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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2017

Un gobierno peligroso

Roberto Caballero
Tiempo Argentino


El pas vive por estas horas un clima poltico enrarecido. El gobierno habla de violencia con extrema liviandad. Se manifiesta sobre la desaparicin forzada de un joven con enervante ajenidad, desconociendo incluso la cartula del expediente. Asocia a los que reclaman por las libertades y la justicia con objetivos sediciosos. Reacciona a una simple pregunta ("Dnde est Santiago Maldonado?") con el reproche envenenado hacia su familia, sus compaeros de lucha en el sur y sus amigos por una situacin no hay que olvidarlo que los tiene como angustiadas vctimas. Madres, Abuelas, Hijos, exdetenidos por razones polticas, todos los organismos de DD HH reclamantes son destratados en pblico y en privado, casi de manera rutinaria, con argumentos extractados de los escritos de defensa de los represores de otras pocas. "Los demonios no eran tan demonios", lleg a decir Patricia Bullrich, indultando otra vez a los ejecutores del terrorismo de Estado, desde un programa de TV, donde se habla con la boca llena.

La natural indignacin social por la desaparicin de Maldonado, lejos de moderar sus intervenciones, de atemperar sus embestidas, desat una belicosa contraofensiva encabezada por Bullrich jefa poltica de la Gendarmera, fuerza a la que Cambiemos aspira a convertir en los "carabineros" de Macri, lo nico que vendra a explicar la vehemencia que pone la ministra en su defensa, en tndem con Marcos Pea, indudable cerebro de la estrategia negacionista oficial evidenciada en su presentacin ante el Parlamento, desconociendo la cautelar de la CIDH que obliga al Estado a encontrarlo con vida.

La impresionante marcha del viernes 1, con cientos de miles de personas en la Plaza de Mayo, tras cumplirse un mes de ausencia del joven, finaliz con incidentes desconcertantes (no hay antecedentes en los ltimos 15 aos de una marcha de DD HH que termine as), y fue antecedida por una serie de episodios ms llamativos an que merecen ser documentados. Circunstancias en las que el gobierno directa o indirectamente aparece involucrado, nunca desalentando el envilecimiento del discurso pblico; por el contrario, avivando el malestar:

1) La difusin de alarmantes "rdenes internas" de FF SS llamando a sus efectivos a un virtual acuartelamiento contra focos extremistas que estaran preparando una andanada violenta con blanco preferente en los integrantes de esas fuerzas, citando el misterioso episodio de la quema de dos autos frente al Ministerio de Seguridad bonaerense.

2) Notas en los diarios Clarn y La Nacin, alimentadas en fuentes oficiales, dndoles categora de noticias verosmiles a los contenidos de esas "rdenes internas", hablando de una semana de "agitacin poltica" alentada, en teora, por grupos "anarquistas y kirchneristas".

3) Una saga de insostenibles amenazas a travs de redes sociales contra Mauricio Macri o Mara Eugenia Vidal, sumado a cerca de 100 llamados alertando sobre bombas en escuelas bonaerenses, y la mencin a la compra de un artefacto "inhibidor de drones" a ser utilizado para reforzar una supuestamente asediada seguridad presidencial.

4) El desplazamiento de mviles y personal de FF SS y FF AA por rutas y caminos inhabituales, a la vista de todo el mundo, en sintona con irrupciones inexplicables de uniformados en escuelas del GBA o practicando hostigamiento a estudiantes secundarios de CABA.

5) El allanamiento policial a once locales de partidos polticos y movimiento sociales que haban participado de una movilizacin contra el "gatillo fcil" en Crdoba donde alguien no identificado produjo la rotura de una vidriera. Pero en los procedimientos se secuestraron bombos, afiches, volantes y pancartas, en su mayora pidiendo la aparicin con vida de Santiago Maldonado, y ninguna otra cosa.

6) La instalacin desde el Grupo Clarn, la agencia Tlam, programas de Radio Nacional de las ms disparatadas versiones sobre el paradero de Maldonado: que estaba muerto en Chile, que est vivo en Chile, que un puestero lo acuchill y muri, que un puestero lo acuchill y escap vivo, que estaba en el corte de la Ruta 40 junto a los mapuches de Cushamen, que no habra estado porque estaba muerto en Chile, que no estaba porque huy a Chile herido, entre otras de tenor contradictorio parecido.

7) La prdica estigmatizante de comunicadores oficialistas en Radio 10, Mitre, Canal 13, Amrica TV, asociando a Maldonado y los derechos de los pueblos originarios (reconocidos en la Constitucin Nacional, se recomienda lectura) con el extremismo poltico, el ISIS, la inteligencia britnica, la delincuencia comn, el robo de ganado, la invasin de los araucanos, el incendio de campos y qu susto "La Cmpora".

8) Desde esas mismas usinas (en alianza con la comunicacin de tres ministerios, el de Seguridad, el de Educacin y el de Justicia, cuyos titulares calificaron a los maestros de "monstruos", "canallas" y "kirchneristas") tambin se abog por la vuelta al Medioevo escolar intentando crear una polmica por la distribucin de material pedaggico entre los afiliados de la CTERA en el Da mundial del detenido-desaparecido, alertando sobre una supuesta movida de "adoctrinamiento poltico" sobre los alumnos que deriv en descabellados debates en los programas de la tarde y los noticieros que, por unos das, desplazaron el escndalo de Natacha Jaitt.

9) La burla del gobierno de Gerardo Morales y la justicia jujea al pedido de la CIDH que transform el arresto domiciliario exigido en beneficio de Milagro Sala en una suerte de presidio individual con custodia permanente, alambre de pas y cmaras registrando las 24 horas la intimidad de la presa poltica de la Tupac, condiciones que no se aplican en ningn otro caso de arresto domiciliario, por ejemplo, los que benefician a genocidas condenados.

10) En todas las seales de Clarn el que ms pauta publicitaria recibe del macrismo apareci Mariano Martnez Rojas, jefe de la patota que ingres y golpe a los trabajadores de Tiempo Argentino, en el atentado ms grave a la libertad de expresin de los ltimos tiempos, presentado como un adalid de las virtudes republicanas, acusando a sus vctimas los trabajadores de prensa de esta heroica cooperativa de usurpadores y ladrones, idnticas palabras a las utilizadas por Macri cuando ocurri aquel ataque.

11) Tras los incidentes despus de la marcha por Santiago, Patricia Bullrich consider segn el diario La Nacin que "los grupos que respaldan la causa de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) se componen de sectores anarquistas, elementos trotskistas, corrientes kirchneristas, manifestantes revolucionarios, organismos de Derechos Humanos, sindicatos combativos y organizaciones sociales y piqueteros violentos".

En todos los casos, los funcionarios de Cambiemos y su periodismo de infantera aunaron su impresionante podero para asestarles a los ciudadanos reclamantes una suerte de escarmiento meditico, ubicndolos discursivamente en la zona de la locura, el fanatismo, la politizacin maliciosa, la usurpacin, el adoctrinamiento perverso, la monstruosidad y la violencia. Rastrear la intencin de construir una realidad de acoso al gobierno en manos de un enemigo interno es meridianamente claro para cualquiera con dos dedos de frente. La falsa victimizacin necesita, obvio, de un falso victimario. O de muchos a la vez.

Bastante se ha hablado sobre el carcter del gobierno de Mauricio Macri. Asociarlo con una dictadura es una demasa porque tiene origen democrtico, legitimacin en las urnas. Decir que es simplemente autoritario, en cambio, parece poco. La tentacin casi refleja a dirimir de manera violenta los conflictos sindicales (docentes, PepsiCo, Cresta Roja), la descalificacin como nica alternativa de trato hacia sus opositores, el abuso de decretos de necesidad y urgencia saltendose el Parlamento, la relectura en clave compasiva del terrorismo de Estado, la obsesin por mantener presos polticos y que an mantiene a Patricia Bullrich como ministra de Seguridad, merecen de mnima una categorizacin ms ajustada a la realidad de los hechos.

El de Macri es un gobierno peligroso. Como lo era el gobierno constitucional de Juan Mara Bordaberry, en el Uruguay de los '70.

Legtimo, pero peligroso. Constitucional, pero peligroso. Lo cual es doblemente peligroso.

Fuente: http://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/70429/un-gobierno-peligroso-por-roberto-caballero


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