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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2017

Macri y Netanyahu, un solo corazn

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin



Como no poda ser de otra manera, las autoridades polticas argentinas, con su presidente al frente, reciben con los brazos abiertos a un gobernante, Beniamin Netanyahu, que no cumple con ningn requisito de los que se consideran democrticos, al menos pblicamente, al menos con la escala proclamada por las Naciones Unidas.

Netanyahu ser adems recibido y declarado visitante ilustre en los recintos del Legislativo porteo, motorizado el nombramiento por otra integrante de Cambiemos.

Netanyahu constituy gobierno en 2015 con un gabinete que pasar a la historia de la ferocidad, el racismo y el desprecio. Ya era veterano en la cpula israel porque haba sido premier tres veces antes. Pero el gabinete que constituy hace un par de aos es realmente el termmetro de la situacin actual, de la relacin de fuerzas que goza la derecha y del racismo estructural del Estado de Israel. Un ligero recuento: el ministro de Defensa Moshe Yaalon defini a los palestinos como un cncer.

Su vice, Ben Dahan, que seguramente se considera un alma sensible y ortodoxa declar: nuestro pueblo tiene almas ms elevadas, incluso si son gays." A qu se refiere Ben Dahan cuando entiende que las almas de lo que llama pueblo judo son ms elevadas; no sabemos si se refiere respecto de las de los palestinos o a las del resto de la humanidad, un poco ms nazsticamente pensado tampoco captamos la referencia a lo gay

De todos modos, con Naftali Bennet, ministro de Educacin, nada menos, volvemos a los puros y duros: He matado a muchos palestinos en mi vida. No hay problema con eso.1 Reafirma lo que han dicho varios soldados israeles; se puede matar palestinos sin riesgo judicial alguno.

La ministra de Justicia, Ayelet Shaked, pica alto y llamativamente con su rostro hermoso, ovalado, rodeado por gruesas trenzas: aboga por el asesinato [sic] de las madres palestinas porque paren ofidios que atacan su patria [sic].2

La simptica ministra de Deportes, Miri Regev, refirindose a manifestaciones callejeras no autorizadas de poblacin negra, los trat de cncer.

Como vemos en este somero repaso, los calificativos mdicos tienen cierto predicamento en el gabinete del gobierno israel.

Entre los restantes ministros, estn los infaltables que consideran que el pueblo palestino ni existe.

Con estos personajes, supremacistas y procaces, no resulta muy difcil imaginar polticas. Pero repasemos algunas.

En el campo tan elogiado por Macri del emprendedurismo: Compaas israeles ofrecen campos de entrenamiento turstico en los cuales familias, incluso con sus nios pequeos, practiquen tiro con armas de fuego cargadas con balas de plomo sobre blancos que semejen palestinos. 3

Seguramente al presidente M. Macri lo tiene sin cuidado este tipo de monstruosidad cultural tan israel, y en cambio s le interesan las posibilidades comerciales que brinde el trato con el Estado de Israel, que, usando a los palestinos como cobayos, ha desarrollado una serie de dispositivos de seguridad que promociona con descaro como probados experimentalmente. A eso fue la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en su reciente visita a Israel, donde con ropa de fajina militar recorri el espinel de los adelantos militares.

Israel ha logrado ser aceptado como miembro observador de la OEA desde 1972. En poca no demasiado democrtica para los estados americanos Es adems el nico socio de MERCOSUR que no pertenece a la regin. Estas inserciones revelan el grado de penetracin israel en polticas locales. Como explicara el secretario de la OEA Luis Almagro, Israel es amigo y socio estratgico para las Amricas.

La Argentina europea y blanca del nuevo tiempo con Cambiemos busca estrechar vnculos con sus fuentes inspiradoras; qu mejor que un estado como el israel que, como bien dice el historiador (de origen judo) Ilan Papp,4 no es una democracia. Ha arrebatado tierras palestinas sistemticamente y con crueldad (p. ej., jugar al blanco, matando, a campesinos expulsados por el ejrcito en 1948 que volvan en la noche con sus azadas o rastrillos a querer seguir cuidando sus cultivos).

Papp nos recuerda que: destruir casas palestinas no es democrtico, que encarcelar palestinos sin juicio no es democrtico, que doscientos mtodos para torturar palestinos (puestos a la luz pblica por el Middle East Monitor) no es democrtico5 Ahora, este ao, han inaugurado el derribo de escuelas palestinas.6 Tampoco es democrtico.

Por si haca falta para enhebrar esta alianza, M. Macri se ha encontrado con B. Netanyahu recientemente en el Foro de Davos; la caja planetaria de resonancia de la vanguardia del gran capital.

El nuevo gobierno argentino ha dado ya numerosas pruebas de su identificacin con lo ms granado de la derecha mundial europeizada y globaliflica: desde el apoyo a los forjadores de la guarimbas venezolanas hasta el coqueteo con el colega estadounidense Donald Trump en ese oficio no tan nuevo de empresario metido a poltico.

Ahora, la alianza que procura este gobierno con la dictadura supremacista israel, multiplica el entretejido de alianzas (puesto que EE.UU. e Israel ya constituyen una suerte de entidad poltica en s misma).

Al gobierno de Cambiemos ya ni le interesa la mascarada seudodemocrtica de la teora de los dos estados donde al menos de palabra se hablaba de cierta entidad poltica palestina. Netanyahu puede estar contento: la hostilidad hacia los mapuches (como hacia los wiches en el norte, p. ej.) le revela que este gobierno tiene profundas coincidencias con su concepcin del mundo.

La derecha afirma sus conquistas.

Para la sociedad oficial argentina, Netanyahu es el visitante ilustre.

Para la resistencia, persona non grata.


Notas

1 http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=46297.

2 https://www.telesurtv.net/news/Israeli-que-pidio-matar-a-madres-palestinas-es-ahora-Ministra-20150512-0151.html

3 Richard Falk, exrelator de la ONU para Palestina, que ha denunciado incansablemente los atropellos del Estado de Israel sobre la poblacin palestina: Middle East Monitor, cit. p. Palestinalibre.org.

4 Autor de La limpieza tnica de Palestina, Crtica, Barcelona, 2008.

5 No, Israel no es una democracia, http://www.jacobinmag.com/2017/05/israel-palestine-democracy-apartheid-discrimination-settler-colonialism. Traduccin de Resumen Latinoamericano.

6 Chlo Benoist, Middle East Eye, reeditado por www.rebelion.org, 31/8/2017.


Blog del autor: http://revistafuturos.noblogs.org

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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