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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2017

La banca gana siempre!

Alberto Acosta, John Cajas Guijarro
Rebelin



Alberto Acosta [1] , John Cajas-Guijarro [2]

 Es bastante bueno que la gente de la nacin no entienda nuestro sistema bancario y monetario,
porque si lo hicieran, creo que habra una revolucin antes de maana por la maana.  
Henry Ford

 
La banca gana! Esa es una constante del capitalismo, sociedad de casino en donde la banca juega casi siempre con dados cargados Es ms, la banca ha ganado an en casos en que es atacada desde el poder poltico. Por qu? Porque es de esas pocas instituciones que es socialmente aceptada a partir de la confianza. Y desde esa posicin usa y abusa de un poder privilegiado, a veces incluso mayor al poder que detenta el Estado.

A ese poder privilegiado cabe agregar que, normalmente, en la sociedad se desconoce que la banca no solo guarda dinero (representante mximo de poder en el capitalismo), sino que tambin puede crearlo. Esa creacin de dinero sustenta sus ganancias especialmente con el crdito, el cual no se financia solo con el capital de los bancos ni con el dinero depositado por sus clientes (por ej., ahorros). El crdito se financia precisamente por la posicin privilegiada de la banca para actuar como intermediaria financiera, la cual -reiteremos- se sostiene desde la confianza. A eso cabe sumar las diversas comisiones por servicios financieros, las cuales garantizan mayores utilidades a los banqueros a travs de la regulacin bancaria.

Esta lgica donde la banca gana o gana se consolid en el corresmo. A pesar de los ataques a varios banqueros connotados, la banca acumul las mayores utilidades de toda la historia republicana: 2.820 millones de dlares en diez aos, incluyendo 222 millones en 2016 (ao en que la economa se contrajo -1,5%) [3] . Un ejemplo de tal contradiccin entre el discurso y los hechos es el Banco de Guayaquil -propiedad de quien pretendi sustituir a Correa en dos oportunidades-, el cual se benefici significativamente de los depsitos de la Corporacin Financiera Nacional . Y todo indica que las millonarias utilidades bancarias seguirn en el gobierno de Lenn Moreno que, si bien estara confrontando al corresmo, es su heredero y hasta su continuador.

Un retroceso histrico


Recordemos que el corresmo se consolid a la par que se concentraba el poder alrededor del caudillo, Rafael Correa, quien busc modernizar el capitalismo, ampli los extractivismos e intento disciplinar a la sociedad con una restauracin conservadora. Todo en medio de una corrupcin olmpica . Ahora, en cambio, transitamos hacia un morenismo: la imagen de Correa (autoexiliado en un tico belga) pierde poder por una confrontacin con Moreno, quien de ese modo ha ganado un importante apoyo popular. Sin embargo, el proceso de modernizacin capitalista y el extractivismo exacerbado siguen y todo indica que se profundizarn an ms. Y si el rumbo de las cosas no cambia, ms all de la forma calmada de actuar del presidente Moreno, se continuar disciplinando a la sociedad para contener el malestar popular ante el ajuste econmico-neoliberal que parece aproximarse
De hecho, el aroma neoliberal empieza a palparse y varios ya lo empiezan a celebrar . Aprovechando la prdida de confianza en el Estado provocada por el desgobierno corresta (el cual ya dej trazado el camino neoliberal -y los pretextos- para consolidar an ms el retorno al neoliberalismo ), y seguramente aprovechando su amplio respaldo popular, el gobierno de Moreno ha decidido que la banca privada maneje el dinero electrnico y no el Banco Central del Ecuador .

Semejante decisin, acordada casi de la mano con la cpula de la gran banca privada, es una suerte de retroceso histrico que nos remite a antes de agosto de 1927, cuando los bancos privados controlaban la emisin monetaria y no exista el Banco Central (que precisamente se fund en ese ao). Dinero electrnico, el desperdicio de una oportunidad Para comprender cmo la entrega del dinero electrnico beneficia a la banca privada, recordemos los precedentes y la forma en que deba funcionar dicho dinero en manos del Banco Central del Ecuador. La cuestin del dinero electrnico ya se discuta desde antes del 2011. Entonces la propia banca privada vea en el dinero mvil un nuevo esquema de inclusin social . La banca privada propona transformar el dinero fsico en electrnico usando una billetera mvil manejable desde un celular, la cual servira como medio de pago para bancarizar a un nmero mayor de personas.

Luego el gobierno de Correa, en el cdigo orgnico monetario y financiero (2012) estableci que el dinero electrnico sea puesto en circulacin privativamente por el Banco Central del Ecuador, el cual deba respaldarlo con activos lquidos segn las disposiciones de la Junta Monetaria ( artculo 101 ). Respaldo que, sin embargo, en ningn momento garantizaba explcitamente la paridad 1 a 1 entre dinero fsico y electrnico.
El caso es que, segn Correa, con el cdigo monetario se quitaba un negocio a la banca privada, incluso dejndole sin la capacidad de emisin sin respaldo, pues no olvidemos que cuando la Asociacin de Bancos quera el negocio [] propona un encaje de solo 5%, ah s tena capacidad de crear dinero . Ms all de la mitomana de Correa , semejante declaracin hace ver que, en un inicio, la banca privada deseaba generar dinero electrnico con un mnimo de respaldo en dinero lquido.

Ya en manos del gobierno, el dinero electrnico se intent instrumentar desde el 2014 con la siguiente lgica: se abre una cuenta de dinero electrnico en el Banco Central (BCE) va mensaje de texto, luego con dinero fsico (dlares), en los establecimientos que participan del negocio (p.ej. Ta, Mi Comisariato, farmacias Sana-Sana, cooperativas, Banco del Austro, etc.), se hace un canje por dinero electrnico con la relacin 1 a 1. Con el dinero electrnico acreditado en la cuenta creada en el Banco Central del Ecuador se hacen pagos y otras transacciones usando el celular, sin necesitar billetes fsicos ni tarjeta de dbito o de crdito en dichos establecimientos. Igualmente se pueden hacer transacciones con cualquier persona que tenga abierta una cuenta de dinero electrnico, as como tambin se usa en el pago de impuestos y servicios bsicos. Como incentivo, quienes hagan pagos en dinero electrnico en consumos que generen IVA reciben una devolucin de 2 puntos de ese impuesto, que se acredita en la cuenta electrnica (varios detalles se encuentran descritos en el sitio oficial https://www.efectivo.ec/ ).

Cabe aclarar que, bajo el esquema sealado, el dinero electrnico funcionara dentro del esquema de billetera mvil. En tal esquema el dinero electrnico debera siempre tener un respaldo total en dinero fsico para que sea factible entregar ese dinero a quienes lo exijan en las ventanillas del Banco Central del Ecuador o de los establecimientos participantes (es decir, paridad 1 a 1). Eso no quita que existan formas de emisin de dinero electrnico que no tengan respaldo total en dinero fsico como, por ejemplo, concesin de crditos denominados en dinero electrnico, pago de salarios al sector pblico, etc., las cuales difieren del esquema de la billetera mvil.
El dinero electrnico tena potencial, en especial si se considera que cada ao el pas requiere alrededor de dos mil millones de dlares para satisfacer la demanda de monedas y billetes , segn informacin del BCE. Sin embargo, el proyecto no prosper, por la limitada visin estratgica del corresmo (preocupado ms por apuntalar la imagen del caudillo que en realizar cambios estructurales). A nuestro parecer, este dinero debi impulsarse durante la bonanza (en el mismo 2011), con polticas claras que den confianza al sistema y que vayan ms all del enfoque de billetera mvil. Por ejemplo, se pudo empezar a pagar en dinero electrnico a funcionarios pblicos con salarios superiores a 2 o 3 mil dlares mensuales, en lnea con la propuesta formulada por Jrgen Schuldt y Alberto Acosta .
Ya ganada la confianza, se poda ir ms lejos y hasta usar el dinero electrnico como herramienta que, a largo plazo, recupere espacios de poltica monetaria y afloje las amarras de la dolarizacin. Tengamos presente que la dolarizacin no es un fin en s mismo e incluso genera varios lmites a la capacidad de reaccin de la economa ecuatoriana sobre todo en pocas de crisis, como se ha visto en los ltimos aos.

Tal aspecto es vital pues, precisamente en pocas de crisis, el dinero electrnico hubiera ayudado a desarrollar polticas contra-cclicas, especialmente en favor de los sectores ms vulnerables y alejados del sistema financiero formal. Recordemos que precisamente a esos sectores se diriga el dinero electrnico en un inicio. Hasta se hubiera podido impulsar una bancarizacin de fomento en donde, a travs de crditos productivos, se integre a parte de esa mitad de poblacin adulta que no posee cuentas bancarias.

Dicha bancarizacin de fomento es urgente ms an si vemos que en Ecuador, para 2016, el crdito domstico canalizado al sector privado represent apenas el 29% del PIB (cuando el promedio mundial supera el 100% segn el Banco Mundial) . Y, de acuerdo a la Superintendencia de Bancos, la participacin de las pequeas y medianas empresas (PYMES) apenas lleg al 8,8% del total del crdito (2.323 millones de dlares canalizados entre crdito productivo y comercial), participacin mnima si se compara con el crdito comercial corporativo, que represent un 54,4% (14.326 millones de dlares). Es decir, claramente la banca nunca ha estado enfocada al fomento de los sectores pequeos e informales a travs del crdito.

Dicho proceso de bancarizacin de fomento pudo incluso ser regulado no solo por el Banco Central sino por representantes de la sociedad civil, universidades, sindicatos, etc., tratando siempre de democratizar y transparentar el manejo monetario en beneficio de las clases populares. Nos guste o no, el tema no se resolva en lo econmico-tecncrata, sino en lo poltico

El caso es que, en los hechos, el proyecto fracas en manos del Banco Central corresta, al contabilizar apenas unas 361 mil cuentas y 47 millones de dlares en transacciones desde su creacin en 2014 . Mientras la propuesta fracasaba, implcitamente la banca privada empez a mandar el mensaje de que el carcter inclusivo del dinero electrnico existira si se lo pona en sus manos, mientras que si se lo pona en manos del gobierno solo se generaba una innecesaria fuente de incertidumbre .

En definitiva, el corresmo desperdici el potencial para transformar al dinero electrnico en herramienta til para la sociedad y particularmente para pocas de crisis, en cambio la banca aprovech de este fracaso corresta para ampliar su poder Dando ms poder a quien ya lo tiene La entrega del dinero electrnico a la banca privada es sumamente grave: se va a ampliar su poder econmico y simblico es decir poltico. Dicha ampliacin de poder la podemos visualizar, al menos, en trminos de emisin monetaria, con el reforzamiento de los grupos financieros (donde la banca privada cumple un papel estelar) y la consolidacin de procesos oligoplicos de concentracin financiera. Dueos absolutos de la emisin monetaria Reiteremos que la banca es de los agentes ms poderosos en el capitalismo, cuya principal fuente de poder es la capacidad de crear liquidez al crear depsitos y ponerlos a disposicin de quienes solicitan crditos; todo sustentado desde la confianza, como dejamos establecido desde el inicio. En verdad, los bancos crean depsitos y prstamos al mismo tiempo, en cantidades muy superiores a su capital y a los mismos depsitos de sus clientes.

As las cosas, a los banqueros con una mnima cantidad de aporte de capital propio un 9% de los activos totales del banco ponderados por riesgos- se les permite administrar el 91% de dinero ajeno (depsitos de la gente). A esto cabe sumar que el proceso de intermediacin financiera, es decir, la transformacin de depsitos en crditos, permite que la cantidad de dinero fsico (capital ms depsitos) se multiplique contablemente dos, tres, cuatroveces (como acertadamente plantean varias corrientes post-keynesianas).

Cmo funciona esta operacin? Tomemos textualmente el ejemplo que plantea IBASE : Una empresa va a un banco y pide un prstamo para contratar empleados y comprar materia prima. Si el banco se lo concede, no es entregndole dinero en efectivo proveniente de los depsitos de otros clientes. Ms bien el banco crea una cuenta de depsito en nombre del solicitante del prstamo y ah registra -actualmente de forma digital- un monto equivalente al dinero prestado. Si el solicitante del prstamo se desenvuelve en un entorno altamente bancarizado, probablemente no retirar el dinero del depsito en efectivo, sino que har sus pagos a terceros va cheques u otras formas de transferir el dinero acreditado. Quien est abajo en la cadena de pagos seguramente har lo mismo si tambin se desenvuelve en un ambiente altamente bancarizado. As, puede ser que el banco que cre el depsito inicial no necesite nunca usar efectivo para cubrir el retiro del depsito.

Es decir, la operacin bancaria moderna es la realizacin del sueo del alquimista: la creacin de dinero ex nihilo! Sin embargo, esa realizacin depende mucho de cun bancarizados estn los agentes econmicos, as como de la confianza que la sociedad tenga en los depsitos bancarios como equivalentes del dinero fsico.
Teniendo presente esta situacin, la entrega del dinero electrnico a la banca privada le va a dar a sta ms herramientas para ampliar su capacidad de crear dinero, quitndole cualquier opcin de aprovechar de ese poder monetario al Banco Central. Decimos esto pues, en el momento que es la banca privada la que lleva la bancarizacin a sectores informales a travs del celular, innegablemente se ampla su capacidad de conceder crditos y obtener ganancias a travs del inters, comisiones, etc.

Semejante situacin puede provocar que la banca privada entre en una competencia salvaje con las cooperativas, precisamente en aquellos segmentos de crdito que han sido histricamente desatendidos por los banqueros: la economa popular y solidaria, las micro y pequeas empresas, productores artesanales, entre otros. De hecho, ya han sonado voces de preocupacin del sector cooperativo por los acuerdos con la banca y la forma como el gobierno entrega un poder de mercado tan grande a los banqueros; traspaso que hasta les permite tener su propio sistema (banred plus), el mismo que podra terminar sometiendo al sector cooperativo.

Dentro de esa competencia entre cooperativas y banca puede pensarse desde el otorgamiento de crdito en dinero electrnico hasta el uso de informacin y publicidad engaosa, aprovechando la inexperiencia de los sectores informales en el sistema financiero. As se podra debilitar la posibilidad de que el dinero electrnico financie un microcrdito que fomente al sector popular en pocas de crisis. Esto vulnera la construccin de una economa social y solidaria, donde las cooperativas de ahorro y crdito realicen procesos de inclusin financiera dejando el ahorro en los territorios. Banca y grupos financieros: vnculos estrechos y hasta oscuros Un banco no es una empresa cualquiera, aislada de su entorno econmico, poltico y cultural, pues alrededor de ste se configuran poderosos grupos financieros compuestos por financieras, aseguradoras, medios de comunicacin, inmobiliarias, restaurantes, cines, comercializadoras de vehculos, centros comerciales, etc.
Semejantes vnculos estrechos son claros en el caso ecuatoriano donde grandes bancos se han apropiado de mltiples empresas distintas a la actividad financiera. Por ejemplo, segn informacin del Servicio de Rentas Internas (SRI) en 2015 sabemos que:

- Banco Pichincha conforma un grupo con ms de 160 integrantes tales como: Diners Club; aseguradora AIG; Banco General Rumiahui; INTERDIN; Banco de Loja; Credife; ACOVI; Banred; etc. Este grupo alcanz 1.901 millones de dlares en ingresos. - Banco de Guayaquil conforma un grupo con unos 40 integrantes tales como: MULTIBG; PROMOQUIL; South Pacific investors; etc. Este grupo alcanz 440 millones en ingresos. - Produbanco conforma un grupo con unos 28 integrantes tales como: EXSERSA; ACCIVAL; PROTRAMITES; Banco Promerica; etc. Este grupo alcanz 342 millones en ingresos. - Banco del Austro , el cual pertenece al grupo econmico Eljuri, compuesto por unos 327 integrantes tales como: AEKIA; Neohyundai; Almacenes Juan Eljuri; Aymesa; etc. Este grupo alcanz 1.868 millones en ingresos. Aparte del vnculo directo de los bancos con sus grupos econmicos, tambin existen vnculos entre grupos econmicos protagonizados por la banca. Por ejemplo, existen vnculos entre el grupo Eljuri (reiteremos, que contiene al Banco del Austro) con los grupos Holdingdine o del Hotel Coln; Banco de Guayaquil con el grupo El Universo; Produbanco con Corporacin La Favorita e Imbauto; entre muchos otros que hasta podran no estar registrados dentro de la informacin oficial.

Incluso se han empezado a visualizar vnculos oscuros y corruptos de la banca y grandes grupos econmicos. Tal es el caso del grupo Eljuri que, adems de tener integrantes registrados en los Papeles de Panam (como indica la informacin del SRI), incluso se encuentra vinculado al Sai Bank , banco utilizado para el pago de dinero ilcito a funcionarios pblicos en el caso de Odebrecht .

A todos estos complejos vnculos de la banca privada, cabe agregar que hasta los accionistas y administradores bancarios sirven de nexos directos o indirectos con los grupos econmicos, crendose muchas veces un conflicto de intereses al aprovecharse los depsitos y/o la informacin de los clientes bancarios. De hecho, los banqueros son hasta propietarios de los secretos empresariales de sus clientes. Y no nos hemos olvidado como actuaron muchos banqueros al finalizar el siglo pasado.
La verificacin de este fenmeno en el caso ecuatoriano muestra que nunca se cristalizaron a cabalidad las disposiciones constitucionales de Montecristi, sintetizadas en aquello de que un banquero, sea un banquero y nada ms que un banquero ( artculo 312 de la Constitucin ). La incapacidad de romper el viciado vnculo entre banca y grupos financieros es una grave herencia dejada por el corresmo y que, al parecer, el morenismo va a mantener intacta.
Como resultado de esa falta de transformacin, los grupos financieros usan a la banca para crear profundas asimetras en los mercados. Es decir, la banca contribuye a generar una elevada concentracin de la riqueza y mercados dominados por pocos grupos. Ese desbalance de poder empobrece y margina a los sectores productivos populares, obligados a competir en una desigualdad de condiciones que complica hasta su capacidad de sobrevivir. Es en ese contexto que se debe entender lo que significar la emisin de dinero electrnico por parte de la banca privada.
Solo notemos que, con la entrega del dinero electrnico, los grandes grupos conectados a la banca tendrn nuevas herramientas para acceder, y competir, en mercados de sectores populares de baja bancarizacin. Imaginemos, por ejemplo, a grandes comercializadoras que, vinculadas a la banca privada, podran usar el crdito va dinero electrnico como mecanismos de competencia frente a las pequeas y medianas empresas. Pensemos, en otro ejemplo, toda la informacin a la que va a tener acceso la banca privada por medio de cuentas abiertas desde los telfonos celulares y que tranquilamente podra canalizar a los grandes grupos econmicos.
Las opciones de enriquecimiento son mltiples. Y si a esto sumamos que la lgica de bancarizacin de la banca parte del modelo de inclusin financiera neoliberal, lo que se profundiza son las mayores brechas de desigualdad en la que los pobres siguen financiado a los ms ricos, a travs de aspirar la liquidez de los territorios rurales, de los quintiles ms pobres y los segmentos populares. En concreto se fortalece un sistema que canaliza los recursos financieros hacia las ciudades y sectores econmicos ms pudientes. Una banca oligoplica Si los casos anteriores son graves, tambin es grave que la propia banca privada ecuatoriana es altamente concentrada y hasta posee un carcter oligoplico. Por ejemplo, en 2016, apenas seis bancos controlaron el 83,5% tanto del crdito como de los depsitos a la vista y a plazo fijo de toda la banca privada (ver en el cuadro). A eso sumemos que la banca privada controla el 68% del crdito de todo el pas, mientras que las cooperativas y mutualistas solo absorbieron el 18%.
Es decir, son pocos bancos privados los que controlan la creacin de dinero va crdito en el pas, es decir que tienen un gran poder. Lo cierto es que no se aprendi del gran atraco bancario de fines del siglo XX. Y por cierto, esta concentracin oligoplica es uno de los aspectos que explica por qu las tasas de inters en el Ecuador son mucho ms altas que, por ejemplo, en Estados Unidos (mucho ms en aquellas lneas de crdito enfocadas a microempresas).

Cuadro Concentracin de crdito y depsitos en banca privada (2016)

Banco privado % de crdito % de depsitos a la vista y a plazo fijo
PICHINCHA 31,1% 29,4%
PACIFICO 14,3% 13,7%
PRODUBANCO 11,1% 11,8%
GUAYAQUIL 10,6% 10,4%
INTERNACIONAL 9,1% 9,4%
BOLIVARIANO 7,4% 8,7%
El resto 16,5% 16,5%
Total 100% 100%
Fuente: Superintendencia de Bancos y Seguros. Elaboracin propia.

La cuestin es que el dinero electrnico va a caer en una de las actividades ms concentradas y oligoplicas del pas. Si dejamos de lado al Banco Pacfico (de propiedad pblica, pero que funciona casi como otro miembro del clan de la banca privada), resulta que Banco Pichincha, Produbanco, Banco Guayaquil, Internacional y Bolivariano podrn ejercer control oligoplico ya no solo de los canales de transaccin de dinero existentes va crdito sino tambin a travs del dinero electrnico. De esa manera, aumenta el flujo de dlares sobre los cuales estos bancos podrn imponer su peaje. [4]

Adems, recordemos que el dinero electrnico -al menos en su versin original- requiere que la poblacin deposite dinero en efectivo a fin de poder tener saldo en sus billetera mvil. As, resulta ser que la entrega de este dinero a la banca privada podra llevar incluso a que estos bancos que controlan la mayora de las finanzas del pas busquen absorber el dinero en efectivo del sector popular (como ya mencionamos antes), ganando an ms poder en una poca en la que los dlares en efectivo pueden llegar a escasear

Un debate monetario urgente


Con la dolarizacin, la banca perdi la posibilidad de hacer pinges ganancias con la intermediacin cambiaria y las devaluaciones que cobijaban gran parte de los negocios exportadores. Pero encontr en las masivas importaciones y en la misma obra pblica un espacio que aprovech de forma abusiva y pasiva, en tanto solo dinamiz las inversiones de grandes grupos econmicos. Ahora, cuando se avizora -al ms puro estilo neoliberal- una menor actividad estatal, particularmente de las inversiones pblicas, la banca tendr en la emisin de dinero electrnico una nueva fuente de utilidades y de poder.

As, aprovechando la desconfianza en el Estado generada por el correismo y enarbolando la bandera de defender la dolarizacin, se entrega a la banca este nuevo privilegio. No faltarn sus tutores que dirn que la banca emitir dinero electrnico respaldado en sus depsitos en dlares, algo que no aseguraba el Banco Central . Quin lo garantiza? No olvidemos que las grandes debacles financieras no solo en el Ecuador sino en el mundo capitalista- muchas veces han tenido como protagonista a una banca que ha buscado lucrar sin fin entregando crditos en las condiciones ms inverosmiles. No abrir el dinero electrnico tambin una forma inorgnica de crear dinero en manos de la banca?

Esa confianza sustentada en mera ideologa y defensa de intereses privados, junto con la experiencia histrica de cuando la banca, antes de 1927, emita dinero sin respaldo alguno, nos confronta con una situacin alarmante.

En sntesis, la entrega de la emisin y manejo de dinero electrnico a la banca consolidar su poder. Y hacerlo defendiendo la dolarizacin como un gran objetivo nacional, hace ver como fin en s mismo a lo que solo debera ser una herramienta de poltica econmica. Para ver hasta qu punto llega esta defensa ciega -y muda- a la dolarizacin basta preguntar a sus defensores en qu sustentan esa defensa si ni siquiera se cumplen los requisitos mnimos de convergencia econmica entre Ecuador y Estados Unidos como para la creacin de una zona monetaria ptima? Las respuestas de que la dolarizacin tiene mecanismos automticos de ajuste casi siempre se las esgrime sin evidencias, como si se tratara de rezar el padre nuestro.

Semejante postura ideolgica margina no solo la imperiosa necesidad de reconocer las limitaciones de la dolarizacin ms an en pocas de crisis- sino que impide la reflexin de las potencialidades existentes en una salida ordenada de esta trampa cambiaria . Dicha salida puede ser una verdadera opcin para enfrentar la actual crisis sin golpear a los sectores populares y medios, como ya sucedi en el corresmo y, como van las cosas, acontecer tambin en el morenismo.

Por eso, es urgente abrir un verdadero debate monetario de altura, riguroso y con evidencias. A ese debate debe agregarse la discusin sobre la dimensin de los bancos, cuyo desmedido tamao y sus vnculos financieros -explcitos o implcitos- arriesgan la estabilidad econmica y la misma democracia. Tales debates deben tomar en cuenta que, incluso aunque la banca privada se someta a las reglas del juego, la falta de emisin monetaria en medio de la crisis a causa de la dolarizacin puede ser en extremo grave en el momento que se compliquen los flujos externos de dlares.
Recordemos: lo importante no es la dolarizacin, lo que cuenta es garantizar el bienestar de nuestra gente.-  

Notas:


[1] Economista ecuatoriano. Ex-ministro de Energa y Minas. Ex-presidente de la Asamblea Constituyente. Ex-candidato a la Presidencia de la Repblica del Ecuador.

[2] Economista ecuatoriano. Profesor de la Escuela Politcnica Nacional y de la Universidad Central del Ecuador.

[3]
De los 2.820 millones de utilidades obtenidas en la dcada corresta (2007-2016), 2.360 millones (84%) se concentraron en seis bancos: Pichincha con 703 millones (25%); Guayaquil con 428 millones (15%); Produbanco con 289 millones (10%); Internacional con 255 millones (9%); Bolivariano con 239 millones (8%); Pacfico (en manos del Estado) con 447 millones (16%).

[4]
Tanto tiempo y dinero que le cost al pas el desarrollo de la plataforma de dinero electrnico desarrollada por el Banco Central del Ecuador, para que ahora esa misma burocracia y esos mismos funcionarios, pretendan justificar la entrega del dinero electrnico a la banca privada.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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