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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2017

Resurge la guerra olvidada de Arabia Saud

Maha Abdin
MEMO


Las implicaciones del asedio de Arabia Saud sobre la ciudad de Awamiyah, en la periferia de Qatif, estn empezando a surgir. Varias fotos que muestran la destruccin y las condiciones similares a las de una guerra civil en la ciudad, de mayora chi, demuestran la intensidad del conflicto. Pero, lo ms importante, nos dan una pista acerca de la naturaleza de la amenaza a la que se enfrentan las autoridades saudes.

La gobernacin de Qatif y de la provincia oriental ms amplia en la que se encuentra, de mayora chi, siempre ha sido considerada como potencialmente hostil al gobierno de Al-Saud. Las fuerzas centrfugas de la provincia son muy importantes por tres razones. La primera; la mayor parte de la minora chi de Arabia Saud (algunos estiman que compone el 15% de la poblacin) se concentra aqu. La segunda; la provincia alberga la mayor parte de las industrias petroleras y petroqumicas del reino. La tercera; se trata del acceso de Arabia Saud al Golfo.

Adems, lo que sucede en Qatif y, en general, en la provincia oriental es importante debido a que puede tener un mayor impacto, alimentando las pasiones sectarias y polticas de todo el pas. Lo que no aprecia el mundo exterior es que Arabia Saud no es tan cohesiva y homognea como hacen pensar sus gobernantes. Pero lo ms importante es que el intenso conflicto en Qatif amenaza con acabar con la nueva y ms agresiva poltica exterior saud, como demuestra la guerra en Yemen y los intentos de aislar a Qatar.

Una insidiosa insurgencia

Los sucesos en Qatif tienen todos los rasgos distintivos de una insurgencia de bajo nivel; los ataques regulares contra las fuerzas de seguridad provocan una contundente respuesta del Estado. El conflicto abierto provoca reacciones automticas. En el bando saud, la reaccin reflexiva de las autoridades es culpar a Irn del conflicto. En cuanto a los analistas exteriores, el conflicto suele reducirse a un levantamiento chi contra el Estado saud.

Aunque las tensiones en Qatif se remontan a hace dcadas, el ltimo episodio de inestabilidad lo encontramos a principios de 2011, cuando las gentes de la provincia oriental y, en menor medida, por toda Arabia Saud se inspiraron en los acontecimientos de la Primavera rabe. Desde el principio, las autoridades saudes intentaron culpar a Irn de los levantamientos, aunque no ofrecieron ninguna prueba que respaldara sus acusaciones.

Durante dcadas, la principal estrategia de Arabia Saud a la hora de abordar problemas socio-econmicos, polticos, culturales o religiosos con el pueblo de la provincia oriental ha sido privarlo de un liderazgo efectivo. Como parte de la estrategia, el reino alcanz un acuerdo histrico con un segmento importante de los lderes chies, dirigido por el jeque Hassan al-Safar.

Este acuerdo plant las semillas de un largo conflicto, ya que se basaba en malentendidos deliberados y promesas sin cumplir. Los saudes interpretaron el acuerdo en trminos expansivos, tomndolo como la solucin para todos los problemas respecto a la minora chi. Todo esto a pesar de que Al-Safar no representaba a la mayora chi de la provincia oriental, y mucho menos a los chies de otras partes del pas, en particular la comunidad de medio milln de chies ismailes en Najran, en la frontera con Yemen.

La actual radicalizacin es, en parte, un legado del dficit de liderazgo constantemente exacerbado por acciones de provocacin saudes. La ejecucin del jeque Nimr Baqir al-Nimr en enero de 2016 fue un acto de provocacin y parte de la estrategia saud de eliminar a los lderes efectivos de la comunidad.

En cuanto a la asociacin con Irn, las autoridades saudes refuerzan a menudo su relacin condenando a activistas y profesionales locales con cargos relacionados con el espionaje a Irn. Ms all de la informacin generada por Arabia Saud, es muy difcil evaluar el alcance de la responsabilidad de Irn en la desestabilizacin local. Los servicios de inteligencia iranes y los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islmica son, sin duda, una mano oculta en la zona. Pero su influencia llega sobre todo a las redes de la oposicin chi saud exiliadas, situadas principalmente en Beirut, Bagdad y Londres. La influencia directa de Irn en Qatif es, probablemente, mnima.

El impacto en la poltica exterior

Ms que nada, la intensificacin de la insurgencia en Qatif pone en tela de juicio la agresiva poltica exterior de Arabia Saud. Empezando por la campaa militar en Yemen en marzo de 2015, el nuevo gobierno saud ha adoptado una postura ofensiva contra sus rivales regionales. El reino ha adoptado un tono abiertamente beligerante contra Irn y, ms recientemente, ha intentado aislar a Qatar por su poltica exterior independiente y su apoyo a grupos de la oposicin regional.

Puede que Arabia Saud logre contener los disturbios en Qatif, pero las autoridades no podrn erradicar el problema a menos que lo aborden desde un nivel poltico. Mientras tanto, el conflicto podra extenderse, sobre todo si la oposicin supera la divisin sectaria y encuentra una causa comn con el movimiento de protesta de la provincia oriental.

Respecto a la poltica exterior, sigue aumentando la evidencia del fracaso saud. No hay ms que fijarse en el pas vecino, Yemen, donde, despus de ms de dos aos de accin militar, Arabia Saud se arriesga a quedarse atascada en un conflicto largo e imposible de ganar. Y lo ms preocupante para los saudes: Irn contina ganando terreno en Yemen, y an podra ser el eventual vencedor.

Al igual que su nmesis ideolgica, Irn, Arabia Saud quiere dominar la regin. Pero sus ambiciones no estn respaldadas por una estrategia integral ni por fundamentos internos slidos, como demuestran los enfrentamientos en Qatif. Al seguir polticas internas y externas beligerantes, la Casa de Saud podra enfrentarse a una creciente inestabilidad.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2274



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