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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2017

La memoria poca histrica

Gearid Loingsigh
Rebelin


Al colombiano no vale
la pena fusilarlo, ni revivirlo,
ya que vive postrado
en el altar de la mentira.
Jos Mara Vargas Vila


La cuestin de la memoria histrica es de suma importancia y no porque Colombia se encuentra en medio de un proceso de paz donde tenemos que hablar del conflicto y se plantea confesiones en el marco de la Jurisdiccin Especial para la Paz, sino porque es importante en s para el movimiento popular.

La memoria histrica es la narracin de lo que ocurri y porqu. La memoria histrica debe abordar los intereses en juego, los actores en el conflicto, sus propuestas para la sociedad. No basta con un listado de muertos o torturados. Eso slo puede decirnos cuantos murieron, tampoco basta con un listado de verdugos, pues eso slo nos dice quienes apretaron el gatillo o despedazaron a inermes campesinos con sus motosierras. Nada nos puede decir del porqu, de quienes dieron los rdenes y mucho menos, quienes son los beneficiaros. La memoria histrica es actual, no es del pasado, por eso nos debe decir quines SON los beneficiarios, pues ellos siguen beneficiando del conflicto. Todava tienen tierras, poder poltico, pudieron cambiar la legislacin laboral, social y econmica del pas y esas leyes son vigentes. La memoria no es del pasado.

Eso parece obvio, pero en Colombia no lo es. En la actualidad no hablamos de la memoria histrica en toda su complejidad. El Centro Nacional de Memoria Histrica ha producido muchos informes sobre diversos aspectos del conflicto, algunos mejores que otros, pero ha sido criticado por su falta de crtica al Estado. Una excepcin es el informe sobre las masacres de Segovia y Remedios donde responsabilizan claramente a los militares por su papel. Pero como se dijo no se trata de un listado de hechos y verdugos sino de la responsabilidad estatal por una estrategia contrainsurgente basado en la violacin sistemtica de los derechos humanos.

rase una vez, que decir que el paramilitarismo era una estrategia estatal no era controvertido. Todas las ONG de derechos humanos, los dirigentes sindicales, de grupos de izquierda y hasta algn que otro liberal desubicado responsabilizaban directamente al Estado. Sealaban la legislacin que legalizaba las estructuras paramilitares, desde el Decreto 3398 y la Ley 48 de 1968 hasta las Convivir y los soldados campesinos de Uribe Vlez. Citaban al primer informe de Amnista Internacional en 1980 sobre las violaciones de derechos humanos en Colombia y hablaban de los Consejos Verbales de Guerra en el gobierno de Turbay, la retoma del Palacio de Justicia, el genocidio poltico cometido contra organizaciones como la Unin Patritica y A Luchar, y la masacre de Trujillo entre otras y conmemoraban a abogados como Umaa Mendoza o cmicos como Jaime Garzn.

No es que lo nieguen hoy en da, simplemente no es tan presente en el discurso. La historia y la memoria del conflicto comienza, para muchos, el 7 de agosto, 2002 cuando Uribe Vlez asciende a la presidencia, y de vez en cuando miran a su poca como gobernador de Antioquia. Parece que el principal arquitecto del conflicto colombiano es un hombre que tena apenas 12 aos cuando las FARC y el ELN se alzaron en armas.

El Mito de Uribe

No puede haber ninguna duda respecto al sanguinario papel de Uribe Vlez en la guerra en Colombia. Pero tampoco podemos ignorar que l es apenas uno de los muchos personajes sangrientos que han ocupado la presidencia.

Despus del primer ao del gobierno de Uribe, una coalicin de ONG de derechos humanos publicaron el Embrujo Autoritario donde describieron sus polticas en los siguientes trminos:

Se observa una profundizacin drstica de las polticas adoptadas por gobiernos anteriores el gobierno del presidente Uribe no plantea grandes cambios frente a las tendencias de la dcada de los 90 y de su antecesor Pastrana, por el contrario, las refuerza y aplica de manera an ms drstica, acorde con la profundizacin del modelo neoliberal.

Aunque el documento habla ms de los derechos econmicos sociales y culturales, cuando aborda el tema de la represin no nos deja ninguna duda que se profundizan tendencias y polticas ya existentes. Con el tiempo el discurso respecto a Uribe cambiara, sobre todo durante las elecciones presidenciales donde presentan a Santos, como un angelito distinto al hampn de Uribe. Nada ms lejos de la verdad.

Las Convivir

Uno de los temas donde ms se reescribe la historia del pas es el de las Convivir. Uribe es presentado como el hombre que nos dio las Convivir, cuando en realidad l aplicaba una legislacin redactada por otros. Las Convivir cobran vigencia legal bajo el Decreto 356 de 1994 firmado por el entonces presidente Csar Gaviria y su ministro de defensa, Rafael Pardo. Cuando Samper llega a la presidencia unos meses despus de aprobar el decreto, nada hizo para revocarlo y lo ejecut en septiembre de ese ao. Uribe era senador cuando se aprob dicho decreto, no llega a ser Gobernador de Antioquia hasta 1995 cuando aplica el decreto ejecutado por Samper. Claro l es quien ms implement y defendi el decreto y las Convivir, pero poco o nada tuvo que ver con la legislacin que legaliz esa estructura paramilitar.

Pero existe un problema a la hora de explicar los orgenes de las Convivir, hay que recordar al pas que los verdugos son muchos, abundan y los encontramos en todas partes. Rafael Pardo es hoy en da el Ministro para el Posconflicto, hombre de paz, dicen. Hablar de la historia de las Convivir es poner en duda las bondades de ese representante de la oligarqua. Samper se reinvent como defensor de los derechos humanos hace mucho rato y este ao lo invitaron a dirigir un discurso a los delegados al Congreso del Partido Comunista. El peridico del Partido Comunista de Colombia present la intervencin de Samper como una intervencin a favor de la unidad. El discurso de Samper es desconcertante, no tanto por su sorprendente contenido, sino porque no lo criticaron. En cunto a su contenido parece una obra de comedia al mejor estilo de su sobrino Daniel Samper.

Nosotros avanzamos con los acuerdos de La Habana por la va democrtica y pacfica, lo que no pudimos avanzar en tres dcadas. Pero se debe cumplir, sino nos vamos a quedar en la paz de los sepulcros que es la que la oligarqua quiere. Tenemos que construir un edificio que se llame democracia y nunca ms se solucionen las diferencias polticas con la violencia...

Necesitamos que los candidatos materialicen la voluntad de proteger la paz y los dilogos y decantar una sola candidatura a la presidencia en una consulta en favor de la que pase a la segunda vuelta o gane en primera. Si no hay una convergencia de los que estn a favor de la paz, vamos a tener dos enemigos de la paz compitiendo en la segunda vuelta por la presidencia. Debemos organizarnos para la paz. Es como entregarle el manejo del banco de sangre a Drcula si la derecha enemiga de la paz llega a segunda vuelta. Como liberal digo, que aqu no es un tema de partidos. Bienvenidos a todos los que quieran sostener la paz de Colombia. Este es un problema entre quienes estn por la paz y por la guerra, lo dems es paja(1).

En esta comedia Samper habla como si no fuera l un representante de la oligarqua colombiana, como si sus antepasados no aparecen por doquier en la historia del pas y como si l mismo nunca decretara un estado de sitio o conmocin interior, como si su gobierno fuera un periodo de democracia. Adems propone unidad con el PCC y otras fuerzas. Quin quiere una alianza con el padre de las Convivir? Nadie, cierto? Si hablamos de las Convivir y su verdadera historia, si sealamos que los arquitectos de las Convivir son Gaviria, Pardo y Samper y que Uribe fue inicialmente un discpulo de ellos, el alumno convertido en maestro, pero a fin de cuentas el alumno, la unidad que proponen no se puede hacer.

Me acuerdo viendo unos dibujos que hicieron unos nios en Barrancabermeja como parte de un trabajo pedaggico sobre los derechos humanos. Un nio dibuj dos calaveras hablando y uno dice al otro A usted lo mat una bala de despedida de Samper o una de bienvenida de Pastrana? El nio lo tena ms claro que las ONG y la izquierda actual.

As, llevamos casi una dcada cambiando de enfoque, donde antes hablamos de la oligarqua, hoy hablamos de Uribe, donde antes hablamos del Partido Liberal hablamos de Uribe y su actual formacin poltica Centro Democrtico de Colombia. No hay duda que Uribe hizo lo que hizo, pero no fue el nico y no lo hizo solito tampoco.

El Mito de los Falsos Positivos

Los Falsos Positivos, es decir el asesinato despiadado de jvenes a manos del Ejrcito para presentarlos como guerrilleros cados en combate fue uno de los grandes escndalos del gobierno de Uribe. Uribe lo hizo, no hay dudas, pero no fue el primero ni lo hizo solito. Los falsos positivos son de vieja data. Siempre han formado parte de la estrategia del Estado, pero bajo el rgimen de Uribe aumentaron de forma dramtica. Su Ministro de Defensa, es decir, quien pagaba a los soldados las recompensas especiales por cada guerrillero capturado o dado de baja en combate era nadie ms ni nadie menos que el actual presidente Juan Manuel Santos.

De nuevo, encuentran otro problema. Si no echan toda la culpa a Uribe, tendrn que explicar porque hacen una alianza con el fiel servidor de Uribe. Santos, como Samper es otro oligarca y tiene un largo prontuario y hay que llamarlo prontuario, pues Santos es tan criminal como Uribe, bien ambos son gente decente o ambos son criminales, gobernaron juntos.

Otros criminales

La lista de violadores de los derechos humanos es larga. Bsicamente no hay ni un solo presidente del pas que tiene un expediente limpio. Tambin hay una larga lista de militares y no solo los que prosperaron bajo Uribe sino militares como Manuel Bonett comandante de la III Divisin durante la Masacre de Trujillo o Harold Bedoya del grupo paramilitar AAA ambos ascendidos por Gaviria y por Samper.

La memoria que nos proponen no es histrica. En mis conferencias me he encontrado con jvenes que desconocen muchos aspectos del conflicto y echan toda la culpa a Uribe sin saber que Uribe fue, segn el momento, alumno, discpulo, aliado y maestro de todos los adalides de la paz y que no hizo nada que no hicieron ellos tambin. Lo nico que distingue a Uribe de los dems son sus relaciones sobre conocidas con narcotraficantes y su desfachatez a la hora de hacer lo que hizo.

Se dijo al principio que la memoria histrica es ms que un listado de verdugos, pero parece que en Colombia nos hace falta comenzar con eso, pues se echa por tierra la larga historia y trabajo de las organizaciones de derechos humanos y las organizaciones sociales en documentar el actuar del Estado.

No hay ninguna organizacin ni personaje poltico que desconoce el papel de los dems verdugos, no hay quien negara los crmenes de los dems polticos y militares. Por el momento, nadie niega nada abiertamente, sino trabajan como si el pasado fuera un pas muy lejano y como si no tuviese importancia el pasado de personajes como Samper. Lo ms triste es que las nuevas generaciones reciben una historia que omite los grandes crmenes de la oligarqua porque hay sectores que proponen una alianza con esos mismos criminales.



Notas:

(1) Semanario Voz (21/07/2017) Unidad para construir un nuevo pas. http://semanariovoz.com/ unidad-construir-nuevo-pais

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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