. Durante los cuales, los paramilitares han estado dedicados al aniquilamiento de las organizaciones guerrilleras, as como acosan de manera violenta a movimientos estudiantiles y populares, pero tambin a la poblacin civil en general.

Siendo el grupo de "Los halcones", uno de los primeros grupos paramilitares, creado por iniciativa de oficiales del ejrcito, aunque bajo la administracin del entonces Departamento del Distrito Federal. Sus integrantes eran jvenes pandilleros con entrenamiento y jefatura militar, dedicados al control, infiltracin y destruccin del movimiento estudiantil, as como de cualquier foco de guerrilla que pudiera salir de las filas de ste. Est plenamente documentado que este grupo fue creado por un coronel del ejrcito mexicano cuyos servicios fueron premiados despus con la impunidad y el ascenso militar.

A este respecto, Gustavo Castillo Garca dio informacin detallada en el peridico La Jornada, en el 2008, sobre el ms conocido grupo paramilitar durante la llamada guerra sucia, a partir de su investigacin documental en el Archivo General de la Nacin: 

La Brigada Especial, como se le llam oficialmente a la Brigada Blanca, integr en junio de 1976 un grupo con 240 elementos, entre policas capitalinos y mexiquenses; militares y personal de la Direccin Federal de Seguridad (DFS), as como de la Polica Judicial Federal, para investigar y localizar por todos los medios a los miembros de la llamada Liga Comunista 23 de Septiembre.

La orden era limitar las actividades de la liga y detener a los guerrilleros que actuaban en el valle de Mxico, revelan documentos obtenidos de la Procuradura General de la Repblica (PGR), que son el respaldo de las investigaciones que an se realizan en torno a hechos sucedidos durante la llamada guerra sucia. Segn los reportes oficiales, aunque la Brigada Blanca se form en 1972 y oper en Guerrero, Sinaloa, Chihuahua, Nuevo Len, Jalisco, Puebla y Morelos, fue hasta junio de 1976 cuando el gobierno de Luis Echeverra decidi que se integrara un grupo especial que actuara en la ciudad de Mxico, y en el que los mandos estaban en manos del coronel Francisco Quiroz Hermosillo, el capitn Luis de la Barreda Moreno y Miguel Nazar Haro. Los documentos consultados tienen su original bajo resguardo en el Archivo General de la Nacin. En ellos se detalla el Plan de Operaciones Nmero Uno: Rastreo. El grupo contaba con 55 vehculos, 253 armas: de ellas 153 eran Browning calibre nueve milmetros [7].

Y forjar su experiencia el Ejrcito mexicano, en el aniquilamiento de la guerrilla que dirigi el profesor Lucio Cabaas entre 1968 y 1974, usando a campesinos y gavilleros como informantes, aspecto fundamental para ubicar, cercar y aniquilar a las Brigadas de Ajustamiento del Partido de los Pobres. Ms an, los civiles tambin sern importantes para la direccin de operaciones, de acuerdo con el Manual de Guerra Irregular, las operaciones de la contraguerrilla son dirigidas tambin por personal civil o militarizado (civiles o policas dirigidos por jefes militares). As el Manual indica lo siguiente: 

551. Por lo antes expuesto, se puede definir que las operaciones de contraguerrilla son aquellas que se conducen con unidades de personal militar, civil o militarizado en terreno propio para localizar, hostigar y destruir a fuerzas integradas por enemigos y traidores a la patria que conducen operaciones militares con tcticas de guerrilla.

Ms todava, el Manual resalta que :

552. Las operaciones de contraguerrilla comprenden dos diferentes formas de operaciones interrelacionadas que son:

A: Operaciones para controlar a la poblacin civil.

B. Operaciones tcticas de contraguerrilla.

553. Como puede apreciarse, la primera forma no es una operacin militar clsica, por lo que puede ser conducida por personal civil o militarizado, aunque dirigido, asesorado y coordinador por el comandante militar del rea, mientras que las operaciones tcticas de contraguerrilla son conducidas por unidades militares y militarizada.

As, y de acuerdo con el Manual de Guerra Irregular, la responsabilidad en el uso de la poblacin civil recae en el gobierno federal y en los acuerdos con los gobiernos de los estados y autoridades diversas en el rea de conflicto. Detallando el prrafo C del punto 562 que:

562. Los comandantes que planean operaciones de contraguerrilla y la poblacin civil son regidos por restricciones y acuerdos que el gobierno federal tiene con los estados y autoridades diversas de los lugares en conflicto. En caso de que el problema se suscite en reas ocupadas por el enemigo, las contraguerrillas establecern coordinacin con la resistencia para localizar y destruir a los grupos de traidores [8].

As, destaca el hecho de que, adems del uso de civiles , la doctrina militar mexicana sostiene que las operaciones de control de la poblacin civil se ejercen mediante un comit que rene a las autoridades militares con representes de la autoridad civil y de organizaciones afines al ejrcito, resaltando en el presente las organizaciones patronales como la Coparmex, lo que ha configurado un Estado contrainsurgente, as establece que:

592. Para controlar a la poblacin civil, es necesario que existe una coordinacin total entre las fuerzas militares y organizaciones que intervengan, para lo cual deber establecerse un comit con representantes de todas las fuerzas para que bajo un solo mando planeen y coordinen sus acciones.

593. Las fuerzas que normalmente intervienen en las operaciones para controlar al pueblo y sus recursos son:

A. Organizaciones gubernamentales,

B. Fuerzas policacas.

C. Fuerzas militares.

D. Organizaciones sociales, polticas y econmicas, como partidos polticos, sindicatos, organizaciones deportivas, cmaras de comercio, etc [9].

Los vnculos criminales con el paramilitarismo, elementos clave para entender el actual Estado contrainsurgente en Mxico.

Aunque parece distante en el tiempo, es importante recordar que, tras culminar la dos Guerras Mundiales, el capitalismo estaba minado por doquier. La diplomacia norteamericana haba fracasado hasta entonces en anular el movimiento hacia la izquierda por toda Europa y en detener la fuerza ideolgica en distintos pases del Tercer Mundo empeados en obtener su independencia. Cuando el resto del mundo apareca hambriento y devastado, nicamente Norteamrica era el pas que emerga de la contienda econmicamente ms poderosa que nunca. Y el dilema bsico al que se enfrentar, ser impedir que la izquierda se alce con la victoria entre las hambrientas masa de Europa y los deseos de independencia en el Tercer Mundo.

Para impedir tales efectos encamino la Segunda Guerra Mundial para que culminar con los brutales ataques atmicos contra la poblacin civil de Hiroshima y Nagasaki, proyectando haca el futuro la prctica del terror de Estado correspondiente a la gran expansin del poder Estadounidense. Constituyndose as, una ruptura decisiva, a escala mundial, entre los dirigentes y los dirigidos, acelerando la transformacin de la poltica mundial en unas esferas, siempre crecientes, desde los conflictos entre naciones a la lucha entre unas clases y unos estratos alineados con el Estado y dependientes del mismo para su supervivencia. [10]

Y acordes con tal esquema, gracias a la ayuda de EE.UU., hubo un fuerte crecimiento de la economa militar en un amplio sector de pases como no se haba dado hasta entonces, particularmente en aquellos pases capitalistas como Inglaterra, Japn e Israel, donde ya los crculos dirigentes de esas naciones estaban acostumbrados a el uso de las armas para fortalecer su dominacin clasista, luchar contra movimientos revolucionarios, conservar sus colonias y anexionarse nuevos territorios.

Ocupando as Inglaterra, el segundo lugar en gastos militares dentro de su economa, y emplazamientos militares fuera de su pas, gracias a la alianza de este imperialismo con el norteamericano. Japn por su parte, tuvo una escalada militar de 421 millones de dlares en 1960 a 1.864 millones en 1971, ao mismo en el que el XXV Congreso liberal democrtico de ese pas, aprob una resolucin donde se dispona llevar a cabo una resolucin para recuperar los territorios del norte. Finalmente Israel, durante los aos sealados termin por convertirse en uno de los Estados ms militarizados del mundo. Y despus de haber ocupado extensos territorios rabes, Tel-Aviv se neg a cumplir las condiciones indispensables para la solucin poltica de la Crisis generada en Oriente Medio por estos actos: sacar sus tropas de las tierras ocupadas. [11]

Pero, ante la exacerbacin de la lucha de clases, los Estados imperialistas abrevaron de otras medidas menos ortodoxas, como el uso y preparacin de grupos criminales para fortalecer su dominacin clasista en la practica de la poltica de guerra fra contra la Unin Sovitica y otros pases socialistas, y en los esfuerzos emprendidos para paralizar los movimientos de liberacin nacional de las colonias y los pases dependientes. [12]

Para tales efectos, al trmino de la SGM, el presidente Truman desmantela la Oficina de Servicios Estratgicos (OSS), organizacin que realizo acciones paramilitares y de espionaje contra Alemania y Japn. Y la refundo en la Agencia Central de Inteligencia, despus de firmar el Acta de Seguridad Nacional en 1947. Esta agencia fue creada originalmente bajo la premisa de realizar operaciones de espionaje en el extranjero que brindaran informacin al presidente sobre asuntos de seguridad nacional. Pero al poco tiempo extendi su campo de accin hacia la desestabilizacin de movimientos polticos y sociales y gobiernos extranjeros mediante la guerra econmica y psicolgica, asesinatos y la formacin de grupos paramilitares.

As, para impedir que los comunistas lograran victorias electorales en Francia e Italia, la CIA llev acabo enormes operaciones de propaganda y terrorismo. En Francia recluto pandilleros corsos para minar la voluntad poltica de los obreros portuarios comunistas, fuerza mayor de la izquierda de ese pas. Unida en una violenta campaa anticomunista con el partido RPF de Charles de Gaulle y su rama paramilitar, la SO/RPF, as como con la rama paramilitar del partido socialista francs, la SO/SFIO para lo cual reclutaron a las familias criminales Guerini y Francisci, igual que a los pandilleros Jo Renucci y Jo Attia.

Ms toda va, dicha cooperacin llevo a que en los aos siguientes se formaran agencias de inteligencia francesas como la SDECE (integrada por Jo Attia), la SAC (a cargo de Jacques Foccart) y la OAS. Y gracias a estas se constituye la afamada Conexin Francesa que posiciono a la mafia corsa sobre el trfico de herona turca a Norteamrica va Paraguay y/o Cuba.

En tanto que en Italia, con la intencin de combatir al comunismo, la CIA se ali con fascistas como Justo Valerio Borghese, quien en su momento fue colaborador de Hitler y Mussolini. Y tambin con la mafia siciliana, despus de que la OSS reclutara gangsters de Nueva York y Chicago en el combate contra Mussolini, para lo cual libero a todos lo mafiosi de las crceles sicilianas al llegar las tropas aliadas. En esta alianza el principal beneficiario fue el mafioso convicto Lucky Luciano, tras ser puesto en libertad a cambio de su colaboracin en la liberacin de Sicilia, por medio de una ola de terror por parte de la derecha, dirigida para prevenir la victoria comunista durante los comicios de 1948.

Ms an, dentro de los colaboradores de la CIA tambin se incluyeron a fugitivos nazis de Alemania y Europa Oriental. Entre los cuales destacan el ex espa nazi Reinhard Gehlen, mismo que ayudo a la CIA en la organizacin del servicio de inteligencia de Alemania Occidental. Para lo cual Gehlen fue beneficiario de la directiva de inteligencia # 4 del entonces recin formado Consejo de Seguridad Nacional. Documento firmado en 1947 con el propsito de llevar criminales de guerra a Norteamrica para que fueran entrenados y organizados. Mientras que en Japn la CIA y la fuerza area estadounidense tambin reclutaron a los criminales Yoshio Kodama e Ishiro Ishii.

As tambin, muchos de los veteranos nazis fueron integrados por la CIA en unidades paramilitares organizadas en Europa Occidental para combatir detrs de las lneas en caso de una invasin sovitica. Otras unidades de este gnero tambin fueron formadas para combatir en Alemania Oriental, Polonia, Lituania, Ucrania y Albania. Saboteando en Alemania Oriental, plantas elctricas y astilleros, descarrilaron trenes, volaron puentes y mataron miles de vacas. Sin embargo dichas operaciones para la contencin del comunismo fueron un fracaso [13]. Pese a ello, algunos de estos nazis entrenaron a los primeros boinas verdes y a los cubanos que entrenaron en Playa Girn [14].

As, para 1959, en Cuba dio inicio una de las operaciones ms famosas de la CIA, la guerra secreta contra Cuba. Despus de que en ese mismo ao fuera derrocado el dictador Fulgencio Batista por la revolucin popular encabezada por el guerrillero Fidel Castro. En esta operacin destacaran personajes del crimen organizado como John Roselli, Sam Giancana y Santos Don Santos Traficante Jr. Que tambin perdieron sus propiedades en Cuba por la Revolucin.

De suerte que, estos personajes conspiran junto con agentes de la CIA y el entonces presidente estadounidense Richard Nixon para asesinar a Fidel Castro por medio de una expedicin organizada para invadir Cuba. Poniendo en accin la Operacin 40, que realizo asesinatos, secuestros y destruccin de propiedades con la finalidad de desestabilizar el rgimen cubano.

E incluyendo dicha operacin, un sub-grupo llamado ZR-RIFLE, que tena la misin particular de asesinar a Fidel Castro, Ral Castro y Ernesto Che Guevara. ZR-RIFLE estuvo dirigido por E. Howard Hunt y bajo su mando estuvieron Rafael Chi-Chi Quintero, Luis Posada Carriles, Flix Rodrguez y Frank Sturgis. Mismos que estaran activos dcadas despus en una gran variedad de actividades en comunin con la CIA, dictadores latinos y el fascismo europeo. Sin embargo tal guerra de baja intensidad, fue remplazada por una invasin a mayor escala en Playa Girn que fue un gran fracaso.

No obstante, posteriormente la CIA y grupos de exiliados cubanos realizaron otra operacin clandestina contra Cuba llamada Operacin Mongoose, dirigida por Edward Lasdale, cuyo cuartel general residi en Miami y se le llamo JM/WAVE. Esta base estuvo dirigida a su vez por Theodore Shackley y su asistente Thomas Clines. Que para su financiamiento contaron en parte con los recursos brindados por la herona vendida en los EE.UU por la mafia. A pesar de esto, tal operacin tambin fue un fracaso y por lo tanto fue cancelada.

Tiempo despus, se podr observar que al igual que en Amrica Latina, en Asa y el Medio Oriente la experiencia de los nazis tampoco fue desaprovechada. La CIA tambin entreno a varios agentes de los aparatos de seguridad de regmenes represivos como los de Uruguay, Irn, El Salvador y Chile, entre otros pases, en tcnicas de tortura. Creo seminarios realizados en el Office for Public Safety y el International Police Academy ubicado en Estados Unidos. Mismos que estuvieron basados en tcnicas utilizadas por los nazis, as lo indico el ex agente de la CIA John Stockwell, quien sealo que varios profesores haban sido oficiales del Tercer Reich. De estos el torturador ms destacado de la CIA fue Dan Mittrione, asesinado por los guerrilleros Tupamaros en Uruguay.

Contando con tal experiencia, durante los 50 la CIA en el Sureste de Asa, respaldo a la insurgencia armada del Kuomingtang (KMT), que combata al gobierno comunista Chino desde Birmania y Taiwn. Sabiendo la CIA que el KMT estaba profundamente involucrado en el trfico de opio, no lo combate, sino que reorganiza masivamente la industria en el Triangulo de Oro (rea entre Tailandia, China y Laos) apoyndose en contrabandistas corsos, financian la guerra contra el comunismo en China. Destacando en tal operacin el ruso zarista Mitch Werbell III, los agentes de la CIA E. Howard Hunt y Paul Helliwell, as como el ex -legionario francs Lucien Conein, todos ellos veteranos de la OSS.

En 1965, la CIA transfiri a muchos veteranos de JM/WAVE a Laos, incluyendo a Shackley y Clines, donde realizo otra guerra secreta sin el consentimiento del congreso Norteamericano. En esta guerra la CIA combati a los izquierdistas del Pathet Lao con la ayuda del ejrcito clandestino de los Hmong, cuyo lder era el narcotraficante Vang Pao. La CIA mato a los competidores de Vang Pao, con lo cual este tuvo mayor libertad para sembrar opio y que posteriormente este fuera trasladado a los EE.UU para ser vendido por Don Santos y con las ganancias del trfico poder financiar la guerra.

Adems, Vang Pao contando con la anuencia de la CIA realiz una campaa contra los subversivos comunistas que en realidad resultaron ser decenas de miles civiles inocentes [15]. En tales actividades participaron tambin, Flix Rodrguez, Rafael Chi-Chi Quintero y Donald Gregg, siendo este ltimo asesor de seguridad de George Bush y posteriormente embajador en Corea del Sur.

As mismo, en Laos lucho la fuerza area estadounidense, comandada por el teniente coronel Richard V. Secord y el Military Assistance Command- Special Operations Group (MACV-SOG), unidad especializada en asesinatos y conflictos no convencionales, respondiendo al mando del veterano de la OSS John K. Singlaub. Y donde adems, la CIA llevo a acabo en este pas la operacin Fnix, nica que ha sido admitida pblicamente por esta agencia y durante la cual se asesinaron a ms de 60,000 civiles.

En 1953 en Medio Oriente la CIA derroca al gobierno de Irn, encabezado por Mossadegh, despus de que este nacionalizo las propiedades de las trasnacionales petroleras en territorio iran. Y fue remplazado por el Shah Rheza Pahlavi, acto que fue conocido como el escandalo Irn-Contra que revel la existencia de un gobierno secreto en Washington, donde una plyade de agentes de inteligencia y militares, activos y retirados, civiles y traficantes de armas extranjeros, financiaron la guerra en el Medio Oriente (Irangate).

Un ao despus en Centroamrica, en el pas de Guatemala se realizo una operacin similar para derrocar al presidente Jacobo Arbenz por nacionalizar tierras arrendadas en ese pas por la trasnacional United Fruit, lo cual fue conocido como (Contragate). El resultado en ambos casos fue la instauracin de sangrientas dictaduras.

En los 60, siguiendo el mismo modelo iran y guatemalteco la CIA conduce otras tres operaciones. En 1964 realiza un golpe de Estado contra el rgimen progresista de Brasil y lo remplaza por un rgimen militar que duro hasta 1980. En Indonesia y Zaire realiza operaciones similares. En Indonesia derroca al presidente Suharto y ayuda a los militares para que maten a casi un milln de izquierdistas, reales o imaginados, despus de haber colocado a Sukarno. Mientras que en Zaire para proteger la extraccin de cobalto y diamantes por monopolios trasnacionales, la CIA participa en el asesinato del nacionalista Patricio Lumumba y lo remplaza por el dictador Mobutu Sese Seko [16].

No obstante, despus del Irangate, el Contragate, y la derrota de Vietnam, a la CIA se le torno una panormica difcil para seguir realizando estas operaciones, particularmente 1977 durante la administracin de Jimmy Carter. Carter haba ganado las elecciones bajo la plataforma de reformar a la CIA, para lo cual destituye a George Bush, entonces director de esta Agencia y coloca en su lugar a Stanfield Turner hombre de su confianza.

Ambos limpiaron la casa, despidiendo a 820 agentes el 31 de octubre de 1977. La nueva administracin aplico mano dura a la corrupcin y a los abusos de la CIA y el Pentgono. Es despedido John Singlaub por insubordinacin. Un ao despus el Departamento de Justicia descubre los crmenes de Edwin Wilson y es perseguido para ser llevado a juicio. En tanto que Turner forz a Shackley y Clines a renunciar a la CIA por la amistad de ambos con Wilson.

Por estas razone, varios agentes y ex-agentes de la CIA buscan que no sea relecto Carter y tiempo despus respaldaron la postulacin a la presidencia de Ronald Reagan, entres ellos se conto con, Shackley, Clines y Singlaub. Y para respaldar la asistencia de estos operadores clandestino Reagan nombro a William Casey, veterano de la OSS, como director de su campaa y selecciono como su candidato a la vicepresidencia al exdirector de la CIA George Bush.

Adems Reagan recibi ayuda de elementos fascistas de Guatemala, Argentina y Taiwn, pases que por sus terribles acciones en la violacin de derechos humanos sufrieron sanciones econmicas durante la administracin Carter. Y una vez que Reagan tomo el mandato de la Casa Blanca deshizo todas las reformas hechas a la CIA durante los 70. Destituy a Turner como directo de la CIA, para poner en su lugar a Casey.

De manera que, la dupla Reagan-Bush, desataron nuevamente a la CIA y le dieron luz verde para que realizaran todo tipo de operaciones de corte paramilitar. Reanudaron la guerra en Angola, y la que haba tenido inicio en Afganistn por Carte-Turner fue aumentada. A lo cual le suplementaron nuevos frentes de guerra en Chad, Mozambique, Lbano, Etiopa y Camboda.

Dentro del mismo esquema, las dictaduras que haban sido sancionadas econmicamente por Carter, como Chile, Argentina, Taiwn y Guatemala contaron nuevamente con el apoyo de la nueva administracin. Y finalmente, para complementar el poder que nuevamente adquiere la CIA, los gobiernos de Surfrica, Israel y Arabia Saudita contribuyeron en las operaciones de la CIA, en agradecimiento al apoyo con el que contaron con Reagan.

De tal forma, en Nicaragua la Casa Blanca cre una enorme conspiracin secreta para saltarse la autoridad constitucional del Congreso y lograr abastecer a los contras. Crendose de la nada una fuerza area fantasma que llevaba armas y provisiones a Centroamrica con la ayuda de la Southern Air Transport, lnea area privada con vnculos con la CIA. Clines era el contacto en Europa, donde compraba armas y se hacia cargo de las cuentas bancarias en Suiza.

Singlaub por su parte movilizo a la Liga Mundial Anti-Comunista (WACL), dirigida ahora por l para ayudar a los contras. En Irn, Hakim estuvo encargado de la venta de armas y mandarle las ganancias a Clines en Suiza. Los intermediarios principales de la CIA en el Medio Este fueron el narcotraficante sirio Manzar Al-Kassar y los traficantes de armas Manucher Ghorbanifar y Adnan Khashoggi. Reapareciendo en escena adems viejos compaeros de los das de JM/WAVE. Chi-Chi Quintero estuvo en Centroamrica supervisando el aspecto logstico de la operacin, mientras que Flix Rodrguez acuda a la base area Ilopango en el Salvador donde se encargo de atender los aviones de reabastecimiento.

Pero no toda la ayuda para la contra llego de los Estados Unidos. Se conto adems con el apoyo de los gobiernos de Israel, Argentina, Corea del Sur, Taiwn, China, Arabia Saudita, Surfrica y Brunei, quienes brindaron armas para los contras a cambio de ms ayuda para sus pases por parte del Pentgono. Adems, una vez instalada esta estructura internacional clandestina, tambin fue usada para brindar apoyo a los guerrilleros Mujahadeen de Afganistn, UNITA en Angola y otras operaciones paramilitares por todo el mundo.

Para apoyar a la contra, la cocana tambin fue parte fundamental para la operacin desde sus inicios. Los narcotraficantes colombianos Pablo Escobar y Jorge Luis Ochoa reciban amplias cantidades armas de manos de la CIA a travs de los aviones de la Southern Air para posteriormente regresar a Washington cargados de cocana y marihuana. Y las ganancias obtenidas con la venta de estas drogas seran utilizadas para comprar armas de suplidores privados como Hakim, Ghorbanifar o el Tamiami Gun Shop en Miami. Mientras que Escobar y Ochoa entregaban armas a los contras conforme haban acordado [17].

Ms toda va, Pablo Escobar y Ochoa no fueron los nicos narcotraficantes que ayudaron a los contras. El general Manuel Antonio Noriega, agente de la CIA y de facto dictador de Panam, permita el paso de aviones de la CIA a dicho pas a cambio de que l pudiera utilizarlos a su vez en las operaciones de drogas que mantena con su socio israel Mike Harari. En tanto que en Mxico, el narcotraficante Rafael Caro Quintero (no familiar de Chi-Chi Quintero) entreno a los contras en su rancho y permiti el uso de sus pistas de aterrizaje para reabastecimientos.

Las armas compradas por la CIA eran transportadas a pistas de aterrizaje en los ranchos de Caro Quintero en Mxico o Ilopango en el Salvador y de ah continuaban a Honduras o al rancho de Hull en Costa Rica. Los mismos aviones luego iban a Colombia para ser cargados de droga y regresar hacia Norteamrica, haciendo une escala en el rancho de Hull. Para tales actividades haba un sinnmero de rutas, incluyendo martimas, que se encontraron a cargo de firmas pesqueras como Frigorficos de Puntarenas situada en Costa Rica y Ocean Hunter y Mr. Shrimp ubicadas en los Estados Unidos. Mismas que tenan como dueo a el cubano Paco Chanes. Adems, lneas areas como DIACSA, VORTEX y Global International Airways formaron parte del negocio.

Relacin entre la CIA con el narcotrfico colombiano, que fue confirmada durante el escndalo Irn-contras. George Morales y Ramn Milin Rodrguez narcotraficantes convictos en Miami dijeron que la CIA les prometi ayuda legal a cambio de jugosas aportaciones para la contra. Testimonios corroborados por Michel Tolliver y Gary W. Betzner, pilotos de Morales y convictos tambin.

Ambos indicaron que haban transportado armas para los contras y Tolliver dijo que transporto dos veces drogas a una base militar ubicada en Florida. Ms aun el teniente en retiro James Bo Gritz, veterano de las fuerzas especiales y ganador de 62 medallas en Vietnam, adems de pasar nueves aos en ese pas buscando prisioneros de guerra. Dijo al Congreso y a la prensa estadounidense que el zar de la herona Khun Sa estaba laborando con un grupo de oficiales activos y retirados del gobierno norteamericano que traficaban drogas para combatir al comunismo. Entre los oficiales que sealo Gritz se encontraron Theodore Shackley, Thomas Clines y Richard Armitage, siendo este ltimo oficial del Departamento de Defensa durante los primeros aos de la administracin Reagan.

Mientras que, para el caso de Noriega en Panam, en 1987 tras una rebelin popular se pide la renuncia del general. Por lo que Reagan saca de la nomina de la CIA a dicho personaje y le pide que renuncie al gobierno panameo. Sin embargo Noriega pretenda chantajear a la CIA, mediante los conocimientos que tena sobre su ex jefe George Bush, por lo que ser sacado del mapa poltico.

As, en enero de 1988 Noriega ser acusado por el Departamento de Justicia de traficar drogas a los EE.UU. Utilizando como testigos a el piloto Floyd Carlot y Jos Blandn, este ltimo jefe de inteligencia de Noriega hasta 1987. El senado estadounidense se encontr conforme con las primeras declaraciones de Blandn pues hablo sobre la amistad de Noriega con el crtel de Medelln y Fidel Castro, y la manera en que Noriega ayudaba a los Sandinistas y al FMLN salvadoreo.

No as cuando sus declaraciones comenzaron a vincular a la CIA con el narcotrfico. Milin Rodrguez y Blandn sealaron a Flix Rodrguez como el enlace entre los contras y el cartel de Medelln. Asimismo Blandn indico que Noriega tena un socio israel llamado Mike Harar, mismo que tena una enorme red de armas que cambiaba por drogas iniciando en Medelln y terminando en los mismos EE.UU.

Pero no obstante tales hechos, durante la presidencia de George Bush, las acciones de la CIA no disminuyeron, por el contrario se convirti en una extensin de los operativos secretos de la era Reagan. Concentrando sus esfuerzos particularmente en Amrica Latina bajo la cubierta de la lucha contra el narcotrfico. Haciendo hincapi en que los carteles de la droga de Colombia, Per y Bolivia como causantes de distintos conflictos en la regin, provey a esos gobiernos de cientos de millones de dlares en armas.

Y si se tiene en cuenta que los ejrcitos de estas naciones, al igual que el mexicano, se encuentran corrompidos e infiltrados por narcotraficantes, adems de terribles records de violaciones a los derechos humanos, se puede inferir que el verdadero plan de Bush fue proteger a los narcotraficantes y que en conjunto con las armas brindadas a dichos gobiernos se elimine a los gobiernos progresistas de la regin.

As lo demostraron los casos de Per, cuando el ex -agente de la CIA Clair George, el general retirado Paul Gorman y los boinas verdes entrenaron a seis brigadas del ejrcito peruano para combatir a la guerrilla de Sendero Luminoso. A la par de que el plan anti drogas de Bush llevo a una escalada en el mismo conflicto. Asimismo despus de que Bush ordena la invasin a Panam en 1989 para capturar al general Noriega, el narcotrfico y la corrupcin continuaron en dicho pas, aspecto que indica que en los hechos la invasin protegi a los narcotraficantes.

En tal sentido, para el fortalecimiento de las operaciones de la CIA tambin contribuyo la invasin de Irak a Kuwait el 2 de agoto de 1999. Puesto que los congresistas estadounidenses estaban considerando recortar el presupuesto del Pentgono y la CIA debido al fin de la guerra en Nicaragua y los cambios polticos en Europa Oriental. Pero como respuesta a la agresin iraqu, el Congreso aprob un proyecto de ley que otorgo a la CIA el presupuesto ms grande de sus historia, se legalizaron los abusos cometidos en Irn-contra al permitir el uso de contratistas privados y terceros pases y de darle autoridad al presidente estadounidense para que realice operaciones secretas con una supervisin mnima de su Congreso.

Deforma que, dentro de esta misma lgica, venimos siendo testigos de que a partir del 11 de septiembre de 2001, en los hechos, el actual aparato de seguridad norteamericano a asumido, como durante la dcada de 1950, virtualmente todas las funciones del Estado. Para atacar con gran impunidad a todos los movimientos y organizaciones sociales, desatando un nuevo esquema de seguridad hemisfrica.

Y dentro de este marco, para nuestra desgracia, todo lo que ocurra en Mxico se atiende como un asunto de seguridad del suelo patrio (Homeland Security). Nuestro pas se considera la contiguous defense zone. Por lo que, a travs de distintos mecanismos, acuerdos y tratados se ha entregado por completo la soberana poltica del pas. Entre estos tratados est el ASPAN (2005); la Iniciativa Mrida (2008) -que debe entenderse como la aplicacin del Plan Colombia a la mexicana -; un Memorndum de Cooperacin para prevenir el incremento de la violencia fronteriza, mejorar la seguridad pblica bilateral y fortalecer la cooperacin conjunta (2013); el Programa Frontera Sur, entre otros [18].

Resultando entonces que, con la nueva doctrina de seguridad y basados en la basta experiencia contrainsurgente que ya hemos reseado ha sido colocado nuestro pas dentro de este permetro de seguridad que vulnera el suelo patrio, la soberana y la funcin de defensa nacional mexicana. Ante lo cual el North Com remata declarando que tiene como prioridad central: adiestrar las fuerzas armadas de Mxico en reas especficas, necesarias para transformar a los militares (mexicanos) de una fuerza convencional diseada para combatir amenazas externas, a un ejrcito que tiene que enfrentar una guerra irregular donde el enemigo vive entre civiles.

De manera tal que se ha consolidado en nuestro pas una ocupacin directa, derivada de la nueva ofensiva imperial, abrevando del pretexto de que vivimos en un Estado fallido. Segn, los altos mandos militares de EE.UU. han declarado que existe la posibilidad de que en los prximos 25 aos, el Estado mexicano se derrumbe.

En una dinmica de desestabilizacin estadounidense similar a las emprendidas en Laos, Birmania y Vietnam, para lo cual multiplicaron la formacin de fuerzas paramilitares tribales denominadas Unidades de Reconocimiento Provincial (URP). Y que su especialidad fue la guerra de guerrillas y la tortura. Demostraron su capacidad de destruccin durante la Campaa de Pacificacin Acelerada, conocida como el Programa Fnix, dirigida por un equipo especial estadounidense.

Lanzndose desde 1967 a sembrar el terror entre la poblacin civil, con el objetivo de destruir la infraestructura logstica y de apoyo rebelde. Donde, mdicos y profesores, principalmente del campo, fueron el objetivo codiciado. Fnix dur unos cuatro aos y dej casi 40 000 asesinados, mujeres y nios incluidos.

Ah, los expertos del Pentgono y la CIA utilizaron como fuente alterna de financiamiento siguiendo el ejemplo dejado por los servicios especiales franceses: el trfico de opio y herona [19]. Llenando las calles de Europa y Estados Unidos de drogas, y con el dinero de su venta se hicieron las acciones clandestinas del terror. Actividades que hoy continan siendo moda bajo el manto de las declaraciones hipcritas sobre la guerra al comercio internacional de drogas y que vienen sirviendo en nuestro pas, tanto para la desestabilizacin como para la injerencia de Washington. Despus de que Obama entrega al Congreso de ese pas, en 2014, un informe en que alertaba sobre el aumento en el trfico de drogas ilcitas.

En este apartado slo alcanzamos a desglosar los aspectos generales de la manera en que se ha desarrollado el Narco-paramilitarismo y el Estado contrainsurgente, nos falta desglosar la menara en que se desarrolla en Mxico de manera particular el narco-paramilitarismo, lo cual dejamos para la siguiente entrega, y que ahora si esperamos sea la ltima de este trabajo.


Bibliografa.

lvarez Gmez Ana Josefina, compiladora. Trfico y consumo de drogas. Una visin alternativa. UNAM, FES ACATLAN, 1991.

Cueva Agustn. El desarrollo del capitalismo en Amrica Latina. Siglo XXI, 17a edicin, Posfacio.

Chomsky Noam, Herman Edward S. Washington y el fascismo en el Tercer Mundo. Siglo XXI, 1981.

Fazio Carlos. El tercer vnculo. De la teora del caos a la teora de la militarizacin. Joaqun Mortiz, 1997.

Saxe-Fernndez John (Editor). Crisis e imperialismo. UNAM, CIICH. 2012

Saxe-Fernndez John. La compra-venta de Mxico. Plaza y Jans, 2002.

Sotelo Valencia Adrin. Mxico (re)cargado. Dependencia, neoliberalismo y crisis. UNAM, FCPyS, taca, 2014.

Hemerografa

www.animalpolitico.com/2013/04/desplazados/‎

La Jornada. 30-09-2015

La Jornada. Hacia un colapso climtico antropognico? Por John Saxe-Fernndez, 17-09-2015.

Cruz Burguete Jorge Luis. Las condiciones del desplazamiento interno en Chiapas. IIJ-UNAM. biblio.juridicas.unam.mx/libros/5/2477/8.pdf

Oficina Internacional de Derechos Humanos Accin Colombia OIDHACO. Tierra en Colombia. Entre despojo y negocio. www.oidhaco.org/uploaded/content/article/666329106.pdf

Rebelin. Destinos encontrados: Indochina, Colombia y Mxico. Statu quo, narcotrfico y guerra sucia. Por Hernndo Calvo Ospina, 24-09-2015

El Universal. AMLO: grosero engao con las Universidades . Por Ricardo Alemn, 05-10-2015.

 

 Notas

[1] La Jornada. Lunes 10-10-2016.

[2] [2] La Jornada. Viernes 14 de octubre de 2016.

[3] Contralnea. Del 14 al 20 de agosto de 2017. Ao 16, nmero 552.

[4] Cueva Agustn. El desarrollo del capitalismo en Amrica Latina. Siglo XXI, 17a edicin, Posfacio.

[5] Arnold Spitta. Races ideolgicas de la guerra sucia en Amrica Latina (en especial Argentina). inif.ucr.ac.cr/.../Arnold%20Spitta.%20Raices%20ideolgicas%20de%20l...

[6] Arnold Spitta. Races ideolgicas de la guerra sucia en Amrica Latina (en especial Argentina). inif.ucr.ac.cr/.../Arnold%20Spitta.%20Raices%20ideolgicas%20de%20l...

[7] Lpez y Rivas Gilberto. Paramilitarismo y contrainsurgencia en Mxico, una historia necesaria. Versin PDF, en lnea.

 

[8] Lpez y Rivas Gilberto. Paramilitarismo y contrainsurgencia en Mxico, una historia necesaria. Versin PDF, en lnea.

[9] Ibd.

[10] Kolko Gabriel. Polticas de Guerra. El mundo y la poltica exterior de los Estados Unidos 1943-1945. Grijalbo, 1974. Pg. 841

[11] Ibd. Pp. 23, 25, 26,27.

[12] Faramazian R., Los Estados Unidos: militarismo y economa. Editorial Progreso 1975, Pp. 21-22

[13] Ruiz Marrero Carmelo. La CIA y su rol en el mundo contemporneo. Investigaciones en progreso, versin en PDF.

[14] Ruiz Marrero Carmelo. La CIA y su rol en el mundo contemporneo. Investigaciones en progreso, versin en PDF. Pp. 192-193.

[15] Ruiz Marrero Carmelo. La CIA y su rol en el mundo contemporneo. Investigaciones en progreso, versin en PDF.

[16] Ibd.

[17] Ruiz Marrero Carmelo. La CIA y su rol en el mundo contemporneo. Investigaciones en progreso, versin en PDF.

[18] Ayotzinapa y Tlatlaya. Geopoltica y ocupacin del pas y terrorismo de Estado. Primera parte del rompecabezas. Versin en PDF.

[19] Rebelin. Destinos encontrados: Indochina, Colombia y Mxico. Statu quo, narcotrfico y guerra sucia. Por Hernndo Calvo Ospina, 24-09-2015.

Ramn Csar Gonzlez Ortiz, es Licenciado en Sociologa y Maestro en Estudios Polticos y Sociales por la UNAM.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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