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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-09-2017

Paradojas y crisis del Gobierno de Trump

Paula Bach
La izquierda diario


La Administracin de Trump lleva acumulados siete meses, una ristra de fracasos, apenas contadsimos xitos y un teln de fondo ajado por la crisis poltica. El fiasco de la derogacin del Obamacare debe sealarse entre los traspis ms resonantes. Era la piedra basal del billn de dlares en obras pblicas que disparara el crecimiento del PBI norteamericano desde el mediocre 2% promedio actual hasta un chispeante 4%. La tctica Kissinger invertida (aliarse a Rusia para aislar a China) acab en el Rusiagate, mientras la amenaza de un incidente nuclear con Corea del Norte, expone a una administracin Trump tan exaltada como necesitada de colaboracin asitica. El discurso contra la lite financiera que prometa volver a las pocas del New Deal separando las operaciones de la banca comercial de aquellas de la banca de inversin, termin acumulando a los Goldman Sachs boys en el gabinete. Una tropa que al parecer se parapeta para dar de baja a la ley Dodd Frank, una regulacin ligth instaurada por Obama luego de la crisis de 2008. La promesa de campaa que aseguraba el retiro definitivo de las tropas norteamericanas de Afganistn fue trocada hace pocos das por un incremento de efectivos, sugerido por el ala militar del gobierno. La suspensin del proyecto para aplicar un impuesto transfronterizo, el terreno de promesa en el que an navega el aumento del presupuesto militar y la omisin de las sugeridas imposiciones faranicas a bienes chinos y mexicanos, abultan la lista por solo mencionar los ejemplos ms transcendentes.

El lado de los xitos luce escueto incluyendo una dbil por ahora- restriccin a la inmigracin, la retirada de Estados Unidos del -inactivo- Tratado Transpacfico prometida en pocas de campaa por todos los contendientes, la eliminacin de regulaciones ambientales a la industria carbonfera y de las prohibiciones para explotaciones petroleras en las costas -gran servicio a las corporaciones- as como restricciones comerciales en el mercado de la madera, los lcteos canadienses o los biocombustibles argentinos.

En un panorama ilustrado por la primaca de la impotencia gubernamental, las declaraciones de Trump tras los sucesos de Charlottesville, precipitaron la salida del estratega/idelogo ultranacionalista Steve Bannon, abonando una tendencia que ya marcaba el ritmo durante los ltimos meses. En el gabinete se afianzan simultneamente la lite militar y el ala financista globalista as la denomina Bannon- proveniente de Goldman Sachs, junto al yerno Kurcher y la hija Ivanka, a la vez que asciende la figura del vicepresidente ultraconservador republicano, Michael Pence. Todos ellos escoltando a un Trump investigado por la justicia y con una aprobacin popular baja y en descenso.

La carga simblica del antirracismo

Es notable como los asuntos de la inmigracin y el racismo dieron lugar tanto a uno de los primeros cimbronazos de la administracin Trump 1 como al reciente y al parecer uno de los ms duros golpes. Resulta que el antirracismo y la antidiscriminacin son las caras friendly del globalismo . Extranjeros empleados, consumidores, ejecutivos y contrapartes internacionales, son los actores principales del entramado global tejido por las corporaciones durante las ltimas dcadas. El capital norteamericano salv el pellejo y restaur su dominio absorbiendo mano de obra fornea utilizada a la vez para disciplinar, abaratar y devastar a la fuerza de trabajo norteamericana. Tanto fuera como dentro de territorio estadounidense la mano de obra multinacional es un ncleo duro inescindible del proceso globalizador. El antirracismo es el tributo necesario y progre que las corporaciones le rinden al objeto de su explotacin. Si los decretos xenfobos de febrero produjeron el primer cortocircuito de Trump con un amplio arco de empresas norteamericanas globales, sus declaraciones racistas tras Charlottesville precipitaron la desintegracin de sus dos concejos econmicos asesores 2 . El costo de sostenerlo amenaza a menudo volverse ms elevado para el ncleo duro de las corporaciones estadounidenses que el beneficio incierto de una prometida y profunda reduccin impositiva. Promesa que si le garantiz el relativo alineamiento pos electoral de gran parte de las empresas dominantes, muchos dudan tras las peripecias parlamentarias- de sus posibilidades reales de materializacin.

Hay all un combate profundo entre globalizacin y nacionalismo que en ltima instancia representa nada ms ni nada menos que las fuerzas en pugna que dieron origen a esta atpica administracin republicana. En un sentido ni Trump pudo hasta ahora ser tan revolucionario como un amplio arco de analistas supuso ni parece estar dando paso a una administracin tradicional. Como mnimo dos hechos prueban la agudeza de la crisis poltica que ahoga al Estado norteamericano. Por un lado, el Partido Republicano en la Casa Blanca y con mayora en ambas cmaras, prcticamente no puede legislar. Por el otro el ascenso de tres militares en puestos claves es sntoma de aguda crisis de representacin poltica. Es probable que las lites militares y financieras que se acomodan en la Casa Blanca tengan por objeto limitar la incontinencia trumpista conteniendo a la vez a Trump. Es decir un nuevo engendro en procura de absorber con mayor realismo los elementos diversos de una situacin transitoria que combina la escasa capacidad de fuego del nacionalismo insurgente con una crisis profunda que no admite la continuidad tout court de las estructuras tradicionales. En ltima instancia este ornitorrinco que en parte recuerda las peripecias del gabinete que comanda al Brexit- expone a Donald Trump como el hijo predilecto de una realidad particularmente preada de dualismos.

Las imgenes mltiples de una crisis

La convulsin de 2007/8 y sus derivaciones, resulta en s misma una singularidad que puede diseccionarse en diversas imgenes. Como es sabido, la amenaza de catstrofe inicial fue disipada tras la intervencin de los principales Estados. Pero el desvo se tradujo en cerca de diez aos de crecimiento econmico extremadamente dbil especialmente focalizado en los pases centrales. Las aristas de esta bipolaridad son mltiples 3 .

Una primera imagen muestra el rescate a bancos y grandes empresas coexistiendo con el deterioro progresivo de las condiciones de existencia de amplias franjas de la poblacin que incluyen tanto legiones de trabajadores como fracciones marginalizadas del capital representadas por pequeas y medianas empresas. Esta dualidad se plasma en el repudio a las lites y en el ascenso de movimientos polticos populistas a derecha e izquierda, en el rechazo a la globalizacin y la defensa del inters nacional que tuvieron por ahora sus mximos exponentes en las figuras de Trump y el brexit.

Una segunda imagen expone que amn del rescate de aquellas lites econmicas, el proceso de internacionalizacin financiera y productiva la mayor empresa del capital durante los ltimos 40 aos- sufre una prdida de dinamismo 4 . Cuestin que se pone de manifiesto con especial nfasis en el dbil incremento de la inversin en los pases centrales y en una disminucin del ritmo de crecimiento del comercio internacional.

En una tercera imagen puede observarse a la vez que an cuando el comercio internacional perdi fuerza, est lejos de hallarse dislocado, tampoco se perciben quiebras masivas de empresas, ni un crecimiento agudo de la desocupacin en los pases centrales, ms all de los niveles heredados de los aos particularmente crticos. Esta tercera imagen muestra que si la empresa neoliberal con la que el capital se sobrepuso a la crisis de los aos 70 pierde impulso y en gran parte se encuentra asediada por la poltica, an no est quebrada y no existe al menos por el momento- emprendimiento de reemplazo. Esta dualidad posee un fuerte poder explicativo sobre las actuales condiciones del gobierno Trump y las particularidades de su gabinete.

Pero tambin se dibuja una cuarta imagen en los lmites de las complejas relaciones entre Estados Unidos y China. Si China result un destino privilegiado del capital sobrante norteamericano, la cooperacin binacional profundiz sus grietas hacia 2014 . La imposibilidad de mantener el modelo exportador, la sobreacumulacin de capitales y las tensiones financieras internas, aceleraron las tendencias nacionalistas del Gigante Asitico que intenta abandonar su rol receptor de capitales para convertirse en competidor mundial por los espacios de acumulacin. Pero an se trata de un proceso lento, complejo y de final incierto. El lugar de guardin de una economa global abierta que Xi Jinping agit contra el America First de Trump, es un juego retrico. La imposibilidad de continuar siendo lo que era sin conseguir an transformarse en algo nuevo, dice mucho del lugar del Estado chino en la arena internacional. Se trata de otro factor que de manera particularmente lenta y contradictoria, limita la continuidad conservadora de las polticas norteamericanas de los ltimos aos.

Nacionalismo vs. globalizacin

Sin duda la colisin entre nacionalismo y globalizacin constituye uno de los grandes campos en disputa del perodo prximo y las conjeturas abundan. La dicotoma -y su posible devenir- exige observar tanto las mltiples aristas econmico-polticas de la crisis como sus eventuales dinmicas.

En primer lugar es preciso aclarar que el concepto globalizacin es lo suficientemente difuso como para admitir acepciones incluso contradictorias. Apelamos a l a falta de expresin mejor para dar cuenta del contundente proceso de internacionalizacin financiera y en particular productiva del capital durante las ltimas dcadas al calor del desarrollo de aquello que se conoce como neoliberalismo. Cabe aclarar que si por un lado y en trminos abstractos el proceso de internacionalizacin no tiene nada de novedoso como parte inseparable del movimiento histrico del capital, por el otro y en trminos concretos, no existen antecedentes del entramado casi ininteligible de asociaciones de capitales y formacin internacional de cadenas de valor tal como se presenta en la actualidad. Sin embargo y a pesar de esta reconfiguracin, en modo alguno se ha perdido la base nacional de aquellos capitales invertidos transnacionalmente para los cuales el poder del Estado representa el vehculo garante de sus ganancias y ventajas externas -e internas. Cuestin que queda patentada de manera prstina en cada uno de los acuerdos y tratados comerciales. No por casualidad aquellos pactos se volvieron el objeto de furia de amplias mayoras perdedoras del proceso globalizador.

En este contexto surgen al menos dos cuestiones fundamentales. La primera de ellas est asociada a la necesidad del capital ms concentrado de salvaguardar el poder del Estado para lo cual el consenso resulta un factor de primer orden. Y, tal como seala David Harvey 5 , la construccin del consenso implica el cultivo del nacionalismo. No es casual que hasta los ms fanticos globalistas machaquen desde hace tiempo sobre la necesidad de frenar un proceso globalizador al que consideran de algn modo sitiado por la poltica.

Las negociaciones de Trump bastante pobres por el momento- con Carrier, Ford e incluso las promesas de Apple o las de la china Foxconn de crear puestos de trabajo manufactureros en Estados Unidos, constituyen ensayos de una respuesta muy limitada a este asunto. En el mismo sentido operan los aranceles puntuales a la importacin que responden a demandas especficas de los productores norteamericanos que en muchos casos se arrastran desde los aos 80, asociadas por lo general a estados soporte de Donald Trump. Las negociaciones en curso del TLCAN que no prometen logros demasiado significativos, junto a la promesa de cerrar el Gobierno si el Congreso no vota los fondos para construir el muro, contienen del mismo modo una fuerte carga simblica como respuesta a dos promesas centrales de campaa destinadas a contener a los perdedores de la globalizacin.

El segundo aspecto exige observar que aquel anhelado proteccionismo resulta esencialmente contradictorio con los intereses de los sectores ms concentrados e internacionalizados del capital. Se trata de las fracciones que le vienen marcando el terreno al gobierno Trump tanto en materia de cuestiones raciales como en polticas comerciales. Las negociaciones del TLC estn limitadas por aquella contradiccin. Entre las ltimas balas de la administracin Trump figura la negociacin parlamentaria de una reduccin impositiva. Un xito necesario para contener a un amplio sector de las corporaciones que luego de la contienda electoral se aline parcialmente con su gobierno a la espera de algn beneficio significativo. En el estado actual de cosas es muy probable que la reforma termine siendo parcial y negociada con los demcratas y resulta bastante impensable que incluso beneficiando a las ganancias generadas en el extranjero, el ncleo de las corporaciones tenga alguna intencin de retornar a Estados Unidos.

La paradoja es que mientras el retorno del empleo y el consumo a Estados Unidos constituye la demanda principal de los perdedores de la globalizacin fundamento de su versin del nacionalismo, el espritu nacionalista de las grandes corporaciones est asociado a una disputa ms agresiva por su lugar en el mundo y podra terminar redundando en el impulso de un tipo de globalizacin con mayor primaca del unilateralismo. Por ltimo resulta particularmente complejo imaginar en la actualidad las medidas proteccionistas6 que podran ayudar a la economa norteamericana, debido a que las empresas dedicadas al comercio internacional forman parte de complejas cadenas de suministro mundiales. Cualquier restriccin a las importaciones que beneficie a determinados productores perjudicara concomitantemente a las industrias que usan esos productos como insumos. Si por ejemplo, para beneficiar a los productores internos, un arancel aumentara el precio del acero, afectara a la vez a consumidores de dicho insumo como John Deere o Caterpillar. Se trata de elementos parciales de una contradiccin profunda que en un escenario de crecientes tensiones geopolticas y dado el lento aunque persistente declive de la hegemona norteamericana, es probable que gobierne gran parte del escenario en el perodo prximo.

Notas:

1 Ver Bach, Paula, La globalizacin: ms all y ms ac de Donald Trump, La Izquierda Diario, 18/2/2017.

2 Cassidy, Jhon, Why didnt more c.e.o.s have the guts to publicity break with Trump?, The New Yorker, 16/8/17 y Ryan, Greg,GEs Immelt: I quit Trump council before president disbanded it, Boston Business Journal, 16/8/17.

3 Para mayor desarrollo ver Bach, Paula, Las contradicciones del programa nacionalista de Donald Trump, La Izquierda Diario, 19/5/17.

4 World Economic Outlook, International Monetary Fund, Octubre 2016.

5 Harvey, David, Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo, Traficantes de sueos, 2014, Madrid.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/ideasdeizquierda/wp-content/uploads/2017/08/21_23_dosier.pdf



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