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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2017

Argelia
Confluencia de una crisis plural en un pas clave del Magreb

Charles-Andr Udry
A lEncontre


La crisis social y de rgimen se acenta en Argelia, igual que la delicada cuestin del estatus y el papel del movimiento sindical cuyos lazos histricos con el aparato de Estado generan, desde hace mucho, mecanismos de corrupcin, conflictos intersindicales que son ms claros ante la emergencia y consolidacin de numerosos sindicatos autnomos en el sector de la salud, la educacin y otras profesiones.

La crisis de rgimen se superpone a una crisis generacional ligada, desde el final de la era Bumedin (muri en 1978), al acentuado proceso de acumulacin privada de capital por algunos oligarcas. Este callejn sin salida aparente de poder gubernamental no es estrictamente propio del letargo de Abdelaziz Buteflika (80 aos, nacido en 1937, y gravemente enfermo, lo que le impide estar en el da a da ndt). Esta crisis poner de relieve conflictos entre un bloque salido de la historia militar (desde 1962 y sobre todo desde 1965), de la formacin de un partido-ejrcito-Estado y nuevos competidores econmico polticos. Y se manifiesta en declaraciones como la del general, jefe de estado mayor del ENP (Ejrcito Nacional Popular) y viceministro de Defensa, Gaid Salah (77 aos), que el 23 de agosto de 2017 repiti en distintos medios que el ejrcito asegura ampliamente su cometido constitucional a pesar de la naturaleza de todas las circunstancias. Dicho de otra forma, Gaid Salah se perfila como un posible candidato a la presidencia en 2019, con tal de que Buteflika no sea destituido antes (art. 102 de la Constitucin) o que su letargo se transforme en un sueo eterno, antes de 2019.

Tambin hay otros pretendientes serios en la lnea de salida o, ms exactamente, de llegada. Entre otros el hermano del presidente Said Buteflika, de 59 aos, que dispone de una considerable fortuna, mueve los hilos del poder y est estrechamente ligado a la patronal. Entre otros con el patrn de patronos, Ali Haddad, de 52 aos (citado en el dossier a propsito del, por el momento, fracaso proyecto de tripartido que no tena su apoyo entusiasta). Said forma parte de las familias ms ricas y ms influyentes de la Argelia contempornea. Citemos, como ejemplo, a los hermanos Reda y Karim Kuninef (activos en el BTP, la telefona, las infraestructuras petroleras, el sector agroalimentario y el hidrulico, etc.). O tambin Amine Mazuzi, que tom en 2015 el mando del grupo Sonatrach, es decir la Sociedad Nacional para la investigacin, la produccin, el transporte (contrato de entrega de gas a Francia), la transformacin y la comercializacin de los hidrocarburos. Sonatrach emplea a 120 000 asalariados y asalariadas, controla 250 sociedades; su cifra de negocios fue de 50 mil millones de dlares en 2015 (antes de la cada del petrleo, aunque el gas no haya conocido la misma fluctuacin a la baja). En lo esencial, estas familias representan el proceso de acumulacin del capital privado, efectuado a travs de la renta de los hidrocarburos, del monopolio de las importaciones y de las inversiones -a menudo mixtas- efectuadas bajo la proteccin del Estado nacional protector. Sin embargo, esta dinmica traduce una mutacin importante de la configuracin propia a la estructura estatal-militar y en los procesos de alianzas econmicas transnacionales y tambin geopolticas.

Ese es el caldo de cultivo en el que se desarrollan los enfrentamientos entre las fracciones de la clase dominante y las nuevas relaciones conflictivas con los y las explotadas y dominadas cuya representacin oficializada (UGTA) est en desconexin con el tejido social presente. Partes de esta trama estn separadas, desde hace aos, de la formacin social de la Argelia supuestamente independiente; ms exactamente las relaciones sociales instituidas a lo largo de los tres decenios que siguieron a la descolonizacin oficial. Una capa significativa de jvenes, con una educacin ciertamente diferenciada, est a la deriva en numerosos planos y puede constituir, en una coyuntura poltica rebelde o explosiva, un material inflamable. La va que pueden tomar depender en gran medida de fenmenos de socializacin regional (Kabilia y otras regiones ms marcadas por la pobreza o urbanizadas segn modalidades diferentes en sus relaciones ciudad/campo) y de la capacidad de iniciativa de fuerzas polticas sociales y democrticas que pueden enfrentarse a corrientes calificadas como islamistas polticas.

En este dossier informativo -algunas de cuyas claves estn dadas en esta breve introduccin- se pone el acento en la tensa situacin econmica y social en Argelia y en una UGTA en la encrucijada frente a la crisis del rgimen y la emergencia de unos 70 sindicatos autnomos.

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Dossier

El 1 de febrero de 2017, Amine Kadi (Argel), escriba: Con la cada duradera del precio de los hidrocarburos, Argelia est obligada a entrar en este comienzo de ao en una fase de austeridad con el riesgo de hacer estallar la clera en la calle. Hasta ahora, los aos de amplia distribucin de la renta petrolera permitieron contener el descontento de la poblacin (La Croix). Y continuaba: En El Achour, en las colinas del oeste de Argel, Zinedine, 37 aos, echa una mirada sombra sobre las estanteras medio vacas del supermercado que gestiona con su hermano. Estoy en liquidacin. Cierro el mes que viene", se inquieta. "Antes, nuestra cifra de negocios nos permita pagarnos justo un pequeo salario. Ahora, los clientes son ms escasos y los que vienen no llegan a comprar productos importados, con los que lograba sus mrgenes de ganancia. Se me ha propuesto que monte una agencia de viajes, pero no lo veo claro..., duda, evocando una reconversin a un terreno que le es desconocido."

En pleno centro de Argel, cerca del palacio del gobierno, Hannafi, 42 aos, pone tambin mala cara en su garaje concesionario de Peugeot. El rutilante Cabriolet ha desaparecido de su exposicin a falta de coches nuevos que vender. Podr proseguir su actividad? Veremos, responde. "Conservo un poco de trabajo con el mantenimiento de los coches de nuestros viejos clientes. Pienso tambin en el alquiler de vehculos. La quiebra tambin ha afectado a los distribuidores de vehculos tras una cada del 60 % de las importaciones en un ao.

El ao pasado, ante la prdida de ms de la mitad de sus rentas exteriores, el Banco de Argelia depreci el dinar y el gobierno del primer ministro Abdelmalek Sellal limit las importaciones de numerosos productos. A medida que se suceden las medidas de austeridad, y que aumentan los precios -oficialmente subieron un 6,2 % en noviembre de 2016- la vida cotidiana de la gente en Argelia se ensombrece. Y muchos estn amenazados en su empleo. Rachid Bakhti, empresario de la construccin, despidi a 15 de sus 25 empleados a finales del verano de 2016. El organismo pblico al que entregu 148 viviendas en 2014 en la regin de Blida sigue sin pagarme la ltima franja del 40 %, segn explica. Acabo un ltimo encargo, pero el futuro se vuelve tan sombro en este sector que pienso salir de l.

A finales de 2016, el movimiento de malestar se propag primero en la funcin pblica. Colegios, institutos, y una parte de la estructuras de la salud pblica pararon para protestar por la supresin del derecho a la jubilacin proporcional sin condicin de edad. El movimiento de protesta volvi a iniciarse el pasado domingo en varias regiones, tras la aprobacin de esta reforma por el Parlamento (La Croix, 1/02/2017).

El 23 de agosto de 2017, Hocin Neffah en Africatime, seala: El comienzo del curso social seala un duro horizonte, con un comienzo de curso extraordinariamente difcil dada la subida tremenda de los precios y un poder de compra sujeto a una erosin drstica para el ciudadano normal.

El cordero de Aid (una de las fiestas ms importantes ndt) no est al alcance de los ciudadanos cuando el salario no supera el umbral de 40 000 DA (1 euro= 1328 DA), esta caresta del ovino hipoteca la idea del sacrificio para muchos desfavorecidos que ya no pueden permitirse una especie de ritual que se ha vuelto un lujo. La vuelta a la escuela est considerada como el signo ms aparente y significativo del comienzo de curso social en general. Cuando se acerca, es tambin un elemento que exaspera a las familias argelinas por una razn bien sencilla: la de los gastos extras que se aaden a los dems gastos en trminos de consumo y de compra. Hay que recordar que este ao los precios de los artculos escolares y otros accesorios conexos han conocido un aumento del 300 %, es decir, que la subida de los precios no es algo imaginario, es de alguna forma algo as como un verdaderos suplicio de Tntalo que este ao 2017-2018 se abate sobre las capas desfavorecidas en un comienzo de curso muy peligroso y difcil.

Una familia con tres hijos, por no tomar ms que esta media, solo por lo que se refiere a los gastos escolares, tiene que gastar la bagatela de 50 000 DA. Y si se aaden otros elementos que tienen que ver con la ropa, un ciudadano normal est lejos de estar a la altura de los precios actuales tal como se expresan actualmente en el mercado.

Es verdad que el Estado consagra una prima de escolaridad cercana a los 5000 DA, pero basta esto para ayudar a una capa social cuyo salario no supera los 35 000 DA mensuales (264,19 euros ndt)? Es una realidad difcil de asumir, en la medida en que la subida de los precios afecta a muchos segmentos del consumo y bienes. De rebote, el inicio del curso ser an ms difcil con la crisis financiera que se presenta como duradera.

El gobierno hace frente a una situacin econmica y financiera poco alentadora, est en una postura en la que debe conciliar pragmatismo econmico y amortiguamiento del choque que caracterizan el aspecto econmico y financiero, teniendo en cuenta sus consecuencias en el plano social. En efecto, el factor econmico es el indicador por excelencia que puede informar sobre la situacin en su expresin global, pero el aspecto social es la quintaesencia de las decisiones polticas en las que todo Estado que se considere como tal desarrolla un planteamiento conciliador sin sacrificar lo esencial de la estrategia que se apoya en la columna vertebral del desarrollo y el crecimiento.

El HuffPost Algeria, con la APS oficial, el 24 de agosto de 2017, indica: En la apertura de la reunin gobierno-UGTA-patronal, el jueves 24 de agosto de 2017, para preparar el prximo tripartito, el Primer Ministro Ahmed Ouyahia expres la inquietud que suscit su vuelta al gobierno afirmando que "se mantendr" la poltica social del gobierno. Argelia tiene una poltica social constante fundada en la justicia social y la solidaridad nacional. Querra por tanto asegurar a nuestros trabajadores y a todos los ciudadanos que esta poltica social ser mantenida por el gobierno, declar A. Ouyahia en presencia de varios ministros, del secretario general de la UGTA Abdelmadjid Sidi Said y de los presidentes de varias organizaciones patronales.

Por su parte, el diario El Watan deja entrever el malestar social, el cabreo social, que se mezcla con la crisis rampante del rgimen, y por tanto la voluntad de canalizar esto en un tripartito que tiene serias dificultades para ponerse en pie. Adelne Meddi, escribe el 25 de agosto de 2017, El tripartito [Estado, sindicato, patronal, un ejemplo ms del neocorporativismo en auge, procesos que hemos puesto de relieve desde hace ms de 15 aos] previsto por el gobierno Tebboune para el 23 de septiembre de 2017 en Ghardaia ha sido retrasado a una fecha posterior como consecuencia de la reunin de ayer del nuevo Primer Ministro y los interlocutores sociales (con excepcin de los sindicatos autnomos).

Este retraso, oficialmente dictado por la agenda del Ejecutivo y para una mejor preparacin y ms amplia concertacin entre los interlocutores socioeconmicos, significa en primer lugar que Ahmed Ouyahia (el Primer Ministro) quiere imponer su propia agenda para borrar la de su predecesor y, tambin, que no se han encontrado los equilibrios en la gestin de los actores del adinerados.

Argelia es un Estado de derecho que se ha dotado de todos los instrumentos jurdicos para combatir todo ataque a la ley apoyndose en una justicia independiente. Sin embargo, esta tarea consiste en trabajar por la aplicacin de las leyes, incluso en el terreno econmico con toda la eficacia querida (pero) tambin de forma serena y tranquila y no sembrando inquietud y confusin, declar Ouyahia ayer en el Palacio del gobierno; una forma de demostrar que el mtodo Abdelmadjid Tebboune (antiguo Primer Ministro desde el 25 de mayo de 2017 al 15 de agosto de 2017) era condenable.

Tebboune que, recordemos, tambin segua la hoja de ruta del Presidente. Todas estas empresas sern pues objeto de nuestra consideracin sin discriminacin, afirm de nuevo Ouyahia. El Primer Ministro dice apoyarse en el llamamiento atribuido al presidente Abdelaziz Buteflika esta semana, que exhortaba a los actores econmicos y sociales a dar ejemplo a la sociedad de cara a un impulso de solidaridad, de movilizacin y de unidad.

Ouyahia expres igualmente, en un ejercicio de equilibrista que se pretende tranquilizador, el sentimiento de respeto y solidaridad que el gobierno promueve hacia todos los trabajadores, pero tambin la consideracin hacia todas las empresas pblicas, privadas o mixtas. El dirigente de la UGTA (Unin General de los Trabajadores Argelinos), Abdelmadjid Sidi Said [Sidi-Said es originario de la Kabilia. El secretario general del sindicato UGTA Abelhak Benhamouda fue asesinado en 1997 en un atentado. Sidi Said fue quien le sucedi], por su parte, defendi el planteamiento de made in Argelia, saludando la disponibilidad de las organizaciones patronales a participar en la reconstruccin del tejido industrial nacional. Una actitud que no sorprende de quien acudi raudo en auxilio de Ali Haddad, patrn de ETRHB [Grupo ETRHB HADDAD, empresa privada con sede en Dar El Beida, construccin de carreteras, obras hidrulicas y edificios, que depende de los encargos pblicos], desde los primeros momentos de la crisis con el ex-Primer Ministro.

Ali Haddad, repescado in extremis por crculos del poder, record (en dos mensajes en 48 horas, uno de ello firmado conjuntamente con Sidi Said) su fidelidad al jefe del Estado, en una extraa forma de arrimarse a la poltica para un hombre de negocios. Y si no se adopt ninguna resolucin clara en esta reunin, salvo las palabras tranquilizadoras de Ouyahia sobre el carcter social del Estado, si se pusieron de manifiesto muchas intenciones. Por ejemplo, Ouyahia inform a los participantes de las tensiones financieras a las que hace frente el pas, as como de la hoja de ruta que le traz el presidente de la Repblica, en particular para movilizar financiaciones internas no convencionales, mantener el apoyo al crecimiento en todos los sectores, incluyendo la industria, los servicios y la agricultura, preservar y racionalizar la poltica pblica de justicia social y de solidaridad nacional.

Mientras tanto, las partes que participan en el tripartito debern ir preparando el terreno. Una forma de mantener el statu quo y de no abordar el choque frontal al inicio de curso social. (El Watan, 26 de agosto de 2017).

El 9 de julio de 2017 en La Libert a propsito de la situacin en las tres sociedades pblicas, de hecho bajo tutela presidencial, Algrie Tlcom, ATM Mobilis et Algrie Poste, Nabila Sadoun titulaba Tutela-sindicatos: la antorcha arde. Nada funciona en el sector de Correos y de las Telecomunicaciones, que corre el riesgo de conocer una parlisis general si no se encuentra un terreno de entente con la tutela en poco tiempo.

Es al menos lo que dan a entender los responsables de los sindicatos de las tres entidades que han anunciado la celebracin de una concentracin nacional, prevista para el prximo mircoles, ante la sede de la Central sindical (UGTA). Es por otra parte raro ver prcticamente a todos los sindicatos del sector ponerse, al mismo tiempo, bajo el emblema de la protesta y amenazar con ir hasta el final de su lgica, enarbolando de esa forma la amenaza de la huelga que habra sido evitada, ayer, por los pelos.

Segn una fuente sindical, la reunin llamada de reconciliacin que deba tener lugar entre la tutela y los interlocutores sociales en la central sindical ha fracasado por la simple razn de que la ministra fall en el ltimo minuto, demandando que la reunin se celebrara posteriormente.

Ahora bien, estos ltimos tiempos se han precipitado los acontecimientos y el conflicto se ha atascado, en particular en Algrie Tlcom, afectada por una inestabilidad y un malestar profundo desde hace ya tiempo, que no han hecho mas que acentuarse desde que Houda Iman Faraun tom las riendas del sector como ministro desde 2015. "Hay que reconocer que en el sector no se ha hecho nada, salvo despedir personal y nombramientos incesantes (2 veces para Mobilis, 4 veces para Algrie Tlcoms, Algerie Poste, ATS (Algrie Telcom Satellite), la ANPT (Agence national de promotion et de dveloppement des parcs technologiques), etc.) sin que esto obedezca a ninguna lgica -al no estar establecido ningn balance contable- y la elaboracin de un texto de ley sobre las telecomunicaciones lejos de la realidad del sector, as como la creacin de una filial en Espaa que no tiene ninguna razn de ser y conflictos incesantes con ciertos cuadros que no comprenden nada de esta injerencia llevada a ultranza", se quejan nuestras fuentes sindicales que describen "un sector en retroceso" y sobre todo "incapaz de generar rentas consecuentes para el Estado como debera hacerlo". Argelia como pas con grandes potencialidades contina, en efecto, aumentando la distancia que la separa del deseo piadoso de "construir una sociedad fundada en el saber y el conocimiento" clasificndose prcticamente en la parte baja del cuadro de todas las estadsticas de los organismos internacionales que atestan un fracaso estrepitoso de la poltica en la materia.

El fondo de la discordia: el dinero de las obras sociales y la ley sobre las telecomunicaciones: "La tutela elabor un nuevo texto de ley sobre las telecomunicaciones sin nuestra participacin. Fu preciso plantear un pulso para que la ministra se muestre ms receptiva, lo que en si mismo es inadmisible", nos explic ayer M. Tchoulak, en su calidad de Secretario General de la Federacin de trabajadores de Correos y de las TIC [Tecnologas de la Informacin y las Comunicaciones], que sigue convencido de que "ese mismo texto sigue siendo inadecuado y est por debajo de lo que se esperaba".

  1. Tchoulak, a quien se reprocha, por otra parte, estar siempre a la cabeza de la Federacin tras haberse jubilado hace algunos meses, se defiende: "No hay ningn artculo en los estatutos de la UGTA que me prohba estar a la cabeza de la Federacin. Solo la base es capaz de mantenerme o de destituirme". Tambin nos indic que "el Congreso de la Federacin se celebrar el fin de semana prximo para abordar numerosas cuestiones" 1/.

Otro punto de discordia emana de los sindicalistas que intervienen en un conflicto puramente sindical como ocurri en Correos y actualmente en Algrie Tlcom que plantean el dossier de las obras sociales 2/. Algunos reclaman "aclaraciones sobre los 280 mil millones de cntimos que seran gestionados por la Federacin as como los bienes del sector gestionados por la mutua". Sobre este captulo, M. Tchoulak explica: "Se trata de hecho de 132 mil millones de cntimos de Algrie Tlcom y 142 otros de Algrie Poste como subvenciones de las obras sociales de 2003 a 2015 que fueron confiadas a la mutua en tiempos del difunto Maghlaoui en ausencia de CP. Para Correos, esto no plantea problemas, pero para Algrie Tlcom, se registra una agitacin a causa de la retirada de confianza del antiguo sindicato y la eleccin de un nuevo representante que la tutela, por medio de la direccin, no reconoce, creando as una situacin de bloqueo cuando est obligada a no inmiscuirse en los asuntos sindicales". En suma, ms problemas que no aportan nada a este sector y responsables que no hacen ms que parches sin tomar decisiones radicales capaces de hacer avanzar las cosas. El ltimo invento ha sido "arabizar totalmente correos".


Notas

1/ La UGTA fue fundada en febrero de 1956 en el ambiente de la lucha de liberacin nacional, iniciada en 1954, desde el punto de vista del FLN y por orden del Frente. De hecho, esta lucha por la "independencia nacional", en el plano poltico se expres con claridad desde 1926 con la publicacin de LEtoile nord-africaine, (con la ayuda de viejos comunistas sensibles a esta reivindicacin) y, luego, en 1927, con la "declaracin de independencia", de Ahmed Mesli, llamado Messali Hadj. En la lucha post-1954 contra el colonialismo francs los trabajadores argelinos se separaran de los sindicatos franceses y de las luchas corporativas. Se inscribieron, mayoritariamente, en un combate por "una nacin argelina independiente". Es el nacimiento de la Unin General de los Trabajadores (UGTA) de Aissat Idir en febrero de 1956, que va a dominar todos los sectores econmicos del pas y por tanto a restablecer una relacin Estado nacin-Independencia-Sindicato. Lo que haca escribir, con razn, en 2006 a Adel Abderrezak: "El objetivo primordial era el inters de la nacin, una nacin a liberar, la conciencia nacional se puso por delante de la conciencia social. La UGTA ha permanecido aferrada a esta lgica tras la independencia en 1962-1965. Servir a la nacin argelina independiente, es por tanto servir al Estado que construye esta nacin, y es por consiguiente, finalmente, servir al poder que ocupa y se apropia del Estado nacin. Fundamentalmente, la UGTA ha permanecido presa de esta visin nacionalista" (Red. A lEncontre).

2/ El 3 de junio de 2017, Lyda Abbou, en Maghreb Emergent, pona el acento en la batalla intrasindical, que al margen de consideraciones informadas, traduce los efectos de relaciones fuertemente orgnicas entre el poder y los aparatos sindicales. "El antiguo secretario general, Oukal Mustapha, est en el punto de mira de la Federacin nacional UGTA de los trabajadores de PTIC (FNT/PTIC Frente Nacional de Trabajadores-UGTA -sector Correos y Tecnologas de la Informacin y de la Comunicacin) no ha asistido siquiera a la reunin extraordinaria del consejo sindical. Messahel Samir era candidato nico y ha sido elegido para tres aos. Oukal Mustapha es cargado de todos los males posibles entre ellos el de haber cometido "graves sobrecostos" segn un miembro de la Federacin. Su reemplazo se ha hecho segn una operacin supervisada por el secretario general de la federacin Mohamed Tchoulak, y el secretario general de la UGTA, Noureddine El Wassaa. Todo parece haber "vuelto al orden" segn los deseos de la Federacin. Pero el comit de participacin de la empresa ha tenido al menos tiempo para revelar, en una conferencia de prensa, que la Federacin tena cosas que reprocharse en el terreno de la gestin de las obras sociales de Algrie Tlcom.

El mircoles, la vspera de la celebracin de la reunin extraordinaria del consejo sindical, el presidente del Comit de Participacin de Algrie Tlcom (CP), Karim Bouaziz, ha revelado que la antigua comisin de obras sociales rechaz, en 2014, hacer un traspaso de poderes en las condiciones adecuadas. Y que la Federacin ha sido embargada y no ha hecho nada para que el procedimiento legal llegara a su fin. Este rechazo a hacer el traspaso era un signo de una gestin problemtica de las obras sociales, lo que ha provocado el recurso por Algrie Tlcom a una auditora externa que ha entregado sus conclusiones sobre la situacin jurdica y financiera. La auditora ha provocado a su vez el desencadenamiento de una investigacin de la Inspeccin General de Finanzas (IGF). Segn Karim Bouaziz, la operacin de control de la IGF ha revelado la existencia de irregularidades y de anomalas "graves y merecedoras de calificaciones penales". El jueves a algunos sindicalistas partidarios del secretario general destituido se les ha prohibido asistir a la reunin. stos, que han deseado conservar el anonimato, rechazan categricamente las acusaciones de mala gestin contra el antiguo secretario general. Oukal Mustapha que, han asegurado, es un "hombre serio". Su marginacin ha sido "decidida arriba" en el seno de la UGTA. Es un "asunto de dinero" sencillamente y hay cosas que se quieren ocultar sobre la gestin de las obras sociales entre 2003 y 2014".

En conclusin: no son de lejos solo las "obras sociales", en el sentido ms general, las que son ocultadas y, al mismo tiempo captadas en favor de intereses econmicos y sociales aprovechados de una forma privativa y excluyendo a la amplia mayora de la poblacin argelina, en todas sus componentes regionales (Red. A lEncontre).


Fuente original: http://alencontre.org/moyenorient/algerie/algerie-a-la-confluence-dune-crise-plurielle-dans-un-pays-cle-du-maghreb.html

Traduccin: Faustino Eguberri para viento sur



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