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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-09-2017

El limbo libio

Guadi Calvo
Rebelin


El plan maestro de la Unin Europa (UE) para controlar la llegada de refugiados a Europa desde los puertos libios, que consista en encontrar una frmula para unificar las diferentes fuerzas polticas y milicias laicas o moderadas, que ejerzan el control del flujo al modo que han pactado con Turqua, parece estar prximo a zozobrar.

Tras el encuentro en julio pasado en chateau de la Celle- Saint Cloud, a las afueras de Paris, auspiciado por el presidente Emanuel Macron entre Fayez al-Serraj del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), designado presidente por la Misin de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL), en marzo de 2016 y el auto postulado hombre fuerte del pas, el general Jalifa Haftar, fortalecido polticamente tras la toma de la ciudad de Bengazzi por sus fuerzas en julio pasado, despus de tres aos de combates y cuyo referente poltico es la Cmara de Representantes de la ciudad de Tobruk, haban acordado un alto el fuego y la utilizacin de sus fuerzas solo para la lucha contra el terrorismo.

A pesar de lo acordado las fuerzas de Haftar, siguen hostigando a organizaciones como las milicias de Misrata, vinculadas a Fayez al-Serraj, lo que podra tirar por tierras las ilusiones de Macron.

A la confusa atmosfera de grupos armados, que responden a distintas ciudades, Trpoli, Tobruk, Misrata, Bengazzi o Sirte se agrega la reaparicin muyahidines del Daesh, a unos 130 kilmetros al sur de Sirte, la que hasta diciembre de 2016 fue la capital del Califato, ha puesto en alerta no solo a los bandos polticos que hoy gobierna Libia sino a la UE.

Cuando los hombres del Califa Ibrahm (Abu Bakr al-Bagdad) abandonaron la ciudad de Sirte, en diciembre pasado, buscaron refugio en el sur del pas y ahora parecen estar intentando alcanzar las regiones centrales y norte de Libia, donde posicionarse para establecer, otra vez como lo fue en un principio Derna y luego Sirte, un punto de donde volver a su sueo de establecer un Califato. Segn diferentes servicios de inteligencia el nmero de combatientes superaran el millar y se encuentra en crecimiento, aunque la cifra todava est lejos de los 5 mil que llegaron a ser antes de su derrota en Sirte.

Esos refuerzos podran estar llegando a Libia desde organizaciones wahabitas, provenientes del oeste: Marruecos, Argelia y Tnez, desde el sur por parte de los muchos focos integristas que actan en el Sahel, particularmente en el norte de Mali, Nger y Chad e incluso refuerzos de los nigerianos de Boko Haram y veteranos de Siria e Irak, donde las bandas rigoristas estn en franco retroceso.

Desde que el Daesh fue desalojado de Sirte por el grupo al-Buyan al-Marsus, las milicias moderadas de la ciudad de Misrata y hombres del general Haftar, pareci difuminarse por las porosas fronteras del Magreb y en una regin de cuevas en el centro del pas, donde resistieron hasta hace poco ms de un mes.

El panorama libio se vuelve a enturbiar con la reaparicin del Daesh en el ataque contra un puesto de control vehicular cercano la ciudad de Jufrah, a 500 kilmetros al sur de Trpoli, donde los terroristas asesinaron a 14 personas, 11 de ellos fueron decapitados, la mayora hombres que pertenecan a las milicias del general Haftar.

El domingo 27 de agosto, el sitio Amaq, que funge como rgano de oficial de la banda terrorista, mostr un nuevo video donde varios muyahidines instalaban un puesto de control en la ruta que vincula el oasis de al-Jufra con la ciudad costera de Abu Grein en oeste de la ex capital del Daesh. En la grabacin se observa cmo milicianos del califato chequean camiones y automviles. En el mismo video se muestran dos prisioneros Sagayar Majri, secuestrado en mayo ltimo, miembro de la Asamblea Constituyente de Libia, y Mohamad Abu Bakr, de la Guardia de Instalaciones Petroleras (PFG).

Con la cada de Sirte, cuna del coronel Gaddafi, en diciembre ltimo, tras varios meses de asedio se crey que el grupo terrorista se ira a desperdigar buscando otros focos de terrorismo fuera de Libia, su retorno aleja cualquier posibilidad de acuerdo a la turca entre Libia y la Unin Europea.

La llaga de los refugiados

Sin la posibilidad de cerrar los puertos libios, de donde salen a diario cientos de embarcaciones con miles de refugiados que intentan llegar a Italia, la llaga que tanto perturba a la Unin Europea sigue abierta y sangrante.

Impedir la llegada de refugiados se ha transformado en una obsesin para Italia, a punto del colapso poltico y social, que podra desbordar hacia posturas ultraderechistas como se estn dando en Alemania y otros pases de Europa.

Las regulaciones que se intentan establecer las operaciones de rescate de las ONG en el Mediterrneo por parte de la UE e incentivar arreglos con el gobierno de Fayez al-Serraj, quien en realidad controla poco ms all de la casa de gobierno en la propia Trpoli, ciudad donde diferentes grupos armados que van de traficantes de droga a integristas pro al-Qaeda o Daesh, disputan en verdaderas batallas la posesin de barrios. Libia ha sido envuelta en un estado anrquico, que sin duda desembocar en la concrecin de un Estado Fallido, ya que la intervencin de Estados Unidos y la OTAN tendra que ser con tropa en tierra, lo que seguramente sus pueblos no estaran dispuestos a financiar.

Expertos en derechos humanos de migrantes y tortura han denunciado que la UE est actuando, en contravencin con la obligacin de rescatar a las personas en peligro, segn la Organizacin Internacional de las Migraciones; en lo que va del ao casi 2400 refugiados murieron ahogados intentado atravesar el Mediterrneo central.

Los nuevos planes de accin de la UE pretenden impedir la salidas de ms embarcaciones condenando a ya el ms de un milln de refugiados que esperan en los diferentes puertos libios la posibilidad de abordar alguna embarcacin, tras atravesar miles de kilmetros, provenientes de cada rincn de frica y pases tan lejanos con Afganistn, Bangladesh, donde son sometidos a toda clase de vejmenes desde torturas y maltrato, detencin, abusos sexuales para nios y mujeres, secuestro para la venta como mano de obra esclava, prostitucin e incluso incorporarlos a algunas de las fuerzas que combaten en Libia.

Bruselas, sede de la Unin Europea, dice que sus prioridades es salvar esas vidas proveyendo de fondos a diversas agencias de la ONU, con una sola pretensin: no ms refugiados. Consientes de lo advertido por Filippo Grandi, Alto Comisionado de ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados): Disminuir el nmero de refugiados que llegan a Europa, sin resolver sin el restablecimiento de la paz, el desarrollo, caminos seguros, es moralmente inaceptable.

Italia ha optado por imponer un cdigo de conducta que regule las operaciones de rescate de las diferentes ONG que intentan rescatar a los refugiados perdidos en el mar. Con esto el gobierno el Primer Ministro, Paolo Gentiloni, intenta sacarse el peso de encima y sea la UE quienes se hagan cargo de la crisis.

Por su parte, el gobierno de Unidad Libia (Trpoli) ha prohibido que buques extranjeros puedan entrar en sus aguas territoriales en operaciones de bsqueda y rescate. En ese estado de situacin cada vez ms confuso, sin normas, ni leyes que se puedan cumplir, la llegada de refugiados a Italia disminuy en un 51%, aunque las llegadas al sur de Espaa en el mes de julio se incrementaron en ms de un 100%.

Estados Unidos y la OTAN utilizaron ingentes recursos a la hora de destruir a Libia y muchas otras naciones de frica, Medio Oriente y Asa, a la hora de las responsabilidades todos miran hacia otro lado esperando que el limbo al que han condenado a millones de personas los resuelva Dios o la Muerte.


Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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