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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2017

Guerra y Paz

Iulen Lizaso
Rebelin


Apasionante el tema que al calor del verano se ha movido en la prensa a finales de agosto. Coincido con uno de los ponentes, solo en lo que dice ser sus puntos de partida para resolver el conflicto (como mnimo en lo personal) de incompatibilidad entre ciencia y religin; menos coincidencia con quienes sobre espiritualidad y religin han intercambiado saberes y pareceres, quedando en el tintero el ms transcendental por su alcance universal: Ciencia y espiritualidad o Ciencia de la existencia.

Tema ilusionante por su potencial pedaggico en lo ntimo e individual, profundo y sagrado por su transcendencia a futuro, pero muy en particular, urgente por vital, si es que an nos queda tiempo y cordura para recuperar entre oriente y occidente un mnimo de condiciones de seguridad y nimo para la convivencia intercultural, totalmente desbaratada la primera y destrozada la segunda por un mal hacer histrico.

La introduccin me da paso a comentar sobre causas y consecuencias de sucesos como los de Barcelona. Del conjunto de hechos, ecos, relatos, reacciones, anlisis, decisiones, etc. incido en algo que debera ser el epicentro de todo anlisis y que nos exigira aplicarnos por una vez en poner el foco y medios sobre l; me refiero a elaborar un diagnstico fiel a partir de ser autnticos y honestos a la hora de contestar: porqu golpean a occidente? tendr algo que ver nuestro hacer histrico para con estas culturas...an hoy?

En mbitos mdicos, los anlisis, diagnstico, tratamiento, contraste, terapias convencionales y alternativas, al ser una disciplina cientfico-experimental muy extendida y de amplio espectro social de aplicacin, exigen como imponderable una dotacin y cualificacin del especialista para tratar los trastornos en la salud, pero por encima del imponderable tcnico-profesional, est su condicin de conciencia, su tica cvico-espiritual, que exige otro imponderable: educacin y vocacin para su funcin..cuando en el mbito poltico, habiendo infinitamente ms vidas en juego, se permiten mercadear y hasta traficar con la dignidad y los recursos de los ciudadanos, valindose de que para la funcin pblica no se exigeno se exigen! ms que alineacin ideolgica y fidelizacin sectaria.

Han atentado contra nuestros valores.clamaban desde altas instancias polticas e institucionales del estado. De qu valores hablan? dnde han dejado valores de supervivencia como la igualdad, cuando da a da vemos como a nios, madres y ancianos, van desheredando de ese manto de coberturas y riqueza comunitaria, sumindolos en la pobreza?.. hipcritas!

De lo reflejado en prensa me detengo en aquello que se ha incidido muy poco. Una vez ms fieles espejos cuasiannimos donde mirar quienes desde la radicalidad ms exigente buscamos, resoluciones sinceras a favor de la paz. Me refiero a la foto de un bombero con un pequeo cartel en la manifestacin: Felipe, quien quiere la paz no trafica con armas y un artculo de prensa titulado: Clientes de armas espaolas.

Datos contrastables y avalados de fuentes fieles sobre contenidos belicoso-mercantiles, desenmascaran pactos para crear guerras por parte de grupos empresariales y gobernantes nada cualificados para la paz y el orden del pas, en base a perversos intereses de poder.

Situaciones gestadas y conflictos creados desde el exterior: boicot y bloqueo comercial, desabastecimiento de productos de primera necesidad, mercenarios armados infiltrados en la vida civil, sabotajes, terrorismo y excesos de violencia urbana buscando crear alarma social y levantamiento de las masas para deponer mandatarios.han sido germen de posteriores guerras civiles con una gran demanda de armas, en las que el 95% de las vctimas son ciudadanos inocentes del propio pas. Toda manipulacin y posterior intervencin militar del exterior o golpe de estado interno en aras a restablecer la paz entre las facciones, siempre ha contado con el aval de Naciones Unidas en base a informes falseados. Viejo manual de insurreccin para escuelas de guerra urbana gestada en la dcada de los 70 y que tanto horror causaron.Es mi denuncia a favor de la no guerra.

Tambin el papa Francisco denuncia este juego perverso del negocio de la guerra y clama a favor de la reconversin de nuestros gobernantes e instituciones mundiales: Es una absurda contradiccin hablar de paz, negociar la paz y al mismo tiempo promover o permitir el comercio de armas. Esta guerra de all, esta otra de all, es de verdad una guerra por problemas o es una guerra comercial para vender estas armas en el comercio ilegal y para que se enriquezcan los mercaderes de la muerte? Acabemos con esta situacin. Pidamos todos juntos por los responsables de las naciones para que se comprometan con decisin a poner fin al comercio de las armas que causan tantas vctimas inocentes.

De ese juego, se extraen corolarios poltico-sociales que reflejan enormes dramas humanitarios y se dan progresivamente, con responsabilidades en el mbito de la poltica institucional y monrquica espaolas.

Me ha resultado inevitable entrar en el odioso campo de la poltica institucional y partidista, y lo separo de la poltica a secas con el mismo encono que distingo y separo, lo religioso ligado la tradicin y el machismo, de lo espiritual ligado a la ciencia del sentir la existencia.

Ms que desde la grosera infame de lo institucionalizado, elijo entrar en tema desde la metodologa amable que invita la psicopedagoga infantil Mara Montessori cuando asegura: Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente educa para la competencia y esta es el principio de cualquier guerra. Cuando educamos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese da estaremos educando para la paz .

La paz se crea. Primero como anhelo para luego construirla teniendo como piedra angular la f. No una f oa, ni la devenida de un adoctrinamiento ciego, a la manera que les conviene y predican las elites desde sus tribunas privilegiadas; si a crear un anhelo (semillas de paz) con el valor aadido de la certeza de que se va a cumplir (rbol de la Paz).

Siempre que seamos capaces de descubrir y compartir esa piedra angular imprescindible, edificamos cada uno en s la misma Paz que en cada amanecer el Planeta nos regala con alegra para respirarla en lo global, aunque luego en cada atardecer llora, al percibir el desagradecimiento y guerra de y entre sus hijos. Al da siguiente vuelve amable en su entrega para un reparto igual, pues todo lo perdona. aunque no todo lo consiente.

La paz se crea, el amor (despierto) se siente y la libertad se gana. Tres pasos correlativos e indispensables para recobrar la honra y el pudor perdidos como valores de riqueza primigenia que nacidos del Amor, ya eran en nosotros antes de que nuestros padres nos atrajeran a la vida. La justicia, la ley, son puerta para esa paz, y la igualdad la llave para abrirla o no. Hoy esas llaves estn en el fondo del mar quin ir a buscarlas???

Un tratamiento sincero (anhelo) y a su vez abierto, desde lo ntimo de las personas, creara (certeza) horizontes de optimismo y cauces hacia nuevos estudios para el desarrollo de la paz, desde los diferentes mbitos de nuestra vida social, acadmica, cientfica y espiritual, con el fin de recobrar nuestra condicin humana, y no tanto por rezos, concentraciones y pactos como parcheo que no dejan de ser puro postureo..que hasta la mancillan.

Como dice la escritora Manuela Hernn: No sirven los parches nuevos en un vestido viejo. Entiendo que viene a decir que sin educacin en la paz no hay progreso ni evolucin, puesto que en coyunturas tan decadentes como la actual y con actores ms degenerados que nunca, los extremos se juntan en un mismo cerebro, hasta pegarse y rasgarse sus viejas vestiduras, en una simbiosis coincidente del fanatismo exacerbado por la codicia de poder a travs del dinero para occidente y de la religiosidad para oriente, sumidas ambas en economas de guerra, destructora de valores humanos y vidas.

Pngase sobre la mesa la carta de la Paz. Vea la mirada del hombre lo que hasta su ltimo tiempo le hizo vivir sufriendo la injusticia. Sepa el hombre la verdadera defensa que le protege y gnese la ltima batalla: la batalla de la Paz. No se la conquista por violencia, no se la conquista por injusticia. Porque la Paz est llamando a los hombres no son ellos los que la buscan es a la inversa, es la Paz la que les llama pero, aunque a miles la respiren y a miles la griten reclamndola, puesto que no la crean, solo reaccionan cuando las conciencias se ven golpeadas por hechos que se escapan a la razn. La reclaman en medio de la injusticia y sta no les deja ver que slo es la Paz la que da identidad a los pueblos, slo la Paz identifica a los hombres y les diferencia como seres humanos Entresaco este pequeo extracto de la CARTA DE PAZ que public El Pas con fecha 26 de julio de 1.997 firmado por Manuela Hernn Matesanz..su contribucin a la Paz.

Hechos que se escapan a la razn... y me pregunto qu justicia igual es aquella en que reclamamos la paz solo cuando ocasionalmente la conciencia de occidente se ve golpeada por hechos fuera de toda razn y esa misma razn no es tal cuando a diario y en aos la conciencia de oriente se ve golpeada con hechos infinitamente de mayor dolor y secuelas irreparables?

Cmo podemos conjugar en justicia, esta dispar e inversa turbacin en nuestras conciencias ante envergaduras y frecuencia de hechos de dolor causado tan desiguales, cuando el causante tanto all como aqu es quien crea y comercia las y con armas?.

El que quiera entender que entienda, pues no son tales conflictos armados ni guerras civiles como nos quieren hacer ver, son guerras mercantiles devenidas de intereses econmicos de uno al manejar los recursos del otro.

Sirva como pista el hecho de que en el mundo se despilfarra en presupuesto militar 2.000 millones de dlares cada minuto cuando millones de nios (30.000 al da) mueren por desnutricin, enfermedades curables y en esas guerras financiadas y promovidas por quienes luego en los grandes foros mundiales se erigen como rbitros para la paz con derecho a veto.veto a una paz que determina el balance de la balanza de la justicia mundial.

Tambin conviene saber, que este enjuague poltico y alquimia en la conciencia de la ciudadana, lo consiguen merced a la hechicera meditica ejercida por los grandes medios de comunicacin con una cada vez mayor concentracin de poder corporativizado en detrimento de la neutralidad y pluralidad informativa, de la verdad y la democracia, la igualdad y la paz: No es necesario gobernar en dictadura, si tenemos los medios de comunicacin .esto en boca de un gobernante lo dice todo sobre el peligro que suponen los gendarmes mundiales de la trama poltica.

As logran sus perversos propsitos de poder temporal, sin reparar en medios como el negocio de la guerra con consecuencias de muerte a inocentes y hasta la extincin de una humanidad perdida y sin rumbo. Ello ha creado este infierno de negrura espiritual, como crcel que dificulta a las criaturas humanas amigas de la paz, recobrar los valores originales para alcanzar el ltimo estadio evolutivo que arranc del aquel primer latido dormido del origen oscuro hoy creadoras de paz y ajustados al orden del Universo, caminan el rido terrenal con su faro de luz, como lucirnaga que alumbra el camino de regreso a su origen.

Manipulan sus propias conciencias para mercadear con la realidad social invirtiendo la verdad de los hechos humanos. Apabullan hasta apelmazar las mentes con su propaganda poltica sincronizada pero ante su verdad ntima, no pueden ms que rendirse en lo sagrado de la realidad ltima.

Don Quijote en su lecho de muerte besaba las lgrimas que brotaban del alma de Dulcinea, al sentir que su propia esencia quedaba eterna en ella: Ama, no lo que eres, sino aquello en lo que te puedes llegar a convertir.

El hombre que cambi el mundo, descubri el gran espejismo del poder material; atormentado en su cama del hospital Steve Jobs lamentaba: No dejar de perseguir la riqueza solo puede convertir a una persona en un ser retorcido igual que yo. Solo puedo llevar conmigo los recuerdos que fueron fortalecidos por el amor. Esta es la verdadera riqueza que te seguir; te acompaar, te dar la fuerza y la luz para seguir adelante. El amor puede viajar miles de millas y as la vida no tiene lmites

La guerra tiene sus amantes y la Paz tiene sus amigos; entremedias esa gran mayora silenciosa que como deca E. Burke:"Todo lo que es necesario para el triunfo del mal, es que los hombres de bien no hagan nada".

Educando la mente, educndonos en la palabra, la alimentacin, la relacin con nosotros mismos desde el respeto a todas las criaturas personas humanas o personas animales y despertar al amor, como nos invita la escritora madrilea, llegamos a la paz: No hay ms poder que el que posee la paz, pero sta, est fuera del alcance de quien no la crea.

Una educacin para la paz y la concordia entre los pueblos, exige buscar la salida de la caverna de las memorias perdidas, en la que a travs de esta espiral belicosa, el ruin mantiene sumida a la humanidad para impedir su evolucin y enlace con el Universo. La salida posibilitara actualizarnos al desarrollo evolutivo del Planeta y su calentamiento, al recobrar el eslabn de la memoria de vida y as recordar la razn de nuestra existencia, propsito de vida y verdadera realidad de ser. Mantener el olvido de la raz donde brota la savia del sentir lo real de la vida, de ese germen de Paz que entre Sol y Tierra compenetr en nuestras madres para gestarlo como embrin y sacarnos a la luz, es olvidar el ser...hasta dejar de ser.

Requiere abandonar esa pasin ideolgica inducida por pastores de intelectos masculinos. Conocidos o no, todo lo traducen a competir para crear hechos cruentos, llevados a cabo por mercenarios y seguidores fanticos de aqu y de all, que sumidos en el miedo, el temor y la duda, se dan al gozo de matar para nutrir las mentes obsesivas de sus pastores y sus fines: el poder del dinero, el poder de la ideologa sectaria y el odio hacia la mujer como arquetipo de fertilidad e imagen del Universo.

Mujer y profesora de filosofa, Marina Garcs comparte fuera de clase sobre el sentido de las palabras: Las palabras solo tienen sentido cuando hablan de aquello que nos importa. Encontrar, defender y compartir aquello que de verdad nos importa es hoy la nica accin filosfica, poltica y cultural que puede devolver la dignidad a nuestra vida y a nuestras palabrasa lo que cabra aadir: Hablar poco, hablar bueno y hablar verdadero, es la levadura madre que logra elevar la conciencia creadora de la Paz de cada da.

La verdad est en el camino y nadie le detendr aseguraba Emile Zola. La mentira o la verdad; la guerra o la paz; la Bolsa o la vida.. dos madres ante Salomn compitiendo por una misma criatura.

En cada amanecer, la madre autntica estrena vestido de Paz, y nos guarda dentro de ese manto, para compartirlo como Lluvia y atmsfera respirable en igualdad con sus disputados hijos. Igual en oriente como en occidente, es fuente de vida y salud, todos los das, toda la vida..para todas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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