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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-09-2017

De Kellys, "riders" y subcontratas
El nuevo sindicalismo y la condicin precaria

Eddy Snchez
Pblico


Estamos limpiando la habitacin de Manuel Bartual por 1,50 euros la hora. Con este tuit las Kellys introducen alguno de los elementos que permiten comprender, cul ser el ejercicio del conflicto colectivo en el marco de la Espaa de la precariedad estructural.

Durante el verano se han desarrollado en las grandes ciudades espaolas una serie de conflictos colectivos en sectores altamente precarizados como los riders o repartidores (Deliveroo), acciones que han abierto un debate social sobre el turismo de masas y su modelo laboral derivado, tan bien expresado en la denuncia de las trabajadoras de Tommy Mels cuyo video denuncia se convirti en viral, o el conflicto de las camareras de hotel popularizado por las Kellys (las que limpian). 

La relacin entre turismo, precariedad y nuevo conflicto laboral alcanz su mximo nivel con la huelga de los trabajadores de Eulen y las subcontratas en el Aeropuerto del Prat, contestado de manera contundente y excepcional por el Gobierno, el cual suspendi sus vacaciones para intervenir de manera autoritaria en una huelga que se desarrolla en el sector clave de la economa nacional. Gobierno central, Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona o la patronal coincidieron en mostrar distintos grados de hostilidad hacia dicho colectivo de trabajadores.

Consecuencia de la precariedad estructural es el surgimiento de una nueva forma de expresin del conflicto obrero, resultado de una profunda trasformacin de la clase trabajadora fruto de su extensin, crecimiento, feminizacin y precarizacin.

Una nueva clase trabajadora con un peso social gigante, inmenso, pero que no se corresponde, de momento, con su peso poltico y cultural. No se habla de ellos ms uqe de manera puntual. No hay cargos pblicos, ni en ayuntamientos del cambio ni en los de no cambio, ni en los parlamentos, ni tertulianos, ni serie de la FOX que representen a este sector. No salen en ningn sitio. Pero es el sector que construye ejemplos de ejercicio de conflicto social ah dnde nadie lo esperaba.

Dichos conflictos marcan al menos siete pautas, con los que ir construyendo una tipologa de nueva conflictividad laboral en la Espaa precaria:

En primer lugar, cmo plantear la accin colectiva en el marco de la subcontratacin? El elemento central no est en qu empresa realizas formalmente el trabajo (la subcontrata) sino para quin trabajas en realidad, de tal forma que da igual que tu contrato sea con Eulen, o para empresas de servicios externalizadas por los hoteles, o seas un falso autnomo; si trabajas en un aeropuerto de AENA, para una cadena de hoteles o para Deliveroo, es a esa empresa a quin atacas, es contra la empresa principal a la que le planteas el conflicto.

En segundo lugar, quin ejerce el conflicto? Para ganar, el conflicto del futuro debe tender a unir a todos los afectados por el mismo, sean trabajadores, familias, el entorno social, o en el caso de los servicios pblicos, los usuarios. Si la empresa es global y en red, la respuesta debe ser global y as socializar el conflicto particular, y pasar de la fragmentacin del trabajador globalizado a la recomposicin del obrero colectivo.

En tercer lugar, cmo ejercer el conflicto? Para la nueva accin colectica no solo hay una expresin del conflicto -la huelga- sino todas las acciones forman parte de una misma estrategia: con la huelga se lanza una serie de concentraciones, manifestaciones, actos, charlas, trabajo en redes sociales, herramientas judiciales, prcticas culturales y dems formas de ejercicio del conflicto. Para vencer a la precariedad y la empresa global, la accin colectiva se acerca ms a un formato de guerra asimtrica que de guerra de posiciones.

En cuarto lugar, cul es el tiempo del conflicto? En la era de la nueva accin colectiva, ganar significa prepararse para dar conflictos de larga duracin; el conflicto social en el marco de la empresa global ser duro, largo y fuente de un inmenso desgaste, pero que al final permitir generar un estado de opinin pblica hostil a la precariedad y a la prctica empresarial y as construir una correlacin de fuerzas favorable.

En quinto lugar, el nuevo conflicto social se libra tambin en la superestructura y el marco de las ideas. Una de las claves de Coca Cola en Lucha y su accin sindical, fue establecer desde el inicio la unidad con profesionales que pueden ayudar a resolver el conflicto en favor de los trabajadores: juristas, socilogos, economistas, periodistas, trabajadores de la cultura, editoriales y dems profesiones, con el objetivo de aportar sus conocimientos tcnicos y tericos dirigidos a un objetivo central: desmontar los argumentos de la empresa. Esto es un ejemplo que siguen los nuevos colectivos laborales, donde el sindicato de manteros se constituye con la participacin de intelectuales como Cesar Rendueles, el apoyo de Isaac Rosa a la seccin sindical de CCOO de Mdicos sin Fronteras o la implicacin de cooperativas de abogados en apoyo a la lucha de las camareras de hotel.

En sexto lugar, la nueva accin colectica es totalizadora. Al manifestar su accin en el territorio, se logra pasar de un conflicto laboral particular a uno social generalizado, para desde ese proceso, vencer a la empresa. La ciudad en su totalidad es la geografa de la nueva realidad precaria, el espacio metropolitano la escala del conflicto y la periferia urbana, la protagonista de la construccin de una nueva subjetividad obrera.

Y, en sptimo lugar, el nuevo conflicto laboral se apodera de la redes, como forma de romper el aislamiento, que se deriva de la fragmentacin del obrero colectivo que impone la empresa global. Las redes social como mbito de conocimiento, organizacin, difusin, generadora de opinin y constructora de una nueva imagen que represente el conflicto y construya imagen de colectivo, pero tambin la accin en redes permite reconocerse en una realidad a la que se puede plantear cara.

Estamos, por tanto, ante una creciente y nueva clase trabajadora, fundamentalmente en el sector servicios, expresin del pas del turismo totalizado. Es la irrupcin de un nuevo asalariado urbano que seguro va a transformar poltica y culturalmente la Espaa actual. Una nueva clase trabajadora que crece y se consolida y que va a ser un actor fundamental no solo de las relaciones laborales, sino de la estructura social del pas.

Dedico este artculo Jos Daniel Lacalle, ingeniero, sindicalista, socilogo y marxista espaol, que con sus trabajos y anlisis ya plante hace dcadas lo que ahora es una realidad.

Fuente: http://blogs.publico.es/la-soledad-del-corredor-de-fondo/2017/08/31/de-kellys-riders-y-subcontratas-el-nuevo-sindicalismo-y-la-condicion-precaria/



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